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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-02-2017

El ataque estadounidense contra Yakla (Yemen) deja cicatrices, miedo y odio
Una noche de terror

Nasser al-Sakkaf
Middle East Eye

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


Un vecino de Yakla describe la masacre cuando los drones y comandos estadounidenses se abalanzaron sobre el pueblo a la caza del lder de al-Qaida.

Los aldeanos dicen que ellos luchan para la Resistencia Popular, no para al-Qaida, una afirmacin discutida por EEUU y la misma al-Qaida (AFP)

Sin electricidad ni cobertura telefnica, muchos aldeanos se van pronto a la cama en Yakla, despertndose para la plegaria del alba antes de empezar a trabajar en sus granjas.

En las primeras horas del domingo 29 de enero, esa rutina qued alterada. Aviones teledirigidos (drones) y helicpteros se abalanzaron sobre el remoto asentamiento, lanzando primero misiles y a continuacin comandos estadounidenses, en la primera accin militar ordenada por el presidente de EEUU Donald Trump.

Al parecer, las fuerzas de EEUU no alcanzaron su objetivo: el dirigente de al-Qaida en la Pennsula Arbiga, Qasim al-Rimi, escondido en lo que decan era una conocida fortaleza de al-Qaida.

Sin embargo, despus de la operacin, que algunos oficiales estadounidenses admiten que fue desastrosamente equivocada, muchas otras personas yacan asesinadas: hasta 25 civiles, incluida una nia de ocho aos que se cree era ciudadana de EEUU, y un comando de ese pas.

Rimi dijo despus que en el ataque haban muerto 14 miembros de su grupo, confirmando al parecer el vnculo de la aldea con AQPA (siglas de al-Qaida en la Pennsula Arbiga), pero los aldeanos niegan cualquier asociacin con ellos y dicen que lo sucedido el domingo fue simplemente una masacre.

Cualesquiera que sean los hechos, el relato del ataque conseguido por Middle East Eye presenta una noche de terror y confusin en una guerra ya enturbiada por lneas del frente, lealtades y objetivos cambiantes.

Yakla est en la remota y peligrosa provincia yemen de al-Bayda, y las entrevistas se consiguieron a travs de un tercero que visit la aldea la pasada semana.

A las 02,30 horas de la madrugada, escuchamos el zumbido de los drones, dijo un aldeano al intermediario a condicin de mantener el anonimato, por temor a ser atacado en alguna accin futura.

No era nada nuevo para nosotros, nos despertamos y esperamos acontecimientos. Ese fue el principio de una noche diablica.

Tras los drones, escuchamos helicpteros sobrevolando por encima de nuestras cabezas, fue entonces cuando los hombres de la tribu decidieron tomar las armas y salir a enfrentar esas fuerzas.

Segn el aldeano, los hombres de la tribu cogieron sus armas de fuego personales, que en Yemen, uno de los pases ms armados del mundo, incluyen ametralladoras y rifles de asalto, para enfrentarse a las fuerzas estadounidenses.

Ataque estadounidense sobre el pueblo yemen de Yakla  

 


 Zonas de control

(Situacin a 30 de enero)

Fuerzas del gobierno yemen apoyadas por la coalicin liderada por los saudes

Antiguas fuerzas gubernamentales, aliados tribales hutes

Al-Qaida y aliados tribales


Dijo que las fuerzas estadounidenses haban atacado deliberadamente a los civiles, una acusacin negada por EEUU y que no pudo ser verificada de forma independiente por Middle East Eye.

A las 03,00 h., los helicpteros estaban lanzando docenas de comandos que empezaron a atacar casas civiles, matando a quienes estaban en su interior, incluidos mujeres y nios.

Dos de los aviones estadounidenses fueron destruidos en el enfrentamiento, afirma el aldeano, aunque esto tampoco pudo verificarse. EEUU admiti que uno de sus aviones, un Tiltrotor V22 Osprey, sufri un fallo de motor durante el ataque y hubo que destruirlo.

Despus de que las fuerzas estadounidenses atacaran las casas de Yakla, los ataques de los drones destruyeron tres edificaciones y daaron varias ms, dijo el vecino.

Todos pensamos que bamos a morir esa noche, dijo el aldeano. He sido muy afortunado de que ningn miembro de mi familia haya muerto, pero es muy triste ver que asesinan a mis vecinos siendo inocentes.

Los residentes comentaron que quienes viven en Yakla estn temiendo que el prximo ataque mate al resto de los civiles que han quedado, aadi el aldeano.

No puede imaginarse la cantidad de efectivos que lanzaron desde los helicpteros, ni la destruccin registrada en la aldea. Las organizaciones internacionales deben investigar este crimen contra la humanidad.

Qasim al-Rimi escap del ataque ordenado por Donald Trump (AFP)

El intermediario de MEE describi el pueblo como una plantacin donde se cultiva principalmente qat, un estimulante suave que crece y se utiliza por todo el Yemen.

Fuentes estadounidenses manifiestan que la inteligencia haba asegurado que el pueblo estaba defendido por emplazamientos preparados y nidos de ametralladoras y rodeado de campos de minas, uno de los muchos factores que hizo que el expresidente Barack Obama dejara la operacin en el tintero con anterioridad.

Lo que s es cierto es que Yakla ha sido utilizado por los combatientes en la guerra civil; muchos hombres tribales son miembros de la Resistencia Popular, una amplia coalicin de grupos que luchan contra el movimiento de los rebeldes hutes, que se apoder de zonas extensas del pas y expuls del pas al presidente Abd Rabuh Hadi en 2015.

Un funcionario del distrito local de Radaa, Naser al-Sanne, dijo que tres destacadas personalidades tribales haban muerto en el ataque: Saif al-Jawfi, Abdulrauf y Sultan al-Thahab, que, segn EEUU, eran miembros de al-Qaida. Los vecinos y autoridades dicen que eran jeques tribales y que no tenan nada que ver con ese grupo.

Sanne enumer a varios nios entre los asesinados: Ahmed Abulellah al-Thahab, 11 aos; Naser Abdullah al-Thahab, 13; Mirsal Abdu Rabo al-Ameri, 6; Asma Fahd al-Ameri, una beb de tres meses; Abdullah Ahmed al-Zubah, 16, y Nawar Anwar al-Awlaqi, 6.

Dijo que esa era la prueba de que el ataque afect a varias familias, no slo a los Thahabs. Los Thahabs tenan otros dos hermanos que estuvieron en efecto vinculados a al-Qaida y que murieron en ataques con drones en estos ltimos aos.

Sin embargo, segn otros miembros, Abdulrauf estaba combatiendo en la Resistencia Popular para liberar la provincia de al-Bayda de los rebeldes hutes.

Hace cuatro aos, Abdulrauf neg tambin esas acusaciones de EEUU alegando en un video: Soy un jeque como cualquier otro jeque yemen, y todas las acusaciones que dicen que soy miembro o comandante de campo de al-Qaida son mentiras.

Sanne dijo: Todo Radaa conoce a Abdulrauf y nunca hemos odo que haya tomado parte en ninguna operacin con al-Qaida. Aunque fuera el cuado del ciudadano estadounidense Anwar al-Awlaqi, que era un predicador de al-Qaida.

Anwar al-Awlaqi muri en 2011 en un ataque de EEUU con drones en Yemen (AFP)

Thahab haba trabajado recientemente con fuerzas gubernamentales en la provincia de Marib; una fuente inform que haba recibido armas para liberar su provincia natal de los hutes.

Thahab era uno de los principales aliados de las fuerzas progubernamentales en al-Bayda, y al gobierno no le interesa que le maten porque es uno de los combatientes ms valientes all presentes, dijo la fuente.

Para la gente de Yakla, hablar de quin estaba y quin no en la lista negra estadounidense es una cuestin secundaria frente a los que creen que eran sus verdaderos objetivos: hacer que parezca que Trump es fuerte.

Un aldeano dijo: El nuevo presidente de EEUU piensa que l es el ms fuerte del mundo, pero yo digo que nuestras plegarias a Al son ms fuertes que l, y que Al ayudar a los dbiles como nosotros.


Nasser al-Sakkaf es editor adjunto del peridico Yemen Times y asistente administrativo en la Facultad de Educacin-Departamento de Ingls de la Universidad de Taiz. Trabaja tambin como periodista independiente y traductor. Vive en Sanaa. Su email: [email protected]

Fuente: http://www.middleeasteye.net/news/night-evil-trumps-raid-leaves-scars-fear-and-hate-yemen-village-2025671886

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.  



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