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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-10-2015

Por qu Occidente guarda mutismo sobre la guerra de Yemen?

Martha Mundy
Counterpunch


Qu est pasando en Yemen y por qu las violaciones sistemticas de las convenciones de Ginebra, violaciones mucho ms numerosas all que en cualquiera de las ltimas guerras que los poderes occidentales han desatado contra Irak, Siria, Libia y Gaza, prosiguen rodeadas del ms profundo silencio?

De acuerdo con el sitio web Voltairenet, desde hace 6 meses se impuso a ese pas un bloqueo que afecta los alimentos, el combustible y la distribucin de ayuda humanitaria incluyendo la ayuda proveniente de la ONU en el marco de una estrategia de guerra. Tambin se perpetran all bombardeos, con armas prohibidas, contra la poblacin civil, contra lugares histricos, escuelas, lugares de culto e instalaciones vinculadas al sector de la salud, as como la destruccin de la infraestructura, lo cual va desde las carreteras hasta las centrales elctricas, pasando por las instalaciones que garantizaban el tratamiento y distribucin del agua.

Todo eso se comete contra un pas de ms de 20 millones de habitantes, carente de una verdadera defensa antiarea y tan vulnerable como Gaza a los bombardeos areos. Sin embargo, como ha subrayado un funcionario del ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, los principios del derecho internacional humanitario sistemticamente violados por la agresin contra Yemen son exactamente los mismos que invocan los rganos de la ONU, los gobiernos, los medios de prensa occidentales y las organizaciones no gubernamentales cuando denuncian los crmenes de guerra que Israel comete en Gaza.

En otras palabras, a travs de su silencio y de su respaldo a la coalicin que est bombardeando Yemen, la comunidad internacional avala la desaparicin de todo marco legal en materia de guerra. Un precio muy alto a pagar por la victoria en un conflicto aparentemente tan secundario que no dispone de prcticamente ninguna cobertura meditica.

Cmo nos explican este conflicto? Los voceros de los gobiernos occidentales afirman que una milicia (Ansar Allah) ha tomado el control de la capital, obligando el gobierno a exilarse. As que, como defensores de la legitimidad, los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU con excepcin de Rusia han credo vital la rehabilitacin del gobierno anterior, a pesar de que la mayor parte de los miembros del ejrcito nacional de Yemen se han unido a Ansar Allah, que por dems goza de un importante respaldo popular tanto en Sanaa como en el norte de Yemen. Eso est claro.

Lo que raramente nos dicen es que, hace un ao, Ansar Allah y otros partidos yemenitas firmaron, bajo la gida de la ONU, un acuerdo poltico de Paz y Asociacin Nacional y que finalmente el representante de la ONU fue despedido [1] para sustituirlo por otra persona, se interrumpieron las negociaciones polticas con Ansar Allah y se cre una coalicin militar para restablecer la legitimidad en Yemen.

Dado que la coalicin est destruyendo no slo el pas propiamente dicho sino tambin el derecho internacional, es evidente que la continuacin de las negociaciones polticas habra sido un precio menos alto.

Por qu no se opt por esta ltima variante?

Ser que hay palabras que nadie se atreve a pronunciar? Ejemplo de ello son los lemas de Ansar Allah, como Abajo Estados Unidos e Israel. Desde el inicio de los bombardeos, esos lemas contra Estados Unidos e Israel resuenan en las calles de la capital yemenita, capital de un pas rabe de la periferia, pas pequeo y pobre, acompaados de insultos contra el monarca saudita, lo cual resulta claramente inaceptable para los mencionados poderes esos insultos resultan adems especialmente pueriles en la medida en que los judos han sido durante aos un componente de la sociedad yemenita, aunque actualmente quedan muy pocos en el pas. Ser que los nombres de Estados Unidos e Israel son tan sagrados que se excluye toda posibilidad de crtica a esos pases?

Ms all de los eslganes, el hecho es que Ansar Allah es un movimiento poltico-religioso que, a diferencia del Emirato Islmico y de al-Qaeda, s coopera con partidos polticos laicos, como el partido socialista yemenita, y a menudo participa en negociaciones polticas, como la que lo condujo recientemente a aceptar las principales clusulas de la resolucin 2216 del Consejo de Seguridad de la ONU, posteriormente utilizada por la propia coalicin agresora para justificar sus ataques supuestamente destinados a restaurar la legitimidad.

Qu otros objetivos permiten a la coalicin seguir bombardeando Yemen desde hace 6 meses mientras que la comunidad internacional observa el ms profundo silencio?

Es simplemente cuestin de dinero? Es evidente que Arabia Saudita con ms aviones britnicos que las fuerzas armadas britnicas y el Consejo de Cooperacin del Golfo (CCG) son capaces de comprar muchos medios de prensa, armas y hombres. Pero el respaldo de Estados Unidos, de Francia y del Reino Unido va ms all de lo que puede comprarse con dinero. Entonces, qu otra cosa puede estar en juego?

Veamos un intento de respuesta:

Los franceses, que estn facilitando el bloqueo naval, todava tienen una base en Yibuti. Esa base les permite seguir siendo actores de la red global de instalaciones militares, que ha seguido extendindose desde los tiempos de la guerra fra y que incluye la base de Diego Garca y las 1 400 otras bases de Estados Unidos a travs del mundo. Hoy en da, la principal funcin de Yibuti est probablemente vinculada no con la superficie marina sino con lo que hay bajo las aguas: se trata de la vigilancia de los cables marinos de comunicaciones que conectan China, Asia y Occidente. Quien visite Yibuti se cruzar all principalmente con hombres-rana franceses que se encargan de la verificacin de esos cables. Ese trabajo de verificacin se refuerza con las patrullas de submarinos israeles en el Mar Rojo.

La coalicin que hoy agrede Yemen supuestamente constituye la primera accin de la Fuerza de Despliegue Rpido del Consejo de Cooperacin del Golfo, cuya creacin es resultado de los discretos consejos de los militares israeles y estadounidenses [2]. Este nivel de coordinacin en el ataque contra un pas rabe constituye una novedad. Cmo se mont esto? La rabia provocada por la muerte en Marib de los soldados invasores del Consejo de Cooperacin del Golfo sugiere que la agresin contra Yemen se plane como un programa de entrenamiento para la guerra concebido segn el modelo de las agresiones recientemente perpetradas por Israel, o sea una guerra que debe alcanzar sus objetivos por medio de bombardeos areos, pero sin la indignacin internacional que provocan los crmenes de guerra de Israel.

Ser que Yemen est siendo utilizado como laboratorio para la preparacin de nuevas guerras? Puede parecer extrao ya que, comparado con Gaza, Yemen es mucho ms grande, hay menos datos de inteligencia sobre su poblacin y se trata de un pas que dispone de un ejrcito terrestre relativamente presente. Pero si recordamos que Yemen ya sirvi de laboratorio para el uso de los drones estadounidenses, y los asesinatos selectivos de personas con ciudadana estadounidense, no parece imposible que la operacin contra Yemen haya sido planeada de esas manera.

En efecto, algo salta a la vista en la manera como se vendi esta guerra a los lderes del Consejo de Cooperacin del Golfo (slo el sultanato de Omn se ha negado a participar). Para la poblacin de los Emiratos rabes Unidos, se trataba de las promesas de la Ciudad Luz (Al-Noor City Yibuti y Yemen) que podra incentivar el comercio en el Ocano ndico y abrirse al este de frica, aunque mantenindose bajo la administracin de Dubai. Las promesas fueron mucho ms importantes para los sauditas: el control uniformizado de la cuarta parte vaca (Rubal-Kahli) y sus legendarios e inexplotados yacimientos de petrleo y gas que Estados Unidos mantuvo en el subsuelo mientras el gobierno fue yemenita; prctica habitual de la construccin y la destruccin de sociedades y gobiernos a travs de los bombardeos de precisin contra una poblacin que depende de la importacin de alimentos; una victoria tan contundente que la pennsula arbiga quedara totalmente bajo control saudita y la paz con Israel pronto se celebrara pblicamente.

A principios de junio, en ocasin de una reunin del [estadounidense] Council on Foreign Relations (CFR), el general saudita retirado Anwar Eshki expuso este programa [3]. Junto al general saudita participaba en el evento el embajador israel Dore Gold. Lo que all revel el general Eshki no es nada nuevo en Arabia Saudita. Pero raramente se dice en pblico y, cuando se menciona, es parte de las cosas que nunca se repiten en Occidente. Veamos el plan del general saudita Eshki:

En la Pennsula Arbiga, hay un yacimiento petrolfero prometedor en la regin de Rubal-Khali que obligar los pases del Consejo de Cooperacin del Golfo y Yemen a cooperar para protegerlo y proteger su rendimiento. Esa unin seguir o ms bien debe seguir el modelo de la Constitucin de Estados Unidos, que uni Amrica y le confiri su democracia. En cuanto al prometedor yacimiento [petrolfero] de Ogadn, en Etiopa, este permitir unificar el Cuerno de frica bajo la direccin de Etiopa. Tambin debe construirse un puente entre el continente africano y la Pennsula Arbiga: el puente Al-Noor que conectar la ciudad de Al-Noor, en Yibuti, con la ciudad de Al-Noor, en Yemen.

Todo lo anterior exige:

Instaurar la paz entre los rabes e Israel;

que haya unidad en el seno del Consejo de Cooperacin del Golfo;

restablecer la paz en Yemen y revitalizar el puerto de Adn, lo cual permitira reequilibrar la demografa y el empleo en el Golfo;

formar una fuerza rabe, con la bendicin de estadounidenses y europeos, para proteger los pases del Golfo, as como los pases rabes, y preservar la estabilidad;

establecer rpidamente las bases de la democracia en el mundo rabe bajo principios islmicos;

trabajar en la creacin de un gran Kurdistn por vas pacficas ya que ello permitir debilitar las ambiciones iranes, turcas e iraques.

Por qu Occidente se mantiene tan silencioso en Yemen? Estos puntos quizs aportan elementos de respuesta.


Notas

[1] La autora se refiere al marroqu Jamal Benomar. Este oponente marxista a la monarqua alauita seconvirti en colaborador del expresidente estadounidense James Carter. Lasmonarquas del Golfo loobligaron a renunciar a sus funciones enYemen.

[2] La autora se refiere indistintamente a la Fuerza de Despliegue Rpido del Consejo de Cooperacin del Golfo y a la Fuerza rabe deDefensa Comn, cuyo principal componente es la primera Fuerza. Ver La Fuerza rabe de Defensa Comn, por Thierry Meyssan, RedVoltaire, 20 de abril de 2015.

[3] Exclusivo: Los planes secretos de Israel y Arabia Saudita, por Thierry Meyssan, RedVoltaire, 22 de junio de 2015.


Fuente original: http://lospuebloshablan.org/por-que-occidente-guarda-mutismo-sobre-la-guerra-de-yemen/



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