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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-01-2016

La agresin saud contina contra Yemen

Pablo Jofr Leal
Rebelin


En las actividades que el mundo occidental lleva a cabo con relacin a las fiestas de fin de ao, destacan aquellas en el plano de los medios de comunicacin. Un sinfn de programas televisivos, radiales, editoriales de medios escritos, entrevistas a analistas, futurlogos y sobre todo resmenes informativos respecto a los hechos considerados ms relevantes del ao que se va en el plano de las relaciones internacionales.

Y entre esas materias, desde el punto de vista de la poltica internacional, se ha destacado: el tema del incremento de las migraciones debido a guerras de agresin, conflictos armados internos como tambin dificultades econmicas en los pases del cual salen millones de seres humanos en busca de mejores perspectivas de vida. Migraciones que se han signado como las ms numerosos y graves desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y que tienen a Europa como centro de discusin, pues algunos centenares de miles de inmigrantes golpean sus frreas puertas en busca de refugio.

Sobre migraciones y ocupaciones

Se ha generado as el pavor de los movimientos de extrema derecha europea, que con su discurso apocalptico suele influenciar a la poblacin menos inclinada a esas corrientes polticas. Y sobre todo se observa la conducta indigna de aquellos gobiernos que suelen lavarse las manos frente a su responsabilidad en las causas de estas migraciones producto de una poltica exterior ms proclive a la explotacin de los pueblos, la bsqueda de le hegemona global, que del desarrollo comn, las relaciones de mutua conveniencia o la paz entre los pueblos. Devenidas todas ellas en utopas sumergidas ante ataques, bombardeos, organizacin de grupos terroristas y la eliminacin fsica de cientos de miles de seres humanos si el objetivo se llama combustibles fsiles, dominios de centros de geopoder o alcanzar la preeminencia en el nuevo ordenamiento mundial.

Es necesario puntualizar, para evitar equvocos, que la mayor cantidad de refugiados que es un concepto distinto a la consideracin de solicitantes de asilo ya que estos son aquellas personas que solicitaron asilo poltico o estatus de refugiado en un pas y que todava no reciben una decisin o estn registradas como solicitantes de asilo- no est en Europa. De las 60 millones de personas desplazadas forzadamente, segn datos actualizados, hasta diciembre del ao 2015, 20 millones eran refugiados y 40 millones de desplazados internos y 2 millones de solicitantes de asilo. Adems, se calcula que en el tema de la apatridia -esta afecta al menos a 10 millones de personas segn datos del ao 2014 de la Organizacin Internacional de Migraciones OIM- Siria es el pas que a nivel mundial ha generado el mayor nmero tanto de desplazados internos -7.6 millones- como de refugiados, 4.5 millones en la actualidad localizados, fundamentalmente en Turqua, con 1.9 millones, El Lbano con 1.2 millones, Jordania con 650 mil refugiados, Irak 250 mil y Egipto con 140 mil refugiados. Sigue en la lista de pases que generan mayor nmero de refugiados Afganistn, con 2.6 millones de refugiados y Somalia con 1.2 millones. Mientras la Unin Europea debate, analiza y se devana los sesos para ver dnde ubicar a los 120 mil beneficiarios de asilo a los que planea aceptar en los prximos dos aos, los mencionados pases vecinos de Siria ya han recibido, slo entre ellos, 3.8 millones de refugiados.

Alemania, el pas motor de la UE ha hablado de la posibilidad de llegar aceptar 800 mil refugiados en su territorio sobre todo con la visin de la necesidad de contar con mano de obra en una sociedad cada da ms vieja y ms necesitada de aire nuevo que permita seguir garantizando el bienestar del que goza. Polticos como el ex canciller alemn Gerhard Schroeder, en un artculo publicado en el medio germano Welt am Sonntag", hizo un llamado a Europa para evitar nuevos muros. Este poltico pide que la Unin Europea concrete un nuevo concepto de poltica migratoria bajo la denominacin La Legalizacin de la inmigracin donde el procedimiento de asilo a inmigrantes sea reformado, ya que el actual es insostenible por lo irreal de su puesta en prctica al no ofrecer perspectivas a los inmigrantes.

"Con la legalizacin de la inmigracin", sostiene Schroeder, "existir la posibilidad de integrarlos en la sociedad, crear nuevas perspectivas con sus pases de origen y mantenerlos bajo control. Si queremos ser un pas social y econmicamente fuerte en el futuro, entonces necesitamos la inmigracin. Nuestra poblacin est sufriendo un proceso de envejecimiento, lo que hace "necesaria" la inmigracin para el sistema social alemn, ya que sin ella no podremos pagar jubilaciones en el futuro". En la actualidad el gobierno alemn ha recibido 90 mil refugiados y junto a Suecia que ha recibido a 65 mil constituyen la excepcin a la regla de una Europa muy renuente a aceptar ms inmigrantes principalmente provenientes de la mencionada Siria, Libia., Eritrea, Irak y algunos pases subsaharianos.

Unido estrechamente a lo mencionado se suma la guerra de agresin contra la sociedad siria, que no slo incrementa el nmero de desplazados internos y refugiados, sino tambin origina un efecto de dao regional, que se ve incrementado por las acciones desestabilizadoras de los movimientos terroristas takfir como EIIL Daesh en rabe- y Frente al Nusra, que organizados, avalados y apoyados poltica, militar y econmicamente por Washington, sus aliados de la OTAN, la entidad sionista, Arabia Saudita y las Monarquas del Golfo, que han generado la muerte de 280.000 sirios, junto a la destruccin de la infraestructura de servicios bsicos, infraestructura vial y la matriz energtica siria.

Se adiciona el robo de sus riquezas hidrocarburferas, el saqueo de sus riquezas culturales, la destruccin del patrimonio cultural y la cada visible y dramtica de los indicadores de desarrollo humano que hacen retroceder a estas naciones a niveles de hace 20 aos atrs, hipotecando el futuro de las nuevas generaciones. Similar panorama se vive en la vecina Irak, que en un remake sangriento vive desde el ao 1991 continuas invasiones, agresiones y ocupacin de su territorio, ya sea por las potencias occidentales o por el accionar de las bandas terroristas como Al Qaeda y Daesh, junto a la fragmentacin de su territorio, donde ya los kurdos iraques controlan gran parte del territorio que suelen habitar.

En ese panorama de destruccin la agresin contra el pueblo palestino continua por parte de la entidad sionista mediante una poltica de ocupacin que da a da se incrementa, que viola cotidianamente el derecho internacional y que niega el derecho a la autodeterminacin al pueblo palestino, constreido a vivir en bantustanes en la Franja de Gaza y Cisjordania. Un Israel que mediante una poltica de colonizacin y judaizacin de los territorios ocupados, especialmente en Al Quds, ha significado instalar 500 mil colonos fuertemente armados y protegidos por el Ejrcito israel. 350 mil de ellos en Cisjordania y 160 en Al Quds Este.

Colonos protegidos por un Muro de la vergenza y ejemplo de la poltica agresiva del sionismo, que a travs de 700 kilmetros de hormign armado, torretas de vigilancia, campos de minas, alambradas y presencia militar se adentra en el territorio palestino, destruye campos, separa aldeas y sus habitantes y expone al mundo la verdadera cara de la denominada nica democracia de Oriente Medio, devenida en una mascarada de seudodemocracia que bajo el amparo de 5 mil millones de dlares de ayuda estadounidense al ao y el aval poltico de Washington, Pars y Londres violan los derechos humanos, no slo de la poblacin palestina, sino tambin influyen y participan de la agresin contra Siria y el pueblo libans.

Una guerra invisibilizada

En ese marco de migraciones, de agresin a Palestina por parte de la entidad sionista, la accin de bandas terroristas que sirven a fines ms generales con relacin a Siria e Irak con su guerra de agresin, donde confluyen colaciones internacionales de apoyo a una u otra parte en conflicto. En ese mbito es que, apagado los ecos de las celebraciones que despidieron el ao 2015 y dieron inicio formal al ao 2016 de este calendario occidental, una guerra de agresin cruenta, silenciosa, oculta pero no por ello menos sangrienta sacude a otra pas de Oriente Medio, enclavado en una zona estratgica del punto de vista poltico y comercial: la Repblica de Yemen.

Pas sacudido por las acciones desestabilizadoras de un vecino poderoso y que bajo la doctrina wahabita que lo anima cree tener el derecho de someter al pueblo yemen e influir en beneficio de sus intereses en la marcha de la regin, interviniendo tambin en Bahrin, en apoyo de los grupos takfir y entrar de lleno as en el juego de cercar a la Repblica Islmica de Irn en contubernio con Washington y Tel Aviv. Recordemos que el reciente conflicto en Yemen proviene de la salida del ex presidente Al Abdullah Saleh en junio del ao 2011, quien tras un bombardeo al palacio presidencial abandon el poder y se refugi en Arabia Saudita, tras un clima de creciente tensin en el pas. Saleh regresa al pas, generando un panorama an ms complejo.

El 21 de octubre del ao 2011 en Consejo de Seguridad de la ONU aprueba unnimemente una resolucin que peda a Saleh firmar la iniciativa mediadora del Consejo General del Golfo Prsico y abandonar el poder. Iniciativa que en esencia propona la formacin de un Gobierno de Unidad Nacional y delegar el poder en Abd Rabbuh Mansur al Hadi. El da 22 de enero del 2012 el parlamento yemen otorga la inmunidad a Saleh y lo declara Presidente Honorario lo que permite a su familia salir rumbo a Estados Unidos donde Saleh es recibido para seguir un tratamiento mdico, del cual regresa en el mes de febrero para el traspaso de poder a Mansur al Hadi. El 22 de febrero del ao 2012 en una eleccin donde el nico candidato fue al Hadi, le permite a este ocupar el silln presidencial cuya banda le fue entregada por el propio Saleh el da 27 de febrero.

El mandato de Al Hadi, del cual se supone fue nombrado para un perodo de transicin de dos aos, comenz de inmediato con un estrecho acercamiento con Arabia Saudita y Estados Unidos. En este escenario se desarroll el levantamiento el Movimiento Ansarol, para luchar contra limitaciones en el terreno poltico y social que presentaba el nuevo gobierno influenciado por la casa al Saud quien tema el desarrollo e influencia de la comunidad chiita en este pas donde el 99% de la poblacin es musulmana y dentro del cual la mitad de ella es Chiita.

Las fuerzas de Ansarol y fuerzas leales al ex presidente Saleh logran tomar la capital yemen, San, en septiembre del ao 2014 y el ex presidente traslada su gobierno a la ciudad de Adn. Las fuerzas de Ansarol en ese momento llegaron a controlar dos tercios del territorio yemen hasta que en marzo del 2015 Arabia Saudita encabeza una Coalicin conformada por miembros del consejo de Cooperacin del Golfo Prsico -que sirven a los intereses de La Casa al Saud- que tena como objetivo destruir al movimiento chiita por considerarlo un peligroso aliado de la Repblica Islmica de Irn.

La Casa al Saud y su doctrina poltica-religiosa basada en el Wahabismo doctrina intolerante con todas aquellas creencias que no se subordinen a su visin de mundo y su interpretacin del Corn- ha hecho de la embestida sangrienta a sus vecinos y de su apoyo al terrorismo salafista una prctica cotidiana. Esta visin de mundo de la Casa al Saud hunde sus races en el siglo XVIII cuando el jeque Muhammad ibn Saud convirti en ley fundamental de su dominio el catecismo de una secta fundamentalista sunn creada por Muhamad Ibn al Wahab -el Wahabismo-. En el siglo XX dicha creencia se consolida cuando la familia al Saud, apoyado por Estados Unidos e Inglaterra en base a sus intereses por el petrleo de la regin, funda el moderno Estado Saud, bajo dos puntales esenciales: el oro negro y la alianza poltico-militar con occidente

La mencin efectuada respecto al objetivo mayor que Arabia Saudita posee, con apoyo estadounidense y sionista, de contender contra la creciente influencia de Irn en la zona, tiene su correlato inmediato con la decisin de agredir al pueblo yemen y destruir al Movimiento Popular Ansarol. No es un secreto que la Casa al Saud considera a Irn como su principal rival en Oriente Medio, desde el momento mismo que se conforma la Repblica Islmica de Irn el ao 1979 tras el derrocamiento de la monarqua de los Pahlevi. Etapa que marca tambin una poltica activa de Tehern de fortalecer sus lazos con las comunidades chiitas ubicadas en Irak, El Lbano y Yemen fundamentalmente.

Un conflicto ms all de lo obvio

Entender el conflicto que vive Yemen desde hace cinco aos a la fecha es visualizar, primero, las tensiones existentes entre el Yemen del norte y el del sur y sus distintas influencias religiosas, polticas y econmicas. El Sur y el norte diferenciados, segn sea la influencia occidental en la zona de Adn y sus cercanas, y la zona norte ms influenciada por un sistema tribal y lo que fue el Imamato Zaid, que gobern Yemen durante mil aos hasta 1962 y que tiene su radio de influencia en las provincias fronterizas con Arabia Saudita del norponiente nucleadas en torno a Sadah. All, en esas provincias el Movimiento Ansar Allh Ansarol comenz a cambiar el panorama poltico de Yemen, representando, al mismo tiempo un levantamiento contra la violacin de los derechos de la comunidad chiita zaidi Huties.

No se puede obviar en el conflicto que vive Yemen la situacin en el sur de la Pennsula con un trasfondo de enorme significado estratgico, ya que all se localizan dos puntos esenciales para el geopoder global: la isla Socotra y el estrecho de Bab Al-Mandab donde transitan 4 millones de barriles diarios de petrleo transportados por supertanques que encaminan su rumbo a tierras europeas. Su cierre, sin duda, significara un efecto muy sensible sobre la produccin, venta y comercializacin del crudo. Por tanto, controlar ese sector resulta estratgicamente fundamental.

El mes de septiembre del ao 2014 marc un punto de quiebre en la guerra civil que azotaba a Yemen, pues el 21 de septiembre de ese ao Fuerzas del Movimiento de Ansarol junto a los restos del Ejrcito nacional que se unieron a este Movimiento, conquistaron la capital San tras fuertes protestas de la poblacin motivadas por el alza en el costo de la vida. Los combates entre fuerzas leales a al Hadi y Ansarol recrudecieron hasta que las fuerzas opositoras deciden disolver el parlamento. Mansur al Hadi renuncia pero a los pocos das la retira y huye hacia la surea ciudad portuaria de Adn.

Las acciones de Ansarol haban logrado calar muy hondo en la compleja sociedad yemeni, sobre todo porque estaba logrando debilitar al Partido Al Islah y los salafistas, derrotando a la coalicin de tribus salafistas, wahabes y takfiries. Ansarol estaba constituido ya como un movimiento poltico poderoso capaz de plantear ideas de desarrollo para el conjunto de Yemen en los llamados dilogos nacionales. Un movimiento capaz de preservar el orden y la tranquilidad, poniendo fin a los conflictos sectarios en aquellas zonas dominadas. La influencia de Abdul Malik al Houthi fue creciendo a la par de los xitos de Ansarol y se han incrementado en defensa de Yemen contra la agresin saud.

La antroploga Martha Mundy seala respecto a Ansarol que ms all de los eslganes, el hecho es que Ansarol es un movimiento poltico religioso, que a diferencia de otros movimientos de estas caractersticas, s coopera con partidos laicos, como el partido socialista yemen y a menudo participa de negociaciones polticas como la que condujo recientemente a aceptar las principales clusulas de la resolucin N12216 del Consejo de Seguridad de la ONU posteriormente utilizada por la propia coalicin agresora comandada por Arabia Saudita para justificar sus ataques supuestamente destinados a restaurar la legitimidad del renunciad al Hadi.

La evolucin de Ansarol le ha permitido pasar de un movimiento centrado en las cuestiones religiosas y tnicas a un gran movimiento popular que atiende todas las demandas civiles, girando as hacia un polo de poder en las ecuaciones polticas que envuelven a Yemen. Finalmente y ello sera determinante en la decisin de Riad de intervenir en Yemen, el poder del Movimiento Ansarol se considera un desafo para los saudes, que han mostrado su preocupacin por los movimientos opositores en sus provincias de mayora chiita que estn ubicadas cerca de las fronteras con Yemen y donde la influencia surea puede traer ms de una sorpresa para la tullida y feudal monarqua saud. Para el analista Kevin Barret, en todo el mundo rabe, los dictadores ilegtimos se han unido para apoyar, pero de todos ellos, el condenado y desesperado rgimen de la Casa al Saud. Su objetivo? Mantener Yemen y el resto del mundo rabe bajo el dominio saud-estadounidense-sionista.

El da 9 de marzo en una decisin claramente violatoria del derecho internacional, la Liga rabe, dominada por el dinero, la influencia y las acciones de Arabia saudita, decide enviar, bajo la autorizacin de Washington, una fuerza militar que ser encabezada precisamente por el Ejrcito de la Casa al Saud. Todo ello con el supuesto objetivo de restaurar al renunciado Mansur al Hadi. Unos das despus, el da 20 de marzo, un atentados suicidas ejecutados por comandos de EIIL Daesh en rabe asesinan a 142 personas en mezquitas chiitas de la ciudad de San. Mostrando en ello que los intereses de la Monarqua seran bien resguardados por las bandas terroristas takfir.

Arabia Saudita inicia as una guerra de agresin contra Yemen, bajo el hollywoodense nombre de Tormenta Definitiva, que ha consistido principalmente en bombardeo de ciudades y pueblos de su vecino del sur, como tambin la incursin de tropas terrestres que han sido repelidas por las distintas fuerzas alzadas en armas en Yemen, en defensa de su tierra. La excusa saud fue que los bombardeos, contra posiciones de Ansarol, eran para restaurar a Mansur Hadi, ocultando lo que la lectura de palimpsestos mostraba claramente, que Riad agreda a Yemen y al movimiento chiita en armas: primero, para debilitar el creciente podero de Ansarol y el peligro que reviste ello para el wahabismo extremista de la Casa la Saud. Segundo, influir negativamente en las conversaciones sobre el tema nuclear que en ese momento se encontraba en su etapa crtica entre Irn y el G5 + 1. En tercer lugar, hacer un giro en la mirada crtica que el mundo estaba teniendo sobre la ineficacia de las operaciones militares de la llamada Coalicin Internacional Contra Daesh en Siria e Irak y, sobre todo, continuar majaderamente en los vanos intentos de cercar a Irn, a quien se le acusa de querer ampliar sus grados de influencia en la zona.

Lo observado en la agresin saud contra Yemen es la concrecin de la poltica del silencio, de la hipocresa, donde se acepta por parte de las grandes potencias que un pas aliado como Arabia Saudita agreda a un vecino, lo bombardee, genere hasta ahora 6 mil muertes, 30 mil heridos y con un 80% de la poblacin total conformada por 24 millones de habitantes con necesidad de ayuda humanitaria y ello no hace reaccionar a una comunidad internacional, claramente cmplice de estos actos violatorios de los derechos humanos de la poblacin yemen. Los organismos internacionales, tan dados a recriminar al gobierno sirio, al ruso, a Irn o cualquiera que no siga los dictados de la corriente hegemnica, no ha llamado en ocasin alguna a cesar la acometida de las fuerzas saud. No se exige a Riad detener la destruccin de Yemen y el asesinato de sus ciudadanos.

La poltica de exterminio del pueblo yemen a manos de la Casa al Saud sigue inclume, sin que la comunidad internacional intervenga y condene los crmenes de guerra cometidos por Riad: bombardeos de la poblacin civil con armamento prohibido por las leyes de la guerra, que lo mismo atacan milicianos, bodas, escuelas, hospitales o aldeas. Se destruye la infraestructura, lo cual va desde las carreteras, centrales elctricas, depuradoras de agua, instalaciones sanitarias. La idea es destruir el pas y frente a ello observamos la misma actitud ciega, sorda y muda del mundo frente al rgimen prosaud de los Jalifa en Bahrin o los crmenes del sionismo contra el pueblo palestino. Misma actitud complaciente frente a una Monarqua que es la gran responsable del surgimiento y desarrollo de los grupos terroristas que hoy tanto asustan a occidente como Daesh, Al Qaeda y el Frente al Nusra.

Para la antroploga Martha Mundy, en un interesante artculo escrito en Voltaire.net, la profesional afirma que a travs de silencio y de su respaldo a la Coalicin que est bombardeando Yemen, la comunidad internacional avala la desaparicin de todo marco legal en materia de guerra. Un precio muy alto a pagar por la victoria en un conflicto tan secundario, que no dispone de prcticamente ninguna cobertura meditica Hay que entender este silencio porque hay muchos intereses en juego, sobre todo de las grandes potencias, afirma esta Antroploga; e incuso pensando a Yemen como un campo de experimentacin, la coalicin que hoy agrede a Yemen supuestamente constituye la primera accin de la Fuerza de Despliegue Rpido del Consejo de Cooperacin del Golfo Prsico, resultado de los consejos de asesores estadounidenses e israelitas. Al parecer esta agresin se mont como un programa de entrenamiento para la guerra, concebido segn el modelo de las agresiones perpetradas por Israel contra Palestina, o sea, una guerra que debe alcanzar sus objetivos por medios de bombardeos areos, pero sin la indignacin internacional que provocan los crmenes de guerra de Israel.

Para Mundy y el anlisis ms profundo sobre la agresin contra Yemen, as como las guerras libradas en Oriente Medio y el Magreb, visualiza que Yemen estara siendo utilizado como campo de experimentacin, laboratorio para la preparacin de nuevas guerras recordando en ello que el mismo Yemen sirvi de conejillo de indias en el uso de drones y el asesinato selectivo de personas con ciudadana estadounidense- como fue el caso de Anwar al Awlaki, dirigente de Al Qaeda asesinado en el norte de Yemen, como tambin Samir Khan y cuyos crmenes fueron justificado por un memorndum del departamento de Justicia estadounidense, descalificado por una Corte Federal de Apelaciones en nueva York bajo el argumento que el gobierno estadounidense considera que es factible eliminar un objetivo, aunque sea estadounidense, considerndolo objetivo militar sin necesidad de juicio y si su captura no era factible.

Tambin se considera que la idea de Occidente a travs del trabajo sucio efectuado por Arabia Saudita es concretar, finalmente, una Fuerza rabe de tarea con la bendicin de Washington, la OTAN y la Unin Europea- para proteger a las Monarquas feudales del Golfo Prsico y en especial a la entidad sionista. En ese plano, restablecer la paz en Yemen tiene objetivos ms pedestres como es revitalizar el sur yemenita, en especial el puerto de Adn, que permita a su vez controlar la isla Socotra y el Estrecho de Bab Al-Mandab, que permitira dominar el trnsito de petrleo por la zona y dominar estratgicamente lo que algunos autores defensores del dominio global occidental han denominado el arco de la crisis que va desde la india, pasa por las costas del sur de Oriente medio y llega la cuerno de frica y cuyo objetivo general radica en controlar el 80% de las riquezas hidrocarburferas que se ubican en esa zona.

A mediados del mes de diciembre del 2015 la ciudad de Berna en Suiza fue escenario del encuentro entre representantes de Ansarol y fuerzas del gobierno para buscar una salida al conflicto que los enfrenta. Tras seis das de conversaciones, donde las fuerzas del movimiento Ansarol solicitaron incesantemente el cese del fuego, no se logr llegar a un entendimiento global, ms all de un intercambio de prisioneros y seguir con las discusiones mediados de enero del ao 2016 sin un lugar definido como lo anunci el enviado de la ONU, Ismail Uld Sheikh Ahmedthe. Mientras ambos bandos tratan de llegar a un entendimiento, las fuerzas de Al Qaeda y otros movimientos takfiri, entre ellos el propio EIIL Daesh en rabe- siguen ampliando su radio de operaciones, sin que Arabia Saudita realice operaciones militares para impedir su avance, dando muestras con ello, que sirve a sus intereses no slo en Yemen sino tambin regionales. Lo obvio no siempre es la primera conclusin.

 

Artculo del autor cedido por Hispantv

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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