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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-11-2016

Las movilizaciones de la ltima semana en Marruecos por la muerte del vendedor de pescado Mohcine Fikri inician una nueva fase
"Ya no hay vuelta atrs, hemos perdido el miedo"

Elena Gonzlez
El Diario.es


En la ltima manifestacin en Alhucemas, cuando Nasser Zafzafi se subi al escenario y agarr el micrfono, el pblico congregado el viernes pasado en la plaza Mohamed VI ruga su nombre: Nasser, Nasser!. Zafzani ha sido la cabeza visible de las movilizaciones de la ltima semana por la muerte del vendedor de pescado Mohcine Fikri, triturado hace diez das en un camin de la basura cuando intentaba recuperar la media tonelada de pez espada que la polica le haba requisado.

Los gritos y las imgenes de Mohcine Fikri mientras estaba siendo triturado fueron difundidas en las redes sociales y reproducidas miles de veces, y han despertado en Marruecos y sobre todo en el Rif territorio comanche desde casi siempre la indignacin de quienes se ven pisoteados por los abusos y el desprecio de las autoridades, por la hogra. L7ogra enough!: Basta de hogra.

Amigos!, gritaba Zafzani. Amigos, nuestro territorio vive una represin poltica, econmica, social y cultural. No hay libertad para expresarnos, no hay industria, los rifeos que han emigrado a Europa envan dinero que luego se emplea para hacer inversiones fuera del Rif y esto que ha ocurrido nos puede pasar a cualquiera de nosotros. Tenemos que unirnos para que no vuelva a ocurrir. La multitud salieron miles de personas le jaleaba y grababa con sus telfonos mviles.

Despus de una semana de manifestaciones, los nimos siguen medidamente encendidos: lo justo para no traspasar la lnea de la violencia y lo suficiente como para mantener viva la indignacin. Cunto va a durar la protesta, es la pregunta que se hacen todos en Marruecos.

Protesta en Rabat contra

A imitacin de las marchas que se llevan a cabo en Alhucemas casi a diario desde entonces, los manifestantes en Rabat salieron con numerosas banderas bereberes (en la imagen) y casi ninguna marroqu. EFE

La aparicin de Zafzani en el escenario de Alhucemas era aquella noche la ms esperada, y quizs fuera la ltima por el momento. Ahora toca, dice, reorganizar fuerzas y pensar en el prximo movimiento para que el sentimiento no se desvanezca: Como dijo Abdelkrim (el lder rifeo que luch contra el colonialismo francs y espaol) hay que pensar con calma y actuar con determinacin. Vamos a seguir luchando, pero no podemos agotar a la gente con manifestaciones, explica en conversacin con eldiario.es.

El sistema ha usado medidas de represin que ahora juegan a nuestro favor. Hemos acumulado un sentimiento que ya no tiene vuelta atrs. La gente le ha perdido el miedo a protestar, aade. Hasta ahora, las fuerzas de seguridad se mantenido inusualmente tranquilas ante las protestas.

Est por ver cmo se va a materializar esta segunda fase de las movilizaciones, pero este rifeo de 37 aos se ha convertido en el motor de arranque de la primavera del Rif: un da despus de la muerte de Fikri, cuando estaban recogiendo sus restos del camin, comenz a reunir a la gente en asamblea; ha ido a hablar con las autoridades y con el wali (gobernador) de la provincia, y su telfono no para de sonar con llamadas de gente que le da nimos o de la familia de Mohcine Fikri, con la que est en contacto permanente.

Sin embargo, no se considera un lder: Pertenezco a una clase humilde y toda mi vida he sentido esa humillacin por la falta de empleo y oportunidades. He sentido los insultos y el maltrato hacia quienes no tienen un padrino. Pero un lder no es lo fundamental. Lo fundamental es la gente. Sin gente no hay movilizacin, asegura.

Asamblea clandestina en un caf cerrado

Apenas termin la ltima manifestacin en Alhucemas, algunos de los organizadores ya estaban reunindose para discutir el futuro de las protestas. La pequea asamblea se celebr en la segunda planta de un caf cerrado al pblico, en un ambiente a mitad de camino entre el 15M y las reuniones clandestinas en el Rif de los tiempos de Hassan II.

Ninguno de los presentes reconoce filiacin poltica o pertenencia a alguna asociacin y se desmarcan con ahnco del rumor que corre desde que comenzaron las protestas: que quienes las alentaban tienen intereses polticos. Nos ha unido la hogra, aseguran.

En el caf estaba Zafzani, que ha trabajado como encargado de seguridad, ha sido emprendedor en una tienda de electrnica que fracas y, la mayor parte del tiempo, un parado ms. Haba tambin carpinteros, informticos, profesores y antiguos militantes del movimiento contestatario 20 de Febrero que surgi hace cinco aos, cuando la primavera rabe roz de costado a Marruecos.

Entonces en 2011 la monarqua supo reaccionar para aplacar la ira de los manifestantes aprobando una nueva Constitucin que rebajaba los poderes del rey. En la prctica, segn los veintefebreristas, las reformas se han quedado en un tutorial de maquillaje.

Once detenidos en protestas en Marruecos por la muerte de un joven dentro de camin de basura

Un momento de la manifestacin celebrada el domingo en Rabat, en protesta por la muerte el pasado viernes de un vendedor de pescado en ... EFE

No queremos que esto sea una primavera rabe ni crear un movimiento separatista en el Rif. Lo que queremos es el fin de los abusos, deca Mohamed Rida, un profesor de educacin fsica. Hay que mirar al futuro, que ahora es ms importante que nuestra Historia, insistan todos, haciendo ver que esta vez, ms que caudillos que dirijan al pueblo, hay que hacer un esfuerzo colectivo.

Los ministros de Justicia, Interior y Pesca son los responsables y nadie ha dimitido, pero la gente ha salido en masa a la calle y vamos por buen camino, aada Mohamed Majjaoui, que fue militante del 20F.

Igual que ocurri en 2011, la reaccin del crculo de poder en Marruecos ha sido rpida: en un gesto fuera de lo comn, el rey Mohamed VI que se encontraba de gira por varios pases africanos envi al ministro de Interior a presentar sus condolencias a la familia y anunci una investigacin.

Once personas fueron arrestadas y ocho estn encarceladas con cargos. Entre ellas, dos oficiales del ministerio de Interior, un veterinario y dos agentes de la autoridad del puerto pesquero. Para muchos, a la vista de las protestas, es insuficiente.

Cuando murieron cinco chicos abrasados en una sucursal bancaria aqu en Alhucemas, tambin anunciaron una investigacin y luego no pas nada, recuerdan. Aquellas muertes fueron la gota que colm el vaso en 2011. Con la muerte de Mohcine Fikri, el vaso ha vuelto a desbordarse por el mismo sitio: el Rif.

El Rif, la regin de los levantamientos

Desde comienzos del siglo pasado, la regin ha sido azotada permanentemente: ha sufrido bombardeos con armas qumicas durante la batalla contra el Ejrcito espaol. Ha padecido la brutal represin del levantamiento de 1958 y 1959, en el que murieron y fueron torturadas y violadas miles de personas, como relata Tarik el Idrissi en el documental Rif 58/59. Rompiendo el silencio. Ha sido castigada por ese levantamiento independentista con un olvido de premeditacin y alevosa durante la monarqua de Hassan II que dur 40 aos.

En un intento por curar heridas, el primer viaje que Mohamed VI hizo ya siendo rey fue al Rif, pero ni se han borrado las huellas de aquellos aos de castigo, ni se ven resultados palpables de que la regin prospere. El Rif sigue olvidado, asevera Zafzani. El rey ha dicho en sus discursos que le prestara ms atencin, pero ha venido, ha inaugurado, se ha ido y todo sigue igual. Ningn centro industrial est funcionando.

En el reparto de culpas, se llevan la peor parte las mafias los que manejan los entresijos de la ciudad, los sobornos, los chanchullos y el makhzen, el crculo cercano a palacio, los poderosos. Estamos en duelo. El makhzen nos mata, gritaban en las manifestaciones. El pueblo quiere a los que mataron al mrtir.

Porque Marruecos ya tiene su mrtir, como lo tuvo Tnez con Mohamed Bouazizi. Tiene un culpable indeterminado: la hogra, el makhzen, el abuso, la represin. Y tiene una frase que va a quedar sea cierta o no en la memoria colectiva. La frase que supuestamente pronunci un polica mientras Fikri mora triturado: Machcalo a l y a su madre.

Fuente: http://www.eldiario.es/desalambre/despues-protestas-Marruecos-nuevo-Abdelkrim_0_577792334.html



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