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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-02-2017

Conversacin con Yayo Herrero, militante incansable del ecologismo social
"Igual caminamos hacia el colapso, pero yo lo hago acompaada de la mejor gente que hay en el mundo"

Mariola Olcina Alvarado
El Salmn Contracorriente


En los ltimos das, Yayo Herrero [1] ha estado dando charlas en Barcelona, Bilbao, Lanzarote y Palencia. Despus de una semana agotadora para cualquier mortal, Yayo hace hueco en su agenda para tomar algo en el barrio y charlar sobre el colapso y las necesarias transiciones. Nos citamos en uno de esos clsicos bares del centro de Madrid que se ha ido reconvirtiendo en una mezcla de galera de arte retro y taberna castiza a la vez. Yayo llega con la sonrisa puesta, con las pilas cargadas y derrochando alegra. Hablamos de la vida, del ecologismo y otros cotilleos.

Hemos perdido un tiempo precioso. Es una de las frases con las que empieza el libro La Gran Encrucijada. Hace cuatro dcadas que se public el informe del Club de Roma, Los lmites del crecimiento y, hoy, hemos conseguido que importantes figuras e instituciones de las ms diversas procedencias, como el Papa Francisco, Naciones Unidas u Obama reconozcan el desafo ecolgico, energtico y climtico que supone este cambio de ciclo histrico. Hace cuatro dcadas, tambin naca el ecologismo social organizado en AEDEN, la Asociacin de Estudio y Defensa de la Naturaleza. No es comparable, por supuesto. La sociedad organizada ha hecho ms por la preservacin del planeta que muchas figuras polticas. Empezamos hablando de las alternativas creadas desde abajo.

Alternativas para transitar: Cmo, quines y para qu?

Ya sabemos que el colapso est a la vuelta de la esquina. La acuciante escasez de materiales, el pico del petrleo, la prdida de biodiversidad, el ciclo del agua; tenemos un problema con el incremento de los residuos, y con su gestin, ya ni te cuento! La calidad de vida en las ciudades es cada vez peor... y cada vez ms insostenible. Sabas que en 2050 la poblacin urbana se multiplicar por dos y podemos llegar a ser ms de 8.000 millones de personas viviendo en entornos urbanos? Calla, calla.

Con todo esto que sabemos, tenemos la certeza que debemos transitar hacia otro modelo y pensar otras formas de organizarnos como sociedad. Hay gente que ya se ha puesto manos a la obra y a da de hoy, disponemos de una gran cantidad de alternativas: Existen los grupos de consumo y diferentes formas de produccin agroecolgica; iniciativas que tienen que ver con los cuidados compartidos, tanto de pequeos y pequeas, como residencias o espacios en los que los mayores comparten su vida. Han surgido diferentes medios de comunicacin con frmulas organizativas muy distintas. Hay todo un abanico de posibilidades con todo el tema de la financiacin tica, muy importante para ver como podemos financiar las transiciones. Y un largo etctera.

En el campo de las alternativas, digamos, est todo inventado y las tenemos desde hace tiempo. Sin embargo, la activista ecofeminista profundiza en el anlisis: Yo creo que donde puede haber una dimensin diferente es en procesos de alianza entre iniciativas pequeas que dialogan para aumentar la escalabilidad. Para escalar, la clave no es imitar el modelo de la economa convencional sino crecer por multiplicacin donde mltiples iniciativas estn conectadas y cada una de ellas, bien contextualizada en el territorio. Otro ingrediente de la receta de la escalabilidad para Yayo es ir copando diferentes dimensiones del ciclo de vida de la economa: No podemos conformarnos con tener solo iniciativas en la produccin primaria. Necesitamos iniciativas productivas locales metidas dentro del ciclo de distribucin, produccin y consumo capitalista.

Precisamente, Yayo conoce bien el entorno cooperativista porque ella es socia fundadora de Gara, una cooperativa orientada a la educacin, la investigacin y la intervencin, social y ambiental, desde 2006. Pero, es esa la mejor frmula jurdica para impulsar las transiciones? A m, personalmente, la forma legal que ms me seduce es la cooperativa. Ha sido la estructura donde yo he podido vivir la profundidad de construir verdadera democracia en la economa y en la forma de producir. He sentido Gara como una estructura donde nos hemos preocupado porque cada una de las integrantes, adems de tener un salario, creciera personalmente y que hubiera un espacio de apoyo mutuo donde satisfacer esas otras necesidades que no se pueden medir en trminos monetarios.

Desde el ao 2012, es directora de una fundacin consolidada como institucin educativa y con una larga trayectoria en investigacin en temas ecosociales. Es la primera mujer que ocupa este cargo en los ms de 50 aos de historia de esta institucin. Sin embargo, para Yayo, la forma de fundacin no es un formato que le guste especialmente: Es una frmula antidemocrtica. Hay un patronato que se elige a s mismo y que marca las lneas, muchas veces, con poca participacin. En el caso de FUHEM, yo lo llevo bien porque es un patronato muy alineado y trabaja en colaboracin estrecha con los equipos operativos que existen. Pero no me parece una buena frmula, aunque haya fundaciones que hagan un papel excelente.

Nos empieza a convencer de que la clave no es la frmula jurdica sino la naturaleza de la actividad qu se hace y cmo se generan los excedentes sociales. Incluso he conocido algunas iniciativas que tienen forma de Sociedad Limitada pero estn metidas dentro de los mercados sociales, trabajan bajo los criterios de la economa social y solidaria y su trabajo puede jugar un papel importante en las transiciones. Contina hablando de su trayectoria profesional: No puedo decir lo mismo de las empresas de corte transnacional donde el propsito de tu tarea como trabajadora est centrada en generar beneficios. Ah dejas de preguntarte si lo que ests haciendo contribuye a mejorar el mundo o a dejarlo bastante peor.

Yayo comenz su carrera en la gran empresa formando parte del cuerpo ejecutivo de Indra. Desmonta el mito de la eficiencia de la empresa privada; recuerda cmo muchos medios cargos se convirtieron en verdaderos capataces; cmo los ritmos extenuantes de trabajo rayaban la explotacin en muchos casos, y otras tantas experiencias que le han hecho ser quien es hoy. Pero, sobre todo, recuerda a un compaero suyo en la seccin sindical: Bernardo Diaz Petrel, una de las personas que ms le ha marcado en la vida. Yo era muy jovencita y pensaba: Yo quiero ser como Bernardo. Quiero ser una persona ntegra, coherente, profesional, honesta y buena. Una persona sper querida. Y claro, eso no cuadraba con la finalidad de mi trabajo, que era muy poco coherente con las cosas que yo crea que se deban hacer.

Convencidas del todo, concluimos que si hay democracia econmica y se hace algo que no destruye a las personas ni el medioambiente, nos vale casi cualquier frmula. Espera! Como no poda ser de otra manera, Yayo sigue profundizando en el anlisis y emerge la perspectiva ecofeminista: Y las iniciativas que no tienen ni siquiera forma legal? Claro. Los centros sociales autogestionados no tienen frmula jurdica -ni aspiran a tenerla- y para m son centros productores de bienes y servicios imprescindibles que generan un bienestar social enorme. Y los hogares! Tampoco tienen una forma empresarial... Bueno, a veces se sostienen en una frmula legal bastante discutible en muchas cosas -hablo del vnculo del matrimonio, entendido como ese contrato social del patriarcado-. Pero son estructuras que se rigen por otra lgica y son ncleos de produccin de bienes y servicios esenciales, como los cuidados.

No es problema de frmula sino de propsito; de ver a qu est orientada la actividad y cmo se realiza. Lo que est claro es que para llegar a esta conclusin hemos tenido que integrar en el anlisis la dimensin de cuidados y la corporeidad de la vida humana. Yayo ha dedicado una gran parte de su tiempo a teorizar y descubrirnos el ecofeminismo. Gracias a integrar estas tesis en el ecologismo, tenemos constancia del problema de separacin entre cultura y naturaleza. En ese abismo que han creado las sociedades occidentales, las nicas personas que han establecido ese puente constante y permanente entre cultura y naturaleza han sido las mujeres y decir esto, no es esencialista; es profundamente materialista. Para Yayo, sin la visin del ecofeminismo no es posible realizar un anlisis material completo del sistema. Y aade: Cuando no miras la corporeidad de la vida humana te olvidas de que es inmanente y tenemos que construir comunidades cohesionadas que, de forma corresponsable, traten de mitigar esa vulnerabilidad de la vida individual. La idea de que todo lo personal es poltico, es una idea central del feminismo y, adems, segn la activista ayuda a colocar bien las prioridades de lucha.

Cuidados, territorios y municipalismos

Los resultados de las elecciones municipales de 2014 han supuesto un cambio del panorama poltico espaol. Nueve importantes ciudades del pas estn siendo gobernadas por plataformas ciudadanas (en alianza con algunos partidos) lo que supone un xito sin precedentes. Le preguntamos a Yayo qu pintan los nuevos municipalismos en la transicin hacia ciudades ms sostenibles y, con cierta pesadumbre, comenta que lo que se puede hacer en el marco de las instituciones se est revelando limitado. Aunque no dira que es intil, pero la institucin tiene una lgica extraordinariamente lenta y conflictiva, por los ataques de medios de comunicacin y otras posiciones polticas. Por otro lado, los propios movimientos de corte poltico que estn impulsando esos cambios parece que son ollas a presin en sus propios interiores. La lgica del conflicto est muy instalada dentro.

Se basa en su experiencia personal: Estoy participando en un proyecto del Ayuntamiento de Madrid que se llama Ciudad de los cuidados, impulsado por el delegado de Seguridad, y despus de estar meses trabajando en l y una vez presentados una serie de documentos, no tenemos respuesta ni se sabe nada de cmo vamos a seguir. Con este proyecto, el Ayuntamiento de la capital pretende trabajar sobre los ejes de la salud y sus determinantes sociales para aplicar una poltica que, entre otras cosas, dinamice en los barrios estructuras comunitarias corresponsables con el cuidado. Por qu? Yayo explica que los hogares, y en especial, las mujeres, son las que han amortiguado las consecuencias de la crisis: Y esto ha ocurrido porque un eje importante de la seguridad y bienestar de las personas lo proporciona un actor que hoy est muy debilitado en la ciudad: el barrio. Prosigue con el anlisis: La sostenibilidad de la vida humana debera articularse en torno al primer eslabn que es la naturaleza; luego, la familia; despus, la comunidad; el cuarto eslabn, el Estado y el quinto, lo privado. Pero del terreno de los hogares, estamos pasando directamente al terreno de lo pblico o al mundo mercantil. Y, sin embargo, la escala comunitaria est vaca.

A pesar de esto, Espaa est siendo un punto de mira interesante para muchos movimientos sociales europeos porque es de los pocos pases donde no est surgiendo una fuerza fascista organizada y esto tiene que ver con una tremenda red de solidaridad en el territorio. Algn ejemplo? Plataformas como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) o como la Red de Solidaridad Popular (RSP) han sabido ver que es necesario coser la poltica pblica con el activismo social, la protesta y la organizacin en la base ms local. Sin embargo, para Yayo, el movimiento ecologista no ha conseguido conectar con las preocupaciones de las clases ms empobrecidas que estn siendo literalmente expulsadas del sistema: En EE.UU., el movimiento de justicia climtica s que ha conectado con estos sectores desfavorecidos porque las causas directas del cambio climtico estn impactando en poblacin muy empobrecida y estn siendo ms conscientes de que la destruccin de la base material fsica tiene una correlacin directa con el empobrecimiento de las personas. Eso aqu no lo hemos conseguido. Y propone aprender de la pedagoga que ha hecho la RSP visibilizando la relacin entre la degradacin de la naturaleza y la destruccin de las condiciones de vida de las mayoras sociales. Tengo la sensacin de que teniendo tan claro en lo terico la importancia de la relocalizacin de la economa, tenemos menos instrumentos para relocalizar la poltica, y Ecologistas en Accin tiene experiencia en resistir y defender los ecosistemas locales pero deberamos trabajar tambin sobre la militancia en el entorno local para ayudar a conectar esas luchas.

Y termina con una advertencia: Se nos plantea el mayor reto que hemos tenido nunca. Ya no vamos a tener que pegarnos con el negacionismo ni contra el reconocimiento de la crisis ecolgica. Tenemos que pelear para mostrar que las soluciones no son soluciones de capitalismo verde ni meramente tecnolgicas, sino que las soluciones pasan por una redistribucin radical de la riqueza y del acceso a la misma. Que las soluciones pasan por establecer mecanismos de vida ms austeros para todas, no solo para las personas ms desposedas. Un ecologismo social en el que nos merezca la pena invertir nuestro esfuerzo es un ecologismo que tiene que ir de la mano con las luchas de la gente ms desposeda y precaria.

Cmo hacemos frente a esta gran encrucijada?

La activista acaba de publicar el libro La Gran Encrucijada con Alicia Torrego y Fernando Prats, en el marco del Foro Transiciones. Un libro sobre la crisis ecosocial y el cambio de ciclo histrico cuyo diagnstico no aporta nada nuevo, segn comenta Yayo, pero que recoge el mejor conocimiento cientfico que tenemos ahora mismo con un estilo narrativo que conecta con personas a las que no estbamos siendo capaces de llegar. Nos han dicho muchas veces basta ya de diagnsticos, vamos a las soluciones, pero creo que hay que seguir insistiendo porque an no se ha conseguido un relato universal sobre lo que est pasando. Es necesario salir de nuestros ncleos para atraer a capas de la sociedad ms amplias a este empeo por transitar hacia sociedades ecologistas, justas e igualitarias. Con este libro estamos conectando con entornos ms socialdemcratas o de corte ms neokeynesiano o de economa verde.

Es necesario abrir los debates ms polmicos de las transiciones y debatir con cuantos ms sectores de la opinin pblica, mejor. Por ejemplo, si hablamos de transitar hacia renovables, habr que estudiar cmo se financia para que d cobertura a las necesidades de las mayoras sociales, y por otro lado, habr que planificar esa transicin, ya que la fabricacin de generadores y placas solares supone la emisin de gases de efecto invernadero y la utilizacin de materiales escasos. Para Yayo, esta dinmica de planificacin requiere autoorganizacin en lo local y polticas macro que cuenten cuntas toneladas de materiales, cunto gasto energtico y cuntas emisiones se pueden generar con estos procesos sin empeorar las dinmicas de colapso.

En la parte de propuestas s hay novedades. El libro establece estrategias, dinmicas y planes sectoriales sobre qu hacer con los residuos, el agua, la energa, etc. Ms all de participar en construir alternativas locales, tambin piensa en cmo desde la poltica pblica o de lo comn podemos tratar de generar procesos ilusionantes de transicin. Si se quisiera, podra haber toda una batera de polticas pblicas bien pensadas que podran empujar esas dinmicas de autoorganizacin en lo local. Visibilizar eso es muy importante porque ahora mismo se percibe un salto enorme entre esas iniciativas autorganizadas y la percepcin que tiene mucha gente de que no nos ayudan a frenar las dinmicas de apisonadora o de doctrina del shock.

No existe una receta con sus ingredientes y tiempos de coccin exactos que nos hagan transitar con xito. Pero al menos, tenemos claro qu queremos. Cul es el aceite que permitir cocinar las necesarias transiciones? El lubricante para m sera la construccin de poder ciudadano. La disputa de la hegemona cultural que nos conduzca a la disputa de la hegemona poltica. Construir un tejido social que pueda impulsar, sostener y apoyar a aquellas instituciones que quieran ir por el camino de las transiciones socioecolgicas y que pueda forzar a otras instituciones a que se sumen a la dinmica. Para Yayo, la clave es conseguir que estos temas sean una preocupacin generalizada.

Cmo involucrar a ms gente en este cambio cultural?

Dice Manuel Castells que la lucha de poder fundamental es la batalla por la construccin de significados en las mentes. En el libro hay un captulo titulado Sin reconfigurar los imaginarios sociales no ser posible el cambio. Cmo hacemos eso y qu nos falta?

Empezamos con la autocrtica. Nos ha fallado el no haber sabido conectar con la gente normal, dice Yayo con rotundidad. Aade que la eclosin de Podemos nos tendra que proporcionar algunos elementos para el aprendizaje: Hay muchas cosas de Podemos que ni comparto ni me gustan, pero hay que reconocer que supo aprovechar las grietas que dejaba el modelo hegemnico para colarse ah. Utiliz algunas nuevas categoras como lo de la casta y la idea de los de arriba y los de abajo, conceptos del 15M, que consiguieron amplificar el mensaje a otros pblicos. Nosotros no hemos sabido aprovechar esas grietas. Por qu? Creo que no acabamos de encontrar frmulas o no terminamos de atrevernos a pisar ciertos espacios. Desde hace unos meses, Yayo participa en las tertulias del programa radiofnico A vivir de la Cadena Ser: El programa dura unos 45 minutos, a repartir entre unas 6 tertulianas. No es mucho tiempo y explicar la dimensin de la crisis ecolgica requiere de un buen rato. Pues a pesar de eso, lo hago y me llegan comentarios muy positivos de gente a quien he hecho reflexionar a raz de participar en espacios tan pequeos de alta audiencia. Y aade que tampoco hemos tenido fuerzas, ni estrategia ni capacidad para meternos en asociaciones de vecinas o en los barrios cuando hablamos del activismo ecologista en ciudades grandes como Madrid. Estamos muy alejadas de la vida cotidiana de la gente.

Entonces, cmo nos acercamos a la gente? Dependiendo a quin queramos llegar, debemos pensar en un mensaje o en otro y en cul es la forma ms eficaz para comunicarlo. Vamos a la prctica. Por ejemplo, con personas mayores es fcil empezar hablando de austeridad porque lo tienen an en su marco de referencia cultural. Son personas que, en su mayora, se han educado en pueblos donde todo se aprovechaba. Entonces, cuando te diriges a esas personas puedes empezar por ah. Sin embargo, desde hace unos aos, se ha ridiculizado a muchos de estos perfiles austeros estereotipndolos como tacaos, atrasados o poco modernos. Tal ha sido el cambio que, cuando te diriges a personas entre 45 y 65 aos, la estrategia cambia. Generalizando enormemente, estos perfiles adultos que han vivido el despliegue del crecimiento econmico, la llegada del progreso y la cultura del usar y tirar, es mucho ms difcil empezar por las alternativas porque estas pasan por la reduccin drstica del consumo material. Si no lo pones en relacin con el problema al que ha llevado vivir como si no hubiera limites, a la gente le cuesta entender porque presentamos estas medidas tan radicales que van en contra del confort y la buena vida, entendida esta a travs del consumo.

Es decir, la deconstruccin de falsa idea de confort requiere de la fase de diagnstico. No es el caso de los mayores, como contaba, o cuando son pequeos, que antes de ser posedos por el consumo ven las cosas con una claridad y una nitidez increble. No es lo mismo la gente que vive en lo rural o en mbito insular, que ven en su territorio los lmites. No nos vale una receta de comunicacin nica para todos los lugares y perfiles. Nos falta mucho en el terreno de comunicar la alternativa y, como digo, hay que construirla de forma distinta dependiendo del territorio y el contexto de cada lugar.

Adems, hay que comunicar la alegra. Si algo caracteriza las charlas de Yayo es la energa con la que sales de ellas. A pesar de contar una realidad crudsima, tras escuchar las palabras de Yayo, tienes ganas de pasar a la accin. Cul es el truco? He tenido la suerte de encontrar y poder conectar con la mejor gente del mundo que es, precisamente, la que quiere cambiar las cosas. Cuando voy a dar una charla me encuentro gente que me cuida, que me acoge, gente bien articulada, gente que piensa como darle la vuelta a las cosas, gente solidaria que se preocupa por quien no tiene cmo pagar la luz... Vivir al lado de esta gente es la caa. Y yo eso, lo comunico y lo digo mucho en Ecologistas en Accin: Igual caminamos hacia el colapso pero no es lo mismo caminar sola y rodeada de hostilidad que hacerlo acompaada de la mejor gente que hay en el mundo.

Cmo conciliar vida privada, activismo y trabajo?

Con alegra. La pregunta es sencilla. Yo me ro mucho en el curro, me ro mucho en Ecologistas en Accin, con mis amigos... Esa posibilidad de rerse con la gente y de disfrutar es lo que te da fuerza para poder seguir haciendo cosas. Acude a su trayectoria vital: Cuando trabajaba en la gran empresa, tena la sensacin de que una parte de mi vida la tena dedicada a algo que no me importaba en el fondo. Entonces cuando tuve la posibilidad de dar el salto en el vaco, dejar el curro y empezar a explorar el mundo del cooperativismo y otras cosas, a m se me produjo una armonizacin de repente entre las cosas que me preocupaban, lo que me pareca importante y con lo que me ganaba la vida, y eso te genera una salud mental impresionante. Y cuando hay momentos en los que no puedes ms? Hay momentos de cansancio, pero creo que es un momento en el que necesitamos mucho activismo y para m la solucin no est en restarle tiempo a la militancia. La cuestin est en crear espacios que sean gratos, que te refuercen y te hagan sentirte muy bien. A m me parece difcil cuidarme a m misma sino genero esa estructura de cuidado en los espacios en los que yo quiero estar y estoy.

El problema es cuando los espacios activistas son hostiles. A veces, se reproducen muchas lgicas del mundo pblico o de la empresa privada o de la familia, donde hay relaciones de subordinacin, de poder y de jerarqua, y a veces nos tratamos mal. Igual que existe un homo economicus alejado de la vida, creo que tambin existe un hommo militantus. Tenemos que superar a esos antiguos militantes que decan Yo no he venido aqu a hacer amigos o Aqu lo importante es que cambiemos el mundo, comenta Yayo.

Ella es partidaria de dedicar tiempo y energa a las organizaciones: a resolver conflictos, a hablar las cosas y a generar formas de tratarnos que haga que la gente se sienta bien. Y para eso, las organizaciones tienen que regenerarse y dar cancha a otras personas ms jvenes o nuevas. Una de las cosas que valora de Ecologistas en Accin es que las personas con una trayectoria larga y cierta responsabilidad en la organizacin saben retirarse sin dejar de estar. A veces, por haber ocupado espacios de decisin, tu opinin tiene un peso distinto al de las dems y eso es un problema. Aunque seas abierta y democrtica, terminas teniendo un peso que, aunque jerrquicamente ya no te corresponde, el grupo te lo concede.

Yayo Herrero dej la Coordinacin y luego la Secretara, pero no ha dejado de participar en Ecologistas en Accin, ya sea pintando una pancarta o viajando al punto que sea de la geografa espaola para mediar en un conflicto. Siempre a disposicin de las personas y de las transiciones. Hay teoras conspiratorias que dicen que en realidad, Yayo no es solo una, sino que hay dos y por eso ella puede estar en todas partes. Se van turnando, dicen las malas lenguas. Despus de muchos aos de militancia en el ecologismo social, quienes la conocen saben que Yayo Herrero, no hay ms que una; solo que es... mucha Yayo.

Nota:

[1] Esta entrevista ha sido originalmente publicada y escrita en la revista Ecologista que publica Ecologistas en Accin.

Fuente: http://www.elsalmoncontracorriente.es/?Igual-caminamos-hacia-el-colapso

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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