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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-06-2016

Sobre lo inmediato y lo histrico
Lucha econmica y lucha poltica, unidad y contradiccin

Organizacin de Lucha por la Emancipacin Popular/Fragua


Desde la teora de Marx y Engels se define la lucha econmica como aquella que desarrollan los trabajadores contra un burgus en particular, contra un propietario individual o, en nuestra poca, contra ciertas secretaras del gobierno y sus funcionarios por mejorar las condiciones laborales, por mejorar las condiciones en las cuales se vende la fuerza de trabajo del proletariado.

La lucha poltica se desarrolla cuando los trabajadores, el proletariado, luchan ya no contra un patrn individual, sino contra toda la clase que ostenta el poder econmico y poltico de la sociedad, luchan por la destruccin del Estado como instrumento de dominacin de la clase burguesa y por arrebatarle a sta el control de los medios de produccin.

Ahora bien, en la actualidad existe un gran problema para el movimiento socialista y comunista en general. Por un lado, parte de este movimiento ha logrado aglutinar y organizar a amplios sectores sociales en torno a la lucha por la solucin de sus necesidades inmediatas, pero no ha logrado que quienes participan de esa lucha desarrollen su conciencia hasta comprender que esa lucha slo tiene sentido y solucin si luchan tambin por transformar la sociedad capitalista. Por otro lado, hay fuerzas comunistas y socialistas que tienen muy claro que lo fundamental es la lucha poltica, pero en su prctica no son capaces de aglutinar en torno a su proyecto amplias masas y se quedan en pequeos grupos de activistas que dan poca importancia a las tareas de gestin, es decir, de la bsqueda de la solucin de las necesidades inmediatas del pueblo que desean organizar para superar el capitalismo.

El principal origen de este problema est en la separacin mecnica de la lucha econmica y la lucha poltica. Lo explicamos: se cree que la lucha por demandas inmediatas es de por s lucha econmica y no tiene un carcter poltico o bien, se cree que enunciar la lucha por los objetivos histricos del proletariado, hacer agitacin y propaganda en torno a ellos, es ya por s misma lucha poltica.

No se logra entender que, para los socialistas y comunistas, si de verdad se han apropiado de la teora de Marx y Engels, existe una unidad y contradiccin entre ambas luchas y su tarea es resolver la contradiccin con el objetivo de elevar la conciencia poltica del proletariado, de tal forma que le permita forjar su principal instrumento para la liberacin de la sociedad de la opresin de la burguesa: la organizacin, siempre de acuerdo con el momento histrico que vive, es decir, con el grado de agudeza de la lucha de clases en general, puede ser en el mundo o en el pas y, en particular, en cada regin del pas o en algn sector en especfico.

Existe unidad entre la lucha poltica y la lucha econmica cuando quienes las desarrollan no las separan ni en sus consignas ni en su mtodo de crear organizacin y conciencia proletaria. Es decir, cuando en la prctica la lucha econmica se convierte en una de las formas para que los proletarios comprendan que esa lucha por s misma puede resolver momentneamente sus necesidades, pero que no modificar a la larga sus condiciones laborales y, por tanto, hay que transformar el sistema.

Esto no significa que no importa la solucin de las demandas inmediatas del proletariado; sino que las pequeas victorias que tengamos en el mejoramiento de sus condiciones de vida deben reforzar la idea de la necesidad de la trasformacin social. Argumentar que hacer gestin es prdida de tiempo ms que claridad poltica refleja incapacidad y el resultado prctico de esta incapacidad es que el oportunismo y el reformismo se apropien de la labor de gestin y no permitan el crecimiento de la conciencia poltica del proletariado.

La contradiccin entre estas luchas es contraponer lo inmediato a lo histrico: la necesidad del proletariado por mejorar sus condiciones de vida de manera urgente y la necesidad de construir el socialismo en el pas, proyecto a largo plazo. Creer que por el solo hecho de hablar de los objetivos histricos del proletariado se construye conciencia proletaria es una equivocacin, pues el proletariado eleva su conciencia poltica nicamente en la prctica, en la lucha concreta que, en el mayor de los casos, inicia por sus necesidades inmediatas y puede desembocar, si existe el elemento consciente en la lucha poltica, en organizacin permanente y de carcter proletario.

Estos hechos nos llevan a la necesidad impostergable de construir, por medio del estudio, la prctica y la reflexin sobre la misma (praxis), el elemento humano capaz de desarrollar de manera unida la lucha econmica y la lucha poltica, a la persona capaz de desarrollar la lucha desde las formas ms variadas y en funcin del programa histrico del proletariado.

En nuestra organizacin, el problema de la relacin entre lucha econmica y lucha poltica es abordado de manera permanente en nuestro trabajo y en nuestro peridico, en el que hemos hecho ya propuestas concretas, es por eso que terminamos el presente artculo con un breve fragmento del artculo Las tareas de los socialistas en la lucha contra el neoliberalismo publicado en el FRAGUA No. 2, correspondiente a julio-agosto de 2014:

Es urgente retomar formas organizativas populares, ampliarlas y enriquecerlas: desarrollar en el seno del pueblo brigadas de agitacin y propaganda, promover la politizacin en las amplias masas populares, organizacin de crculos de estudio, escuelas de formacin poltica y tcnica, construyendo organizacin popular puerta por puerta, calle por calle, colonia, quiosco, fbrica.

Hay que pasar de la lucha de resistencia y de no perder lo poco que se conserva, a una lucha socialista, a una lucha no slo por la tierra, el agua y el trabajo, sino para que la tierra recuperada se trabaje en colectivo, que el agua sea para todos y que el trabajo sea la fuente de satisfaccin y no la fuente de miseria y explotacin.

El movimiento independiente, anticapitalista, no puede ir solo en la lucha contra el neoliberalismo, y si bien esta lucha momentneamente la encabeza la pequea burguesa reformista, ms o menos antineoliberal, no implica que el movimiento socialista se supedite o vaya a la cola del reformismo. El movimiento socialista, al mismo tiempo que se distingue de la poltica y de las formas organizativas de la pequea burguesa, tiene que luchar contra el capitalismo y por la construccin de un referente anticapitalista de carcter nacional propio.  

Nota:

Este artculo fue publicado como parte de la seccin MARXISMO HOY del No. 17 de FRAGUA, rgano de prensa de la Organizacin de Lucha por la Emancipacin Popular (OLEP), en circulacin desde el 23 de mayo de 2016.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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