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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-11-2016

Las organizaciones sociales ante el nuevo periodo legislativo estatal y vasco
Una agenda comn para la cooperacin transformadora

Antonio Jos Montoro Carmona
Rebelin


El final de 2016 y el comienzo de 2017 van a ser fundamentales para el futuro prximo de la cooperacin al desarrollo en Euskadi y en el conjunto del Estado y, especialmente, para las ONG que apostamos por la transformacin social desde paradigmas emancipadores.

A pesar de las diferencias que presenta la cooperacin al desarrollo en la CAV y en la administracin central, el arranque prcticamente simultneo de la XI Legislatura autonmica y de la XII estatal nos ofrece la oportunidad de construir una matriz de anlisis equivalente construida a partir de las continuidades materiales y subjetivas de ambas realidades administrativas.

Una mirada superficial a la cooperacin vasca y estatal puede ofrecer una primera impresin distorsionada, en la que el gobierno de Gasteiz aparece como un ejemplo de compromiso frente al abandono y desprecio del que sus homlogos en Madrid han hecho gala durante los ltimos 5 aos. Sin embargo, existen factores que evidencian coincidencias profundas entre Gasteiz y Madrid que actan como barreras para el desarrollo de estrategias de transformacin social en las que las organizaciones de la sociedad civil tengan un papel central.

La construccin de una agenda poltica de cooperacin al desarrollo, vasca y estatal, para las organizaciones populares, los movimientos sociales y las ONG internacionalistas, debera basarse en los elementos comunes y subyacentes a ambas realidades, transformndolos en objetivos claros sobre los que incidir colectivamente.

El primer punto de la agenda debera incidir en el marco ms global y exigir el abandono del paradigma asistencialista y conservador y su superacin por un marco terico que apoye los procesos polticos, econmicos y sociales con aspiraciones de radicalidad transformadora. Si los compromisos adquiridos formalmente por la administracin vasca y estatal son sinceros, es urgente olvidar enfoques dirigidos nicamente a la cobertura de las necesidades ms bsicas y adoptar mecanismos que permitan el apoyo sostenido a los proyectos emancipadores de los movimientos sociales y organizaciones populares.

En este esfuerzo, una medida til podra ser la incorporacin de valores de referencia que permitan interpretar la realidad a partir de magnitudes ms realistas, como el ndice de Gini o el de Desarrollo Humano ajustado por la desigualdad, dejando a un lado las variables economicistas que hacen imposible discriminar problemas tan graves como la inequidad en el acceso a la renta o la participacin poltica en trminos de igualdad.

Tanto la cooperacin estatal, en su V Plan Director, como la vasca, en sus esperados documentos de estrategia pas, tienen una oportunidad inmejorable para poner negro sobre blanco las medidas necesarias para avanzar en esta direccin.

Un segundo objetivo, que supone la traslacin del primero a un nivel ms cercano a la prctica de gobierno, debera ser la asuncin de los principios de la cooperacin transformadora como ejes vertebradores de la poltica exterior.

En la actualidad, los documentos estratgicos de poltica exterior de ambas administraciones (Estrategia de Accin Exterior para el caso estatal y Plan de Accin Exterior 2014-2016 para el vasco) son elaboraciones tericas basadas en la diplomacia econmica, en la que los intereses privados de los propietarios de capital se confunden con los de la proyeccin exterior de Espaa y Euskadi, respectivamente. Esta inercia, fortalecida por los consensos ideolgicos construidos al calor de la hegemona del proyecto neoliberal, es incompatible con los compromisos adquiridos en relacin a los derechos humanos y el respeto a la legalidad internacional (vase el tratamiento dado en estos documentos a Marruecos y a Israel), con la eliminacin de todas las formas de opresin, con el respeto y proteccin del medio ambiente como legado a las generaciones futuras y con la equidad de gnero y la reduccin de las brechas sociales, por poner solo algunos ejemplos a partir de los cules se fundamenta la cooperacin al desarrollo.

El tercer objetivo debe orientarse a la concrecin presupuestaria de esos compromisos, dotando a la poltica de cooperacin al desarrollo de los recursos econmicos, tcnicos y materiales suficientes para que sea eficaz.

La incidencia que las organizaciones sociales tenemos que hacer en la realidad vasca y estatal tiene que ser diferenciada, ya que la situacin actual es sensiblemente diferente. Mientras que el gobierno espaol ha reducido la cooperacin al desarrollo a su mnima expresin, situndola por debajo de los niveles previos al ingreso en la OCDE, la reduccin llevada a cabo por Gasteiz ha sido mucho ms moderada, aunque el esfuerzo presupuestario de 2015 y 2016 se mantiene muy alejado de los compromisos firmados.

El cuarto objetivo tiene que focalizarse en la democratizacin de la poltica exterior y de cooperacin al desarrollo. Para ello, la participacin de las organizaciones sociales en las fases de diseo, implementacin y evaluacin de las polticas pblicas tiene que ampliarse y fortalecerse.

Tenemos que reivindicar el establecimiento de mecanismos de consultas y rendicin de cuentas, donde la administracin pblica y la sociedad organizada puedan dialogar, debatir y confrontar posturas que enriquezcan la presencia en la arena internacional de las instituciones vascas y estatales.

Las convocatorias de subvenciones pblicas en rgimen competitivo han alterado profundamente la naturaleza de esta participacin, limitndola a la lucha por el acceso a recursos y encorsetndola en unos principios y prioridades que dibujan ese marco asistencialista que tenemos que denunciar.

El quinto objetivo, como sntesis de los cuatro anteriores, es la recuperacin de los instrumentos de financiacin a medio plazo como medio para que las organizaciones de la sociedad civil puedan implementar, en acciones concretas, la poltica de cooperacin orientada a la transformacin social.

En los ltimos aos, tanto el gobierno espaol como el vasco han abandonado la financiacin de convenios y programas, respectivamente. Ambos instrumentos permitan a las ONG, a pesar de sus carencias y rigideces, planificar a medio y largo plazo el apoyo a los diferentes procesos a partir de la previsibilidad del acceso a recursos y superar el enfoque asistencial y cortoplacista de los proyectos tradicionales.

La recuperacin de estos instrumentos, u otros similares que corrijan los problemas identificados por las administraciones y las ONG, es un elemento fundamental para poder viabilizar esta agenda alternativa en su conjunto.

Desde el respeto a las identidades histricas de la cooperacin estatal y vasca, es momento de exigir el cumplimiento de esta agenda transformadora e internacionalista. 

Antonio Jos Montoro Carmona (@amontoro1979)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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