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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-06-2016

Por qu los britnicos dijeron no a Europa

John Pilger
johnpilger.com

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos.


El voto mayoritario de los britnicos a favor de abandonar la Unin Europea fue un acto de democracia en estado puro. Millones de personas ordinarias se negaron a ser acosadas, intimidadas y despachadas despectivamente por personas supuestamente superiores de los principales partidos, por el mundo de los negocios y la oligarqua de la banca, y por los medios de comunicacin.

En gran parte fue el voto de aquellas personas enfadadas y desmoralizadas por la enorme arrogancia de los apologistas de la campaa a favor de permanecer y del desmembramiento de una vida socialmente justa en Gran Bretaa. Los privatizadores apoyados por los conservadores y por los laboristas ha minado tanto el ltimo bastin de las reformas histricas de 1945, el Sistema Nacional de Sanidad, que lucha por sobrevivir.

La advertencia se produjo cuando en ministro de Hacienda, George Osborne, personificacin tanto del antiguo rgimen britnico como de la mafia de los bancos en Europa, amenaz con recortar 30.000 millones de libras de los servicios pblicos si la gente votaba de manera equivocada. Era de un chantaje monumental.

Durante la campaa la inmigracin fue explotada con un consumado cinismo no solo por parte de polticos populistas de la derecha luntica, sino tambin por parte de polticos laboristas que recurran a su propia venerable tradicin de promover y alimentar el racismo, un sntoma de corrupcin no en la base sino en lo ms alto. La razn de que millones de personas refugiadas hayan huido de Oriente Prximo (primero Iraq, ahora Siria) es las invasiones y el caos imperialista provocado por Gran Bretaa, Estados Unidos, Francia, la Unin Europea y la OTAN. Antes de ello se haba producido la salvaje destruccin de Yugoslavia. Antes, el robo de Palestina y la imposicin de Israel.

Es posible que los salacot desaparecieran hace tiempo, pero la sangre no se ha secado nunca. Un desprecio decimonnico por pases y pueblos en funcin de su grado de utilidad colonial sigue siendo el eje de la moderna globalizacin, con su perverso socialismo para los ricos y capitalismo para los pobres: su libertad para el capital y la denegacin de la libertad para el trabajo; sus prfidos polticos y sus funcionarios politizados.

Todo esto ha llegado ahora a Europa y ha enriquecido a personas como Tony Blair y ha empobrecido y desempoderado a millones de personas. El 23 de junio los britnicos dijeron ya basta.

El propagandista ms eficaz del ideal europeo no ha sido la extrema derecha, sino una clase insoportablemente patricia para la que Reino Unido es el Londres metropolitano. Sus miembros ms destacados se consideran a s mismos tribunos liberales, ilustrados y cultivados del zeitgeist del siglo XXI, e incluso majos. En realidad son una burguesa con un insaciable gusto consumista y un viejo instinto de su propia superioridad. En su peridico, The Guardian, se han mofado da tras da de aquellas personas que pudieran siquiera considerar que la Unin Europea es profundamente antidemocrtica, una fuente de injusticia social y de un virulento extremismo llamado neoliberalismo.

El objetivo de dicho extremismo es instalar una teocracia capitalista permanente que garantice una sociedad en la que haya una mayora dividida y endeudada, gobernada por una clase empresarial, y una clase permanente de trabajadores pobres. Hoy en Gran Bretaa el 63 % de los nios pobres crecen en familias en las que trabaja un miembro. Se encuentran atrapados. Segn un estudio, ms de 600.000 personas que residen en la segunda ciudad de Gran Bretaa sufren los efectos de la pobreza extrema y 1.6 millones se deslizan hacia la miseria.

Los medios controlados por la burguesa, en particular la dominada por Oxbridge BBC, apenas reconocen esta catstrofe social. Durante la campaa del referndum no se permiti que casi ningn anlisis perspicaz se inmiscuyera en la estereotipada histeria sobre salir de Europa, como si Gran Bretaa estuviera a punto de ser arrastrada por corrientes hostiles a algn punto al norte de Islandia.

La maana despus del referndum un periodista de radio BBC recibi a los polticos en su estudio como si fueran viejos amigotes. Bien, dijo a Lord Peter Mandelson, el desacreditado arquitecto del blairismo, por qu esta gente lo desea tanto?. Esta gente era la mayora de los britnicos.

El rico criminal de guerra Tony Blair sigue siendo un hroe para la clase europea de los Mandelson, aunque pocos lo reconoceran estos das. En un momento dado The Guardian calific a Blair de mstico y ha apoyado su proyecto de guerra depredadora. El da despus de la votacin el columnista Martin Kettle ofreci una solucin brechtiana para la mala utilizacin que las masas hacen de la democracia. Seguramente ahora podemos estar de acuerdo en que los referndumes son malos para Gran Bretaa, afirmaba el titular que encabezaba su artculo de una pgina. Ese nosotros no se explicitaba pero se entenda, lo mismo que se entenda el esa gente. El referndum ha conferido menos legitimidad a la poltica, no ms, afirmaba Kettle. [...] el veredicto sobre los referndumes debera ser firme. Nunca ms.

El tipo de crueldad al que aspira Kettle se encuentra en Grecia, un pas que ahora est destrozado. All hicieron un referndum y se ignor el resultado. Como el Partido Laborista de Gran Bretaa, los dirigentes del gobierno Syriza en Atenas son producto de una clase media acomodada, extremadamente privilegiada y educada, preparada para la falsedad y la traicin poltica del postmodernismo. El pueblo griego utiliz valientemente el referndum para exigir a su gobierno que buscara mejores condiciones para el corrupto status quo en Bruselas que estaba destrozando la vida en el pas. El pueblo griego fue traicionado, como los habran sido los britnicos.

El viernes la BBC pregunt al lder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, si rendira homenaje a Cameron, su compaero en la campaa de permanecer. Corbyn elogi de manera empalagosa la dignidad de Cameron y se refiri a su respaldo al matrimonio gay y al hecho de que pidiera disculpas a las familias irlandesas por el Bloody Sunday. No dijo nada del espritu de divisin de Cameron, de sus brutales polticas de austeridad, de sus mentiras acerca de proteger el Servicio Sanitario. Tampoco record la poltica belicosa del gobierno Cameron: el despliegue de fuerzas especiales britnicas en Libia y el suministro de bombarderos a Arabia Saud, y por encima de todo, sus alusiones a la tercera guerra mundial.

Durante la semana del referndum ningn poltico britnico ni, que yo sepa, ningn periodista hizo alusin al discurso de Vladimir Putin en San Petersburgo con motivo de la conmemoracin del 75 aniversario de la invasin de la Unin Sovitica por parte de la Alemania el 22 de junio de 1941. La victoria sovitica, que cost 27 millones de vidas soviticas y la mayora de las fuerzas alemanas, gan la Segunda Guerra Mundial.

Putin relacion la actual concentracin frentica de tropas y material de guerra de la OTAN en las fronteras occidentales de Rusia con la Operacin Barbarossa del Tercer Reich. Los ejercicios de la OTAN en Polonia fueron los mayores desde la invasin nazi, esta Operacin Anaconda haba simulado un ataque a Rusia, se supone que con armas nucleares. La vspera del referndum el colaboracionista secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, advirti a los britnicos que pondran en peligro la paz y seguridad si votaban abandonar la Unin Europea. Es posible, solo posible, que los millones que le ignoraron, tanto a l como a Cameron, Osborne, Corbyn, Obama y al hombre que dirige el Banco, hayan roto una lanza en favor de la verdadera paz y democracia en Europa.


Fuente: http://johnpilger.com/articles/why-the-british-said-no-to-europe

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelion.org como fuente de la misma.




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