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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-04-2017

Latinoamrica tiene complejo de inferioridad

Marcelo Colussi
Rebelin


No es infrecuente ver en cualquier punto de Latinoamrica a algn ciudadano (hombre o mujer) de aspecto aindiado, moreno, en definitiva: no-blanco, con el cabello teido de rubio. En esta sufrida regin del mundo, para ambientar un programa cultural radial o televisivo, en principio a cualquiera se le podra ocurrir usar msica llamada clsica (msica acadmica europea de los siglos XVII al XIX) y no, seguramente, cumbia o ranchera. Y si se trata de organizar una cena de lujo muy probablemente cualquier habitante latinoamericano pensara en ofrecer langosta, algn plato con un complicado nombre en francs, lasagna quiz pero seguro que no arepa, humita ni indio viejo. Y por supuesto, para ir bien vestido, un varn debe llevar saco y corbata y una mujer tacones altos con joyas y mucho perfume; sera de mal gusto presentarse en gipil o con chaqueta de colores tpicos. Los palacios gubernamentales, an rodeados de palmeras y bajo abrasadores soles tropicales, deben tener muchas columnas jnicas y dricas con amplias escalinatas de mrmol como los de los hombres blancos del norte, y la juventud chic canta en ingls. Cmo habra de tararear una cancin en guaran o en mapuche?! Y en diciembre, por supuesto!, los malls (tambin se puede decir shopping centers) se llenan de pinos plsticos y nieve artificial con un viejo barbudo vestido con trajes de piel viajando en trineo (en nuestros pases?). Si pensamos en pirmides fabulosas, pensamos en las de Egipto, olvidando que en Mesoamrica hay otras tan fantsticas como aquellas. Dato interesante: la civilizacin maya lleg al concepto de nmero cero hace ms de mil aos, cuando en Europa se cazaban brujas por hereja.

Por qu lo latinoamericano no es civilizado? Maldicin de Malinche?

Quin dice que no somos civilizados? Cul es el cono representativo de nuestros pases? Hombres borrachos y mujeriegos, en general flojos para el trabajo, mujeres provocativas con sensuales caderas y pechos semidesnudos, sucias y caticas ciudades desorganizadas atestadas de vendedores ambulantes y nios de la calle, uniformados impunes que ejercen un poder dictatorial, un agro semifeudal con campesinos famlicos usando bueyes y machete para sus faenas diarias. En general no se relaciona Latinoamrica con ciencia, tecnologa, arte ni filosofa; pero s se la asocia a atraso, a primitivismo, a sociedades detenidas en los siglos de la colonia espaola, profundamente catlicas, llenas de prejuicios. Ahora bien: de dnde sale esta cosmovisin? Somos as los latinoamericanos? O es la lectura que sobre nosotros produce el discurso imperial que nos condena a ser indios y negros atrasados proveedores de materias primas baratas?

Sin dudas en este momento, ya entrado el siglo XXI, esa tajante divisin de civilizacin y barbarie se ha atemperado un poco. El 12 de octubre ya no es el da de la raza o de la hispanidad sino el de la resistencia y la dignidad indgena. Hoy no es polticamente correcto decir negro, y para eso tenemos el neologismo de afrodescendiente, as como se va abandonando la grosera e hiriente expresin indios por la de pueblos originarios. Pero ms all de este barniz superficial importante en algn nivel, la exclusin persiste, y mucho. Es cierto que ya nadie va a importar negros del frica para traerlos a trabajar a las plantaciones de la cuenca del Caribe, y ya no se venden fincas con indios incluidos. Pero ser latinoamericano an tiene un peso negativo que no es fcil de quitar.

Pero quin dice que esta brbara regin del mundo es atrasada? En definitiva: qu es eso del atraso? Por qu sentirnos avergonzados de ser lo que somos? Por qu sigue teniendo efecto sobre nosotros, los latinoamericanos, la odiosa maldicin de Malinche?

En todo lugar del mundo y en cualquier momento histrico, al menos desde que hay sociedades divididas en clases donde una apropia el producto social excedente producido por la otra, el grupo dominante marca el rumbo. Esa dominacin, la historia lo ensea descarnadamente, no se limita a un espacio geogrfico inmediato: por el contrario, cuando una clase dominante crece y aumenta su capacidad de dominio, se torna imperialista. As, la dominacin de los poderosos va ms all del grupo que habla su mismo idioma y la historia humana nos muestra que todo grupo de poder, cuando tuvo la ocasin de expandirse, conquist y domin a cuanto sbdito pudo. Ello sucedi en todos lados, tambin en la hoy conquistada Latinoamrica: los imperios maya, azteca o inca no eran pobres indiecitos atrasados; eran colosales mecanismos imperiales como lo fueron el persa, el romano o el chino, o como luego lo seran el espaol, el britnico o en la actualidad el estadounidense.

La dominacin se asegura militarmente, y por la cultura. E incluso esta ltima termina siendo, a largo plazo, ms efectiva que las armas. Desde que hay sociedades de clases, siempre hay una cultura dominante que se impone y marca el ritmo a los dominados, a sus propios sbditos por as decir naturales y a los conquistados ms all de sus fronteras. El conquistado se resiste, pero tambin se pliega al conquistador. Seguramente como mecanismo de sobrevivencia, la dinmica de esta relacin amo-esclavo est marcada por esta incomprensible dialctica: el esclavo, por lo comn, termina pensando con la cabeza del amo. De ah que la maldicin de Malinche puede establecerse y ser efectiva. Por qu, si no, un indgena latinoamericano querra pintarse el pelo del color de quien lo conquist?

Este mecanismo de asimilacin cultural donde el dominado repite las formas del dominador es universal. Por lo que ensea la comparacin de distintos procesos histricos, puede verse que se da siempre, junto tambin a la rebelin. Es decir: lucha a muerte contra el opresor, pero tambin incorporacin de su imagen para buscar controlarlo en la as llamada realidad psquica. Todo ello tambin se cumple en Latinoamrica (por qu no habra de repetirse siendo un dispositivo psicolgico universal?) De todos modos, entre uno y otro polo, entre la aceptacin pasiva y la reaccin rebelde, subversiva, que busca destruir al dominador, podemos priorizar uno u otro elemento. Y el que queremos levantar ahora, sin ocultarlo en lo ms mnimo, es la reaccin contra el imperialismo cultural del que seguimos siendo vctimas.

La dominacin imperial (cualquiera sea, del pasado o del presente) busca integrar a los dominados como esclavos bien portados que le facilitan su proyecto imperial. Pero nunca falta un Espartaco que se levanta. O un Vietnam. Y tal como dijo el Che Guevara, necesitamos interminables Vietnam que se levanten contra el discurso hegemnico y unipolar que hoy representa el imperialismo conducido por Washington, y contra la pesada carga que nos sigue humillando y haciendo sentir unos primitivos junto a los desarrollados del Norte.

La idea final no puede ser crear divisin entre los distintos grupos humanos, representantes todos, finalmente, de la misma raza. Pero s vale puntualizar, como un momento de la lucha hacia ese mundo de igualdad que an no se ha conseguido, que el supuesto desarrollo civilizatorio de una cultura superior a otra no es ms que patraa. Son mejores los que tienen el buen gusto de comer pasta con vino tinto en vez de anticucho o de usar ropa con colores pastel y no esos primitivos tonos vivaces de las guayaberas tropicales? Si alguien creyera que s, verdaderamente es un primitivo. Lo curioso, no obstante, es que el mundo est basado en esa idea. Y sin saberlo, sintindonos superiores algunos e inferiores otros, seguimos repitiendo la estructura. Nos ir mejor en la vida si nos teimos el cabello de rubio y copiamos las modas de los anglosajones dominantes?

De todos modos, producto de ms de cinco siglos de dominacin cultural, en Latinoamrica estamos adormecidos al respecto y en muy buena medida seguimos creyendo, como la Malinche, que lo que viene de afuera es necesariamente mejor. El made in es ya una garanta de calidad. Hasta cundo vamos a seguir con ese complejo de inferioridad? Incluso en la izquierda se ha filtrado ese prejuicio, y el marxismo, en tanto teora y llave para desarrollar una prctica revolucionaria, est concebido en clave europea siendo poco lo que se hizo en Latinoamrica por contextualizarlo y adecuarlo a nuestra realidad.

Divide y reinars sintetiz Maquiavelo. Todos los ejercicios de poder imperial lo han puesto en prctica. El dominado, cuanto ms divido est, ms fcil de dominar. En Latinoamrica, adems de acomplejados con esto de sentirnos sudacas el referente siempre est afuera: Europa o, actualmente, Estados Unidos hemos estamos histricamente divididos, en todo: en trminos polticos, econmicos, pero fundamentalmente en lo cultural. Como dijo el argentino Adolfo Prez Esquivel: el nico pas que tiene en verdad una estrategia para el continente es Estados Unidos. Aunque claro que no es, precisamente, la ms conveniente para los pueblos de la regin.

Los tiempos estn cambiando. Acaso si no somos rubios no podemos hacer nada importante? Estamos condenados a proveer al Norte (a precio de remate) slo productos primarios y jugadores de ftbol? Si hay algo verdaderamente primitivo, brbaro y salvaje entre los seres humanos es creerse superior a otro congnere.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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