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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-07-2016

Sin venir a cuento
Pokmon Go

Augusto Zamora R.
Rebelin


Es el ltimo grito en videojuegos. Tambin es una nueva manifestacin de la estupidez humana. Miles millones?... de sonsos cazando imaginarios Pokmons en parajes reales.

Es la sociedad ideal para quienes la quieren llena de descerebrados. Sociedades saturadas de idiotas que dedican su tiempo y ocupan sus neuronas en cazar ficciones, olvidados del mundo, que as gobernaran a sus anchas strapas sin escrpulos.

Para qu preocuparse del desempleo, las desigualdades, la violencia social si lo ms importante del mundo es caminar como zombis cazando muecos virtuales?

En sociedades privadas de valores, vaciadas de contenido, juegos como el Pokmon Go llenan los espacios ociosos, desolados, del cerebro y el espritu de millones de seres.

Incitados a olvidar la realidad, privados de metas e ideales, los videojuegos se erigen en depositarios de la dejadez humana, en trampas donde dilapidar el tiempo finito de vida.

Nunca como hoy ha tenido el ser humano mayores posibilidades de acceso a educacin, ciencia, cultura. Nunca como hoy ha gozado de una democratizacin tan grande del conocimiento.

No obstante, incluso los pueblos que se dicen cultos, se ven arrastrados, sin mayores crticas, a una exaltacin de la banalidad, a lanzarse a sumideros infinitos de ignorancia.

Cierran libreras, quiebran editoriales, pero el negocio de los videojuegos sigue en alza.

Lo dijo Einstein hace poco ms de medio siglo. Slo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y de lo primero no estaba seguro. Oremus.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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