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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-03-2016

El "Frum de Debats de la Universitat de Valncia" presenta el ensayo Convocando al fantasma. Novela crtica en la Espaa actual
El capitalismo, un espectro (literario) recorre el mundo...

Enric Llopis
Rebelin


Escribir es convocar al fantasma, seala uno de los personajes de la escritora Beln Gopegui en la novela El comit de la noche. De aqu toma el ttulo Convocando al fantasma. Novela crtica en la Espaa actual, un ensayo de 500 pginas dedicado a Rafael Chirbes y presentado recientemente en el Frum de Debats de la Universitat de Valencia, que trata de responder a la siguiente pregunta: Existe acaso y es posible una novela crtica -disidente, contrahegemnica, de oposicin- en el capitalismo avanzado, cuando ste muestra su rostro ms totalizador? Acepta el reto Ediciones Tierradenadie, que en principio puede abordar libre de mordazas la cuestin porque, advierten en el sello editorial, publican libros que no son mercancas y se organizan para no convertirse en maquinaria de produccin de capital. El ensayo analiza obras especficas o la trayectoria literaria de Rafael Chirbes, Beln Gopegui, Marta Sanz, Isaac Rosa, Alfons Cervera, Rafael Reig, Elvira Navarro, Fernando Daz, Eva Fernndez, Javier Mestre, Matas Escalera, Fanny Rubio y Juan Francisco Ferr. Dedica asimismo un apartado a la novela contempornea espaola de ciencia ficcin crtica.

La coordinacin del texto corre a cargo de David Becerra Mayor, autor de La novela de la no-ideologa (Tierradenadie, 2013), La Guerra Civil como moda literaria (Clave Intelectual, 2015), y coautor de la obra colectiva Qu hacemos con la literatura (Akal, 2013). Es posible que Convocando al fantasma no resulte un libro sencillo para un lector poco avezado y no acadmico, es decir, no es de esos textos que se devoran el domingo de una sentada. Discute el canon establecido, pero sin plantear un modelo cerrado, realmente el ensayo es una invitacin al debate, explica David Becerra en la Universitat de Valncia. La idea del fantasma que enuncia el ttulo procede del Manifiesto Comunista redactado por Karl Marx y Friedrich Engels entre 1847 y 1848. Ms en concreto, remite a un libro del catedrtico del departamento de Literatura Espaola de la Universidad de Granada, Juan Carlos Rodrguez Gmez, titulado De qu hablamos cuando hablamos de marxismo, en el que se afirma: Si la infraestructura (o sea, las relaciones socio-econmicas) se convierten en un fantasma evanescente, entonces nadie -y nunca jams- va a hablar o a luchar contra el capitalismo en s mismo, sino slo contra sus pequeos o grandes fallos o lagunas: contra los banqueros malos, los ejecutivos deshonestos, los jueces corruptos (...).

David Becerra concluye que hay una literatura que toma partido pero sin decirlo, que ha borrado al capitalismo del relato dominante. En este campo integrado, el crtico literario inserta a autores como Jos ngel Maas, Javier Maras, Antonio Muoz Molina, Almudena Grandes o Javier Cercas. Es una literatura que en muchos casos remite a problemas personales, de la que subyacen principios como que el ciudadano ha vivido por encima de sus posibilidades. La responsabilidad es siempre subjetiva, agrega el fundador y director de la Revista de Crtica Literaria Marxista. El poema Pulcritud, de Antonio Orihuela, autor inscrito en el movimiento de la Poesa de la Conciencia, ilustra bien esta tendencia hegemnica: En este poema no hay sitio para la mugre./Ni el sudor, ni los malos olores, ni la basura/ tienen sitio en este poema./En este poema no se permite la entrada a vagabundos, heridos, sedados, dopados, indignados, cobradores del frac o parados. Por esta senda crtica transitan poetas como Enrique Falcn o Jorge Riechmann.

Becerra Mayor pone como ejemplos de literatura antagnica novelas como El comit de la noche, de Beln Gopegui, en la que dos mujeres pugnan contra el trfico y la compraventa de sangre. O tambin Made in Spain, del periodista y escritor Javier Mestre, sobre un joven que vive de manera apacible y un tanto evanescente en Marruecos, cuando recibe en herencia una fbrica de zapatos. Entonces, a pesar de sus propsitos, descubre la imposibilidad de forjar un capitalismo de rostro humano. Son novelas que visibilizan al fantasma y nombran al capitalismo, concluye David Becerra Mayor. Si algo no lo ves, no lo puedes combatir. Cita en el mismo lado de la trinchera a otros escritores como Matas Escalera, Alfons Cervera, Marta Sanz o Elvira Navarro. La exposicin de este joven doctor en Literatura es de largo recorrido, de modo que sita en el punto de mira a la crtica literaria espaola desde los aos 60 hasta la actualidad. No le gusta la novela social y que se oponga al poder, habra que analizar desde qu posicin escriben y para quin. En la dcada de los 50 y sobre todo en los aos 60, buena parte de la crtica deca que adentrarse en las novelas del realismo social no mereca la pena, principalmente porque estaban mal escritas. Esto se deba a que haban puesto por delante las consignas polticas al estilo literario, opinaban los crticos. Asentado este argumento de fuerza, se empez a abandonar la edicin de estas novelas y a dejar de estudiarse en las universidades.

Hoy los suplementos literarios de los peridicos dominantes -por ejemplo Babelia, de El Pas- barren contra los escritores comprometidos con argumentos parecidos a los que empleaban los crticos literarios de los aos 60: la pobreza de estilo, la falta de originalidad por los argumentos recurrentes o un supuesto anclaje en la realidad de hace cuatro dcadas. Con independencia de estos sealamientos, David Becerra Mayor apunta una diferencia importante de las novelas (crticas) actuales respecto a las del realismo social clsico: Las de hoy dejan al lector en apuros, adems, no slo se preocupan por elevar la conciencia crtica (tambin como ciudadanos) de los lectores, sino que tratan de ponerles retos. Buscan su activacin intelectual, al contrario que la literatura Kleenex. Recuerda asimismo las palabras del escritor y poeta ecuatoriano Jorge Enrique Adoum, autor de Entre Marx y una mujer desnuda, quien consideraba que en el capitalismo la literatura se ha convertido en una simple niera que se ocupa de los adultos cuando salen del trabajo.

Tierradenadie es una pequea editorial que se podra definir como socialista, ya que renuncia al lucro y la acumulacin, de hecho, todo lo que gana en el proyecto se reinvierte. Precisamente una de sus clusulas esenciales es la renuncia al beneficio, hasta el punto que el notario se tom algo a broma estos principios en el momento de la constitucin, explica el novelista y editor Matas Escalera. Para nosotros los libros no son mercancas sino herramientas de lucha ideolgica, es un trabajo militante. Esta editorial de batalla ha publicado textos como La dominacin liberal, de John Brown; Poesa de la conciencia crtica (1987-2011), de Alberto Garca-Teresa; La voz comn, de Antonio Orihuela; Foucault y la poltica, de Jos Luis Moreno Pestaa; El tiempo de la multitud, de Vittorio Morfino; Campos de batalla, de Eduard Ibez Jofre, y as hasta ms de una veintena de obras dedicadas al ensayo poltico, filosfico, sobre sociologa y de crtica literaria. Publicado en septiembre de 2015, Convocando al fantasma es el cuarto de la serie que Tierradenadie dedica a la Literatura en el mundo actual desde el lanzamiento de La (re) conquista de la realidad. La novela, la poesa y el teatro del siglo presente, texto coordinado por Matas Escalera y cuyos derechos de autor fueron cedidos a Amnista Internacional.

Mlanie Valle es doctora en Literatura Espaola con la tesis Por un realismo combativo: Transicin poltica, traiciones genricas, contradicciones discursivas en la obra de Beln Gopegui e Isaac Rosa, del ao 2014. En el ensayo Convocando al fantasma dedica un artculo a cada novelista. Destaca la responsabilidad y el compromiso con la realidad en la narrativa de Beln Gopegui: Pocas veces se define de modo riguroso la manera en que se despliega este compromiso, ms all de artculos y entrevistas. Mlanie Valle ha estudiado todas las novelas de la escritora madrilea con excepcin de la ltima, El comit de la noche. Algunos analistas han sealado crticamente los cambios formales en la obra de esta autora, pero creo que es una forma de renovarse para expresar mejor tanto el contenido como la historia. Beln Gopegui ha otorgado relevancia en algunos textos a periodos como la Transicin espaola, por ejemplo en La conquista del aire plantea preguntas muy ntidas sobre en qu se ha quedado, finalmente, la izquierda institucional. En El lado fro de la almohada se ponen de manifiesto los lmites de esa misma izquierda para defender a la revolucin cubana. Adems, en las novelas de Isaac Rosa uno de los elementos medulares es el conflicto, que desapareci de la narrativa espaola despus de la Transicin, explica Mlanie Valle. As, la Guerra Civil, la dictadura franquista y la Transicin se han contado frecuentemente de manera emocional, sin que figurara ese conflicto. En novelas como La habitacin oscura, Isaac Rosa pretende abandonar al lector en medio de la tormenta, lo que en el fondo implica una obligacin a que se cuestione cuanto hay alrededor.

Ensayos como La novela de la no-ideologa, Poesa de la conciencia crtica (1987-2011) o Convocando al fantasma representan propuestas para el debate literario, la cuestin es dnde, se pregunta el escritor Alfons Cervera, quien acaba de publicar la novela Otro mundo (Piel de Zapa). El capitalismo ha eliminado esos espacios. Uno de los lugares que de modo natural tendra que acoger el debate es la Universidad, pero de verdad pensamos que, en trminos generales, a los docentes les interesa este tipo de libros? En las facultades francesas son ms habituales los foros de estas caractersticas. Cervera apunta otro de los males del tiempo presente: hay muchos escritores a quines se les juzga por lo que hacen al margen de sus libros. El fenmeno no es nuevo, y pueden rastrearse numerosos antecedentes como la novela Libro de Manuel, publicada por Julio Cortzar en 1973. Los crticos sealaron la literatura de Cortzar como de mala calidad cuando el escritor se posicion a favor de las revoluciones nicaragense y cubana. Sobre la ideologa, el estilo literario, la colisin de ambos factores y si alguno de los dos tiene que primar, el escritor y periodista marca su posicin: Hay que escribir bien. Aunque estas discusiones resulten difciles de zanjar, porque un autor como Baroja posiblemente fuera un mal escritor de acuerdo con el Canon establecido, pero era al tiempo un gran narrador. Cosas similares se han afirmado del escritor de novelas policacas, Juan Madrid. Sin embargo, el autor de Todo lejos considera que sera necesario alcanzar un acuerdo sobre qu se considera escribir bien, el clebre estilo de Flaubert. Para determinadas historias la buena escritura es fundamental, al igual que la manera de contar, resume Alfons Cervera.

Una semana antes de que Convocando al fantasma viera la luz, falleci el escritor Rafael Chirbes, a cuya obra dedica el catedrtico de Literatura Espaola, ngel Basanta, un captulo del ensayo. Segn Alfons Cervera, el autor de novelas como En la otra orilla o Crematorio es uno de los grandes narradores del siglo XX espaol. Pero tambin Chirbes es objeto de los latiguillos literarios y los eslganes facilones, por ejemplo, cuando se le etiqueta como el novelista de la crisis. As se le marca el camino hacia el olvido, lamenta Alfons Cervera. A la falta de foros para el debate y el esquematismo de las modas, se agrega otra barrera: el desequilibrio en la correlacin de fuerzas. Se percibe de modo palmario en historiadores como Francisco Espinosa Maestre, quien destaca por los trabajos sobre memoria histrica y represin franquista. Aunque respetado en los circuitos universitarios, el autor de Lucha de historias, lucha de memorias. Espaa, 2002-2015 siempre se ha movido en los mrgenes de la academia y ha cuestionado muchos de los relatos oficiales. El precio de todo ello es que ha publicado su ltimo libro en una pequea editorial, la sevillana Aconcagua, y pronuncia conferencias all donde puede. No tiene acceso a los altavoces a los que tiene acceso, por ejemplo, el historiador Santos Juli, el grupo Prisa. Hay una gran desproporcin, concluye Alfons Cervera.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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