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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-04-2017

Tras el triunfo de la izquierda en Ecuador, retrocede la derecha latinoamericana?

Marcelo Colussi
Rebelin


Las recientes elecciones en Ecuador con el triunfo del candidato de la izquierda, Lenin Moreno, son una bocanada de aire fresco para el campo popular, una cuota de esperanza.

Para los ecuatorianos, ello da la posibilidad de continuar con las medidas de corte social iniciadas anteriormente por el gobierno de Rafael Correa. De haber ganado el candidato de la derecha, Guillermo Lasso, esas polticas hubieran sido radicalmente suprimidas, y la sociedad en su conjunto hubiera sido llevada a modelos del ms salvaje capitalismo con matices semifeudales, tal como fue por siglos en el pas. El triunfo de Moreno mantiene los avances registrados en estos aos. En ese sentido: transmite esperanza, es una buena noticia.

Ahora bien: para los trabajadores, los pobres y excluidos de todo el continente latinoamericano, es difcil pensar que esto sea una barrera que frene el capitalismo salvaje imperante, habitualmente conocido como neoliberalismo. En todo caso, conviene analizar ms en detalle qu se juega ah, y el escenario en que se dieron las elecciones.

Desde hace dcadas en toda Latinoamrica en todo el mundo, y por supuesto, tambin en Ecuador se han impuesto polticas de un capitalismo extremo, eufemsticamente llamado neoliberalismo. Ponemos nfasis en lo de eufemismo, porque desde algn tiempo tambin pareciera que el gran enemigo a vencer al menos desde el campo popular es ese neoliberalismo. En otros trminos: sera esa deformacin monstruosa que desde hace aos parece haberse enseoreado del planeta, un capitalismo que prioriza el libre mercado y la empresa privada por sobre el Estado. Ese malo de la pelcula representara el gran problema, la causa de nuestras desventuras, de la exclusin

Estos ltimos aos, desde fines del siglo pasado aproximadamente, se dio una serie de gobiernos medianamente progresistas en la regin latinoamericana. Con la llegada de Hugo Chvez a la presidencia de Venezuela se recuper un discurso que pareca condenado al museo, hundido al mismo tiempo que la Guerra Fra. En el campo popular volvi a hablarse entonces de revolucin, de socialismo, de antiimperialismo. El ideario socialista pareca retornar. Para superar las estreches y estigmas del estalinismo de la era sovitica, fue surgiendo la idea de socialismo del siglo XXI.

Es en ese marco que aparecieron procesos populares, progresistas, con distintos grados de participacin popular y de avance en las conquistas. El subcontinente sudamericano pareca salir de su letargo, luego de las sangrientas dictaduras militares que prepararon las condiciones para los planes de achicamiento del Estado, privatizaciones por doquier e hiper explotacin de la clase trabajadora.

Pero ninguna de esas experiencias (el proceso bolivariano en Venezuela, los Kirchner en Argentina, el PT en Brasil, ex tupamaros en Uruguay, Bachelet en Chile, Lugo en Paraguay, el MAS en Bolivia, el proceso ecuatoriano con Rafael Correa) tena como objetivo una transformacin profunda de las estructuras. Nunca se tocaron los cimientos de la sociedad capitalista. En todo caso, fueron importantes pasos hacia planteos redistributivos con mayor justicia social. Al lado de las dictaduras y de polticas de ajuste monstruosas, con una precarizacin terrible de la fuerza laboral (en todos los niveles: obreros industriales urbanos, trabajadores rurales, sectores medios de servicios, profesionales), levantar planteos socialdemcratas tuvo un valor de enorme avance. Para los sectores empobrecidos, eso fue un blsamo. Para las derechas, envalentonadas con el auge del discurso neoconservador, fue un cachetazo.

Lo curioso es que la derecha latinoamericana, y ms an el sector financiero, nunca tuvo un crecimiento econmico tan grande como en estos ltimos aos bajo estos gobiernos populares. Algo no encaja ah: por qu, si bien es cierto, que el capitalismo latinoamericano creci enormemente en estos aos, sataniza de tal manera cualquier gobierno popular?

La explicacin hay que buscarla en resortes ideolgicos, en muy buena medida impulsados desde la Casa Blanca de Washington. El dominio casi absoluto que comenz a recuperar el neoliberalismo sobre el campo popular, sobre la masa de trabajadores precarizados y desorganizados, se puso muy tmidamente en entredicho con estos gobiernos populares. Por eso, la sola posibilidad de ver dirigentes que le hablan de t a t al pueblo, con un lenguaje campechano y accesible, eso solo ya prendi las alarmas en las usinas ideolgicas de la derecha. La creacin de fantasmas castro-comunistas no demor en aparecer. As, todas estas experiencias socialdemcratas fueron ferozmente atacadas. Bombardeadas sistemticamente desde el mbito meditico con el tema de la corrupcin como caballito de batalla, corrupcin que, es preciso decirlo, s existe efectivamente, al no ser verdaderos procesos revolucionarios de cambio, y al no contar con una base popular organizada (como s la hay en Cuba), estos procesos han venido retrocediendo.

Ello marca que el trabajo hecho por las dictaduras de las dcadas pasadas, pero ms an las polticas neoliberales de empobrecimiento y sojuzgamiento an vigentes, desarmaron muy hondamente la protesta popular, la organizacin, la lucha sistemtica. Y ms todava (esto es, quiz, lo ms importante!), desmantelaron al menos por un tiempo el ideario de cambio revolucionario.

Ante esa orfandad y precariedad, propuestas tibias de capitalismo con rostro humano, tal como las que se han venido teniendo en Latinoamrica estos aos, para la izquierda nostlgica de otros tiempos, de idearios que hoy no parecieran atraer a nadie vio en ello un retorno del socialismo. Pero todo indica que no hubo tal retorno.

El reciente triunfo de Lenin Moreno en Ecuador aunque la derecha troglodita lo vea como un inminente peligro comunista, un desembarco de tropas cubanas para llevarse los hijos de familias ecuatorianas a campos de entrenamiento de terroristas y una hiper expropiacin de todo lo que se pueda expropiar (los mismos fantasmas de 50 aos atrs en plena Guerra Fra) es una buena noticia para los trabajadores y excluidos del pas sudamericano. Pero no es el presagio de la revolucin socialista! Se la puede considerar seriamente como un freno al neoliberalismo en la regin? Hay, acaso, un retroceso de la derecha en Latinoamrica?

Si bien en la izquierda nos vivimos peleando y fragmentando (por protagonismo, por luchas srdidas de poder, aunque no se lo acepte en voz alta), la derecha se une mucho ms monolticamente ante los peligros. En eso nunca se equivoca. Se une, porque tiene verdaderamente mucho que perder. Sus privilegios de clase, as de simple. La derecha se une como clase y reacciona ante el ms mnimo intento de democratizacin del poder. Por eso todas estas tibias experiencias de capitalismo moderado (economa mixta, capitalismo serio, pacto social, empresa social) pueden ser vistas como demonio comunista.

Saludamos y damos la bienvenida al triunfo de Lenin Moreno y a la continuidad de las polticas sociales que se vienen dando desde la administracin de Rafael Correa, pero parece un tanto aventurado pensar que esto es un golpe a la derecha. Una mirada objetiva de la realidad latinoamericana nos confronta con la casi totalidad de pases capitalistas gobernados por equipos neoliberales con planteos ultraderechistas, con empobrecimiento de la gran masa trabajadora, con auge de la precarizacin laboral (tambin en todos estos pases socialdemcratas!), con inversiones extranjeras centradas en el extractivismo depredador, y con 74 bases militares estadounidenses cuidando celosamente la regin. Retroceso de la derecha?

El presente escrito no pretende ser agorero ni aguafiestas. Ni tampoco ubicarse en posiciones ultras. Busca, muy modestamente, tener los pies posados en la realidad. Por all se dijo que con el triunfo de Moreno el neoliberalismo en la regin retrocede, y que tenemos que descorchar champn por esta victoria. Ser cierto?

Ms humildemente digamos que esto nos muestra que las poblaciones en su conjunto siguen siendo sufridas, golpeadas, excluidas, y que si tienen la posibilidad de expresarse, a veces optan por candidatos populares en esta restringida democracia capitalista (a veces, enfaticmoslo: en Argentina, por ejemplo, optaron por su verdugo, dada la muy bien orquestada campaa anticorrupcin contra la presidenta Fernndez). El triunfo de un candidato no tan a la derecha como el banquero Lasso es una buena noticia, pero el capitalismo sigue inalterable. Eso no debe olvidarse.

Como conclusin, importantsima para no extraviarnos en esta difcil realidad, entiendo que no debe perderse de vista que el neoliberalismo si as decidimos llamarle a este salvaje capitalismo hiper depredador y sin anestesia que hace, por ejemplo, de un vendedor ambulante un microempresario que debe pagar impuestos, y de un trabajador explotado un colaborador de la gran familia-empresa (?) es una forma ms del capitalismo. Si hacemos de ese neoliberalismo el enemigo a vencer, nos olvidamos del capitalismo? Cuidado con esa falacia.

Viva el triunfo popular en Ecuador!, pero esto es solo un pequeo granito de arena. El cambio social profundo (la revolucin socialista) sigue esperando.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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