Portada :: Mentiras y medios
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-05-2016

Sobre la libertad de informacin y otros mitos

Augusto Zamora R.
Rebelin


Un importante grupo informativo prohbe a sus periodistas asistir a los programas de televisin de una conocida cadena y, adems, despide a otro periodista de una radio que pertenece a dicho grupo, por informar que familiares del consejero delegado de ese grupo aparecan en los papeles de Panam, a lo que se haba referido tambin la cadena de televisin Hechos como estos hacen recordar una realidad tan evidente como inexplicable, pero recurrentemente, olvidada: todos los medios de comunicacin tienen dueo, con excepcin de los medios de propiedad pblica, cuyo dueo es el partido de turno en el poder. Son empresas y funcionan como empresas, es decir, no tienen una funcin social aunque la cumplen, sino que deben generar beneficios a sus dueos y servir a los intereses de esos mismos dueos o de quienes representan esos dueos. Mantienen la idea muchas veces la ficcin- de que existe libertad de expresin, pero es la libertad de expresin de los dueos de los medios de comunicacin (y de sus socios, cmplices, accionistas o contratantes de publicidad), no la libertad de expresin del ciudadano comn, que rara vez tiene acceso a ellos.

Los periodistas son empleados que deben cumplir las rdenes de los dueos del medio de comunicacin que les contrata y paga, sean de radio, prensa, televisin, agencias noticiosas o de cualquier otro formato en la plataforma que sea. Como personas que reciben un salario, tienen la obligacin de ajustarse a la poltica de la empresa, a riesgo de ser despedidos. Cuando se lee una noticia o un comentario, debe recordarse el verso de Bertolt Brecht en la pera de los cuatro cuartos: Mackie, quin paga la cuenta?. Slo es posible entender el modelo de prensa existente en un pas si se conoce quines son los dueos de los medios de comunicacin y a qu intereses responden.

El control de los medios de comunicacin es una cuestin estratgica en toda sociedad, pues a travs de estos medios se puede manipular el pensamiento de una mayora social y crear ideologas. La manipulacin informativa, a travs de los medios de comunicacin, ha sido copiosamente estudiada. Noam Chomsky, en su obra Ilusiones necesarias. Control de pensamiento en las sociedades democrticas, realiz un pormenorizado estudio de la manipulacin informativa de hechos en los medios de comunicacin de EEUU, demostrando que esos medios informativos, en realidad, no informaban, sino que elaboraban las noticias de forma que sostuvieran la posicin del gobierno de EEUU o de las grandes corporaciones que controlan el poder real en ese pas. En resumen expresa Chomsky, los principales medios de comunicacin [] son grandes empresas que venden pblicos privilegiados a otras empresas. No podra constituir una sorpresa el hecho de que la imagen del mundo que presentan reflejara las perspectivas y los intereses de los vendedores, de los compradores y del producto.

Los directivos de los medios de comunicacin, sigue diciendo Chomsky, pertenecen a las mismas elites privilegiadas y es poco probable que los periodistas que penetran en el sistema se abran camino salvo si se pliegan a estas presiones ideolgicas. Esta realidad ya la haba descrito Carlos Marx en La ideologa alemana, obra en la que afirmaba: Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes de cada poca; o dicho de otro modo, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante. Para poder ejercer ese poder espiritual, las clases dominantes necesitan controlar los medios de comunicacin de masas, control que, hoy, est alcanzando cotas inimaginables.

Dado su carcter estratgico, las clases dominantes han puesto histricamente gran empeo en controlar la informacin, de forma que exista libertad de expresin, pero que sea su libertad de expresin. O una libertad de expresin dentro de un orden, que jams cuestione las estructuras de dominio econmico y poltico que defienden. Dicho de otra manera, que exista una apariencia de libertad de expresin, no una libertad de expresin real y accesible a todos los ciudadanos. Este inters por controlar, manejar y dirigir la informacin ha llevado a la creacin de grandes conglomerados de medios informativos, un proceso que es paralelo al de concentracin de la riqueza en pocas manos. Puede, incluso, hacerse una ecuacin: a mayor concentracin de poder en grupos minoritarios, mayor concentracin de medios de comunicacin controlados, directa e indirectamente, por esos grupos minoritarios.

El conocido diario estadounidense The Washington Post fue adquirido en 2013 por el dueo de Amazon, Jeffrey P. Bezos. El principal accionista de The New York Times, propiedad de la familia Ochs Sulzberger, es el multimillonario mexicano Carlos Slim, con el 19% de las acciones. La empresa es duea de otras 40 publicaciones, entre ellas International Herald Tribune y The Boston Globe. El Grupo Time Warner de EEUU es dueo de CNN, una de las mayores cadenas de televisin del mundo, que transmite en ingls y en espaol (CN). Es, adems, duea de Chilevisin y CNN Chile, de las revistas Time, Sports Ilustrated, People, Fortune, Money Magazine y del Grupo Expansin, de Mxico, dueo, a su vez, de nueve revistas. El conglomerado alemn Bertelsmann posee 52 canales de televisin y 29 emisoras de radio y [c]ada da los lectores de Gruner+Jahr tienen la opcin de escoger entre 500 revistas en distintos medios en ms de 30 pases. El Grupo Bertelsmann Espaa es dueo, a travs de Atresmedia, de Antena Tres, La Sexta y Onda Cero, en el campo audiovisual y posee doce revistas, entre ellas Muy Interesante, Geo y Autopista, as como las editoriales Alfaguara y Taurus. RCS Mediagroup, conglomerado empresarial italiano, posee los diarios Corriere della Sera, La Gazzetta dello Sport y Corriere Economia entre otros en Italia y es dueo de El Mundo, Marca y Expansin en Espaa. En total, un centenar de medios de comunicacin. E l Grupo El Comercio, en Per, controla el 78% de la prensa. Si se produce una concentracin de medios como se est produciendo en el Per, y esos medios tienen adems una lnea poltica muy clara, entonces all hay una amenaza potencial muy grande contra la democracia, advirti Mario Vargas Llosa, a quien nadie puede acusar de comunista. En Brasil, el Grupo Globo controla el 45,2% de la audiencia televisiva y el 73,5% de publicidad, adems de poseer 38 canales de pago. Globo ha encabezado la campaa para derribar a la presidenta Dilma Roussef.

Un dato comn une a los dueos de conglomerados de medios de comunicacin, sean de la nacionalidad que sean: son todos familias o grupos multimillonarios, que comparten el propsito comn de defender el sistema econmico que les ha permitido alcanzar la condicin de multimillonarios. Comparten una ideologa comn, ideologa que sostienen y defienden desde sus medios de comunicacin. De esa guisa, sus lneas informativas tienden a preservar el establishment y a desinformar, por una parte, y atacar, por otra, a los gobiernos, grupos, asociaciones, partidos, etc., que promueven ideas progresistas o de izquierda que atacan los fundamentos del sistema. Por esa va se llega a otro aspecto, no menos medular, pues afecta el corazn de la libertad de expresin: si una vasta mayora de medios de comunicacin defiende el mismo sistema, el pluralismo desaparece. La sociedad se ve saturada de noticias con el mismo o similar contenido o ideologa, de forma que se produce una ficcin de libertad, negada por el hecho de que esa vasta mayora de medios coincide en los mismos presupuestos ideolgicos. El control pasa desde escoger qu tipos de programas se difunden, hasta seleccionar qu tertulianos o expertos son invitados a impartir su sabidura. Estamos, as, ante el engao perfecto y EEUU es el modelo a seguir. Noam Chomsky es una celebridad internacional, pero ninguno de los grandes medios informativos estadounidenses suelen abrirle sus espacios. Chomsky puede decir lo que quiera, pero sus mensajes quedan depositados en los rincones, de forma que la gran mayora de ciudadanos se ve condenada a escuchar la misma msica, un da s y otro tambin. Como ha indicado un informe de la Organizacin de Estados Americanos,

uno de los requisitos fundamentales de la libertad de expresin es la necesidad de que exista una amplia pluralidad en la informacin y opiniones disponibles al pblico... Cuando las fuentes de informacin estn seriamente reducidas en su cantidad, como es el caso de los oligopolios se limita la posibilidad de que la informacin que se difunda cuente con los beneficios de ser confrontada con informacin procedente de otros sectores limitando, de hecho, el derecho de informacin de toda la sociedad.

Las limitaciones a la libertad de expresin no provienen nicamente de la concentracin de los medios de comunicacin en pocas manos y en que esas manos defiendan un sistema monocolor, sino tambin de la dependencia de estos medios de los anunciantes. Es de pblico conocimiento que los medios masivos de comunicacin dependen, fundamentalmente, de la cantidad de anunciantes que puedan captar. El crculo se cierra comprendiendo que, en cada pas, los mayores anunciantes suelen ser las grandes empresas y el Estado. Las clases dominantes no necesitan cerrar con violencia o con decisiones judiciales un medio de comunicacin discrepante. Les basta con negarles cualquier tipo de publicidad para que mueran solos. En Espaa no hay un solo diario de izquierda o progresista en formato de papel. Ese espectro informativo, como el televisivo, lo copan casi enteramente las fuerzas conservadoras.

Afortunadamente, Internet ha abierto espacios de difusin de ideas que han permitido prosperar y proliferar a miles de diarios, revistas y canales informativos discrepantes, que han roto, puede que para siempre, el monopolio ejercido sobre la informacin por las clases dominantes. Hoy es posible informarse ampliamente sin depender de los medios de comunicacin masivos, aunque stos sigan ejerciendo una presin insoportable sobre amplias capas de las sociedades.

Como puede colegirse, es fcil hablar de libertad de expresin y difcil que tal derecho sea debidamente respetado o sea puesto efectivamente en prctica. Tambin es fcil confundir la libertad de expresin con el hecho de subirse a un banco, en Hyde Park, en Londres, y desahogarse sobre uno o varios temas que gusten o disgusten. La libertad de expresin es eso, pero es muchsimo ms que eso. Desde muy antiguo, el control de la informacin ha sido considerado una cuestin esencial por los grupos en el poder, pues controlar la informacin es controlar las mentes y quien controla las mentes no necesita de ejrcitos. Necesita tertulianos. Pero, como ha expresado la Corte Interamericana de Derechos Humanos, una sociedad que no est bien informada no es plenamente libre. En esas desinformaciones vivimos y en la manipulacin nos ahogan.


Augusto Zamora R., Profesor de Relaciones Internacionales, autor de Poltica y geopoltica para Rebeldes, Irreverentes y Escpticos, Coleccin Foca, Ediciones Akal, de prxima aparicin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter