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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-03-2017

El establishment imperial contra Trump

Augusto Zamora R.
Rebelin


Como ocurre tantas veces, el humo no deja ver el fuego y los ruidos apagan las voces. Tal ocurre con la feroz campaa en marcha contra Donald Trump, presentado ac y acull como poco menos que mulo de Hitler. Humo y ruido ha hecho obviar una pregunta bsica para vislumbrar lo que pasa: por qu el establishment vinculado al Partido Demcrata y sectores aledaos mantienen una campaa tan implacable contra el recin electo presidente? Aunque no hay antecedentes de nada similar en la historia de EEUU, la campaa anti-Trump se quiere justificar con memeces, como el malhadado muro con Mxico tema viejo- o los contactos reales y ficticios- de personas prximas a Trump con funcionarios rusos. De hecho, varios colaboradores de Trump se reunieron con oficiales de, al menos, una docena de pases, dentro de la prctica comn, en todo el mundo, de realizar los gobernantes electos contactos con pases que interesan. Ms sorprendente an al saberse que tambin colaboradores de Hillary Clinton se vieron con el embajador ruso. Nadie mencion tales reuniones. Carentes de elementos para explicar la anomala, los anlisis se han reducido a apalear a Trump, sin indagar explicaciones.

Esas otras explicaciones existen, pero las visiones simplistas han reducido la situacin de EEUU y de sus polticas externas- a una lid caricaturesca de buenos y malos, con Donald Trump en el papel de villano y a sus detractores demcratas como los buenos. Pero las polticas de poder no son juegos malabares, ni temas que se expliquen con frivolidades. La causa de la guerra contra Trump puede ser esta: Trump ha provocado quizs sin querer y sin saber- un conflicto entre dos modos de entender el imperialismo estadounidense y sobre cmo lograr que prevalezca sobre los desafos planteados por el resurgimiento de Rusia y el creciente poder econmico, comercial, industrial y militar de China. Sera sa y no otra la cuestin que las lites dominantes de EEUU estaran dirimiendo, ya que Trump un poltico advenedizo- amenaza cambiar fundamentos esenciales de lo que, hasta su victoria electoral, era una estrategia imperial consensuada, que se vena aplicando sin sobresaltos desde el suicidio de la URSS, en 1991. Para situarnos en el tema es preciso recordar que, desde los aos 90 del pasado y an presente- siglo XX, el establishment estadounidense se ha volcado en polticas dirigidas a imponer la hegemona mundial de EEUU, para aprovechar el enorme vaco de poder dejado por la Unin Sovitica. En 1997, se form un grupo de presin estadounidense denominado Project For a New American Century (PNAC), cuyo propsito era definir la estrategia para garantizar la supremaca de EEUU en el nuevo siglo. La cpula del PNAC la formaban destacados polticos republicanos como Dick Cheney y Paul Wolfowitz promotores aos despus de la invasin criminal de Iraq- y tericos de extrema derecha como Robert Kagan. El documento del PNAC, a su vez, se basaba en uno del Departamento de Defensa, de 1992, titulado Draft Defence Policy Guidance DDPG-, o Gua para la Planificacin de la Defensa, sobre cmo reestructurar el mundo tras la inmolacin de la superpotencia sovitica. Aos despus, destacados miembros del PNAC formaron parte del gobierno de George W. Bush, logrando que sus sueos de dominio mundial se hicieran parte esencial de la poltica de EEUU. Esa poltica fue defendida por Zbigniew Brzezinski, asesor de seguridad nacional con James Carter, y quien fue llamado el hombre detrs de la poltica exterior de Obama.

En la misma lnea del PNAC, en mayo de 2016 se hizo pblico un documento titulado "Extending American Power", elaborado por otro influyente think tank, el Center for a New American Security (CNAS), dirigido por James P. Rubin, ex secretario asistente del Departamento de Estado con Bill Clinton, y por el omnipresente Robert Kagan, ya ex asesor de George W. Bush. Kagan y Rubin encabezaron un equipo, multidisciplinar y bipartidista, con el objetivo de fijar lneas polticas que, desde un nuevo consenso bipartidista, garantizaran y prolongaran la hegemona total de EEUU en el mundo.

Lo relevante del documento en cuestin es que fija unos supuestos fundamentales que, en opinin del CNAS, deban ser adoptados por el gobierno que saliera de las elecciones de noviembre de 2016, si EEUU quera renovar y extender su hegemona mundial. Partiendo de que los rivales a batir eran China, Rusia e Irn, el documento marcaba los pasos a seguir para enfrentar los desafos planteados por estos tres pases. Segn el CNAS, esos pasos fundamentales deban ser los siguientes:

1.- EEUU debe mantener su presencia en los ocanos Atlntico y Pacfico, aunque en el Pacfico es donde est su mayor desafo: China. Para enfrentar a la potencia asitica, EEUU debe aprobar el TTP, pues la aprobacin de este acuerdo ser una seal de la renovada determinacin de EEUU de mantener sus compromisos en Asia oriental, tanto poltica como estratgica y econmicamente si no se aprueba el TPP se enviar un mensaje a Asia y al mundo de que EEUU est demasiado dividido internamente y no le interesa un acuerdo comercial tan ventajoso. En caso de fracasar, China tendra una mano mucho ms libre para escribir las reglas econmicas en Asia. EEUU tiene seguramente las capacidades -militares, econmicas y diplomticas- para responder al nuevo e inaudito desafo de una creciente y cada vez ms firme China. Pero los aliados y amigos asiticos temen que Washington no tenga voluntad de responder. Ahora debe demostrarlo nuevamente.

2.- Sobre Europa, el CNAS afirma que histricamente, la mayor parte de los logros de la poltica exterior estadounidense se han llevado a cabo en asociacin con nuestros aliados ms cercanos en Europa. En el presente, Europa est estratgicamente amenazada por la creciente ambicin de Rusia. Para proporcionar seguridad a los aliados de EEUU y tambin para disuadir los esfuerzos de Rusia [EEUU debe] establecer una presencia ms slida de sus fuerzas armadas, que debera incluir una mezcla de fuerzas estacionadas permanentemente, fuerzas de despliegue rotativo, equipo pre-posicionado, acuerdos de acceso y un calendario ms vigoroso de entrenamiento y ejercicios militares.

3. El fortalecimiento de la influencia de EEUU en Europa hace esencial que el TTIP sea negociado y aprobado exitosamente tanto por el Congreso de EEUU como por la Unin Europea. El prximo presidente, en lugar de considerar el TTIP como uno de los temas "difciles" que debera ser postergado, tiene que convertirlo en una prioridad del Gobierno y del Congreso desde un principio.

4. Respecto a Siria, el CNAS propone que EEUU, junto a Francia y otros aliados, debe emplear la potencia militar necesaria, incluida una zona de exclusin area debidamente diseada, para crear un espacio seguro en el que los sirios puedan trasladarse sin miedo de ser asesinados por las fuerzas de Assad y donde las milicias de oposicin moderadas puedan armarse, entrenarse y organizarse. EEUU puede encabezar la asistencia y proteccin necesarias para este espacio seguro, de la misma manera que lo hizo con los kurdos en el norte de Irak despus de la primera guerra del Golfo. Todo ello dirigido a derrocar al rgimen de Bashar el Asad y establecer un gobierno amigo de EEUU.

No existen contradicciones entre el documento del CNAS de 2016 y el documento del PNAC de 1997, reflejo del consenso general en las lites gobernantes para sostener la supremaca mundial de EEUU. Un guin seguido disciplinadamente por los gobiernos de Bill Clinton, George W. Bush y Barack H. Obama. Si Hillary Clinton hubiera ganado en 2016, este guin se habra seguido aplicando y habra una presidencia plcida. No fue as. El guin de las lites dominantes se agrieta con la inesperada victoria de Donald Trump, un outsider salido del extrarradio republicano y sin ningn bagaje ni vnculo con esas lites. Trump, durante su campaa electoral, no ocult sus simpatas por Putin ni su deseo de alcanzar acuerdos con Rusia. Acuerdos en Europa (Crimea no vale una guerra nuclear), que incluyan el fin de las sanciones por tal tema; y sobre Siria, para combatir al terrorismo islamista junto a Rusia (el Estado Islmico lo cre Obama). Trump, adems, declar la guerra a los tratados de libre comercio, siendo el TTP el primero en ser tumbado, suerte que seguir el TTIP. De esa forma, Trump rompa las mandbulas geoestratgicas diseadas para atenazar al continente euroasitico. Porque TTP y TTIP usaban el comercio como medio de apuntalar un orden geopoltico dominado por EEUU. Eran arietes para arrinconar a Rusia -el TTIP- y a China el TTP.

Los motivos reales de la guerra meditica, poltica y legal contra Trump no seran la defensa de los inmigrantes ilegales (cundo han importado realmente?); mucho menos el manoseado muro con Mxico (a Bill Clinton le corresponde la medalla en ese tema). No obstante, inmigrantes y muro tienen la carga emocional suficiente para servir de tapadera a lo que seran el motivo real: impedir que Trump demuela el consenso imperial vigente desde los aos 90 del siglo XX. No es una pelea de buenos y malos, porque en ella no hay buenos. Trump, simplemente, estara pagando el precio de romper ese consenso y querer imponer un imperialismo de viejo cuo, basado esencialmente en la supremaca militar, similar a la de Theodore Roosevelt, a principios del siglo XX.

No obstante, lo que ms animadversin despertara es su idea de acuerdos con Rusia. La doctrina imperial de EEUU, desde 1992, se basa en la idea de impedir el resurgimiento de una superpotencia en Eurasia, que pueda disputar la supremaca mundial de EEUU. Eso explicara por qu el grueso de los tiros han sido dirigidos contra los colaboradores de Trump sospechosos de rusofilia. Con una carambola: liquidando polticamente a esos colaboradores, se arrinconaba a Trump y se le obligaba a recular en sus planes de acercamiento a Rusia. La razn de todo ello est en los documentos citados y en muchos otros, con una razn de fondo: EEUU necesita que el pen Europa contenga a Rusia para tener manos libres con China, pues EEUU no podra con Rusia y China a la vez. El documento del CNAS lo dice diplomticamente: Si los dos lados del Atlntico esperan compartir la responsabilidad de defender el orden mundial liberal, deberan tener una comprensin comn de lo que ello conlleva. Vaya, que los europetos deben asumir que, si EEUU dice que deben ir a la guerra, a la guerra deben ir. Para colmo, Trump ha apoyado eufricamente el brexit, aunque para el CNAS, un Reino Unido fuerte en una Europa fuerte es un inters estadounidense dominante. Si insiste en sus ideas, Trump podra tener su Maidn. Que EEUU no ser cobaya de un advenedizo. En fin.

Augusto Zamora R. es autor de Poltica y geopoltica para rebeldes, irreverentes y escpticos, Akal, 2016.


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