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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2015

Colombia
Herencias ancestrales como el comadreo contribuyen a la recuperacin emocional de las mujeres en Buenaventura

Fernanda Snchez Jaramillo
Rebelin

Cultura, solidaridad entre las mujeres y la atencin psicosocial ayudan a superar los daos emocionales causados por la violencia sexual


La violencia no nos ha daado el comadreo, afirma Bibiana Pearanda Seplveda, lideresa de la Red Mariposas de Alas Nuevas Construyendo futuro de Buenaventura.

Bibiana pertenece a esta red de mujeres afrocolombianas que esperan mejorar las relaciones comunales a travs del comadreo, un saber tnico y cultural fundamental, una estrategia femenina y no violenta de acompaamiento en el dolor.

Acompaamiento que ofrecen en barrios y comunas del puerto colombiano de Buenaventura donde viven y que pretende reconstruir tejidos sociales rotos. En las reuniones, la mujer habla de lo que quiere hablar, si quiere llorar, gritar y pedir ayuda es un momento en que la dejamos ser. Hacemos que sienta la fuerza del grupo, del comadreo, explica Bibiana.

El objetivo es darle palabras de aliento. Le ofrecen a la mujer la posibilidad de hablar con una amiga, de acompaarla a la Fiscala, para que se sienta ms segura al exigir sus derechos, ella decide cmo continuar.

Hay mucho dolor en estos espacios. Uno de los elementos que se expresa cuando las mujeres no han sido tratadas, por psiclogos ni psiquiatras, es que en el momento que se trata algn tema que les recuerde su victimizacin empieza el llanto, aade.

Las mujeres se acompaan sabiendo que todas han experimentado alguna forma de violencia y crean un ambiente de complicidad que ayuda a disipar esos dolores. Elaborando el duelo, comenta Bibiana, disminuye la afectacin mental. Por eso realizan una atencin en crisis, antes de empezar el trabajo de sanacin mental, pues aunque las mujeres no usan expresiones como salud mental o trastorno mental, saben que existen.

Lo sabemos y lo tratamos asegura Bibiana- La mujer se ha enfermado cuando el hijo es desaparecido y le dijeron: Ya no lo busque ms! Esos hechos no son ms ni menos graves que la violencia sexual, el desplazamientoi, el asesinato de los hijos, del marido, las mujeres intentan trabajarlo a travs del comadreo.

En los encuentros y crculos de saberes se detectan mujeres con mucha tristeza. Pero tambin encuentran antdotos como el humor, esa capacidad de rerse incluso de los problemas, para superarla.

El humor es un elemento importante que te ayuda a mirar que el dolor no es lo absoluto; otro es el juego, el comadreo facilita eso, es encontrarse con otro ser humano. El comadreo es una herencia ancestral, el primer bautismo inicial, que lo hacen el compadre y la comadre. El comadreo en las casas, ayuda al encuentro comunitario, a crear un ambiente diferente al violento, distensiona la mente, relaja a las mujeres y crea un espacio fraterno, dice Bibiana.

Otro recurso es el canto. Danelly Estupin defensora de derechos humanos del Proceso de las Comunidades Negras (PCN)ii de Buenaventura observ cmo las canciones se incorporaron al proceso del duelo. Generalmente las personas que han sido vctimas de hechos violentos, componen canciones de sus situaciones, cantan sus penas y hacen versos. Uno lo entiende como una terapia y como parte de ese duelo. Las composiciones narran el sufrimiento pero son esperanzadoras; todo est en el marco del legado cultural pues somos seres rtmicos en la vida y en la muerte.

Briseida Lpeziii, una mujer afro de 69 aos ha participado en reuniones convocadas por la Red Mariposas de Alas Nuevas Construyendo Futuro y otros grupos de mujeres.

Se uni a estas organizaciones de mujeres cuando su hija fue diagnosticada con VIH. Despus el asesinato de un nieto, de 17 aos, y la desaparicin de otro, hace cinco aos, la acercaron ms a estas iniciativas.

Me toc ir cambiando de un lugar a otro porque supe quines mataron a mi primer nieto recuerda con voz firme Briseida- yo supe quines desaparecieron al otro, supe quien se lo llev y a dnde. Para qu lo dice uno? En el momento que uno abra la boca, peligra la vida de uno; adems, los sueltan al otro da. Es mejor dejar las cosas as.

Briseida decidi asistir a los talleres y es una de esas comadres que apoyan a quienes les han asesinado a sus familiares y a personas con enfermedades como VIH y tuberculosis.

Ella vive en la Comuna 12 de Buenaventura. Pertenecer a estos grupos le permite estar equilibrada, conversar con otras mujeres. Cmo manejas los duelos? Superado o no superado, hay momentos en que se le viene a la mente y uno pregunta: Por qu? Pero poco a poco lo manejas porque hay personas que lo necesitan a uno, afirma.

Ella ha acompaado tambin a mujeres que han sido maltratadas y abusadas sexualmente en este puerto del Pacfico colombiano. Por eso conoce la revictimizacin de la que son objeto.

En un mes una mujer ha recorrido ms de 20 personas preguntndole qu le pas, si iba desnuda Pero y usted por qu andaba a esa hora, por qu andaba en shoresiv en la calle, no tena otra ropa? -asegura Briseida- la moral se la tiran al piso, en lugar de darle moral y no vuelve. Como no volvieron dicen que no pasa nada pero est pasando ().

Jackeline Micolta Victoria, lideresa afro de Buenaventura ha acompaado a mujeres vctimas de la violencia sexual y mltiples violencias en su ciudad. Desde mi trabajo en organizaciones de mujeres y como coordinadora del colectivo juvenil de violencia de gnero y derechos sexuales, he podido estar cerca de vctimas y he evidenciado que lo ms difcil es perdonar, asegura.

Tambin ha observado que algunas de ellas se sienten inferiores, que no pudieron hacer nada y sentirse impotentes les genera barreras mentales para enfrentar su vida.

Conoc una joven de 13 aos de edad embarazada de su victimario dice Jackeline- y pude ver esa mirada triste. Le pregunt qu nombre le iba a poner, me deca que se llamara Gabriel porque le pareca bonito ese nombre. Verla en esas condiciones era muy triste.

Salomev es santandereana y lleg a Buenaventura hace 21 aos. Hace 15 aos, cuando trabajaba en un establecimiento de la ciudad de su hermana, fue retenida y violada. Salome es una de las muchas supervivientes de la violencia sexual que es usada como arma de guerra en Buenaventura y en varios departamentos de Colombiavi.

Tambin ha sido revictimizada por personas cercanas quienes le dijeron: Ojal la hubieran violado todos y por el sistema de saludvii. Cuando habla Salome parece tranquila pero ella se apresura a aclarar: Por fuera entera, por dentro con depresin. Sufro mucho de depresin y al ao que volv, porque pusieron escoltas en el negocio de mi hermana donde trabajaba, todos se me parecan, todos. Yo declar hace un ao y lo nico que quiero es que cojan escarmiento.

Le asignaron un psiclogo y recibi ayuda de Mdicos Sin Fronteras, pero ese acompaamiento termin. Salome, quien tiene depresin crnica, solicit una cita con el psiquiatra en el hospital; esper tres meses, la atendi en 10 minutos. Le asignaron otra cita por la cual debi esperar dos meses ms.

Uno no puede esperar dos meses. A veces estoy mal, me duele la cabeza, estoy estresada desde eso; ni mi hija ni yo tenemos trabajo, hay unos das duros, afirma Salom.

Danelly Estupin, amenazada de muerte hace apenas dos semanasviii, sabe que el caso de Salom no es el nico. En los acompaamientos que ha realizado, como defensora de derechos humanos del Proceso de Comunidades Negras, ha observado que en los ltimos 10 aos las afectaciones emocionales se han convertido en un problema de salud pblica en Buenaventura y sugiere la apertura de una clnica especializada.

No hay inters ni de visibilizar ni de atender, por parte del gobierno local ni nacional, esto ha generado un incremento en el nmero de personas que estn enfermas mentalmente y eso se evidencia en la calle, en la gente. Es difcil ocultarlo, en mujeres jvenes de 30, 17, 25 aos.

Otros trastornos que a veces no son tan evidentes son el insomnio y las afectaciones del sistema nervioso relacionadas con los escenarios de intensas violencias en barrios y comunas, opina Danelly.

Resistencia y resiliencia

A pesar de este panorama, ella tambin destaca la fortaleza de su gente ante los hechos violentos. Prefiere el uso del trmino resistente en lugar de superviviente y/o vctima.

La palabra vctima la acuamos desde un sentido poltico () entendemos que son personas que sufrieron de manera intensa situaciones violentas, en el marco de un contexto de guerra. La norma colombiana ha usado este concepto y a travs de ste da ciertas respuestas institucionales a la problemtica de la guerra.

Lo usamos en nuestro discurso pero nosotros nos asumimos mas como un pueblo en resistencia precisa Danelly- para nosotros el resistir no es aguantar, sino la forma de construir un nuevo pas, un pas que nos respete, nos incluya, nos valore() desde nuestro punto de vista la resistencia no es mas que la verdadera construccin de paz.

Para esta defensora de derechos humanos del Proceso de Comunidades Negras, el bienestar colectivo es fundamental y, por eso, no se puede vivir bien en un ambiente de violencia.

No poder salir a la calle porque cobran vacunas, tener fronteras invisibles, y megaproyectosix como la explotacin de carbn a cielo abierto, la estacin portuaria son proyectos que en su opinin avasallan a la poblacin.

La resistencia, la resiliencia y los elementos culturales, en general, juegan un papel muy importante en el pacfico colombiano:

Como cultura afro somos ricos. Podemos ver que las canciones, la poesa, todo est relacionado con el marco del conflicto: sacan danzas donde narran la violencia, las historias y se visibiliza cmo salir de ella. Las expresiones culturales estn narrando el conflicto, el abuso sexual contra las mujeres. Muchas organizaciones han incorporado lo cultural como estrategia de recuperacin teraputica, aade Jackeline Micolta.

Otra forma de expresarse, que han elegido las mujeres, son los murales. Sirven para visibilizar cualquier problemtica, es comunicacin masiva y contribuye a la prevencin. En los murales se presentan los estereotipos que deben eliminarse y ayudan a explicar que la violencia contra la mujer no es un asunto privado sino pblico.

Los murales fueron pintados para expresar que a las mujeres no les gusta que las maltraten, que merecen vivir una vida libre de violencias y esto es representado de mltiples maneras, un faro, una mariposa volando.

Las mujeres de Buenaventura han participado en la elaboracin de murales, en mesas de trabajo y han establecido alianzas para aumentar el impacto de sus acciones a favor de los derechos humanos.

Respuestas institucionales

Qu han hecho las instituciones del Gobierno para responder ante esta problemtica? Ofrecer atencin e intervenir en los casos de las mujeres violentadas sexualmente requiere sumar esfuerzos. De acuerdo con Luz Nefalia Alegra, de la secretaria de Convivencia, Mujer y Gnero, del distrito de Buenaventura:

No es un trabajo que podamos hacer solos. En Buenaventura se trabaja en una mesa intersectorial donde estn instituciones que hacen parte de la ruta de salud gnero, de violencia, y salud mental. Las organizaciones de mujeres son las primeras en atender porque estn en la comunidad y porque hay un lenguaje desde lo afectivo, desde la cercana.

Adems participan algunas entidades de cooperacin internacional, Secretaras tales como las de salud, educacin, de convivencia, mujer y gnero; adems Medicina Legal, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, que suman conocimientos para intentar responder a las necesidades de las mujeres del puerto.

Segn esta funcionaria local: Estamos en el mejor momento de trabajo en equipo. Otra ganancia es el comit interinstitucional que exige transversalidad, en todas las secretaras, para cambiar esquemas de gnero y hablamos de mujeres, hombres, los colectivos Lgtbi y sobre los roles.

Si bien Luz Nefalia destaca los avances en esta materia, Bibiana Pearanda considera que la salud mental no es un problema que se tenga en cuenta dentro de las afectaciones que tienen las mujeres que sufren violencia y que para las empresas prestadoras de salud (EPS) no es un asunto prioritario.

En esta rea se desempea Margarita Mara Caaveral, coordinadora de salud mental del Distrito Especial de Buenaventura, quien afirma que se ha logrado el posicionamiento del componente de salud mental, como un derecho fundamental, y que la salud mental y violencia, por asunto de gnero, es importante en las agendas locales.

Pearanda aclara que en la Mesa intersectorial el tema de la salud mental se introdujo este ao, 2015, como elemento para tratar porque la salud mental es importante. Es necesario para crear rutas y exigir derechos explica Pearanda- eso en trminos institucionales, pero no hay una caracterizacin precisa ni plan de accin tan claro.

Por su parte, Margarita Mara explica que: Estamos preparando un plan para la recuperacin emocional de las mujeres vctimas de la violencia sexual que han sido atendidas en la mesa de violencia por asuntos de gnero.

Margarita es consciente de que aunque el Programa de Atencin Psicosocial y Salud Integral a Vctimas (Papsivi) atiende diferentes problemas de la poblacin vctima del conflicto armado, por las caractersticas de la violencia sexual y las condiciones de los tiempos de la intervencin que estos equipos hacen por familia, es difcil que estos casos sean diagnosticados. Adems el tratamiento psicolgico no alcanza a ser abordado por estos equipos explica Margarita- ya que la recuperacin de las vctimas no puede estar sujeta a un nmero de horas ni de sesiones determinado.

El Papsivi al identificar a una victima de este tipo le ofrece la atencin inicial, pero segn las condiciones de la situacin traumtica debe hacer la remisin a la EPS de la victima para que la EPS cumpla con las obligaciones que establece el Plan obligatorio de salud (POS) y lo definido en el Acuerdo 029 de la Comisin Reguladora en Salud donde se define el tipo y nmero de sesiones que la vctima requiere.

La psicloga Natalia Snchez de Casa de la Mujer afirm en entrevistax: En nuestra experiencia, el Papsivi en Buenaventura en el año 2014 no operó. Entonces uno dice: Buenaventura uno de los sitios más críticos en violencia sexual y que no opere el Papsivi? Que la Unidad de Víctimas estuviera en Cali y sea esto difícil para la gente son aspectos cuestionables.

Este ao, Julin Calero, psiclogo de la Unidad de Vctimas atiende en Cali y Buenaventura. En Buenaventura ha atendido casos como los de Salom y Briseida, entre otros.

Ha visto en muchas mujeres el sentimiento de desesperanza por la impunidad ante la violacin de sus derechos humanos y la dificultad para narrar aquello que les pas.

Desde la Unidad de Victimas se realizan atenciones nicas para generar remisiones al Papsivixi; sin embargo, dada la alta demanda de atencin, por el impacto que el conflicto genera en esta regin del pas, se articula el trabajo con instituciones no gubernamentales como El Comit internacional de La Cruz Roja (CICR), Mdicos Sin Fronteras (MSF), Heartland Alliance, a travs del Proyecto Acople, que cuentan con profesionales especializados.

Estas organizaciones pueden extender el nmero de sesiones mientras que las sesiones del Papsivi son cinco. La posibilidad de ser derivados al acompaamiento por parte de organizaciones no gubernamentales ocurre cuando las personas as lo desean, dice Julin Calero, pues la nocin de salud mental no es familiar para quienes provienen de las veredas y los corregimientos de Buenaventura.

Muchas personas se niegan a tener el acompaamiento por considerar no estar enfermas. Por ello no se maneja el tema directamente en el espacio de la Estrategia de Recuperacin Emocional. Se explica que es un acompaamiento a causa del impacto emocional que genera la guerra en sus vidas y cuyo objetivo es aportar herramientas para disminuir el dolor y el sufrimiento, explica Calero.

Una de esas organizaciones independientes que trabajan en Buenaventura es Mdicos Sin Fronteras (MSF). Daniel Maca, psiclogo cartagenero, miembro del equipo de Salud mental, seala que en sus interacciones con los consultantes utilizan el trmino sobreviviente pues desculpabiliza, desvictimiza y genera empoderamiento de su situacin.

En este proyecto estamos centrados en salud mental, en la parte emocional y cognitiva de las personas y en cmo se ve afectada por eventos violentos. Vemos la salud como un concepto nico que incluye parte fsica y mental, comenta Maca.

El acompaamiento que ofrece Mdicos Sin Fronteras a mujeres que fueron violentadas sexualmente y torturadas no tiene un tiempo determinado. Esto depende de la rapidez con que mejoran agrega Maca- con la que recuperan su funcionalidad. Intentamos hacer intervenciones muy puntuales enfocadas en las situaciones de violencia.

El proceso de recuperacin est ligado tambin a los recursos de afrontamientoxii, que es la capacidad de respuesta de la personas a los hechos violentos, y de la disposicin que tengan. Hace unos meses -dice Maca- iniciamos un Centro de Atencin Psicolgica telefnica, gratuita y confidencial, siete das a la semana llamando al #335. Tenemos tambin varios equipos en la Isla, en las comunas y el casco urbano, se trabaja con base en una programacin.

El servicio que ofrece MSF procura no ser unidireccional. Se nutre de las formas locales de concebir la vida, y la salud, e incluye en su equipo a trabajadores de la regin quienes conocen la situacin de Buenaventura.

Al preguntarle a Daniel Maca por la diferencia entre esta atencin y la del Papsivi seala: No hay camisa de fuerza, en cuanto al nmero de sesiones para afrontar la situacin e intentamos llegar a personas que difcilmente tienen acceso a la atencin.

Promocin y prevencin

Ante la gravedad y la sistemtica violacin de los derechos humanos en Buenaventura, y las afectaciones que producen, todo esfuerzo parece insuficiente; otro obstculo es el acceso a la atencin.

Por ello, Mdicos Sin Fronteras tiene un componente en psicoeducacin, a travs de las consultas, en las cuales explican a los consultantes sobre lo que viven y hablan sobre salud mental.

Adems cuentan con espacios de formacin para identificar signos y sntomas que hablen de un posible caso y poder brindar primeros auxilios psicolgicos. Ofrecemos talleres a docentes porque esos primeros momentos de crisis son fundamentales. Los talleres varan dependiendo del grupo y de la disponibilidad. Se hacen cada 15 das, o cada tres semanas, y consisten en cuatro sesiones de tres horas por sesin, afirma Daniel Maca.

Por su parte el psiclogo de la Unidad de Vctimas, Julin Calero, explica que realizan acciones, dentro y fuera del territorio, y campaas para prevenir la violencia de gnero y el maltrato infantil.

La Unidad de Vctimas participa en espacios interinstitucionales como la mesa intersectorial y la mesa de salud mental. Sin embargo -aclara Julin- las acciones que ah se plantean son para toda la poblacin, y el rango de accin de la Unidad de Vctimas se limita a personas vctimas o en riesgo de sufrir hechos victimizantes.

Las acciones dirigidas a diferentes sectores de la poblacin agrega Margarita Mara, coordinadora de salud mental de Buenaventura, estn definidas en el plan de intervenciones colectivas que contempla: violencia escolar, violencia intrafamiliar, violencia social y poltica y violencia sexual, esta ltima se trabaja de la mano con la mesa de violencia por asuntos de gnero, la secretara de educacin y con salud sexual y reproductiva.

Ests acciones son importantesxiii. No obstante, en opinin de Bibiana Pearanda es incipiente lo que se hace en salud mental porque depende del sistema de seguridad social. Se est empezando a visibilizar el asunto () Creo que se necesitan instituciones sensibles asegura- frente al tema de salud mental y que puedan hacer la relacin entre el contexto familiar, social y no como problema personal sino social.

Bibiana, reconocida lideresa de la ciudad, comenta que en la mesa contra la violencia y la salud mental se sensibiliza para darle nombre y ponerle rostro a la afectacin mental.

All trabajan para que se conozcan las leyes, los derechos, para crear atencin, proteccin y prevencin y trabajar con esos tres elementos. La mesa se rene una vez al mes.

Retos en salud mental

Segn Mdicos Sin Fronteras, que hace parte de esas mesa, algunos retos son el acceso a los servicios de salud mental, contar con profesionales preparados para atender a la poblacin, asegurarle acompaamiento y control del tratamiento a personas con necesidades psiquitricas.

En ese mismo sentido se expresa Julin Calero para quien uno de los retos tiene que ver con el sistema de salud: Es precaria la atencin, adems que el negocio de la salud en Colombia pasa por encima de cualquier principio como el de la humanidad y de cualquier derecho como el de la vida.

Uno de los principales aspectos para avanzar en salud mental est el servicio que prestan las empresas prestadoras de salud. En el distrito una de las principales dificultades es la implementacin de los planes de atencin que deben tener las EPS segn los establece el POS, pues son ellos los responsables de la recuperacin fsica y emocional de las vctimas. Se requiere que cada EPS implemente un plan de atencin que acoja el acuerdo 029 y lo establecido en la Ley 1616, o Ley de salud mental, disponiendo de una adecuada red para la prestacin de los servicios tanto en la mediana como la baja complejidad, reitera Margarita Mara Caaveral.

Adems, insiste Caaveral, es necesario fortalecer la labor interinstitucional, con lo que se ha logrado articular la mesa de violencia de gnero y la mesa de salud mental para seguir trabajando por los derechos de esta poblacin.

Tratamientos cortos y carencia de un enfoque diferencial son otras falencias a superar. Estamos a aos luz del enfoque diferencial. Falta que los funcionarios y funcionarias del Estado se sensibilicen, que dejen de revictimizar a las mujeres, que conozcan qu es una violencia de gnero y tnico y dejar de suponer que ella se lo busc () mientras estemos en la legitimacin de la violencia los enfoques diferenciales no se darn porque les diremos que es por culpa de ellas () la estructura debe cambiar y ponerse al servicio de las personas, seala Bibiana Pearanda.

Bibiana y Danelly, ambas mujeres afro y activistas, consideran que se debe analizar, al hablar de salud mental y violencia, un enfoque de desarrollo que no responde a lo que las comunidades quieren.

No hay bienestar integral porque amenazan otras formas de vida. Nosotros comprendemos que para nuestra subsistencia necesitamos de esas otras formas de vida. El carbn contamina el aire, los lixiviados afectan los peces, si no se pesca esto afecta la prctica tradicional () afirma Danelly- nosotros somos erradicados al ser contaminado ese pez. Para nosotros estar bien, que es bienestar, es estar bien en todos los sentidos: la parte fsica, emocional, mental, en lo organizativo, el medio ambiente, en los lazos de afinidad y familiaridad.

Danelly cree que es importante dar explicaciones acerca de la violencia como estrategia para imponer un modelo econmico que favorece a las empresas privadas.

Bibiana expresa esa misma preocupacin por el territorio. Las mujeres tenemos una forma de mirar el territorio pero no nos permiten vivir como queremos vivir. Hay que seguir cuestionando el sistema patriarcal.

Mientras persisten la violencia sexual contra las mujeres, las mltiples violencias en Buenaventura y los retos a superar para responder satisfactoriamente a las afectaciones emocionales y fsicas que deja el conflicto armado, las mujeres afro siguen trabajando.

Mercedes Segura, exdirectora de la Fundacin para el Desarrollo de la Mujer (Fundemujer), quien ahora hace parte de la secretaria de Convivencia, Mujer y Gnero, considera que la resiliencia de las mujeres del pacfico colombiano es clave para seguir adelante.

Las mujeres surgen de las cenizas con ms ganas de seguir aportando a travs del comadreo para brindar apoyo. No nos amilanamos dice Segura- hemos creado redes de solidaridad que nos permiten salvaguardar la vida, que es amenazada por defender los derechos humanos. Las mujeres no se echan para atrs.

Ellas se renen en crculos de saberes, encuentros comunitarios donde vuelven a las historias, leyendas, a los cantos, a las poesas, toman vichexiv, y organizan lunadas de solidaridad en los barrios en fechas especiales como el da de la madre, del padre y de la no violencia contra las mujeres, entre otros.

Su forma de ver el mundo, su cultura pacfica de resolucin de conflictos es una manera de resistir la violencia que los ha permeado. Estamos convencidas de que el comadreo nos puede ayudar a desestructurar esa violencia, asegura Bibiana Pearanda.


La representacin de Buenaventura en los medios de comunicacin

Organizaciones sociales y gubernamentales recomiendan:

Notas:

i Buenaventura entre el desplazamiento interno y la muerte. http://www.rebelion.org/noticias/2014/2/181274.pdf

ii Qu es el Proceso de Comunidades Negras? http://www.prensarural.org/recorre/pcn.htm

iii Nombre cambiado a peticin de la persona.

iv Es un colombianismo que se usa coloquialmente y reemplaza al anglicismo shorts

v Nombre cambiado a peticin de la persona.

vi La violencia sexual en Colombia, un arma de guerra. https://www.oxfam.org/sites/www.oxfam.org/files/bp-sexual-violence-colombia-sp.pdf

vii Hay un sistema de creencias y de prcticas alrededor de la violencia sexual donde se termina revictimizando a la vctima, Natalie Snchez http://linkis.com/radiomacondo.fm/Hay_un_sistema_de_cr.html

viii Denuncian amenazas contra dos lderes sociales en Buenaventura http://www.elpais.com.co/elpais/judicial/noticias/denuncian-amenazas-contra-dos-lideres-sociales-buenaventura

ix Buenaventura: Genocidio invisible ante nuestros ojos. http://www.es.lapluma.net/index.php?option=com_content&view=article&id=6068:colombia-buenaventura-genocidio-invisible-ante-nuestros-ojos&catid=116:debates&Itemid=490

x Hay un sistema de creencias y de prcticas alrededor de la violencia sexual donde se termina revictimizando a la vctima, Natalie Snchez http://linkis.com/ye9XI

xi Programa de Atencin Psicosocial y salud integral a vctimas (Papsivi) https://www.minsalud.gov.co/proteccionsocial/Paginas/Victimas_PAPSIVI.aspx

xii Son recursos y esfuerzos, cognitivos y de comportamiento, orientados a resolver el problema, reducir o eliminar la respuesta emocional o a modificar la evaluacin inicial de la situacin.

xiii Entre las acciones que adelantan estn difusin de la Ley 1257, violencia contra la mujer, la Ley 1620, convivencia escolar, y derechos humanos, con una mirada integral e integradora, que incluye otras afectaciones relacionadas con la violencia como es el consumo de psicoactivos.

xiv El Viche http://llegoelviche.blogspot.com.co Lea tambin: http://www.mineducacion.gov.co/cvn/1665/w3-article-316577.html

Fernanda Snchez Jaramillo, periodista, maestra en relaciones internacionales y trabajadora comunitaria

@vozdisidente

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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