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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-03-2017

Elecciones en Holanda
La verdadera leccin

Romaric Godin
La Tribune

[Como indica el autor, este artculo fue escrito con los resultados an no definitivos, si bien a nivel global el cuadro que presenta conserva su validez. Los resultados definitivos no se darn a conocer hasta el 21 de marzo.]


La extrema derecha no ha logrado un resultado espectacular en las elecciones de este 15 de marzo. Pero en cambio, la coalicin gubernamental saliente ha sufrido un castigo fuerte; sobre todo los Socialdemcratas que pierden las tres cuartas partes de sus escaos.

Puede que la leccin de estas elecciones no sea la que se anunciaba. Finalmente, la extrema-derecha holandesa ha obtenido un resultado decepcionante en la eleccin de los 150 escaos de la segunda Cmara de los Estados Generales, el parlamento del Reino. Segn las encuestas a pie de urna, el Partido por la Libertad (PVV) de Geert Wilders, aliado incondicional del Front National francs, islamfobo y eurfobo, no lograra ms de 20 escaos y un 13,1 % de votos; es decir, 5 escaos y 3 puntos ms que en 2012. Un auge modesto que no le permite igualar su resultado de 2010 (15,7 % de votos) y menos an luchar por el primer puesto, ocupado por los liberales del VVD del primer ministro saliente Mark Rutte, al que se le otorga el 21,3 % y 33 escaos.

Un PVV a falta de energa

De forma clara, las encuestas de estos ltimos daban cuenta de una prdida notable del PVV que ya haba sido sobreestimado en 2012 y 2014. Sin embargo, todos los media, sobre todo los extranjeros, continuaban subrayando el riesgo de una victoria de la extrema-derecha. Un riesgo poco probable, sin embargo, ya que, incluso situndose a la cabeza, el PVV hubiera sido incapaz de gobernar si tenemos en cuenta el cordn sanitario del resto de los partidos y la dispersin del electorado reforzada por un sistema proporcional integral en Holanda. As pues, el riesgo del PVV no era real. Pero se le ha dado coba, dejando aparte un hecho verificable y confirmado este 15 de marzo en urnas holandesas: la derrota de la coalicin [gubernamental] saliente, una de las ms ortodoxas de la historia holandesa en lo que respecta al plan presupuestario, que ha impulsado una poltica de austeridad muy costosa para la sociedad holandesa.

Coalicin sancionada

Esta derrota es evidente: el VVD pierde cinco puntos y 8 escaos y los socialdemcrtas del PvdA, el partido de Jeroen Dijsselbloem, pierden 19 puntos, pasando del 24,8 % al 5,7 %. Jams este partido se haba situado tan bajo en unas elecciones en Holanda. Los Socialdemcratas debern conformarse con 9 escaos de los 38 que obtuvieron en 2012. Es algo ms que un castigo. Es una bofetada! En conjunto, la coalicin saliente pierde 24 puntos, casi la mitad del resultado obtenido en 2012! Este es el hecho relevante de estas elecciones, mucho ms relevante que el ascenso del PVV. Ahora bien, esta derrota tiene su origen, evidentemente, en el rechazo a la poltica de la coalicin, mitigada en el caso del VVD por la posicin de Mark Rutte que se ha beneficiado de la crisis con Turqua. Pero la base de la poltica de esta coalicin se puede resumir en una palabra: vuelta al equilibrio presupuestario.

Balance econmico

Concentrndose en el ascenso del PVV, se evitaba hablar de esa realidad. Lo que daba pie a una seudo explicacin cultural del ascenso de los populismos en un pas que funciona bien econmicamente. Pero la realidad es que el pueblo holands ha rechazado la poltica econmica de la coalicin, a la que ha castigado y que, por tanto, el pas no funciona tan bien como da a entender una tasa de crecimiento inflada debido a las reexportaciones desde Rotterdam y los efectos vinculados a las ventajas fiscales concedidas a las multinacionales. El paro ha vuelto al nivel de 2012, un nivel mucho ms elevado que en la dcada precedente y que aument mucho hasta 2014. El trabajo a tiempo parcial alcanza puntos rcord, las desigualdades se acrecientan y el riesgo de pobreza ha aumentado. El problema de muchos holandeses no es el Islam o la inmigracin, es su nivel de vida. Es lo que han manifestado en las urnas este 15 de marzo.

Derrota socialdemcrata

As pues, una vez ms, un partido socialdemcrata que aplica una poltica de austeridad (Jeroen Dijsselbloem, en tanto que ministro de finanzas, la ha aplicado a conciencia) ha sido sancionado gravemente. Esta derrota hace pensar en la del Laborismo en Irlanda en febrero de 2016, que cay al 6 % de los votos, y tambin en la del Pasok griego, que se sita al mismo nivel. Inevitablemente, este resultado debera hacer reflexionar a los partidarios de una izquierda moderna proclive a las reformas estructurales y a la austeridad para el supuesto beneficio del pueblo llano.

En realidad, el PvdA no ha sabido conservar su clientela tradicional. Al contrario, lo ha sacrificado en el altar del rigor presupuestario y de los grandes equilibrios. Lgicamente, ese electorado le ha abandonado. Es verdad que la izquierda anti-austeridad y euroescptica del Partido Socialista (SP) no se ha beneficiado de ello y pierde ligeramente (14 escaos contra 15), pero la izquierda ecologista de Groenlinks (GL) ha recuperado lo fundamental del voto socialdemcrata, pasando de 4 a 14 escaos. Este partido pro-UE es contrario a la austeridad y se sita all donde se situaba hace cinco aos el PvdA con un programa parecido. Por otra parte, recupera los bastiones del norte del pas.

La misma objecin para los liberales de izquierda del D66, que logran 19 escaos, es decir 7 ms que en 2012 con el 12,1 % y que, ellos tambin, eran muy crticos con la poltica econmica de la coalicin gubernamental.

Dispersin

Ms an. Como en muchos otros pases sometidos a la austeridad, las elecciones holandesas muestran un fuerte dispersin del electorado y un reforzamiento de los pequeos partidos. As, el Partido de los animales (PvdD) gana de 3 a 5 escaos, el partido que defiende el multiculturalismo, Denk, recien llegado, obtiene 3 escaos, el partido de los jubilados +50 obtiene entre 2 y cuatro escaos En total, 8 escaos ms que sustraern a las grandes formaciones y que prueba que las polticas sociales duras conducen a un sentimiento de prdida de referencias que alimentan votos marginales.

El verdadero reto

Por tanto, el reto de estas elecciones no estaba en lo que los observadores internacionales haban martilleado desde hace semanas: no se trataba de un debate en torno al Islam o la inmigracin, sino sobre todo de la naturaleza de la poltica econmica y social. Es verdad que los holandeses saben que una economa abierta como la suya tiene poco que ganar con la salida del euro o de la UE. Y eso es lo que explica el dbil resultado del PVV y del SP. Pero ellos tambin exigieron una poltica econmica ms equilibrada y menos portadora de la violencia que Europa ha podido constatar con la actitud de Jeroen Dijsselbloem hacia Grecia desde 2015. Los holandeses son moderados y la poltica de la coalicin no lo era. Han rechazado a PVV y al SP, pero tambin al VVD y al PvdA. De ah el ascenso de la CDA, cristiano demcrata, una de las madres del modelo social holands, con 19 escaos, de D66 y de GoenLinks. Partidos pro-europeos pero crticos sobre la poltica del gobierno saliente. La nueva coalicin que se vaya a formar, sin duda con al menos 4 partidos, deber tener en cuenta esta leccin, la verdadera, de las elecciones en Holanda.


Fuente original: http://www.latribune.fr/economie/union-europeenne/pays-bas-la-vraie-lecon-des-elections-663106.html

Traduccin: Viento Sur



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