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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-03-2017

Se agrieta el rgimen poltico panameo

Olmedo Beluche
Rebelin


Las contradicciones crecientes entre las diversas alas de la burguesa panamea ha permitido que ciertos medios de comunicacin saquen a la luz pblica la descarada corrupcin que prevalece en la Asamblea Nacional. Decenas de millones de dlares se han repartido los diputados de todas las bancadas en donaciones ficticias o en fundaciones propias.

Lo denunciado hasta ahora sobre este robo al erario pblico es apenas lo sucedido en ese rgano del Estado de 2014 a 2016, bajo las dos presidencias del diputado Rubn De Len, pero parece una vieja prctica, si recordamos el famoso caso CEMIS, del perodo 1999-2004, en el que nadie sali sancionado, pese a la confesin del diputado Carlos Af de haber recibido un sobre amarillo con miles de dlares para aprobar un a ley. Por eso es irnico personajes como este integren ahora una comisin legislativa para "investigar la corrupcin" de los ltimos gobiernos.

Donde quiera que se apriete sale pus. Estas denuncias se suman al escndalo de Odebrecht, por el cual los funcionarios de los tres ltimos gobiernos (Torrijos, Martinelli y Varela) habran recibido coimas a cambio de jugosos contratos pblicos. Ni hablar de los "Panama Papers", que involucra al bufete de uno de los allegados de Varela, Fonseca Mora, en la fabricacin de empresas de maletn usadas para lavar dinero. Prctica que comn a media docena de bufetes y bancos panameos denunciados en otros pases por hechos similares.

Ni hablar de la Corte Suprema de "Justicia", de cuya mxima corporacin el magistrado Harry Daz confes diversos delitos y prcticas corruptas hace poco ms de un ao, sin que haya pasado nada. Para no mencionar los fallos judiciales en diversas instancias que han puesto en libertad a mafiosos y a los responsables del envenenamiento masivo con dietilenglycol.

No hay poltico, ni partido, ni entidad pblica que se salve. La corrupcin ha permeado todos los poros del estado y el rgimen panameo. Si bien la corrupcin es una excepcin sino la regla en una sociedad capitalista, basada en la explotacin del trabajo y la desigualdad social; si bien la Repblica de Panam naci marcada por la corrupcin, al menos desde 1903; lo cierto es que en la ltima dcada se ha alcanzado el tope del descaro y la degradacin moral de la clase burguesa y sus partidos.

Si al descrdito del rgimen y sus partidos sumamos el aumento gigantesco de la pobreza, adems de la debacle de los servicios pblicos, la situacin est servida para una explosin social que derribe el rgimen corrupto que nos oprime. El escenario nacional est listo para que el pueblo se eche a las calles para exigir "que se vayan todos" por corruptos e imponer una Constituyente Originaria.

Si esto no sucede, y las energas populares se desgastan en pequeas luchas barriales para exigir escuelas, calles o agua potable; si el descontento acumulado no convergen en una gran fuerza que barra en las calles al rgimen antidemocrtico y corrupto; se debe a la inexistencia de un referente prestigiado y unitario que simbolice la esperanza de cambio que existe en nuestro pueblo.

En vez de empecinarse en actitudes sectarias, es hora de que las fuerzas dirigentes del movimiento sindical, gremial y poltico alternativo asuman la responsabilidad histrica de convocar al dilogo y movilizacin unitarios.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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