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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-08-2016

Entrevista a Leonardo Boff, telogo
Ser la tierra quien derrote al capital

Camilla Hoshino y Camila Rodrigues da Silva
UNISINOS

Traduccin del portugus para Rebelin de Susana Merino.


La humanidad no ser capaz de derrotar al capital pero comienzan a organizarse nuevos modelos de sociedad que pueden evitar el fin del planeta. Tal es el anlisis del telogo, escritor y profesor Leonardo Boff en cuanto al futuro de la Casa Comn, trmino acuado por el papa Francisco para referirse al mundo en que vivimos.

Creo que no lograremos derrotar al capital con nuestros propios medios. Quin derrotar al capital ser la Tierra, negando los medios de produccin, como el agua y los bienes de servicio, obligando a cerrar las fbricas, a terminar con ilusorios grandes proyectos de crecimiento, opina.

En una entrevista exclusiva a Brasil de Fato y a Jornalistas LIvres en la XV Jornada de Agroecologa Boff tambin es optimista identificando nuevos modelos de organizacin que tienen por objeto central la subsistencia y el cuidado de la naturaleza y los ensayos sobre biorregionalismo.

Existen ms de 1010 lugares en los que se intenta vivir de manera sostenible y superando lmites artificiales que los seres humanos han instalado, como los municipios y las regiones geogrficas, explica.

El telogo tambin se refiere al escenario poltico que esta antecediendo a la votacin del impeachment en el Senado. Si Dilma tiene que irse, puedo imaginar adnde ir a parar el pas, porque Temer es un presidente sin legitimidad, referente de s mismo y que no puede salir a la calle sin ser abucheado, agrega.

La entrevista es de Camila Hoshino y Camila Rodrigues da Silva para el diario Brasil de Fato.


Casa Comn y agroecologa

Existen dos categoras bsicas sin las cuales no garantizamos el futuro de una nueva civilizacin. La primera es la sostenibilidad que garantiza el mantenimiento de los seres y su reproduccin, tanto para nosotros como para las futuras generaciones.

Pero la sostenibilidad por s misma carece de la fuerza intrnseca para realizarse. Precisa del cuidado. El cuidado entraa una relacin inversa de la que produce la agresin de la modernidad, que es violenta, destruye y agota los ecosistemas.

De modo que el cuidado no es solo un gesto sino un paradigma. Es decir, un conjunto de valores, de ciclos, de actitudes que tiene como efecto la proteccin y el mantenimiento de lo que existe y de lo que vive. La categora cuidado cumple una funcin de columna que sustenta un nuevo ensayo civilizatorio.

Es muy importante el ttulo que dio el papa Francisco a la encclica Cuidando la Casa Comn Si nosotros no cuidamos nuestra casa comn esta se convertir en una tapera y nadie puede vivir en una tapera. Va perdiendo su biocapacidad, es decir, su capacidad de producir vida y puede amenazar el futuro de la especie humana y la vida de la naturaleza.

Hemos llegado a un punto en que resulta fundamental cuidar todo y responsabilizarnos de los seres que all viven porque la biodiversidad, que es la relacin con todos, teje aquella trama que sustenta a todos y lleva adelante el proceso.

La agroecologa ha entendido que se debe producir segn los ritmos y la lgica de la naturaleza, no segn la lgica de la produccin que consiste en la superexplotacin. Es preciso extraer de ella lo que necesitamos pero darle tiempo para que se autoreproduzca y siga dndonos vida a nosotros y a toda la comunidad.

No basta con producir buenos elementos para la salud humana, la agroecologa implica una nueva relacin con la naturaleza. Una relacin de respeto y de cooperacin. No estamos sobre ella con el puo cerrado del que domina sino con las manos abiertas de quien acaricia.

Biorregionalismo, otro modelo de relacin con la Tierra

Existen actualmente no menos de 1010 ensayos de biorregionalismo, que disean un desarrollo adecuado a una biorregin, a un territorio. Se aprovechan los medios, bienes y servicios que la naturaleza aporta, y se produce de forma colectiva en pequeas empresas de manera orgnica teniendo en cuenta las tradiciones del lugar, conociendo cmo se formaron sus montaas, cmo son sus ros.

Este tipo de experiencias se iniciaron en Escocia y se fueron difundiendo en el mundo. Hoy en da existen muchas de estas comunidades, en India, en Minas Gerais, Brasil. No s en cuantos pases pero s s la cantidad. Hay ms de 1010 lugares donde se trata de vivir de manera sostenible, superando los lmites artificiales que han establecido los seres humanos los municipios y las regiones geogrficas. Dentro de esos espacios se trata de aprovecharlos de manera ms racional. Son economas de subsistencia y no de acumulacin.

Se comprende que es preciso mejorar los bosques ribereos para que las aguas sigan fluyendo en abundancia, en empresas pequeas para reducir el transporte desde otros mercados gracias al consumo de petrleo y contaminando ms, integrando a las personas, conocer la historia de la regin, sus comidas, las personas destacadas que all vivieron, sus poetas, sus artistas, sus cantores. Es exactamente la Casa Comn. Y no ver a la Tierra como una forma de produccin, que es lo que hace el capitalismo partiendo de una visin absolutamente instrumental.

En mis viajes percibo que est surgiendo una nueva conciencia. Y si partimos de la nocin de que la Tierra es un organismo vivo, de que tiene vida en s misma, de que tiene objetivos, irn apareciendo nuevas ideas, nuevas utopas, nuevas formas de producir y de construir casas, de utilizar los bienes y los servicios de modo que se reduzca la pobreza hasta medidas responsables y sostenibles.

Es preciso que estas biorregiones se abran a otras comunidades porque hay cosas que no se pueden mantener en reas reducidas, como la electricidad e internet. De modo que todo eso nos genera esperanza. El ser humano est comenzando a tomar conciencia del riesgo que corre y de que con tecnologa e inteligencia puede encontrar salidas salvadoras.

Cambios culturales y polticos

Tenemos un gran problema porque tericamente desmantelamos el sistema capitalista. Sabemos que comete dos injusticias. Por un lado sabemos que acumula mucha riqueza en pocas manos mientras existe una enorme pobreza. Es decir una injusticia social.

Comete una injusticia ecolgica devastando ecosistemas ntegros, creando verdaderos desiertos, especialmente a causa de la minera. El capitalismo es un buen sistema para producir riqueza, pero psimo para generar igualdad y justicia.

Pero todava somos vctimas de la cultura del capital cuya gran fuerza nos obliga a cambiar peridicamente nuestro celular o nuestras zapatillas, seguir la moda, comprar sus productos que se ofrecen en abundancia. Eso nos vuelve consumistas. Cambiar esa actitud exige educacin y conciencia. Estamos bastante atrasados.

A partir de los ltimos datos que public la ONU sabemos que necesitamos 24 elementos fundamentales para mantener la vida, agua, suelo, clima, fibras, metales bsicos para fabricar entre otras cosas instrumentos. De estos 24 elementos, 15 estn en alto grado de agotamiento. Dos de ellos pueden generar el colapso de nuestra civilizacin: la falta de agua y el calentamiento global. La coincidencia de los dos puede producir un desastre mundial como el hambre de millones de personas que no aceptarn el veredicto de muerte. Puede convertirse en una catstrofe mundial.

La irracionalidad del capital

El sistema capitalista se est dando cuenta que no consigue reproducirse. Solo hace ms de lo mismo. Eso ya lo deca Marx. Cuando al capital se agota a partir de los bienes que puede explotar, va a explotar el dinero. Hoy el capital se usa especulativamente. Hay 60 trillones dedicados a la produccin produciendo autos, heladeras, zapatos, y hay 300 trillones en la Bolsa, en la especulacin, en el dinero virtual que no existe pero que la gente usa para intercambiar y negociar. El gran objetivo histrico del sistema es acumular lo ms posible.

Creo que no lograremos derrotar al capital con nuestros medios Quien derrotar al capital ser la Tierra, negando los bienes productivos como el agua y los bienes de servicio, haciendo cerrar sus fbricas y terminando con sus grandes e ilusorios proyectos de crecimiento.

Pero tambin puede producir unas enormes consecuencias negativas para la humanidad. Desestabiliza gobiernos para instalar el neoliberalismo que constituye la mayor acumulacin posible de capital. En los EEUU el 1% acumula el equivalente al 90% de la poblacin. En Brasil 71.000 personas controlan la mitad de la renta nacional. Y con ese dinero manipulan al Estado, compran polticos y manejan el funcionamiento de la economa. Eso demuestra la irracionalidad del sistema.

De modo que no estamos en una crisis sistmica. Por eso debemos concienciar a la gente, tenemos que ser insistentes en el sentido de retomar continuamente los temas ecolgicos. El papa ha escrito la Encclica no para los cristianos sino para la humanidad. El tiempo cronolgico corre en nuestra contra. O cambiamos ahora o ser demasiado tarde.

Dos sistemas en juego

Lo que est en juego son dos sistemas. Un sistema que supone una sociedad ms pequea de un 20% de personas que tendrn los mejores productos. Un proyecto de sociedad cerrada, con una democracia ms reducida, con baja representatividad, es decir, puro neoliberalismo.

Y otro proyecto existente es el de una democracia ms amplia, abierta a los temas sociales y que tiende a incluir a los que histricamente han estado excluidos. Ese era el proyecto del Partido de los Trabajadores (PT) y de sus aliados, que pretenda establecer polticas sociales significativas tendentes a terminar con el hambre y procurar casa, electricidad, acceso a otros bienes, crditos accesibles, formacin de cooperativas, apoyo a la agroecologa, etc. Todava no es la solucin, pero abre ya un camino de esperanza.

Pero no es suficiente con generar consumidores, hacer que las personas accedan a los bienes. Es preciso formar ciudadanos crticos, que critiquen el sistema, que pretendan una democracia no solo representativa, sino participativa, que quieran una mejor educacin, transportes mejores, espacios para el ocio y la cultura. El PT y sus aliados no atendieron suficientemente estos aspectos. Se hizo bastante, pero lo cierto es que con la crisis quienes apenas eran consumidores o que haban superado el hambre, corren el riesgo de volver a la antigua miseria. Si fueran ciudadanos crticos buscaran caminos alternativos.

Entonces, tenemos dos visiones del mundo contrapuestas y aqu viene la pregunta: cul de ellas incluye una esperanza de futuro? No es la primera, porque ya lleva 200 aos produciendo desgracias en la mayor parte de los continentes. Una nueva democracia abierta, ms humana y ms amiga de la vida es la que contiene la esperanza. Est acumulando energas hasta producir un tsunami de buena voluntad y creatividad. Ah s comienza para m el siglo XXI.

El escenario Dilma o Temer

La actual situacin poltica de Brasil es extremadamente confusa. Es como un vuelo a ciegas y nadie sabe decir hacia dnde vamos. Si se confirma el impeachment y Dilma tiene que renunciar, puedo imaginar adnde ir a parar este pas, porque Temer es un presidente sin legitimidad, que solo es referente de s mismo y que no puede salir a la calle sin ser abucheado.

Tiene una bajsima aceptacin popular. Crear un problema social que desembocar en un problema poltico debido al montaje especialmente excluyente que ha hecho, por su ataque a los programas sociales inaugurados por los gobiernos de Dilma y de Lula. Una situacin que va a forzar posiblemente la realizacin de un plebiscito y regresaremos al primer prrafo de la Constitucin que dice que el pueblo debe decidir porque es l el sujeto del poder.

El otro escenario es que vuelva Dilma. Existe un gran debate entre los senadores para conquistar a los indecisos.

Si ella vuelve, ella misma ha prometido que har otro gobierno. Ha descubierto al pueblo brasileo y su cario, especialmente por parte de las mujeres. De modo que har un gobierno diferente con personalidades destacadas del pas, ms all de los partidos.

Va a atacar el problema ms urgente que es el econmico y a orientar una reforma poltica porque con el actual parlamento es imposible hacer casi nada. Es uno de los ms retrgrados y reaccionarios de la historia republicana brasilea. Si vuelve ser otra Dilma con otras polticas y otras estrategias.

Hasta ahora no sabemos cmo ser la votacin del impeachment. Espero que haya un mnimo de racionalidad y que se comprendan los argumentos.

Hay una ley que est presente en todas las jurisdicciones desde Hamurabi hasta la actualidad y que es in dubio pro reo, esto es, ante la duda quien tiene primaca es el reo.

Los grandes juristas, como Dalmo Dallari, dicen que no hay delito. Pero para m el mayor argumento procede del Ministerio Pblico Federal que dice: Aqu no ha habido dolo, por lo tanto no hay delito, aconsejamos cerrar el proceso.

La presin no solo es brasilea sino tambin internacional. Se trata finalmente de defender lo poco de democracia que tenemos. Por muy frgil que sea, aun es el lugar en que podemos convivir y discutir sobre quienes nos representarn. Dilma representa la democracia. Negar a Dilma es negar la democracia. Y negar la democracia es un golpe. Y debemos decir que efectivamente es un golpe.


Fuente: http://www.ihu.unisinos.br/noticias/558461-quem-vai-derrotar-o-capital-sera-a-terra-entrevista-com-leonardo-boff

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a las autoras, la traductora y a Rebelin como fuente de la traduccin.



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