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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-09-2016

Terrorismo o de cmo nos agarran de tontos

Marcelo Colussi
Rebelin


I

Desde hace ya unas dcadas, hacia fines del siglo XX, fue establecindose como una tctica militar un tipo amplio y difuso de acciones al que se le ha dado el impreciso nombre de terrorismo. Quienes otorgan ese nombre (instituciones oficialmente constituidas) tienen una idea determinada de lo que entienden por l; pero quienes lo reciben, en realidad jams se autodefinen como terroristas. Adems, si bien puede haber grandes diferencias entre los que as son designados (partidos polticos de izquierda, movimientos sociales, grupos de accin armada, etc.), ninguno de ellos se reconoce como seor del terror sino, en todo caso, luchador social. Con lo que vemos que es muy difuso el trmino, equvoco, hasta incluso: engaoso. En verdad quin es terrorista? Qu significa con precisin ser un terrorista?

Siendo estrictos, no hay una definicin unvoca del trmino. En todo caso, puede advertirse desde el inicio que su nombre mismo ya presenta una carga negativa: evoca el terror. Pero eso, lo sabemos, es excesivamente amplio: puede entrar all desde una amenaza de bomba hasta un desequilibrado mental que asesina en serie, una broma de mal gusto o una muchedumbre enardecida que se permite linchar a alguien. Un acto terrorista, por tanto, ms que significado poltico -segn la lgica con que usualmente se usa en Occidente- es sinnimo de salvajismo. Carga que no tiene, por ejemplo, la llamada guerra convencional. Quien mata en guerra es un hroe. Ms an: se le premia, es un hroe de la patria, se le puede llegar a inmortalizar. Ninguna bomba inteligente de alta tecnologa es asesina, es terrorista, pero s lo son, por ejemplo, quienes resisten a la ocupacin estadounidense en Irak, o quienes bloquean una carretera pidiendo alguna reivindicacin.

Tiene sentido eso, o se trata slo de un discurso de dominacin, un ejercicio de poder? En un Manual de Entrenamiento Militar de la Escuela de las Amricas de Estados Unidos puede leerse como una sana recomendacin para sus alumnos, por ejemplo, aplicar torturas, chantaje, extorsin y pago de recompensa por enemigos muertos. Eso es guerra limpia o terrorismo? Y ms an: es posible que haya guerra limpia?

Entonces, en definitiva: qu es el terrorismo? Hay alguna definicin seria al respecto? Desde ya vemos la dificultad intrnseca. De hecho, se han aportado varias, pero los mismos idelogos que debaten sobre sus propiedades no terminan de encontrar una versin convincente. El Departamento de Estado de los Estados Unidos de Amrica en uno de sus Informes anuales sobre Tendencias del Terrorismo Mundial, antes de definirlo siquiera comienza diciendo que la maldad del terrorismo sigui azotando al mundo este ao, desde Bali hasta Grozny y hasta Mombasa. Al mismo tiempo, se libr intensamente la guerra mundial contra la amenaza terrorista en todas las regiones, con resultados alentadores, con lo que, ante todo, se parte de una valoracin: el terrorismo es intrnsecamente malo. Acto seguido lo caracteriza diciendo que se constituye, tanto en el mbito interno como en el mundial, en una va abierta a todo acto violento, degradante e intimidatorio, y aplicado sin reserva o preocupacin moral alguna. Preguntamos: las invasiones entran all? Y las peleas de box? Son actos violentos y degradantes tambin las corridas de toro? Y las rias de gallo o de perro? Cundo algo empieza a ser "terrorista"?

El entonces presidente de Estados Unidos, George Bush hijo, declar en alguna ocasin que no se cansar, no titubear y no fracasar en la lucha por la seguridad del pueblo estadounidense y por un mundo libre del terrorismo. Seguiremos sometiendo a nuestros enemigos a la justicia o les llevaremos la justicia a ellos. Claro que esa justicia puede ser la invasin militar, obviamente, pasando por sobre el derecho internacional y las resoluciones de la ONU. En nombre de la lucha contra l, est visto que puede hacerse cualquier cosa. Tan malo es el terrorismo que da lugar a todo tipo de intervencin, incluidas guerras preventivas -hasta con armamento nuclear, como pretende hoy la Casa Blanca en ms de alguna de sus hiptesis de conflicto- o hay ah gato encerrado?

II

De acuerdo a datos suministrados por el mismo gobierno federal de Washington, el terrorismo ha matado en el mundo, entre en los primeros cinco aos de este siglo, a 24.429 personas (la misma cantidad que contrae el VIH en 8 das); es decir: un promedio de 13 personas diarias (contra 1.000 personas diarias que mueren de diarrea por falta de agua potable, o ms de 2.000 por da que fallecen por hambre). Lo curioso es que, para combatir este flagelo del VIH-SIDA en el mbito de la salud, la Casa Blanca utiliza 100 veces menos presupuesto que lo que emplea para su guerra preventiva contra el terrorismo. O hay un error en los clculos, o evidentemente la apreciacin de los estrategas estadounidenses se equivoca, puesto que ven una mayor amenaza a la seguridad de la especie humana en el siempre mal definido e impreciso terrorismo que en la pandemia de VIH-SIDA. O, mucho ms crudamente: son unos descarados delincuentes que trabajan para un proyecto donde lo nico que cuenta son los intereses de las grandes corporaciones de su complejo militar-industrial y petrolero, asegurando as sus privilegios de clase.

El tema es complejo, y estamos dominados ms que nada por un cargado discurso ideolgico que la manipulacin meditica de estos ltimos aos nos leg: algunos soldados (en general blancos, rubios, amantes de la libertad y la democracia -y la Coca-Cola-) suelen ser los buenos, y los terroristas -que curiosamente no son blancosni toman Coca-Cola- suelen ser los malos. Problemtico, verdad?

Son prcticas terroristas las guerras de guerrillas, las guerras de liberacin nacional, las luchas anticolonialistas? Cundo empiezan a ser terroristas las acciones militares? Por cierto que el campo conceptual es amplio, difuso, cargado ideolgicamente. Si lo que busca el terrorismo es crear conmocin y pavor -segn una sesgada visin-, eso fue lo que logr, por ejemplo, la invasin angloestadounidense en Irak, a punto que as se design oficialmente la operacin: Conmocin y pavor; y no se la llam invasin terrorista. Quines son ms terroristas: las guerrillas antiimperialistas latinoamericanas o los grupos musulmanes anti-sionistas?, el ejrcito israel o la ETA vasca?, las tropas rusas en Chechenia o los comandos chechenios en Rusia?, las bombas nucleares que podran lanzar Estados Unidos o Israel sobre Irn o los zapatistas de Chiapas?

Una de las bases militares ms grandes de Estados Unidos se encuentra en la llamada Triple Frontera, entre Brasil, Argentina y Paraguay donde, casualmente, se encuentra el Acufero Guaran, la segunda reserva de agua dulce subterrnea ms grande del planeta, y donde -tambin casual y curiosamente- los servicios de inteligencia de Washington han detectado escuelas cornicas para formacin de terroristas. Lo podremos creer?

Como vemos, las posibilidades que pueden caer bajo el arco de terrorismo son por dems de amplias: una bomba en un restaurante, una emboscada a una unidad de un ejrcito regular, un ataque areo de un pas contra otro, son todas acciones igualmente violentas (al igual que las corridas de toro, o las peleas de gallo), con resultados similares: muerte, destruccin, terror en los sobrevivientes. Cul de ellas es ms terrorista? Y por otro lado -quiz esto es lo esencial-: quin las define como buena o mala? Por qu despus de los ataques terroristas en Francia se dijo que Todos ramos Charlie, y no se dice que Todos somos palestinos despus de un bombardeo israel sobre este pueblo, o Todos somos afganos, o iraques, o egipcios, o sirios, despus de cada bombardeo de las fuerzas de la libertad y la democracia capitaneadas por el Pentgono sobre alguno de estos pases donde, casualmente, hay petrleo o gas en su subsuelo?

Es obvio que el trmino no es nada inocente; su utilizacin arrastra una tcita condena: habra una violencia legtima -la que puede ejercer un Estado contra otro, o la que ejerce contra insurrectos que se alzan contra el orden constituido-, y una violencia no legtima a la que le cabe el mote -profundamente despectivo- de terrorismo. La diferencia estriba no precisamente en una consideracin tica (la violencia es siempre violencia, y ninguna es ms buena que otra: tambin es condenable la del boxeo o la de la corrida de toros) sino en un ordenamiento jurdico que se desprende, en definitiva, de relaciones de poder. Qu fundamento tico o jurdico habra para decir que la tauromaquia no es terrorismo entonces? Porque se trata de animales? La evocacin de la tristeza por los franceses masacrados o la indiferencia por olvidados musulmanes de cualquiera de los pases invadidos arriba mencionados nos remite a la cuestin de quin manda en el mundo, y de por qu pensamos lo que pensamos: el Esclavo piensa con la cabeza del Amo.

III

El atentado contra las torres del Centro Mundial de Comercio de New York en 2001 es un acto terrorista, pero no lo es -al menos as lo presenta la prensa oficial que moldea la opinin pblica mundial- un manual militar como el que citbamos ms arriba. Cul de las dos lgicas en juego es ms terrorista? Y si fuera cierto que la destruccin de esos edificios fue un acto auto-provocado por el gobierno federal de Washington para justificar su proyecto de guerras preventivas, eso es terrorismo o no? Es terrorismo de Estado, pero la prensa oficial no habla de eso. Pinochet, en su lucha contra los terroristas subversivos, no era l un terrorista por los mtodos empleados? No fueran las peores expresiones de terrorismo de Estado las guerras sucias que ensangrentaron los pases latinoamericanos las dcadas pasadas? Pero oficialmente esas fueron guerras contrainsurgentes y no terroristas. Quin lo dice?

Si lo distintivo de un acto terrorista es la bsqueda de poblacin civil no combatiente como objetivo, el 80 % de los muertos en las guerras habidas desde el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945 a la fecha se encuadra en este concepto; actos, sin duda, por los que ningn militar ni poltico ha sido juzgado en calidad de terrorista. Haber lanzado armamento nuclear sobre poblacin civil no combatiente en Hiroshima y Nagasaki podra considerarse actos terroristas, pero como la historia la escriben los que ganan, se pueden hacer pasar casi como actos humanitarios que, supuestamente, impidieron ms muertes.

Hoy por hoy, en un mundo absolutamente dominado por los montajes mediticos, en forma insistente se ha ido metiendo la idea del terrorismo como uno de los peores flagelos de la humanidad. De manera casi refleja suele asocirselo con maldad, crueldad, barbarie; y por cierto, en esa visin parcial e interesada, esas prcticas nos alejan de la civilizacin supuestamente democrtica, presunto punto de llegada de la evolucin cultural (lase: economas de mercado con parlamentos formales). Dentro de esa lgica hemos terminado por no poder distanciarnos de la falacia -llevada a grados patticos por la insistencia de la prensa- de terrorismo = malo, estamos contra l o somos un terrorista ms.

Merced al impresionante juego manipulatorio de los medios masivos de comunicacin suele ligrselo a cualquier forma de protesta, en general conectada con los pases ms pobres y postergados. Todo ello, segn la concepcin que se fue generando, es intrnsecamente perverso, traicionero, sdico, propio de fanticos fundamentalistas. Un terrorista -segn ese orden discursivo- es un delincuente subversivo, un aptrida; en definitiva: un monstruo inhumano. Por supuesto que los autores del manual de la Escuela de las Amricas, aunque inciten a la tortura y a la corrupcin, no son malos, porque lo hacen en nombre de la guerra contra el terrorismo, para defender el modo de vida occidental y cristiano.

Quin en su sano juicio podra alegrarse y festejar por la muerte violenta de unos nios, de una seora que estaba haciendo sus compras en el mercado, de un ocasional transente alcanzado por una explosin? Pero ah est la falacia, lo perverso del mensaje sesgado con que el poder se defiende: se presenta la parte por el todo, mostrando slo un aspecto -con ribetes sentimentales- de un conjunto mucho ms complejo. Alguna vez los medios muestran las escenas dantescas que sobrevienen a los bombardeos legales de una potencia militar? Alguna vez se habla de las monstruosidades propiciadas por la pedagoga del terror de un manual como el de la Escuela de las Amricas? Sufre ms una vctima que la otra? Es ms buena y respetable una violencia que otra? Qu dirn los toros sacrificados en la arena de una plaza? Y los torturados, masacrados, violados y silenciados en nombre de la libertad y la democracia? Vale ms un francs muerto por una bomba que un ciudadano sirio?

Est claro que la dimensin del fenmeno es infinitamente ms compleja que la malintencionada simplificacin con que se nos presenta el problema. El maniquesmo, en definitiva, ahoga las posibilidades de soluciones reales. Son tan vctimas los civiles que mueren en un atentado dinamitero hecho por un grupo irregular como los que caen bajo el fuego de un ejrcito regular. Por qu los regulares seran menos asesinos que los irregulares?

El mundo sigue siendo injusto, terriblemente injusto; la distribucin de la riqueza que el sistema capitalista crea es de una inequidad espantosa. El hambre sigue siendo la principal causa de muerte de la poblacin mundial, hambre evitable, hambre que debera desaparecer si se repartiera algo ms equitativamente el producto social que creamos los humanos. Esa injusticia estructural en las relaciones interhumanas es el principal exterminio que enfrentamos a diario; pero eso no es la gran noticia, de eso no se habla mucho. Hoy el terrorismo internacional se presenta como el peor de los apocalipsis concebibles, mientras que del hambre no se habla, o se lo hace desde una ptica de caridad. Pero no podemos olvidar que por hambre mueren casi 100 veces ms personas diarias que por actos terroristas. O habr que considerar el hambre como terrorismo?

Es por eso que sigue teniendo vigencia lo que 35 aos atrs, en 1981, firmaban numerosos Premios Nobel como Manifiesto contra el Hambre, y que debemos seguir levantando como principal estandarte por un mundo mejor: Cientos de millones de personas agonizan a causa del hambre y del subdesarrollo, vctimas del desorden poltico y econmico internacional que reina en la actualidad. Est teniendo lugar un holocausto sin precedentes, cuyo horror abarca en un slo ao el espanto de las masacres que nuestras generaciones conocieron en la primera mitad de este siglo y que desborda por momentos el permetro de la barbarie y de la muerte, no solamente en el mundo, sino tambin en nuestras conciencias. [] El motivo principal de esta tragedia es de carcter poltico.

Por tanto, el enemigo y principal amenaza para la humanidad no es el impreciso y siempre mal definido terrorismo; sigue siendo la injusticia, aunque nos hayan querido hacer creer estos aos que estaba un tanto pasado de moda hablar de ella. Y como dijo el jesuita Xabier Gorostiaga: Quienes seguimos teniendo esperanza no somos tontos, aunque quieran hacernos parar por tales con los espejitos de colores que nos distraen.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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