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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-05-2016

El economista australiano William Mitchell rebate los mitos de la ideologa monetarista y neoliberal en la UE
Integracin europea y pensamiento gregario

Enric Llopis
Rebelin


En 1972 un psiclogo social, Irving Janis, estableci el trmino de pensamiento gregario. ste se caracteriza por el autoengao, el conformismo, la aversin a la autocrtica y el linchamiento del disidente. La acuacin puede aplicarse a muchos mbitos. En la dcada de 1970 irrumpi la ideologa monetarista en la macroeconoma, que fue expandindose por la universidad, la poltica y los bancos centrales. Se convirti en pensamiento gregario de carcter neoliberal, que frente al keynesianismo de posguerra, sentenci la prioridad de los mercados autorregulados y el fin de los dficits fiscales y presupuestarios. Empez tambin a fraguar un nuevo lenguaje, con expresiones como austeridad con crecimiento o expansin por la contraccin fiscal. Se suele decir que el primer gobierno monetarista fue el de Thatcher, en Gran Bretaa, pero realmente fue el del laborista Wilson, en 1974.

En el libro La distopa del euro. Pensamiento gregario y negacin de la realidad (Lola Books), el economista William Mitchell refuta las bases del neoliberalismo econmico, desde que prorrumpiera al calor de la crisis de 1973 y el alza acelerada de los precios del petrleo y las materias primas, hasta el auge y crisis de la eurozona. Pese a lo que se pudiera pensar por la gran recesin actual, el proyecto de integracin europea se basaba tericamente en la paz, la libertad y la doma de Alemania, cuyo expansionismo haba dado lugar a dos guerras mundiales. Pese a las profundas diferencias polticas y culturales, a que se saba la dificultad de que Alemania renunciara al marco y a la poltica de estabilidad de precios del Bundesbank, o a que Francia se quedara sin el franco y parcelas importantes de soberana, la idea de integracin se abri camino.

El profesor de Economa en la Universidad de Newcastle (Australia), adscrito a las corrientes postkeynesianas y uno de los principales defensores de la teora monetaria moderna, junto a Warren Mosler, Randall Wray o Sthepanie Kelton (asesora del candidato demcrata Bernie Sanders), seala como primer hito para entender el proceso de integracin el Informe Werner de 1970. En l se poda encontrar un detallado itinerario para la creacin de una unin econmica y monetaria completa a finales de la dcada, explica William Mitchell en una conferencia organizada por la Asociacin por el Pleno Empleo y la Estabilidad de Precios (APEP) y la Facultad de Econmicas de Valencia. El vasto informe inclua dos observaciones capitales. La primera, la necesidad de una autoridad fiscal, de carcter federal, que pudiera redistribuir el gasto y tuviera capacidad de asistir a los pases con problemas. Se tomaron para esta propuesta los ejemplos de Australia, Canad y Estados Unidos. Adems, se consideraba importante la legitimacin de la autoridad fiscal mediante un entramado institucional y sobre todo un parlamento democrtico. Pero finalmente se hizo caso omiso al informe: Francia y Alemania no alcanzaron un acuerdo.

El informe MacDougall de 1977 aada la dificultad de forjar una federacin europea que tuviese xito, debido a las diferentes realidades histricas, polticas y sociales de los pases. Un ejemplo del pensamiento de la poca son las declaraciones en 1972 del Gobernador del Banco Central de Dinamarca: Empezar a creer en la unin econmica y monetaria europea cuando alguien me explique cmo se controlan con un solo arns nueve caballos corriendo a diferente velocidad. En 1989, el Informe Delors marca un punto de ruptura, pues se aleja de los principios anteriores y desemboca en el Tratado de Maastricht. William Mitchell considera que los miembros del Comit Delors estuvieron dominados por un pensamiento gregario que consideraba caduco el keynesianismo e incorporaba el dogma neoliberal. El quid reside en que, entre los diferentes informes, se produjo un viraje radical en la poltica francesa: se incorporaron las premisas del monetarismo. Histricamente, explica William Mitchell, la poltica econmica en Francia se constituy a partir del dilogo entre dos instituciones, el Ministerio de Planificacin y el de Finanzas.

El primer ministerio se encarg despus de la segunda guerra mundial de la reconstruccin de la economa francesa (por ejemplo, el Plan Monnet para la reactivacin econmica entre 1947 y 1953); se trataba de un ministerio bsicamente keynesiano y con un poder enorme. Pero con la penetracin del monetarismo, sobre todo en el Banco Central francs, el Ministerio de Finanzas cobr mayor fuerza. Todo ello en un proceso que comenz a finales de los 70, cuando el presidente Giscard dEstaing consider que el punto de vista econmico debera atravesarlo todo. El filsofo John Ralston Saul dijo lo siguiente de Giscard: Crea que los mercados libres estableceran equilibrios internacionales naturales y pensaba que los booms y las depresiones eran cosas del pasado. La introduccin del Plan Barre (por el primer ministro del mismo nombre) en 1976, de sesgo monetarista, fue una prueba de lo mucho que Francia haba cambiado desde los das del keynesianismo gaullista, explica Mitchell. Este giro en el pensamiento econmico escoraba el objetivo de la integracin europea hacia las posiciones germanas: estabilidad de precios y rechazo a los dficits fiscales. El canciller Helmut Schmidt, quien sucedi a Brandt en mayo de 1974, subray el rumbo conservador del SPD y abund en la idea de la lucha contra la inflacin.

Lo decisivo es que la autoridad fiscal federal eje de los informes Werner y MacDougall- dej de entrar en los planes. La capacidad fiscal se mantuvo en manos de los estados miembros, pero dados los recelos y desconfianzas entre Alemania y Francia, as como entre los pases del norte respecto a la periferia de Europa, se impuso la idea de disciplinar a los estados, restringir la discrecionalidad en su poltica fiscal y hacer un seguimiento a los dficits excesivos. La culminacin de estos principios es el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), que entr en vigor en 1997. El euro, finalmente, qued limitado a una unidad monetaria sin autoridad fiscal federal y con un tipo de cambio fijo, cuando, comenta Mitchell, se saba que histricamente los tipos fijos haban conducido a las crisis de las monedas y de los pases. A partir de ese momento, los gobiernos nacionales slo podan reaccionar ante una crisis con los llamados ajustes internos (reduccin del poder adquisitivo de la poblacin). Cuando el economista australiano fue invitado por la Comisin Europea a la presentacin de los primeros borradores del Tratado de Maastricht, coment: Es una locura, es imposible que esto funcione. Los tcnicos le respondieron que no entenda el proceso por una razn singular: William Mitchell no es europeo. ste es otro ejemplo de pensamiento gregario, pero sabemos lo que lamentablemente despus ha ocurrido.

La actual crisis financiera se origina en un sector financiero que acumul una deuda excesiva. La crisis de balances se tradujo en unas tasas de inversin muy dbiles por parte del sector privado- en la economa real. A juicio del profesor de Economa de la Universidad de Newcastle, este tipo de crisis de balances llevan un proceso de recuperacin muy largo, de entre 10 y 15 aos; se necesita que los gobiernos estimulen el gasto, que incurran en dficits fiscales muy superiores a lo habitual y sostenidos en el tiempo; y que, mientras, las empresas vayan saneando sus deudas y hojas de balance. En otros trminos, el estado tiene que llenar el hueco dejado por las empresas privadas, que en la actual coyuntura necesitan ahorrar. Pero las autoridades de Bruselas y Frankfurt, en otro caso palmario de pensamiento gregario, impusieron polticas pro-cclicas: cuando el sector privado dej de invertir, el estado no procedi a sustituirlo. Esto no figura en ningn manual, es pura ideologa. Aunque, por razones pragmticas, el BCE se apart levemente de su ideologa con el fin de sostener el euro.

Fue en mayo de 2010 cuando la autoridad bancaria europea introdujo el programa de compra de activos, que consista bsicamente en la adquisicin de deuda de los estados griegos, irlands y portugus con el fin de evitar el colapso. En 2011 las compras se extendieron a los bonos italianos para evitar la insolvencia. La clave reside en que el BCE utiliz su poder emisor de moneda y as, por la puerta trasera, financi los dficits fiscales en los que haban incurrido los pases. Concluye William Mitchell que de este modo se estaba reconociendo que la eurozona estaba mal diseada. Y tambin se pona de manifiesto el poder que tiene la creacin de moneda: en marzo de 2016 el BCE anunci que todos los meses creara de la nada 80.000 millones de euros para la compra de deuda.

Cuando la crisis alcanz a Estados Unidos, la Reserva Federal tambin emiti millones y millones de dlares. Recuerda Mitchell que en un programa de televisin le preguntaron a Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal durante dos periodos entre 2006 y 2014, de dnde provena el dinero. Reconoci que se haba creado de la nada. Otra cuestin es por qu, si la prioridad absoluta es la austeridad y la disciplina en las cuentas pblicas, la Comisin Europea le ha permitido a pases como Espaa un dficit del 5,2%. Este porcentaje violaba todas las reglas de la estabilidad presupuestaria europea. La razn es que la UE no quera que el gobierno conservador espaol perdiera las elecciones; y adems saban que aumentar el dficit ayuda al crecimiento econmico, lo que ocurre es que nunca lo reconocen, concluye el economista y miembro del Centro por el pleno empleo y la equidad de la Universidad de Newcastle.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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