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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-03-2017

En Espaa bebemos agua de 40.000 kilmetros de tuberas con amianto cancergeno

Jos Pichel
El Espaol

Un 20% de las canalizaciones de agua potable contienen esta sustancia. Expertos piden su retirada aunque no hay pruebas slidas sobre su peligrosidad.


El amianto o asbesto fue uno de los materiales de construccin estrella en el siglo XX, pero encerraba un peligro mortal para los trabajadores que lo manipulaban. Las fibras microscpicas que lo componen pueden quedar suspendidas en el aire y ser respiradas. Si la exposicin es prolongada, puede originar cncer de pulmn y otras enfermedades.

La mayor parte de este mineral se destin a la industria del fibrocemento, una mezcla de cemento y fibras de amianto que adems de ser barata tena unas excelentes propiedades. En Espaa se conoce ms por el nombre de la empresa que lo comercializaba, Uralita, y al igual que en otros pases, fue ampliamente utilizado, sobre todo en placas onduladas de cubierta y tuberas, hasta su prohibicin en 2001. Sin embargo, hoy en da buena parte del agua de riego y del agua potable siguen pasando por redes de abastecimiento realizadas con este material. Existe algn riesgo para la salud?

En los ltimos tiempos, el debate se ha avivado en el mbito local, con numerosos ayuntamientos que aprueban planes de sustitucin de las canalizaciones y autoridades que se mojan a favor de estas acciones. Hace pocos das la Comisin de Medio Ambiente del Congreso aprob solicitar al Gobierno que realice una auditora de las tuberas que quedan y elabore un plan para su renovacin. La propuesta cont con el apoyo de todos los grupos, excepto del PP, que aleg el alto coste que supondra.

Los datos de la Asociacin Espaola de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS), actualizados en 2016, indican que las redes de agua potable en Espaa sin contar las destinadas al riego- superan los 200.000 kilmetros y que de ellas alrededor de un 20% an estn fabricadas con fibrocemento, unos 40.000 kilmetros. Estas cifras proceden de una encuesta que se realiza cada dos aos a entidades locales, pero no existe un inventario exhaustivo.

Al margen de su localizacin, hay dos preguntas clave: si las fibras de amianto pasan al agua potable y si pueden suponer algn riesgo para salud en el caso de que lleguen a nuestros grifos. La OMS abord la cuestin en su informe Asbestos in Drinking-water tras recopilar estudios realizados en varios pases. La cifra ms repetida en Estados Unidos, Canad, Pases Bajos y Reino Unido estaba en torno a un milln de fibras por litro.

Aunque pueda parecer mucho, la Agencia de Proteccin Ambiental de Estados Unidos (EPA) considera un nivel seguro hasta 7 millones de fibras por litro. A partir de esa cantidad, no descarta que exista riesgo de desarrollar plipos intestinales benignos, pero tampoco hay suficientes investigaciones que lo demuestren.

Tanto la degradacin de las caeras artificiales como la erosin de los depsitos naturales de las rocas que contienen asbesto podran ser responsables de esa presencia de las fibras, as que, efectivamente, el agua que consumimos puede contener amianto, pero no existen datos concluyentes de que una vez ingerido sea cancergeno.

"La inhalacin de fibras de amianto a travs de la va respiratoria es la principal responsable de las patologas causadas por este material y la va digestiva tiene un peso secundario", afirma en declaraciones a EL ESPAOL Alfredo Menndez, catedrtico de la Universidad de Granada y responsable del proyecto de investigacin Los riesgos del amianto en Espaa (1960-2002). En su opinin, "hay menor evidencia cientfica sobre los efectos de deglutir fibras de amianto", pero an as "eliminar las tuberas de fibrocemento es una medida de salud pblica recomendable".

Fernando Morcillo, presidente de AEAS, destaca que mientras que la red de tuberas de fibrocemento est uso "no genera ningn problema para la salud". Sin embargo, "se considera que la vida til de las tuberas est en torno a 50 aos y gran parte de nuestra red de fibrocemento se construy en los aos 60 y 70, fruto del desarrollismo urbano". Por lo tanto, las canalizaciones estn envejecidas, son menos seguras, sufren ms roturas y prdidas de agua y es necesario acometer un esfuerzo de renovacin.

Operarios y residuos

En este punto entran en escena dos posibles problemas: la inhalacin de amianto por parte de los operarios y la contaminacin ambiental que podran generar las viejas tuberas. Segn Morcillo, ambas cuestiones estn perfectamente solventadas. Por una parte, existe un estricto protocolo de salud laboral que siguen todos los trabajadores y, por otra, los residuos se convierten en inertes al ser confinados en depsitos especficos o mezclados con hormign.

No opina lo mismo Francisco Bez Baquet, exempleado de Uralita en Sevilla que desde los aos 70 ha investigado al detalle los problemas derivados del amianto, convirtindose en una de las voces ms reivindicativas. Segn explica, las empresas que manipulan el fibrocemento "no precisan de ninguna suerte de acreditacin previa de capacitacin". Aunque cada comunidad autnoma cuenta con un Registro de Empresas con Riesgo por Amianto (RERA) y solo las que estn inscritas en l pueden realizar estas tareas, se trata de "un mero trmite administrativo" que no requiere demostrar competencia alguna.

La mejor prueba es que existen "sentencias judiciales en las que se condena a servicios municipales de abastecimiento de agua, comunidades de regantes y ayuntamientos por daos causados por el amianto liberado en la reparacin de tuberas de fibrocemento debido a que no han respetado la legislacin vigente". El riesgo no sera solo para quienes cambian una tubera, sino tambin "para vecinos, viandantes y espectadores", comenta.

Obsolescencia

"La degradacin del cemento por simple obsolescencia es un proceso progresivo, a ritmo ms acelerado cuanto mayor sea su antigedad", asegura. La normativa espaola contempla la eliminacin y retirada en condiciones controladas "al final de su vida til", pero en la prctica esta expresin es tan "difusa", afirma, que solo se lleva a cabo "cuando hay averas, cada vez ms frecuentes".

Ante los posibles riesgos y las dudas, Bez apuesta por el "principio de precaucin", que consiste en tomar medidas ante todo producto o tecnologa sospechoso de conllevar riesgos para la salud o el medio ambiente aunque no haya pruebas cientficas concluyentes. "Todo producto que contenga amianto es una bomba de relojera mientras no permanezca soterrado en condiciones controladas y, aunque sea ms cara, la solucin definitiva, y garantista al mximo, sera la inertizacin del amianto, sometindolo a muy altas temperaturas, con o sin ayuda qumica", agrega.

Incluso duda de que los intereses econmicos no hayan corrompido los estudios "pretendidamente cientficos" que no encuentran una conexin directa entre problemas de salud y la presencia de fibras de amianto en el agua potable: "Ya ocurri en el sector automovilstico, porque el amianto se usaba en piezas como embragues y zapatas de freno".

Las secuelas del amianto

El cncer de pulmn, el mesotelioma (tumor que tambin afecta a los pulmones y est causado especficamente por la inhalacin del polvo de amianto) y la asbestosis (enfermedad que causa fibrosis pulmonar y tambin es consecuencia directa del contacto con este material) son los problemas ms caractersticos, reconocidos en Espaa como enfermedades profesionales mucho ms tarde que en otros pases europeos.

A pesar de que ya no se utiliza como material de construccin, el amianto seguir causando muertes en Espaa hasta la dcada de 2040, segn un estudio de Alfredo Menndez, ya que "el periodo que transcurre desde la exposicin al desarrollo de la enfermedad puede alcanzar los 30, 40 y hasta 50 aos".

Los clculos se centran en los trabajadores que manipularon el material, pero "las exposiciones ambientales tambin tienen su importancia", asegura el experto, que destaca que Espaa registr "un mayor consumo de productos de fibrocemento" y que se queja de la "invisibilidad social del problema y la falta de reconocimiento de las vctimas".

Fuente: http://www.elespanol.com/ciencia/ecologia/20170314/200730497_0.html



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