Portada :: Bolivia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-01-2017

Evo 2019, las batallas pendientes del proceso de cambio boliviano

Katu Arkonada
Rebelin


La decisin est tomada. Evo Morales ser el candidato del MAS y de los sectores populares en las elecciones presidenciales que tendrn lugar el ltimo trimestre de 2019.

Para ello, el proceso de cambio tendr que librar importantes batallas durante los dos aos que faltan hasta que comience una campaa electoral que se adivina la ms dura y despiadada de cuantas han acontecido en Bolivia, incluida la que tuvo lugar para el referndum del 21 de febrero de 2016.

La batalla del liderazgo

La repostulacin de Evo (sea va recoleccin de firmas para un nuevo referndum o va habilitacin por renuncia como recientemente ha teorizado Hctor Arce [1], Procurador General del Estado) traer un costo poltico necesario de asumir, pero costo al fin y al cabo, entre los sectores de clase media urbana que no apoyan a la oposicin, pero s manifiestan una posicin muy crtica del gobierno nacional (que se ha manifestado en el apoyo al No en el referndum, en el sealamiento al gobierno como responsable de la crisis del agua, o en su posicionamiento en contra de eventos como el Dakar). Esta oposicin podra canalizarse mediante la postulacin presidencial de Carlos Mesa, ex Vicepresidente de Gonzalo Snchez de Losada y ex Presidente entre octubre de 2003 y junio de 2005, de quien la frgil memoria de esas clases medias parece haber olvidado lo nefasto poltico que fue.

La batalla de la juventud

Junto a las clases medias, otra batalla a librar por el proceso de cambio boliviano es la de la juventud. Una amplia masa de votantes que en 2019 no habr conocido el neoliberalismo. El MAS y el proceso en general tiene el deber de construir un proyecto que no interpele solo la mstica posneoliberal, si no que atraiga a los sectores ms jvenes de este pas, y un arma fundamental para disputar esta batalla es la cultura. No hay proceso, ni mucho menos revolucin, que no venga acompaada de una poltica cultural. Construir revolucin en el cine, teatro, msica, es una tarea pendiente del proceso de cambio.

La batalla del sentido comn

Y si hablamos de mstica y cultura, el proceso necesita construir un nuevo sentido comn de poca, una nueva hegemona que necesariamente tiene que ser posneoliberal y partir de interpelar al ncleo duro del proceso de cambio, yendo ms all, volviendo a incorporar sectores que se han ido alejando. Esta afirmacin no pasa necesariamente por volver la mirada hacia las clases medias. Todo lo contrario, el ncleo y principal destinatario de las polticas pblicas del proceso debe ser la mayora social del pas, el movimiento indgena originario campesino. La leccin del referndum del 21 de febrero, donde se bajaron algunas banderas (literalmente, se sustituy el azul y negro del MAS por un naranja y verde) para no asustar a la clase media, debe servir para tener un horizonte claro. Solo a partir de ese ncleo duro es que se puede irradiar hacia otros sectores; empresariales, estudiantiles, etc.

La batalla de la gestin

Otra de las lecciones del referndum por la repostulacin de Evo Morales es que ya no es suficiente con hacer una buena gestin para contar con un amplio apoyo electoral. La buena gestin, que no es fruto de casualidades si no la causalidad de una serie de decisiones polticas, se da ya entre la poblacin como un hecho y el listn est tan alto que cuando no se alcanza, se sufre el castigo electoral. Es por ello que en la fase que viene del proceso de cambio, la profundizacin y a ser posible radicalizacin del proceso se tiene que dar manteniendo desde las instituciones del Estado una gestin impecable.

La batalla econmica

De manera complementaria a la gestin, es necesario continuar con el proceso de redistribucin de la riqueza iniciado en 2006, pero con un salto hacia adelante que es el de la industrializacin. La crisis econmica que ha contrado una buena parte de las economas latinoamericanas no ha repercutido tanto en Bolivia gracias a las buenas decisiones tomadas, pero el crecimiento cercano al 5% (el ms alto de Sudamrica) que se prev para 2017 debe ser tambin la base sobre la que lanzar una ofensiva en favor de los sectores populares. Entre los pendientes, una reforma fiscal que impulse la progresividad.

La batalla meditica

Una de las batallas ms importantes a enfrentar en los prximos 3 aos es la meditica. La agresin meditica perpetrada en el referndum del 21 de febrero apuntaba a erosionar el pilar sobre el que gravita el proceso de cambio, la figura y el liderazgo de Evo Morales. Es ms que previsible que la confrontacin meditica, amparada en mentiras y difamaciones en muchos casos por parte de los medios privados bolivianos, se intensifique en la medida en que nos vayamos acercando a 2019. Es en este terreno donde la derecha, nacional e internacional, con la ayuda del imperialismo estadounidense, lleva aos de ventaja a las fuerzas populares. Es urgente construir trincheras mediticas de la verdad frente a la ofensiva de la mentira, tanto desde los medios estatales como desde los medios comunitarios.

La batalla tica

La ofensiva meditica que vive no solo el proceso boliviano si no todos los procesos de cambio latinoamericanos y caribeos, pasa por la construccin de matrices mediticas contra los principales liderazgos y logros de estos procesos. La principal matriz, probada en Argentina y Brasil especialmente, es la acusacin de corrupcin contra unos gobiernos mucho ms transparentes que los del neoliberalismo. No hay ms que ver cmo viven las y los ex ministros de Evo, y como viven los del neoliberalismo. Una forma de pasar a la contraofensiva es estableciendo una lnea de defensa infranqueable de intolerancia absoluta contra cualquier forma de corrupcin, dejando al enemigo sin un solo argumento que justifique la construccin de estas matrices.

La batalla territorial

Si bien sern importantes las batallas anteriores, la batalla final se dar sobre el territorio. Y en ese campo solo nos queda volver a Lenin. La tarea principal del proceso de cambio ser el trabajo territorial con la gente, la formacin poltica de una sociedad que se va despolitizando y a la que van despolitizando. Y para esta batalla se necesita reforzar el instrumento poltico, el MAS-IPSP que debe dar una vuelta de tuerca y pasar de ser una maquinaria electoral a una mquina de guerra electoral asentada sobre dos pilares fundamentales, el territorio y la gente, el pueblo.

Nota:

[1] Habilitacin por renuncia http://www.eldeber.com.bo/opinion/Habilitacion-por-renuncia-20170106-0122.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter