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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-04-2016

[Crnicas sabatinas] Ms ac y por debajo del soberanismo-secesionismo
Inmigrantes y colonizadores

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Para I., ciudadana malaguea que eligi para su hijo el nombre de Oriol. Por Oriol Sol Sugranyes y en su memoria.

 

Fortaleceremos y desarrollaremos la personalidad de la cultura nacional catalana y los vnculos indisolubles con los que el proceso histrico nos ha unido al tesoro inconmensurable de la cultura de los otros pueblos de Espaa, que al mismo tiempo es tambin patrimonio nuestro.

Presentaci, Cultura Nacional, n 1, 1954, pp. 1-2 (traduccin de Giaime Pala) [1]

 

Empujones a la entrada e insultos en la sala. Seoras bien vestidas y enjoyadas, comportndose como verdaderas verduleras y hombres encorbatados llamando zorra a la gaditana alcaldesa de la ciudad, Anne Hidalgo, afortunadamente ausente. Lo nunca visto en el elegante distrito XVI de Pars. Era la reunin informativa, organizada por el Ayuntamiento de Pars para los vecinos del distrito en el aula magna de la Universidad Pars Dauphine, que linda con el Bois de Boulogne. Motivo de la bronca?: el ayuntamiento ha tenido la audacia de colocar en un barrio rico un centro provisional de acogida para doscientos sin techo, pobres, vagabundos y dems. La decisin rompe un tab: los pobres sin techo deben estar con sus parientes con techo, es decir en los distritos modestos del norte y el este de la ciudad. Nada de mezclas. El distrito XVI, 150.000 habitantes, una de las densidades de poblacin ms bajas de Pars, solo tiene 18 de las 10.000 plazas de acogida para los sin techo que hay en toda la ciudad, que rebosa gente durmiendo por las calles. El popular distrito XX tiene ms de mil plazas. La idea de Hidalgo es repartir un poco la solidaridad, pero el alcalde de barrio, Claude Goasguen, del partido de Sarkozy, dice que lo que quieren es castigar a los burgueses. Este centro de acogida har bajar el precio de mi piso, se queja un ciudadano. Esta gente no tiene medios y robar, augura una seora.

Rafael Poch de Felu (2016)

 

Alguien debera explicarnos algn da, con todos los detalles que pudiera y con mucho coraje probablemente, lo ocurrido en el (nombro mal) caso Quintana. Mentiras y ms mentiras, apoyos corporativos que recuerdan lo peor de lo peor, agresiones, versiones 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7, nuevas mentiras, rostros impenetrables, justificacin de lo injustificable, no s, no se puede saber, es muy difcil, ha pasado mucho tiempo, todo fluye, Las cloacas del Estado, en este caso las de los servicios policiales de la Generalitat, en plena accin y planificacin. Sin lmites, sin ningn escrpulo. Como en otros tiempos. Y de paso, sacando falso pecho en ocasiones y dando lecciones de honestidad, eticidad contrastada, buen hacer policial, seguridad y defensa de la ciudadana, falsarias lneas de demarcacin (nosotros no somos como ellos), apelacin a las prcticas democrticas que fluyen por todas las ramas del tronco de los Mossos. Etc. Qu inmensa estafa! Qu olor txico a podrido!

Pero no es este, en todo caso, el asunto de esta sabatina.

He entrecomillado inmigrantes porque no estoy seguro que debamos hablar siempre de inmigracin (o emigracin) cuando hablamos de ella. Si un ciudadano de Roses se traslada a vivir al sur de Tarragona no solemos usar estos trminos. Si una ciudadana de Fraga se traslada a Sabadell a buscar trabajo (recorriendo menos distancia que en caso anterior), los utilizamos en cambio. No entro en este nudo que no debera pasar desapercibido. Se han construido falsarias y exageradas historias respecto a la generosidad de Catalua con la inmigracin sin tener en cuenta los sufrimientos de miles y miles de personas. Tambin en otros casos por supuesto, no digo ni pienso que sea aqu nicamente. No me ha dado ningn ataque repentino de catalanofobia.

Pero tampoco era eso lo que quera contar. Es esto:

No es un grito (que sera por o dems algo tardo) de indignacin y protesta (aunque, por supuesto, debera serlo: las razones se agolpan). Es una descripcin parcial que poda ser firmada por centenares de miles de hijos y nietos (incluso biznietos) de trabajadoras y trabajadores que se vieron obligados (no lo hicieron voluntariamente en la mayora de los casos) a dejar sus tierras de origen. Emigraron Como todos por otra parte, como venimos haciendo desde hace miles y miles de aos, desde que nuestros remotos antepasados vivan en otras tierras. Todos somos descendientes de migrantes. Como emigran actualmente, tampoco lo hacen por gusto, en absoluto, muchsimos jvenes catalanes y no catalanes- para intentar organizar mejor su vida. El pas los condena al paro, a la inseguridad y a la precariedad, a un futuro sin futuro. El capitalismo salvaje y maltratador es el nico horizonte esgrimido.

Sin duda, en su caso, en el caso de mis padres, como en tantos otros, no les sera fcil tomar una decisin dura, siempre difcil. El desarraigo pudo ser, fue, desolador. El hermano de mi padre, muy joven, con apenas 20 aos, haba muerto en 1938 en la batalla del Ebro defendiendo la II Repblica de todos los pueblos de Espaa (de la que suele hablar con tanto conocimiento de causa el gran cientfico franco-barcelons, Eduard Rodrguez Farr). El abuelo cenetista de la que sera su esposa-compaera, mi madre, haba sido asesinado en mayo de 1939, acusado de rebelin militar. La familia restante qued a la intemperie, abrazada a una miseria y a una persecucin casi indescriptibles. Mi hermana y yo, y mis tres primos hermanos, seguimos siendo nietos de un delincuente. Nos sentimos muy honrados por supuesto.

Pero no quedaba otra. Hambre (no es una metfora ni tampoco una exageracin), prolongada sequa en aquellos aos cuarenta, ausencia de trabajo, conflictos familiares, desesperacin, sealados perversamente por dedos de vencedores, todo se juntaba (sin olvidar, a pesar de ello, la solidaridad y ayuda de familiares y amigos). Un campesino con alma de campesino hasta su ltimo segundo de vida, hablo de mi padre, tuvo que emigrar para trabajar en una gran ciudad industrial, tan lejana de sus costumbres, gustos, deseos y finalidades, y sin apenas conocer a nadie. A la intemperie, a ganarse el pan con el sudor de su frente y sin formacin cualificada alguna. Pero no sin cultura de vida y de prcticas.

Mis padres se conocieron en su pueblo, Peralta de Alcofea, una pequea localidad cercana a los Monegros, en Huesca. No intimaron. Mi madre, que haba enviudado muy joven, con apenas 22 aos, haba servido ya en casas del pueblo y ms tarde en Zaragoza. Sirvi tambin en casas burguesas barcelonesas de ms all de la Diagonal, la zona franquista se sola decir. Mi padre, un proletario agrcola, como dije, que haba trabajado en varias fincas de grandes propietarios, vino directamente a Barcelona. Trabaj inicialmente en la construccin. Fue uno de los obreros que construyeron estaciones de metro en la Barcelona de los aos cuarenta y cincuenta. Ms tarde, trabaj en la RENFE, arreglando vagones, en contacto con el amianto en muchas ocasiones sin que l mismo lo supiera, sin tener conciencia del peligro.

Se levant a las 5 de la maana durante ms de 30 aos, hasta que se jubil a los 63 aos tras un accidente laboral. Mi madre se levantaba antes, a las 4 de la maana. A las 4:30 empezaba su doble-triple jornada en una empresa muy cercana a casa que creo que ahora ya no existe, la IGNIS. Limpiaba despachos, naves y lavabos hasta las 8 de maana (yo mismo le acompa en alguna ocasin). Luego continuaba en la cadena de montaje, gasta las 2 del medioda. Ella y una compaera, la seora Adoracin, colocaban las puertas de las lavadoras. A pesar de la dureza del trabajo, a pesar de las muchas horas de curro, fuera de casa y en casa (nos cuidaba a todos con la ayuda de mi hermana), era feliz por el ambiente de trabajo. Se lo pasaba pipa con sus amigas, con la seora Esperaza y la seora Pilar. Miquel A., el hijo de Esperanza, y yo fuimos muy amigos durante muchos aos.

Mi padre, Francisco (como Paco Bez, Paco Puche, Paco Fernndez Buey o Francisco Iglesias) llegaba a las tres a casa. Durante algunos aos hizo doble jornada. No quedaba otra. Los ingresos apenas daban para lo ms imprescindible. Durante aos cenamos sopas de pan y bacalao (entonces comida de pobres), noche tras noche. No lo recuerdo con desagrado, en absoluto. Tuvimos ducha en casa, un piso de apenas 40 metros cuadrados en un barrio cercano al Bess que fue deshacindose poco a poco, a finales de los sesenta. Hasta entonces un lavadero haca sus funciones; nos ayudbamos con cubos de agua calentada en la cocina.

Mi hermana empez a trabajar muy joven, era una nia entonces, a los 12 aos. En una empresa de cafeteras, FAEMA era su nombre. Estuvo all cinco o seis aos. No sufri ningn accidente porque, en esta ocasin, la diosa Fortuna le fue favorable. Pero transit en ocasiones al borde del desastre y subida a una silla. No llegaba a manejar bien las piezas que tena que manipular.

Yo empec a trabajar ms tarde, antes de cumplir los 14 aos. A los 15 pude entrar en un banco, en Banca Catalana, SA. Trabajaba de 8 a 15 horas, de lunes a sbado. Por las tarde estudiaba. Fue entonces cuando aprend a hablar cataln. Durante algunos aos fue casi el nico idioma que habl. Incluso en casa. Quera ensear a mis padres y de paso haca prcticas.

Como a tantos otros jvenes, Burgos, el consejo de Burgos, me politiz. Milit (esta vez bastante en serio) en partidos de izquierda comunista. Mis padres, que no estaban del todo informados de lo que haca y de los riesgos anexos, sufran con todo ello. Pero me ayudaban escondiendo papeles y vietnamitas cuando la ocasin lo exiga. Cuando iba a reuniones importantes o a manifestaciones por ejemplo.

Particip, como otros jvenes, en algunos onces de septiembre. Se trataba de luchar contra la dictadura fascista y contra la opresin cultural y lingstica a la que se vean sometidos los pueblos espaoles; el cataln, entre ellos, por supuesto. Ver, or a Raimon, cambi mi vida. Aun recuerdo la emocin que sent cuando escuch por primera vez en el Romea su Com un puny (aos antes me haba metido en el alma Al vent y el Diguem no). Como cuando o, adolesdente, a Paco Ibez y sus poemas de Miguel Hernndez, Jos Agustn Goytisolo, Celaya y Alberti.

Con mi primera compaera hablbamos siempre en cataln. Tambin en casa de mis padres. Nunca comentaron nada, desde luego que no, no eran colonos de nada. No queran colonizar nada. Ella tena la delicadeza de hablarles en castellano, sin ningn problema. Por qu iba a tenerlo? Nunca los vivi como seres invasores sino como trabajadores esforzados y explotados, muy explotados. Tambin ella militaba en la izquierda comunista que, por supuesto, no era nacionalista-secesionista. Nunca lo fuimos, nada de eso, aos-luz de ese sendero. Era un orgullo admirar y leer al mismo, y sin contradiccin, a Antonio Machado, a Blas de Otero, a Miquel Mart i Pol y a Joan Salvat-Papasseit. Mis tos seguan siendo anarquistas. Federica Montseny estuvo muy presente en algunas conversaciones familiares.

Alguna vez les coment a mis padres aquella afirmacin tan extendida y difundida entre sectores inmigrantes en los aos setenta y ochenta. Es cataln, se deca, todo aquel que vive y trabaja en Catalua. No se hablaba de ningn idioma. Les seal crticamente que, ledo adecuadamente, el lema haca que el que entonces era mi jefe mximo, el banquero Jordi Pujol, no fuera cataln. Viva en Catalua pero trabajar, lo que se dice trabajar, no trabajaba. No haca nada que se pareciese a los que ellos llevaban aos haciendo. Mandaba, ordenaba, se reuna, haca negocios, planificaba asuntos crematsticas, estaba en su hacer pas, pero trabajar, lo que se dice trabajar, no trabajaba. Era otra cosa lo suyo.

Mis padres y mi hermana no me hacan ni caso. No nos les solan decirme. Cmo non va a ser cataln alguien como don Jordi? Eran buenas personas que no podan imaginarse el latrocinio sistemtico del que luego sera el ms que intocable, y el ms que molt honorable. Por no hablar del clan familiar. Cosas sabidas y sufridas desde hace aos. No son los nicos entre las 400 familias con mando en plaza catalana.

Con nuestros vecinos, algunos de ellos catalanes, muchos otros no de origen (era un barrio de pobres-muy pobres y de trabajadores), nos llevbamos bien, muy bien con algunos de ellos. No recuerdo ninguna discusin que tuviera que ver con el uso del castellano o del cataln, que, por supuesto, mucho de ellos usaban.

Ni que decir tiene que a mis padres, a mi hermana, lo de la Espaa una, grande y libre, lo del habla espaol para que se te entienda, les produca vmitos y arcadas. Era fascismo y ellos no tenan nada que ver con esa Espaa de opresin y crmenes. Los haban sufrido directamente.

Siguieron as, sin colonizar nada ni a nadie, hasta el final de sus das. Se alegraban mucho cuando iba a visitarles con amigos y amigas con los que, por supuesto, hablaba cataln en la mayora de los casos. Era nuestra lengua de comunicacin y encuentro (la misma que usa con mi hijo Daniel). Por supuesto, nunca dijeron ni una sola palabra en contra. Tampoco lo hacan cuando hablaba en cataln con mis tos, con la hermana de mi madre y su compaero cenetista-fasta. Las lenguas estn para acercarnos, para aproximarnos, no para establecer lneas de separacin y demarcacin. Nosotros y los otros, sta y no la otra, dentro y fuera.

Lo dejo aqu. Por si fuera necesario indicarlo, mi hermana vive ahora en Mallorca, habla cataln, la variantes de la isla,, y su hijo, profesor, habla un mallorqun que a mis odos suena muy, muy hermoso. Como el que usaba en ocasiones un profesor y maestro, Antoni Beltrn, el autor del imprescindible Talento y poder.

Son dos ejemplos, los de mis padres, tres si aadimos el de mi hermana, entre miles y miles, entre millones incluso, de esos colonizadores lingsticos involuntarios de los que habla un manifiesto que ha sido firmado hasta el momento por unos trescientos intelectuales catalanes (molt catalans, ellos s, no los otros, tienen la exclusiva, la etiqueta, en plaza y en propiedad).

Pues bien y sin ningn nimo de ser descorts: que se coman su identidad excluyente y exquisita, que se lo coman todo con patatas hervidas, con sal y un poco de aceite. De la terra, por supuesto.

PS. Un manifiesto crtico y unas peticiones que convienen difundir. Hganlo si les parece. Benvolgut/a; Ens posem en contacte amb la vostra entitat, organitzaci i/o plataforma per informar-vos de la campanya Eduquem en una economia crtica i plural. Fem fora l'EFEC dels centres educatius i demanar la vostra adhesi i suport al manifest (www.educaciocritica.cat).

Traduccin libre: Nos ponemos en contacto con su entidad, organizacin o plataforma para informar de la campaa Eduquemos en una economa crtica y plural. Expulsemos la EFEC de los centros educativos. Expulsemos la teora econmica ortodoxa financiera de los centros de formacin.

Para la recogida de firmas y adhesin al manifiesto basta marcar en el enlace. Hganlo si les parece. Es una inmensa estafa de adoctrinamiento ideolgico, desinformado y anticientfico en que se est realizando con nuestros jvenes y adolescentes! Tambin en ciclos formativos con esa cosa llamada Economa e iniciativa emprendedora. Los quieren convertir en empresarios sin temblor en el pulso! De la empresa al xito y a los millones!

Nota:

[1] Tomado de Giaime Pala, Cultura clandestina. Los intelectuales del PSUC bajo el franquismo, Granada, Editorial Comares, 2016, pp. 9-10.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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