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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-02-2017

Entrevista al investigador cubano-ruso Ivan Felixovich Len
Por qu leer un libro sobre el estalinismo hoy?

Xenia Reloba
Cuba Posible


Desde finales de septiembre de 2016, Ediciones Temas someti a la consideracin de sus lectores un nuevo libro digital: Estudios sobre el estalinismo, compilado y prologado por el investigador cubano-ruso Ivan Felixovich Len Zhukovskii. El conjunto de ms de 20 textos, en su inmensa mayora originales que no haban visto la luz en espaol, nos permite construir un retrato de Isif Vissarinovich Dzhugashvili, Stalin; su impacto en la historia del siglo XX, y las nuevas lecturas que genera esta compleja personalidad en el contexto contemporneo. El libro se presentar en formato DVD en la Feria Internacional del Libro de La Habana, el prximo 14 de febrero, a las 2:00 p.m., en la Sala Jos Antonio Portuondo, de la Fortaleza de San Carlos de La Cabaa.

Cmo surgi la idea del libro?

El libro parti de una iniciativa de Rafael Hernndez y de Ediciones Temas. Fue un encargo que a m me result extremadamente sugerente, por mi propia vocacin, porque el asunto me interesa. Lo que ms he trabajado en los ltimos aos ha sido la Rusia post-sovitica, las principales tendencias que han tenido lugar en ese espacio despus del derrumbe del socialismo real. Es un tema que, adems, tiene que ver con mi propia formacin, con el hecho de haber vivido 11 aos y tener races all. Ya haba publicado dos libros vinculados a la URSS o la Rusia contempornea. El primero, tambin por encargo, un cuaderno de Ruth Casa Editorial sobre el perodo posterior al derrumbe, no solo del espacio post-sovitico, de la antigua URSS, sino de Europa oriental. El segundo, sobre las principales tendencias de Rusia con posterioridad al derrumbe, que cronolgicamente llega hasta nuestros das, con la editorial El Viejo Topo. De ah que aceptara la propuesta de realizar esta compilacin.

Qu puede revelar hoy este libro?

Como conjunto de trabajos y de debates sobre el estalinismo, el libro tiene un valor propio: el hecho de ser textos de autores rusos, contemporneos, la mayora escritos entre los aos 90 y 2000, incluso en 2013, 2014, que no estaban traducidos al espaol, que difcilmente algunos estn traducidos al ingls. En cuanto a qu nos pudiera aportar en el da de hoy, en el siglo xxi, creo que hay muchas aristas. El debate sobre la historia sovitica est inconcluso todava. Hay muchos aspectos propiamente histricos, o tericos, que siguen abiertos y que en el libro se reflejan, se discuten desde esta visin actual, ya con una profundidad mayor pues hay documentos que se han desclasificado, que han aparecido. Hace 20 aos no se poda hacer este tipo de anlisis. Existen muchos debates relacionados con la historiografa sovitica que siguen vigentes.

Los textos que proponemos, en mi opinin, nos permiten continuar discutiendo sobre la construccin de alternativas, sobre cmo no hacerlo. Por supuesto que es un tema extremadamente complejo, porque estamos hablando de la construccin de realidades completamente novedosas, cuyos puntos de partida quizs son los que pudiramos querer, pero no hay recetas, no hay un futuro preconcebido. Pienso que hay varios aspectos que en el libro se desarrollan desde diferentes aristas, por ejemplo, cules son las premisas para cualquier proyecto alternativo, que, a mi juicio, inevitablemente debe tener una matriz anti-capitalista, con independencia de cmo sea ese enfrentamiento sistmico, de cmo sea esa ruptura, esa lucha, de lo que se logre configurar en cada una de las sociedades que pretenda construir procesos de una praxis alternativa.

Se puede adelantar alguna conclusin?

Hay conclusiones bsicas que se pueden sacar del estudio del estalinismo. La ms importante para m es que todo proceso emancipador alternativo tiene que tener un fundamento en la base. Las construcciones sociales son resultado de la correlacin entre las diferentes fuerzas y grupos sociales. En el caso particular de la historia sovitica y del desarrollo y la consolidacin del estalinismo, para m un aporte de los anlisis tericos sobre todo rusos contemporneos ha sido ponderar, por ejemplo, la debilidad de las fuerzas de base.

Por qu Stalin logra imponerse como figura autocrtica y construir un sistema de relaciones sociales como el que denominamos estalinismo? Lo logr por muchas razones, pero yo quisiera resaltar una: el vaco de fuerzas. No exista una clase burguesa slida, la clase burguesa rusa era dbil, incipiente, dependiente de los poderes centrales; pero tampoco exista una clase obrera organizada, y evidentemente eso deja un vaco de poder. Y esto, de alguna manera, da pie a las usurpaciones de la soberana, muy asociado al concepto de bonapartismo, extendido sobre todo a raz de la obra de Trotski. O sea, no puede haber una construccin alternativa que no parta de esa fuerza de base. El estatismo no puede ser al menos es mi visin el modelo para la construccin de alternativas.

Si nos remontamos a la historia de la construccin de sociedades, a la teorizacin marxista, a la de Lenin, es muy polmico el rol del aparato estatal. Desde la perspectiva terica del marxismo clsico, la paulatina extincin del aparto de dominacin es consustancial a la superacin de las relaciones capitalistas. Sin embargo, todos los intentos de construir realidades alternativas han pasado por un rol central del Estado, con saldos ms que discutibles en el sentido emancipatorio, incluyendo, por supuesto, el caso del estalinismo en particular. Creo que se ha demostrado que cualquier proyecto de este tipo tiene que partir desde la base y para la base. Otra cosa es el debate sobre las condiciones objetivas y subjetivas necesarias, y cmo se articulen en la prctica revolucionaria las relaciones que se puedan establecer entre la base popular y el ejercicio del poder, proceso que siempre sera muy complejo, pero evidentemente tiene que partir de ah.

En el caso especfico del estalinismo (como en cualquier otro), creo que hay un contexto histrico que lo explica, nunca lo justifica. Hay que partir de un repudio inevitable a los mecanismos de coaccin y de terror social en el caso del estalinismo, por ejemplo. Todos esos temas son actuales, porque continuamos viviendo en un mundo en lucha, donde la necesidad de reivindicar y de transformar es quizs mayor que nunca. De manera que son diferentes aristas de la experiencia sovitica, del estalinismo en particular, que tienen que ser ledas hoy desde una nueva perspectiva.

La figura de Stalin ha sido relativamente reivindicada en la Rusia de hoy. Cmo leer ese regreso?

Desde la emergencia del putinismo, en el 2000, ha tenido lugar el intento con xito relativo, de rescate de la simbologa nacional patritica como una forma de dotar de contenidos identitarios a una sociedad que los perdi casi completamente, como parte de la gran involucin que vivi el espacio sovitico y, en ltima instancia, todo eso tiene un impacto en la capacidad del poder para reproducirse. Putin ha intentado rescatar el nacional-patriotismo a travs de diferentes simbologas, en la asuncin de la msica del himno sovitico como himno oficial ruso, el uso de esa tradicin pica sovitica en la televisin, en las pelculas, el regreso de la guerra como tema a estos medios. Por supuesto, no hay ninguna identificacin ideolgica con las premisas del proyecto bolchevique y con aquellas que despus se continuaron reproduciendo en el discurso sovitico. La identificacin est justamente con esa necesidad de fortalecer las estructuras estatales que estaban totalmente fragmentadas y debilitadas cuando Putin llega al poder.

A raz de la crisis econmica de 2008-2009 hubo un deterioro de los niveles de apoyo incluso a Putin. Su popularidad baj en ms de 20 por ciento. Entonces, a comienzo de su tercer mandato, tiene lugar el aumento de la confrontacin con Estados Unidos y la Unin Europea, debido al conflicto interno en Ucrania. Es cuando tiene lugar una especie de segundo consenso putiniano, para llamarle de alguna manera, que s est esencialmente basado en esta matriz nacional-patritica, y en ese contexto la figura de Stalin ha sido rescatada, directamente por Putin, en declaraciones donde valora de modo muy positivo aspectos especficos de Stalin y lo contrapone con Lenin. Dicho sea de paso, la figura de Lenin no ha sido rescatada tras el derrumbe y sigue siendo cuestionada.

En ltima instancia lo que se busca es eso: la identidad con el lder fuerte, en un contexto de crisis estructural interna, econmica pero tambin poltica. Pero el factor interno no es el nico que explica esta poltica, hay una fuerte confrontacin, una importante presin y una coaccin de Occidente contra Rusia, que tiene muchsimos motivos que aqu no podemos profundizar. Entonces se dan estos ejemplos de rescate simblico de la figura de Stalin en particular, y de todo esto que hablamos que l representa, y que es necesario hoy como un instrumento de consenso. En el texto nuestro se toca ese tema en algunos trabajos.

En un contexto como el que describas anteriormente, qu papel desempean la academia y los estudios de la figura de Stalin? Se busca o se apoya tambin ese consenso? Cmo se refleja esto en el libro?

No hay, no tiene lugar, y el libro lo refleja claramente, un rescate benvolo de la figura de Stalin en la academia rusa. No es un ala o un instrumento que se haya sumado a este rescate de la simbologa de Stalin. Esa es una idea esencial. Lo que hablamos con anterioridad no lo podemos aplicar a la forma de entender el libro. En este volumen partimos de la premisa de hacer un anlisis cientfico, acadmico, con todos los matices ideolgicos y subjetivos que lleva consigo la produccin cientfica. Por supuesto que hay un componente de subjetividad, pero el objetivo central era que partiera de una visin acadmica y no propagandstica, y estaba excluido cualquier tipo de anlisis apologtico del estalinismo, que todava existen. Tampoco poda ser un texto que partiera de una crtica vulgar, simple, que no se asentara en un debate ms profundo.

Esta seleccin se caracteriza, adems de por la actualidad de sus artculos y la originalidad de las traducciones (concebidas especialmente para esta edicin), por la diversidad de posicionamientos ideolgicos de los autores.

Esa diversidad refleja la amplitud del debate que hay en Rusia sobre el estalinismo. Este tema se estudia desde diversas aristas acadmicas y culturas ideolgicas. Pero a pesar de toda esa diferencia hay un hilo conductor que al final le da riqueza y sentido a esas diferencias: el anlisis cientfico. Y cuando hablo de cientfico me refiero a la bsqueda de argumentaciones a determinadas interrogantes. Dentro del libro hay autores que no parten de premisas ideolgicas de izquierda, desde el marxismo ms rico, ms heterodoxo, sin embargo, me pareca que sus artculos realizan un aporte, incluso, desde el instrumental terico en el que se basan, de la sociologa, la antropologa, sin romper la lnea central: estudiar cientficamente el estalinismo con toda la carga ideolgica, tambin emotiva, que conlleva.

Te propongo recorrer someramente la estructura del libro.

El primer bloque tiene que ver con el estalinismo, el ideario bolchevique y el socialismo, y prevalecen los enfoques de escritores de izquierda, marxistas rusos contemporneos. La propia naturaleza de ese debate lo explica. Es una de las temticas ms debatidas por la izquierda tradicionalmente, y lo sigue siendo dentro de la izquierda rusa y mundial contempornea. O sea, la relacin de continuidad o cambio entre los idearios del bolchevismo y del estalinismo. Como queda evidenciado tras la lectura de los artculos que componen ese bloque, s se produjo una ruptura.

Es singular que sean precisamente autores marxistas quienes nos lleven a esa conclusin?

Es que es muy difcil partir de premisas ideolgicas de izquierda y no identificar esa ruptura, no hacer un anlisis crtico del estalinismo sera una excepcin, en realidad. O sea, lo lleva, porque evidentemente el estalinismo rompi muchas de las premisas en la que se basaba el proyecto bolchevique y en las que se debe basar cualquier proceso de construccin de alternativas desde abajo, tanto en el plano ms convencional de la teora de la superacin del capitalismo y del paso al socialismo que ha sido quizs el debate ms comn en el siglo xx, como si sustituimos como se hace muchas veces la palabra socialismo por proyectos alternativos, anti-capitalistas, etc. En cualquiera de los casos, una postura de izquierda, tanto acadmica como desde la praxis revolucionaria, obliga a cuestionar y a rechazar el estalinismo, sus prcticas esenciales.

Uno de los ejes de ese primer bloque es la pregunta de si existi una alternativa, y te confieso que no consigo respondrmela.

En el libro hay debates sobre ese sistema alternativo. Existan condiciones histricas que pasaban por un salto en el desarrollo estructural que se impuso, que fue central en todo el discurso poltico de los lderes bolcheviques; la necesidad de dar ese salto en el contexto de la expansin del imperialismo en Europa a finales del siglo xix y principios del xx, la amenaza de la guerra, que se convirti en realidad en 1914. El estalinismo ha sido visto como la concentracin absoluta de todos los factores de la produccin y de poder con el objetivo de dar ese salto histrico. Sin embargo, hay varios peros e interrogantes. Hay una especie de continuidad en el sentido de que eran objetivos centrales en el programa bolchevique. La gran diferencia est en el cmo, y el cmo no solo a travs de los mtodos, sino tambin en cuanto a los procesos especficos, era muy diferente en el imaginario bolchevique; en la forma, los caminos y los instrumentos para llegar a ellos. O sea, la praxis poltica que pudo desarrollar el bolchevismo fue corta. Vino la muerte de Lenin, despus la depuracin de toda la lite originaria del bolchevismo a finales de los 20, cuando se consolida la figura de Stalin de forma autocrtica, y a finales de los 30, las grandes purgas.

Evidentemente, el tema de las alternativas fue muy debatido, no solo a posteriori, sino que fue central en esa dcada del 20, extremadamente rica por los debates internos. No es algo que nosotros estemos intentando ahora reconstruir, sino que estn ah: esas alternativas estaban planteadas. Y, en la medida en que estaban planteadas, las podemos ver como posibilidades histricas que no tuvieron lugar. Cuando hablamos de alternativa nos referimos, sobre todo, a proyectos de cmo concebir la construccin de esa nueva sociedad, que podemos ponerle el apellido socialista o no.

La ms importante fue la que plante el llamado grupo de derecha, la de Bujarin. Tambin hubo alternativas polticas como la de Trotski, pero como modelo, como una propuesta de construccin social, econmica, la alternativa de Bujarin parta de premisas que la historia sovitica demostr que eran fundamentales, como la bsqueda de un equilibrio en las relaciones entre el campo y la ciudad, o lo que es lo mismo, entre el poder ya esencialmente burocratizado aunque algunos autores lo asocian con el poder obrero, pero no creo que sea pertinente, con la necesidad de la industrializacin, etc., y el campo. La propuesta de Bujarin era la bsqueda de un equilibrio. Otro de los componentes de esa alternativa descansaba en un balance entre las diferentes ramas de la economa. Creo que esos son los dos elementos centrales de la alternativa de Bujarin como propuesta de un modelo de desarrollo socioeconmico que, por supuesto, tiene una lectura y un impacto poltico tambin.

En ltima instancia, y puede resultar paradjico, Stalin no asume una postura propia definida hasta prcticamente finales de los aos 20, cuando se pone fin a la Nueva Poltica Econmica, y Stalin desde su posicin de mando nico define una postura que pudiramos llamar desarrollista: empiezan los planes quinquenales, la industrializacin acelerada. Pero en la dcada del 20 el debate no pasaba por Stalin, sino por Bujarin, por Trotski. Ambos cuestionaban las formas y los instrumentos de coaccin que rompieron completamente con todo el ideario de lo sovitico, del poder de los soviets, de la democracia dentro del partido, etc. Desde la poltica, la praxis poltica s fue cuestionada, tanto por Trotski como por Bujarin. Pero Trotski defendi mucho una participacin activa del Estado, la centralizacin de los factores de la produccin en aras de la industrializacin.

La propuesta de Stalin fue, en esencia, la de Trotski y la de otros miembros importantes de partido. Stalin simplemente defini con su capacidad de mando la va y los mtodos. Este proceso tiene lugar en un contexto de necesidad de grandes saltos, era muy difcil esperar prcticas polticas que tendieran a la socializacin, a la democratizacin, al respeto a la soberana popular, etc. Nada justifica el extremo de las prcticas estalinianas, particularmente el terror social, pero haba una contradiccin inmanente entre esa propuesta que era bastante consensuada en el imaginario de la lite poltica de aquella poca, inclusive de la que se senta ms comprometida con lo democrtico en trminos polticos, y la construccin de una realidad que no trastocara las bases del bolchevismo. El estalinismo fue la expresin tristemente deformada de esas contradicciones.

Y se convirti en el modelo.

El segundo bloque del libro trata sobre el estalinismo como modelo. Incluye trabajos ms generales de grandes procesos, y otros que hacen referencia a aspectos ms especficos: sobre el terror social, su origen, sus caractersticas, los gulags, y uno que actualiza y prcticamente pone punto final al debate, desde una visin estadstica, sobre las vctimas de los gulags. Cuando analizamos la historia de la Revolucin en la URSS hay, digamos, tres grandes momentos: el fundacional, el estaliniano y el que va del ao 1954 en adelante. Entre el primer y el segundo momento es evidente la ruptura, pero entre este ltimo y el tercero la relacin de continuidad es mayor, ms clara. Si bien no se debe hablar de estalinismo post-54, hay elementos de continuidad.

Por ejemplo, el perodo de Jrushchov lo pudiramos identificar como una especie de suave estalinismo, en el sentido de que fue ese primer momento de intento de alejarse de las prcticas ms nefastas del estalinismo, sin embargo el modelo continu. En el perodo posterior hay un rescate de toda la simbologa estaliniana, aunque los ncleos duros del estalinismo como forma de organizacin del rgimen poltico, socioeconmico, se fueron degradando con el tiempo. Por qu? Porque en gran medida la industrializacin haba sido lograda, la desaparicin fsica de Stalin y la complejizacin de la sociedad sovitica incidieron negativamente en la capacidad del mando poltico central de reconstruirse como un ente fuerte, y eso conllev a la fragmentacin burocrtica que, poco a poco, fue usurpando los espacios de poder hasta la perestroika.

Los bloques tres y cuatro del libro complementan, desde diversos ngulos de la sociedad sovitica, esa visin plural sobre la vida en la era estalinista.

El tercer bloque es pequeo y se centra en la poltica exterior de Stalin. Las proyecciones de la poltica internacional de Stalin es lo que menos se cuestiona, de una u otra manera se pondera, sobre todo por su eficacia. En este sentido, resalta el xito en la Segunda Guerra Mundial. Algunos autores, los ms ortodoxos de la izquierda, aplauden la construccin del espacio del socialismo realmente existente en Europa del Este, por ejemplo, cosa que como valor pudiera cuestionarse, al igual que muchas otras prcticas de poltica exterior durante el perodo estaliniano. En los textos hay una idea central: se evidencia el realismo poltico como elemento esencial de la poltica exterior de Stalin, el pragmatismo de establecer determinados fines, encontrar los instrumentos para conseguirlos y buscar la forma de utilizarlos de la manera ms eficaz posible.

El cuarto bloque es ms diverso, porque rene enfoques sobre la cultura y los procesos culturales: el cine, la pintura, pero tambin en otros mbitos de la sociedad, como el tratamiento de los temas de gnero y la ciencia. Quera abordar los impactos del estalinismo en esos entornos, donde s ha habido muchos estudios esencialmente crticos. Lo que se advierte son los procesos muy contradictorios que tuvieron lugar. En ese perodo se gener una riqueza intelectual y cultural muy grande pero, al mismo tiempo, se ve cmo todo ese potencial entraba en contradiccin con las polticas estatales vinculadas tanto al arte como la ciencia, como a las relaciones de gnero. Se advierte el impacto negativo, el freno a ese potencial que en principio era inherente al proceso de transformacin en la URSS, enlazado en muchos casos con la riqueza de las vanguardias rusas durante las dos primeras dcadas del siglo xx. Entonces, creo que en esta seccin la palabra ms importante es contradiccin.

El libro cierra con varios anexos. Qu aporta este colofn a los Estudios sobre el estalinismo?

Con los anexos la idea era completar un poco desde lo testimonial esta visin de Stalin y el estalinismo. Lo que llamamos el Testamento poltico de Lenin es, en realidad, un resumen de sus valoraciones sobre la personalidad de Stalin. En cuanto al discurso de Jrushchov en el XX Congreso es fundamental, con todo lo contradictoria que resulta la figura de Jrushchov. Esta fue una intervencin de un gran impacto, de una gran trascendencia, porque fue emitida desde la autoridad sovitica. Tambin result muy polmica, y se ha dicho que el momento para exponer estas ideas era inapropiado. Es cierto que este discurso y el desmontaje que en l se realiza de la figura de Stalin tuvo un impacto significativo para los movimientos de izquierda a nivel mundial, en las democracias populares de Europa del Este y hacia lo interno de la URSS. Lo que pasa es que tambin creo que esos impactos eran inevitables y reflejaron contradicciones y realidades que no permaneceran ocultas por ms tiempo. Haberlas ocultado generara una lectura an ms tensa y ms contradictoria de la historia sovitica.

Los extractos censurados de la edicin sovitica de las memorias del mariscal Zhkov son una novedad para el lector cubano. En su momento se omitieron por la manera en que interpreta el papel de Stalin en la guerra, aunque dentro del contenido censurado podemos encontrar pasajes que no hacen referencia directa a Stalin, o inclusive algunos en donde la imagen de Stalin que transmite Zhkov no es negativa. Hoy cuesta mucho entender las razones de la censura en estos ltimos casos.

Por ltimo, el testimonio de Svetlana Alliluyeva, la hija de Stalin, es una conmovedora visin personal del da de la muerte de su padre, en cuya narrativa se entrelazan los sentimientos ms profundos y controvertidos en relacin con l, con la descripcin del contexto poltico que rode el momento de la desaparicin fsica de Stalin. Exista la intencin de que el ltimo texto del libro fuera justamente este, por la riqueza simblica que enuncia: la muerte del poltico y del hombre, su legado contradictorio, la degradacin moral del entorno poltico, el anuncio del naufragio de un sistema y de la forma torcida con que fue asumido y divulgado el ideario marxista.

Fuente: http://cubaposible.com/leer-libro-sobre-estalinismo-hoy/



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