Portada :: Brasil :: Nuevo golpe contra la democracia: Impeachment contra Dilma
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-03-2016

10 cosas que todo Brasil necesita saber

Igor Fuser
Alainet


Es preciso avisar a [email protected] [email protected] brasile@s, informar de una manera muy clara y objetiva para que, incluso las cataratas del Ro San Francisco, se enteren que:

1. El pedido de destitucin de la presidenta Dilma Rousseff no tiene nada que ver con la operacin Lava Jato, ni con ninguna otra iniciativa de combate a la corrupcin. Dilma no es acusada de robar centavo alguno. El pretexto utilizado por los polticos de oposicin para tratar de desplazarla del gobierno, es el llamado "maquillaje fiscal", es un procedimiento de gestin del presupuesto pblico de rutina en todos los niveles de gobierno, federal, estatal y municipal, y fue adoptado en los mandatos de Fernando Henrique Cardoso y Lula sin ningn problema. Ella, simplemente, puso dinero de la Caixa Econmica Federal en programas sociales, para poder cerrar las cuentas y, al ao siguiente, devolvi el dinero a la Caixa. No obtuvo ningn beneficio personal y ni sus peores enemigos logran acusarla de algn acto de corrupcin.

2. Justamente por eso el pedido de destitucin es un golpe, ya que la presidenta slo puede ser separada si se demuestra que ha cometido un crimen -y ese crimen no ocurri, tanto que, hasta ahora, el nombre de Dilma ha quedado fuera de todas las investigaciones de corrupcin, pues no existe, contra ella, ni la misma la ms mnima sospecha.

3. Al contrario de la presidente Dilma, los polticos que piden la destitucin estn ms sucios que un palo de gallinero. Eduardo Cunha (PMDB-RJ), quien como presidente de la Cmara es responsable del proceso de destitucin, recibi ms de R $ 52 millones tan solo de la corrupcin en la Petrobras y es propietario de depsitos millonarios en cuentas secretas en Suiza y en otros parasos fiscales. En la comisin de diputados que analizar el pedido de destitucin, con 65 integrantes, 37 (ms de la mitad!) estn en la mira de la Justicia, investigados por corrupcin. Si ellos logran deponer a la presidenta, esperan recibir, a cambio, la impunidad por las estafas cometidas.

4. Quien lidera la campaa por la destitucin es el PSDB, partido opositor derrotado en las elecciones presidenciales de 2014. Su candidato, Aecio Neves, pretende alcanzar en el escritorio el resultado poltico que no fue capaz de obtener en las urnas, irrespetando el voto de 54.499.901 brasileos y brasileas que votaron por Dilma (3,4% ms que los votantes de Aecio en la segunda ronda).

5. Si se consuma el golpe, la oposicin aplicar todas las propuestas elitistas y autoritarias que Aecio planeaba implementar si hubiese ganado la eleccin. El presidente golpista, con toda seguridad, cambiar la legislacin laboral, en detrimento de los asalariados; revocar la poltica de valoracin del salario mnimo; implementar la terciarizacin de la mano de obra sin restricciones; entregar las reservas de petrleo del pr-sal a las corporaciones transnacionales (como defiende el senador Jos Serra); privatizar el Banco do Brasil y la Caixa Econmica Federal; introducir la educacin pagada en las universidades federales, como un primer paso hacia su privatizacin; reprimir los movimientos sociales y a la libertad de expresin en Internet; expulsar a los cubanos que trabajan en el Programa Ms Mdicos; dar luz verde al agronegocio para apropiarse de las tierras indgenas; eliminar la poltica exterior independiente, degradando el Brasil al papel de sirviente de Estados Unidos. Es eso, mucho ms que el mandato de la presidenta Dilma o el futuro poltico de Lula, lo que est en juego en la batalla del juicio poltico.

6. Es un engao suponer que la economa mejorar despus de un eventual cambio en la presidencia de la Repblica. Todos los factores que llevaron al pas a la crisis actual continuarn presentes, con varios agravantes. La inestabilidad poltica ser la regla. Los lderes de la actual campaa golpista pasarn a luchar cuerpo a cuerpo por el poder como piraas alrededor de un trozo de carne. Y Dilma ser reemplazada por un sujeto dbil, Michel Temer, ms interesados en asegurar su futuro (sin duda una silla en el Tribunal Supremo Federal) y protegerse de las acusaciones de corrupcin antes que gobernar efectivamente. La inflacin seguir aumentando, y el desempleo tambin.

7. En el plano poltico, Brasil se sumergi en un perodo catico, de fuerte inestabilidad. El derrocamiento de una presidenta electa, sacramentada por el voto, llevar al pas a que, por primera vez desde el fin del rgimen militar, al frente del Ejecutivo estar un mandatario ilegtimo, rechazado por una gran parte de la sociedad.

8. El conflicto dar la tnica de la vida social. Las tendencias fascistas, ensaadas con el golpe, se van a sentir liberadas para poner en prctica sus impulsos violentos, expresados simblicamente, en las imgenes de muecos colgados mostrando la gorra del MST o la estrella del PT y, de una forma ms concreta, en las invasiones y ataques contra sindicatos y partidos polticos, en los ataques salvajes a personas cuyo nico delito es vestir una camisa de color rojo. El lder de esta corriente de extrema derecha, el diputado Jair Bolsonaro, ya defendi abiertamente, en una de las manifestaciones a favor del juicio poltico, que cada hacendado cargue consigo un rifle para matar militantes del MST.

9. Los sindicatos y los movimientos sociales no se quedarn con los brazos cruzados ante la truculencia de la derecha y la ofensiva gobiernista y patronal contra los derechos sociales conquistados durante las ltimas dos dcadas. Va a resistir por todos los medios - huelgas, ocupaciones de tierras, bloqueos de carreteras, toma de edificios, y mucho ms. Brasil se tornar un pas desgarrado, por culpa de irresponsabilidad y de la ambicin desmedida de media docena de polticos incapaces de llegar al poder por el voto popular. Eso es lo que nos espera si el golpe contra el presidente Dilma se consuma.

10. Pero eso no suceder. La movilizacin de la ciudadana en defensa de la legalidad y de la democracia est creciendo, con la adhesin de ms y ms personas y movimientos, independientemente de su afiliacin poltica, creencias religiosas y de si apoyan o no la poltica oficial. La opinin de cada uno de nosotros sobre el PT o el gobierno Dilma ya no es lo que importa. Estn en juego la democracia, el respeto al resultado de las urnas y la norma constitucional que prohbe la aplicacin de un juicio poltico sin la existencia de un delito que justifique esta medida extrema. Ms y ms brasileos estn percibiendo esto y saliendo a las calles contra los golpistas. Este 31 de marzo, la resistencia democrtica trabar una batalla decisiva.

Es esencial la participacin de todos, en cada rincn de Brasil. Todos precisamos salir a las calles, en defensa de la legalidad, de la Constitucin y de los derechos sociales. Todos juntos! El fascismo no pasar! No va haber golpe!

Igor Fuser es profesor de relaciones internacionales en la Universidad Federal de ABC (UFABC).

Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/176376



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