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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-03-2017

La transicin florece, aunque no la veamos

Ral Zibechi
La Jornada


Estamos transitando hacia un mundo nuevo, poscapitalista. En la medida que es un proceso que estamos viviendo, no tenemos la suficiente distancia para saber en qu periodo estamos, pero todo indica que atravesamos las fases iniciales de dicha transicin. Aunque tiene hondas similitudes con las anteriores (transiciones de la antigedad al feudalismo y de ste al capitalismo), un hecho notable es la incapacidad para comprender lo que sucede ante nuestros ojos: un verdadero proceso de construccin colectiva de mundos nuevos.

En el pensamiento emancipatorio y en particular en el marxismo, se ha convertido en sentido comn la idea de que toda transicin comienza con la toma del poder a escala del Estado-nacin. Este aserto debera haber sido repensado luego de los fracasos sovitico y chino, pero sobre todo desde la demolicin de los estados por el neoliberalismo, o sea el capital financiero y la cuarta guerra mundial en curso. Es cierto, empero, que para transitar hacia un mundo no capitalista debe tomarse el poder, pero por qu a escala estatal? Por qu a nivel institucional?

Este es uno de los meollos de la problemtica y una enorme dificultad conceptual para poder visualizar las transiciones realmente existentes. La segunda dificultad, atada a la anterior, es que las transiciones no son homogneas, no involucran a todo el cuerpo social de manera pareja. La historia nos ensea que suelen comenzar en las periferias del sistema-mundo y de cada nacin, en remotas reas rurales y en pequeos pueblos, en los eslabones dbiles del sistema, donde cobran fuerza y se expanden luego hacia los centros del poder.

Por otro lado, las transiciones no slo no son uniformes desde el punto de vista geogrfico, sino tambin social, ya que son procesos guiados por la necesidad humana y no por ideologas. Suelen ser los pueblos que habitan el stano, indios, negros y mestizos, los que primero construyen mundos otros; los sectores populares, las mujeres y los jvenes suelen ser los protagonistas principales.

Quiero poner un ejemplo de algo que est sucediendo ahora mismo, que ya tiene un grado de desarrollo importante y que difcilmente puede ser revertido, salvo genocidio. Me refiero a la experiencia de la Unin de Trabajadores Desocupados (UTD) en General Mosconi, norte de Argentina. La ciudad tiene 22 mil habitantes que trabajaron en la petrolera estatal YPF hasta su privatizacin en la dcada de 1990, que dej un tendal de desocupados. En esos aos despeg un fuerte movimiento de desocupados, conocidos como piqueteros, que arranc planes sociales a los sucesivos gobiernos.


Taller metalrgico de la UTD (Unin de Trabajadores Desocupados).

Durante el ciclo de luchas piquetero, la UTD fue uno de los principales referentes en el conjunto del pas y sus memorables cortes de ruta eran seguidos con entusiasmo por los dems movimientos. La UTD gozaba de fuerte prestigio y sus dirigentes, que sobrellevan cientos de causas ante la justicia por cortes de rutas y otros delitos, eran de los ms populares en la Argentina.

Las cosas cambiaron muy pronto. La llegada al gobierno de Nstor Kirchner en 2003, y la retraccin de los movimientos, sacaron a la UTD del escenario meditico y de la atencin de los militantes sociales. Las noticias sobre lo que sucede en el lejano norte argentino son tan escasas como nebulosas.

Sin embargo, la UTD aprovech los planes sociales (cortados por Macri) para construir un mundo nuevo. En estos momentos funcionan 110 huertas agroecolgicas de dos hectreas cada una, donde trabajan unas 30 personas en promedio, que producen gran variedad de vegetales, adems de un gallinero y cerdos en cada huerta. Cuentan con un taller de carpintera que se nutre de la abundante madera de la zona, talleres de soldadura, de clasificacin de semillas y de reciclado de plsticos, en los cinco galpones con que cuenta el movimiento, como se puede leer en el reportaje de Claudia Acua en la revista MU (julio de 2016).

Construyeron viveros que reproducen la flora nativa con la que abastecen desde las plazas hasta los montes, amenazados por la expansin vertiginosa de la soya transgnica y los talamontes. Parte de su trabajo la dedican a sostener los espacios pblicos de la ciudad y los bosques de los alrededores, una regin donde crece el narcotrfico amparado en la complicidad estatal-policial.

Miembros de la UTD trabajan en los montes alrededor de la sede.

Un clculo sencillo permite constatar que de 4 a 5 mil personas hacen sus vidas en relacin con el trabajo colectivo que organiza la UTD, lo que equivale a 40 por ciento de la poblacin activa de Mosconi. Esas familias forjaron autonoma alimenticia, ya no dependen de los planes sociales, estn encarando desde la produccin de alimentos hasta la construccin de viviendas, o sea estn reproduciendo la vida por fuera de los marcos del sistema, sin relacionarse con el capital ni depender del Estado. En suma, trabajan con dignidad.


Construccin de viviendas por y para los integrantes de UTD.

Se dir que es una experiencia apenas local. Pero las huertas y los modos de hacer de la UTD ya se expanden a la vecina Tartagal, con el triple de poblacin. Muchos miles de emprendimientos de este tipo existen en Amrica Latina, porque los sectores populares comprendieron que el sistema no los necesita ni los ampara, como sucedi durante los breves aos de los estados del bienestar. Hay una estrategia implcita en este conjunto de mundos nuevos que no pasa por los estados-nacin, sino por fortalecer y expandir cada iniciativa, en afilar los rasgos antisistmicos y antipatriarcales, y en fortalecer las resistencias.

Un rasgo de madurez de buena parte de estos mundos nuevos consiste en mantener distancias de las instituciones partidarias y estatales, aunque siempre que pueden les exigen apoyo y arrebaan recursos con un ojo puesto en garantizar la sobrevivencia y el otro en mantener la independencia.

En la larga transicin en curso, imposible saber si sern dcadas o siglos, los mundos nuevos estn enfrentando una de las ms potentes ofensivas del sistema. Lo que han conseguido hasta ahora nos permite alentar un sereno optimismo.

Nota de Rebelin: Las fotos provienen del sitio web de la Unin de Trabajadores Desocupados; Galera de fotos: http://www.utdmosconi.org/fotos.htm

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/03/03/opinion/020a1pol#texto


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