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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2016

Vientos de guerra en el mundo
Romper el silencio: ha empezado una guerra mundial

John Pilger
Counterpunch

Traduccin del ingls para Rebelin de Carlos Riba Garca



He estado filmando en las islas Marshall, que estn en medio del ocano Pacfico, al norte de Australia. Cada vez que le digo a alguien dnde he estado me preguntan Dnde es eso?. Si doy una clave diciendo Bikini, dicen Ah, el traje de bao.

Pocas personas parecen estar enteradas de que el baador llamado bikini tiene ese nombre para celebrar las explosiones nucleares que destruyeron el atoln de Bikini. Entre 1946 y 1958, Estados Unidos hizo estallar 66 artefactos nucleares el equivalente a 1,6 bombas de Hiroshima cada da durante 12 aos en las islas Marshall.

Hoy da Bikini est en silencio, transformado y contaminado. Las palmeras crecen formando una extraa cuadrcula. Nada que se mueva, No hay pjaros. Las lpidas del viejo cementerio son focos vivos de radiacin. El contador Geiger aplicado a mis zapatos marcaba peligro.

De pie en la playa vea caer el agua verde esmeralda del Pacfico por la pendiente de un enorme agujero negro. Se trata del crter dejado por la bomba de hidrgeno a la que llamaron Bravo. La explosin envenen a las personas y el medio ambiente en cientos de kilmetros, posiblemente para siempre.

En el viaje de regreso, hice escala en el aeropuerto de Honolulu; en el puesto de la prensa, vi la revista estadounidense Womens Health (La salud de la mujer). En la portada, una sonriente mujer en bikini y el titular: T tambin puedes tener un cuerpo bikini. Unos das antes, en las Marshall, yo haba entrevistado a mujeres que tenan muy diferente cuerpo bikini. Todas ellas haban sufrido cncer de tiroides y otros cnceres posiblemente mortales.

Al contrario de la mujer que sonrea en la revista, todas ellas eran pobres: las vctimas y cobayas de una superpotencia rapaz que en estos momentos es ms peligrosa que nunca.

Relato esta experiencia a modo de advertencia y para poner fin a una distraccin que tantos de nosotros hemos consumido. El creador de la propaganda moderna, Edward Bernays, describa este fenmeno como la manipulacin consciente e inteligente de los hbitos y opiniones de las sociedades democrticas. l llamaba a esto gobierno invisible.

Cuntas personas tienen conciencia de que ha empezado una guerra mundial? Hoy en da, se trata de una guerra de propaganda, de mentiras y distraccin, pero esto puede cambiar en cualquier momento, con la primera orden equivocada o el primer misil.

En 2009, el presidente Obama se present ante una multitud en actitud de adoracin en el centro de Praga, en el corazn de Europa. Se comprometi a construir un mundo libre de armas nucleares. La gente lo ovacion y algunos lloraban. Los medios derramaron un torrente de lugares comunes. Despus de esto, a Obama se le concedi el Premio Nobel de la Paz.

Todo era una patraa. Obama estaba mintiendo.

Su administracin ha construido ms armas nucleares, ms ojivas nucleares, ms sistemas de lanzamiento de armas nucleares, ms fbricas de armas nucleares. Solo el gasto en cabezas nucleares aument ms durante el gobierno de Obama que con cualquier otro presidente de Estados Unidos. En 30 aos se ha gastado ms de un billn de dlares un milln de millones, es decir, un 1 seguido de 12 ceros.

Hay planes para la construccin de una bomba nuclear en miniatura; se la conoce como la B61 modelo 12. Nunca ha habido nada parecido. El general James Cartwright, ex vicepresidente del Estado Mayor Conjunto, dijo: La miniaturizacin nuclear [hace que el uso de esta] arma sea ms posible.

En los ltimos 18 meses, la mayor concentracin de tropas desde la Segunda Guerra Mundial comandada por Estados Unidos se est desplegando a lo largo de la frontera occidental rusa. Desde la invasin de la Unin Sovitica por los ejrcitos de Hitler, ninguna fuerza militar extranjera ha montado semejante amenaza demostrable contra Rusia.

Ucrania una vez integrante de la Unin Sovitica se ha convertido en un parque temtico de la CIA. Despus de haber orquestado un golpe de Estado en Kiev, Washington controla de hecho a un rgimen que est al lado de Rusia y es hostil a ella. Un rgimen literalmente plagado de nazis. Las figuras parlamentarias prominentes de Ucrania son descendientes polticos de los conocidos grupos fascistas OUN [Organizacin de Nacionalistas Ucranianos] y UPA [Ejrcito Insurgente Ucraniano]. Elogian pblicamente a Hitler y llaman a la persecucin y expulsin de la minora rusohablante.

Esta noticia casi no existe en Occidente, o es tergiversada para quitarle la carga de verdad.

En Letonia y Estonia pases vecinos de Rusia el poder militar de Estados Unidos est desplegando fuerzas de combate, tanques y armamento pesado. Esta provocacin extrema de la que es objeto la segunda potencia nuclear del globo es recibida en Occidente sin que se haga or una sola voz.

Lo que constituye una perspectiva de guerra nuclear todava ms peligrosa es una campaa paralela contra China.

Casi no pasa un da en el que no se coloque a China en el estatus de amenaza. Segn el almirante Harry Harris, comandante estadounidense de la zona Pacfico, China est levantando un gran muro de arena en el mar de China Meridional. Se refiere a la construccin de pistas de aterrizaje en las islas Spratly, que son objeto de disputa con Filipinas, una disputa que pas desapercibida hasta que Washington presion y soborn al gobierno de Manila, y el Pentgono lanz una campaa propagandista llamada libertad de navegacin.

Qu significa esto en realidad? Significa que los barcos de guerra estadounidenses tengan libertad para patrullar y dominar el litoral martimo chino. Trate usted de imaginar cul sera la reaccin de Estados Unidos si buques de guerra chinos hiciesen lo mismo frente a las costas de California.

Yo rod una pelcula llamada The War You Dont See (La guerra que usted no ve) en la que entrevist a distinguidos periodistas de EEUU y Gran Bretaa: reporteros como Dan Rather, de CBS; Rageh Omar, de la BBC; o David Rose, de The Observer. Todos ellos dijeron que si los periodistas y presentadores de radio y TV hubiesen hecho su trabajo y cuestionado la propaganda que sostena que Sadam Hussein posea armas de destruccin masiva; si los periodistas no hubiesen amplificado las mentiras de George W. Bush y Tony Blair y no se hubieran hecho eco de ellas, la invasin de Iraq en 2003 posiblemente no habra ocurrido, y cientos de miles de hombres, mujeres y nios hoy estaran vivos.

En principio, la propaganda que est preparando el terreno para una guerra contra Rusia y/o China no es muy diferente. Que yo sepa, ningn periodista de los medios de la corriente dominante occidental un equivalente a Dan Rather, digamos pregunta por qu China est construyendo aerdromos en el mar de China Meridional.

La respuesta saltara a la vista. Estados Unidos est rodeando a China con una red de bases militares, misiles balsticos, unidades de combate, aviones de bombardeo que transportan bombas nucleares. Este mortfero arco, que comprende Australia, las islas del Pacfico, las Marianas y Guam, Filipinas, Thailandia, Okinawa, Corea del Sur y, ya en Eurasia, tambin Afganistn e India. Estados Unidos ha puesto un dogal en el cuello de China. Pero esto no es noticia. Silencio meditico; guerra meditica.

Con mucho secretismo, en 2015, Estados Unidos y Australia realizaron los mayores ejercicios aeronavales de los ltimos aos, fueron conocidos como Sable talismn. Su finalidad era mejorar los planes de guerra aeronaval y de bloqueo de corredores martimos como los estrechos de Malaca y de Lombok para cortar el acceso de China al petrleo, al gas y a otras materias primas de Oriente Medio y frica.

En el circo conocido como la campaa presidencial estadounidense, Donald Trump aparece como un loco, un fascista. Ciertamente, es detestable, pero tambin es alguien que odia a los medios. Esto solo ya despertara nuestro escepticismo.

Los puntos de vista de Trump sobre la inmigracin son grotescos, pero no mucho ms que los de David Cameron. Trump no es el Gran Deportador de Estados Unidos; s lo es el ganador del Premio Nobel de la Paz, Barack Obama.

Segn un gran comentarista liberal, Trump est desencadenando las fuerzas oscuras de la violencia de Estados Unidos. Desencadenndolas? Este es el pas donde los bebs le disparan a su madre y la polica est empeada en una guerra asesina contra los estadounidenses negros. Este es el pas que ha atacado y tratado de derribar a ms de 50 gobiernos, muchos de ellos elegidos democrticamente, y bombardeado desde Asia a Oriente Medio, provocando la muerte y la miseria de millones de personas.

Ningn pas puede igualar este sistemtico rcord de violencia. La mayor parte de las guerras de Estados Unidos (casi todas ellas contra pases indefensos) no han sido iniciadas por presidentes republicanos sino por demcratas liberales: Truman, Kennedy, Johnson, Carter, Clinton, Obama.

En 1947, una serie de directivas del Consejo de Seguridad Nacional (NSC, por sus siglas en ingls) describieron los principales objetivos de la poltica exterior de Estados Unidos como [la construccin de] un mundo sustancialmente hecho a nuestra propia imagen. La ideologa era mesianismo estadounidense. Todos ramos estadounidenses. U otra cosa. Los herejes seran convertidos, subvertidos, comprados, difamados o aplastados.

Donald Trump es un sntoma de esta actitud, pero tambin es un disidente. Dice que la invasin de Iraq fue un crimen; l no quiere entrar en guerra con Rusia y China. Para nosotros, el peligro no es Trump sino Hillary Cliton. Ella no es una disidente. Ella personifica la resiliencia y la violencia de un sistema cuyo cacareado excepcionalismo es totalitario con un ocasional rostro liberal.

Segn se acerque el da de las elecciones, Clinton ser saludada como la primera mujer en la Oficina Oval, sin que importen sus crmenes y mentiras; tal como fue alabado Barack Obama por ser el primer presidente negro, y los progresistas se tragaron sus tonteras sobre la esperanza. Y las bobadas continan.

Descrito por el columnista de The Guardian Owen Jones como divertido, encantador, con una falta de formalidad de la que escapan prcticamente todos los polticos, al da siguiente Obama envi unos drones para asesinar a 150 personas en Somalia. Acostumbra a matar los martes, segn el New York Times, cuando le entregan una lista de candidatos a ser asesinados por medio de drones. Es un to muy legal.

En 2008, en su campaa presidencial, Hillary Clinton amenaz a Irn con destruirlo completamente con armas nucleares. Como secretaria de Estado en el gobierno Obama, ella particip en el derribo del gobierno democrtico de Honduras. Su contribucin en la destruccin de Libia, en 2011, fue casi jubilosa. Cuando el lder libio, el coronel Gaddafi, fue sodomizado en pblico con un cuchillo un crimen que solo fue posible gracias a la logstica estadounidense, Clinton se regode diciendo: Nosotros llegamos, lo vimos y l muri.

Una de las ms estrechas aliadas de Clinton es Madeleine Albright, la ex secretaria de Estado, que ha atacado a algunas jvenes mujeres por no apoyar a Hillary. Es la misma Madeleine Albright que celebr infamemente por la televisin la muerte de medio milln de nios iraques diciendo vali la pena.

Entre los ms grandes apoyos de Clinton estn los grupos de presin israeles y las empresas fabicantes del armamento que alimenta la violencia en Oriente Medio. Ella y su marido han recibido una fortuna proveniente de Wall Sreet. Aun as, ella est a punto de ser consagrada candidata de las mujeres para deshacerse del maligno Trump, el demonio oficial. Entre las seguidoras de Hillary hay distinguidas feministas: como Gloria Steinem, de Estados Unidos, y Anne Summers, de Australia.

Hace una generacin, una corriente de pensamiento postmoderno ahora conocido como poltica identitaria hizo que muchas personas inteligentes y de mente progresista se inhibieran de analizar las causas y las figuras que ellas apoyaban los impostores de Obama y Clinton; los falsos movimientos progresistas como Syriza, en Grecia, que traicionaron al pueblo de ese pas y se aliaron con sus enemigos.

La autoabsorcin una especie de exaltacin de m mismo se convirti en el nuevo Zeitgeist (tiempo del espritu) en las privilegiadas sociedades occidentales y marc la desaparicin de los grandes movimientos contra la guerra, la injusticia social, la desigualdad, el racismo y el sexismo.

Hoy en da, la larga siesta podra estar acabando. La juventud est volviendo a despertar. Poco a poco. Los miles de jvenes que en Gran Bretaa apoyaron a Jeremy Corbyn como lder laborista forman parte de este despertar, al igual que aquellos que acudieron para apoyar al senador Bernie Sanders.

No obstante, la semana pasada, en Gran Bretaa, el aliado ms cercano a Jeremy Corbyn, su tesorero en la sombra John McDonnell, implic a un gobierno laborista en la cancelacin de la deuda de la banca pirata y, de hecho, en la continuacin de la llamada austeridad.

Y en Estados Unidos, Bernie Sanders prometi apoyar a Clinton en el caso de que sea nominada. l, tambin, ha votado por el empleo de la fuerza contra algunos pases cuando, segn su parecer, sea correcto. Dice que Obama ha hecho un gran trabajo.

En Australia hay una especie de poltica de la morgue, en la que se suceden tediosos juegos parlamentarios interpretados por los medios mientras los refugiados y los pueblos originarios son perseguidos y crece la desigualdad, al mismo tiempo que el peligro de una guerra. El gobierno de Malcom Turnbull acaba de anunciar el llamado presupuesto de la defensa de 195.000 millones de dlares, que es un impulso en la direccin de la guerra. El debate no existe. Silencio.

Qu ha pasado con la gran tradicin de la accin directa popular sin las limitaciones de los partidos? Dnde estn el coraje, la imaginacin y el compromiso necesarios para iniciar un largo viaje hacia un mundo mejor, justo y pacfico? Dnde estn los disidentes en el arte, el cine, el teatro, la literatura?

Dnde estn aquellos que harn pedazos el silencio? O estamos esperando a que se dispare el primer misil nuclear?

Esta es una versin corregida de un discurso que John Pilger pronunci en la Universidad de Sydney, Australia; su ttulo era Ha empezado una guerra mundial.

John Pilger es un periodista, cineasta y escritor de origen australiano. Es autor, entre otros, del libro: Freedom Next Time. Sus documentales pueden verse gratuitamente en su pgina web: http://www.johnpilger.com/

Fuente: http://www.counterpunch.org/2016/03/23/a-world-war-has-begun-break-the-silence/

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y Rebelin como fuente de la misma.



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