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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-04-2017

Es la creacin del Estado Palestino realmente la solucin para el pueblo palestino?

Nicola Hadwa y Silvia Domenech
Rebelin


En septiembre del 2011, Mahmmoud Abbas, actual presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), presenta oficialmente ante la ONU la propuesta de creacin de un Estado Palestino. Momento a partir del cual esa solucin de dos Estados empieza a ser apoyada por un gran nmero de pases. Muchos de ellos porque creen ver en esa solucin la posibilidad de poner fin al conflicto entre el sionismo y el pueblo palestino.

Por supuesto, qu mejor para los palestinos, ese sufrido pueblo al que desalojaron de su territorio, que tener su propio Estado! O, en su forma ms simple, tener una organizacin poltica dotada de un territorio integrado y respetado, donde puede vivir toda su poblacin, incluidos los refugiados y desplazados. Que sea un poder soberano e independiente en lo exterior e interior, capaz de ser externalizado, con capacidad de institucionalizar su autoridad y poseer, entre otras instituciones, sus propias fuerzas armadas, y el control sobre su economa y sus recursos. As como de diferenciar su control: esto es, contar con un conjunto de instituciones profesionalizadas para aplicaciones especficas, entre las que son importantes aquellas que permiten la recaudacin de impuestos y otros recursos de forma controlada.

Pero desgraciadamente, lo anterior es slo una utopa para los palestinos.

El Estado Palestino

Cuando Yasser Arafat, el lder histrico de la Resistencia Palestina, proclama en Argelia en 1988 el Estado Palestino, independientemente de que se pueda o no concordar con las razones que lo llevan a ello, se refera al 22% del territorio que abarca Gaza y Cisjordania en su totalidad. Territorios que se encontraban ya fragmentados de por s por la ocupacin sionista desde 1948.

En efecto, al terminar la primera guerra oficial desencadenada por los sionistas con la firma de los Armisticios de Rodas, los sionistas tienen en sus manos el control del 78% de la tierra palestina. Lo que significa que se haban anexionado un 22% ms de territorio que el establecido en el Plan de Particin del 47[1] (56%). Del 22% del territorio restante asignado en dicho Plan para el Estado rabe[2], la Franja de Gaza fue ocupada por Egipto y Cisjordania qued en manos de Jordania. Unos aos despus, en 1967, durante la llamada Guerra de los Seis Das, los sionistas se apoderan tambin del territorio palestino bajo control de esos dos pases rabes. Y ocupan, adems, la pennsula del Sina hasta las mrgenes del Canal de Suez - territorio egipcio que se ve obligado a devolver 1979 tras los acuerdos de Camp David -, y las Alturas del Goln, de soberana siria, zona que desde 1981 fue anexada en la prctica a esa entidad, a pesar de que el Consejo de Seguridad de la ONU en la resolucin 497 declar esta accin nula y sin valor.

La proclamacin de ese Estado signific la aceptacin por parte de la OLP del Plan de Particin de Palestina[3] y la afirmacin, por parte de la ONU, de la necesidad de que se permita al pueblo palestino ejercer su soberana sobre su propio territorio ocupado desde 1967[4], siendo stas las bases a partir de las cuales se realizan las negociaciones de Oslo en los 90, cuyos resultados, sin duda alguna, fueron muy favorables. Pero para el imperialismo, el sionismo y las fuerzas reaccionarias.

Estos resultados, no obstante llevaron tambin a la Segunda Intifada, lucha de palos y piedras del pueblo palestino contra tanques, caones y las ms sofisticadas armas sionistas. Intifada que fue capitalizada como la Primera por Al Fatha, que constitua ya la columna vertebral del gobierno inspirado en Oslo, la Autoridad Palestina (AP), dirigida ya desde el 2003 por una nueva figura, Mahmmoud Abbas, el cual haba demostrado ya, en su rol de representante palestino en las conversaciones de Oslo, que con l se haca posible negociar en los trminos y acorde a los intereses de la entidad sionista, Estados Unidos y las monarquas rabes.

El milagro de los Acuerdos de Oslo

Con los Acuerdos de Oslo se logr el milagro de que la OLP (y dentro de ella Al Fatah)[5] como representacin de la Resistencia, gracias a la lucha del pueblo palestino, pero por obra y gracia de los Estados Unidos, los reaccionarios rabes y los sionistas, se convirtiera en lo que se denomin Autoridad Nacional Palestina que, actuando en nombre de su propio pueblo, adems de administrar la ocupacin a favor de los sionistas y realizar todo un grupo de concesiones polticas y socio-econmicas, les serva de primer amortiguador y gendarme frente a los grupos y movimientos de resistencia palestina que se oponen a dicho proceso sobre todo con los acuerdos de seguridad que han significado un enorme aporte a los sionistas de informacin sobre las personas y movimientos de la resistencia y, al mismo tiempo, han servido para desarticular varios movimientos, incluida la organizacin Mrtires Al Aqsa, brazo militar del Al Fatah - asumiendo la ANP la funcin de represin que los sionistas realizaban. Logrando con ello, adems, reforzar la fragmentacin poltica estratgica[6] de la Resistencia e introducir la entidad sionista como actor fundamental en la poltica palestina.

Por otro lado, y ante la inevitable presin existente para crear un posible Estado Palestino en una nfima parte de la Palestina histrica, estas fuerzas imperial-sionistas establecan tambin, las bases para crear y consolidar una burguesa palestina, desarrollando una clase dominante que - representada en la ANP y, dentro de ella particularmente por los sectores ms conservadores de Al Fatah - estuviera atada polticamente a los gobiernos reaccionarios rabes y, en lo econmico, a las transnacionales y al capital sionista. Y la cual ser un instrumento insustituible de la nueva estrategia imperial-sionista, diseado a la medida de la ocupacin.

Y, todo esto, sin que los palestinos hubieran logrado prcticamente nada a cambio, sin que la entidad sionista, amparada por el respaldo norteamericano, hubiera tenido que ceder nada importante ni decisivo, y sin que tuvieran que detener el crecimiento de los asentamientos ilegales.

Qu clase de Estado palestino se est proponiendo?

Cuando se habla desde el 2011 de la creacin de un Estado Palestino, de lo que se trata es de la creacin de un Estado al que le correspondera alrededor del 60% de Gaza. Y una Cisjordania que ha sido quebrada en zonas, de la cual, segn los Acuerdo de Oslo, bajo control civil de la ANP (zonas A y B)[7] se encuentra el 38% del territorio (unos 2143 km2), y slo un 18% bajo control civil y militar (zona A). Si se suma la extensin de ambos territorios (abstrayndonos de que Gaza[8] se encuentra controlada por Hamas, y no por la ANP), apenas llega al 18% del territorio que le correspondera a los palestinos de lo asignado en el Plan de Particin, y a un 35% del territorio proclamado como Estado Palestino en 1988.

Entonces, cuando se habla desde el 2011 de la creacin de un Estado Palestino, no se est hablando ni siquiera del Estado proclamado por el Consejo Nacional Palestino en 1988, que abarcaba en dos zonas el 22% del territorio de la Palestina Histrica, sino de un conjunto de bantustanes aislados que en su conjunto apenas suman el 8 % de ella.

Se trata adems de un Estado que no gozara de coherencia territorial, pues su territorio est fragmentado y no tiene continuidad pues est fraccionado y rodeado de puntos de control sionistas y obstrucciones de todo tipo. Y tampoco tendra control sobre las fronteras, ni sobre el agua, ni sobre el aire o las comunicaciones, y ni siquiera dispondra del derecho propio de un Estado soberano de formar alianzas sin el permiso de los sionistas, ni establecer su capital en Jerusaln. Se habla por ende de la creacin de un Estado siempre dcil y al servicio de los intereses imperialistas y sionistas, que no dispondra de soberana y tampoco de viabilidad econmica, ya que quedara bajo la influencia y el dominio sionista. Un Estado al que no puede retornar el 50% del pueblo palestino, que ha sido expulsado y obligado a vivir en el exterior.
De un Estado, por supuesto, desmilitarizado, que no podr tener milicias armadas, ejrcito u organizaciones poltico militares, y en donde todas las fuentes de oposicin o de resistencia - ya sea al rgimen de la ANP o a la ocupacin sionista - sern sistemticamente reprimidas por las "fuerzas de seguridad" palestinas financiadas y entrenadas por los Estados Unidos en coordinacin plena con la entidad sionista. Un Estado donde el territorio de la Franja de Gaza quedara en estrecho asedio a causa de su negativa a someterse a este rgimen. Un estado que apenas dispondra de una libertad vigilada por el sionismo y el imperio, en el que la lucha palestina por su independencia y autodeterminacin sera presentada como la injerencia y agresin a otro Estado.

No por gusto escriba en el 2014 Susan Abulhawa, poeta palestina residente en Estados Unidos, La diplomacia de Oslo no slo consolid el territorio que Israel se apropi mediante el terror y la guerra en 1948, y no slo cre una nueva lnea de base desde la cual expandir la empresa colonizadora israel: tambin neutraliz efectivamente el nico poder real que tenamos la movilizacin popular- y nos quebr la espalda al darnos falsas esperanzas de que la liberacin estaba a la vuelta de la esquina. A cambio, tenemos una ilusin de auto-gobierno: un contingente de lderes electos de por vida que ayudaron a convertir a nuestro orgulloso pueblo en una nacin de mendigos que dependen de la ayuda internacional para su sustento. Vimos aumentar la colonizacin de nuestras tierras, que ahora son de exclusivo dominio judo. Y tenemos una fuerza de polica palestina bien entrenada que, lejos de proteger a su pueblo, colabora con Israel en reprimir la legtima resistencia contra la tirana[9].

A quin le es ventajosa la solucin de crear un Estado Palestino

Que la llamada solucin de dos Estados, un Estado Palestino junto a la entidad sionista, haya sido la opcin defendida sobre todo por las administraciones norteamericanas de Bill Clinton y luego por Obama, y que la apoyen tambin pases como Egipto, Jordania y Arabia Saudita podra ser comprensible. Por supuesto, no porque sea el resultado de su inters por hacer justicia a los palestinos, sino porque la emergencia de ese Estado palestino les sera muy til para neutralizar una de las principales demandas, sino la principal, de los pueblos de la regin. Y, con ello, suavizar el constante descontento anti occidental que, unido a las propias contradicciones sociales y de clase internas de esos pases, dominados por gobiernos reaccionarios y monarquas feudales muy funcionales al actuar de los intereses de las grandes corporaciones transnacionales, van determinando inestabilidad polticas peligrosas para la libre explotacin imperialista. Permitindoles a su vez, consiguientemente, conservar y reforzar esos gobiernos y monarquas.

Pero quizs y ms importante an es que la existencia de ese Estado implica de por s el reconocimiento de la legitimidad de la ocupacin sionista de ms del 90% de todo el territorio palestino. Lo que, adems de ser un duro golpe para la causa palestina, es el nico camino para garantizar un futuro de Israel como un Estado judo y democrtico, viendo en paz y seguridad con sus vecinos"[10], como fue precisado por John Kerry, Secretario de Estado de los Estados Unidos durante la administracin de Obama. Lo que no es difcil de entender, dado que, al lograr la ANP su ansiado Estado, se crean condiciones propicias para que la entidad sionista pueda cumplir de forma segura y tranquila su asignado rol de gendarme, pudiendo ellos seguir explotando tranquilamente los recursos naturales del mundo rabe sin mayor contratiempo.
Un poco ms difcil, sin embargo, resulta entender por qu la solucin de un Estado Palestino con esas caractersticas es ventajosa para la Autoridad Nacional Palestina. Y es as dado que ANP, al representar a los sectores ms conservadores de Al Fatah, comparte con la geopoltica norteamericana el inters por tener una base territorial, reconocida por la ONU, en la cual consolidar y desarrollar la emergente burguesa palestina en el poder. Territorio que es, sobre todo, Cisjordania. Razn por la cual, precisamente, el gobierno de Obama apoya la devolucin de Cisjordania (condenando por ello los asentamientos ilegales) para la creacin all de un Estado Palestino, y un Jerusaln dividido en dos para no afectar totalmente el turismo religioso que es uno de los principales ingresos de los sionistas. Apoyo a cambio del cual obtiene un Estado y una burguesa consolidados y sumisos que le permitan, adems, debilitar el apoyo popular a las organizaciones islamitas y, especialmente a Hamas.

Esta idea bien vista, no obstante, resulta idlica y utpica pues, para que la burguesa que Al Fatah representa pueda arraigarse como tal y generar un desarrollo econmico capitalista se requiere - aunque sea de forma aparente al utilizarse mecanismos indirectos que la limitan - de una cierta libertad econmica de movimiento, lo que ni Estados Unidos ni la entidad sionista pueden permitir.

Contradicciones

La solucin de crear un Estado Palestino, es cierto, no ha caminado. Pero no porque fuera injusto para los palestinos reconocer como Estado lo que no sera ms que un ente sumiso conformado por retazos separados y bloqueados de tierra palestina, sino porque, explcito o no, los sionistas nunca han aceptado la existencia de un Estado Palestino por muy troceado y no contiguo que fuera, ni la divisin de Jerusaln. Entre otras cosas, porque no aceptan ceder Cisjordania, territorio que dispone de tierras de buena calidad, y al cual nunca darn la soberana. Dos, porque no est dispuesta a compartir con los palestinos el enorme ingreso del turismo religioso que all se concentra. Y tres, lo ms importante, porque al gobierno de la entidad sionista lo que le interesa no es enjaular a los palestinos en Cisjordania principalmente y en Gaza, ni en ningn lado, para imponerles condiciones. Lo que ellos quieren es limpiar esas tierras de palestinos y, para eso, deben hacerles las condiciones de vida tan malas que los obliguen a emigrar y a desocupar las tierras lo que, obviamente, no les est resultando fcil.

La expansionista y la intransigente posicin de la entidad sionista, empero, as como sus demandas de reconocimiento como Estado judo, dificultaron el logro de los objetivos de la administracin de Obama. Y ha estado, asimismo, en la base del hecho de que el presidente de la ANP, Abbas, tras tres aos de dilogos bilaterales poco efectivos se haya enfocado al foro multilateral y proponga la creacin del Estado Palestino en la ONU en el 2011. Lo que obliga a Estados Unidos a tomar acciones y decisiones an en contra de los propios intereses norteamericanos, como fue, por ejemplo, el veto de dos resoluciones en el Consejo de Seguridad de la ONU en 2011 y 2013 que condenaban los asentamientos sionistas ilegales y, en el 2014, a la resolucin que peda el reconocimiento de Palestina como Estado de pleno derecho. Y tambin el voto en contra del intento palestino para que se reconociera el Estado Palestino en el 2012, cuando la Asamblea General aprob el 29 de noviembre que Palestina tuviese estatus de Estado observador no miembro. Todo lo cual permite entender que situaciones incomprensibles desde la lgica imperialista y desde los intereses de las transnacionales, puedan comprenderse desde el inters de la seguridad de la entidad sionista o los planes sionistas.

No obstante, al ver el peligro que corre esta solucin con la entrada de Trump y, a diferencia de sus posiciones anteriores de apoyo total al sionismo y respaldo a sus brutales agresiones, se abstiene en la votacin celebrada el 23 de diciembre de 2016 en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde se discuta la situacin de los asentamientos sionistas ilegales en los territorios palestinos ocupados desde 1967, incluyendo Jerusaln. Lo que da como resultado la aprobacin de la Resolucin 2334[11], la cual reafirma que dichos asentamientos no tienen validez legal, los califica como una flagrante violacin del derecho internacional, y demanda a la entidad sionista, a la que llama potencia ocupante, detener tales actividades y cumplir escrupulosamente sus obligaciones y responsabilidades jurdicas, subrayando adems, que no reconocer ningn cambio a las lneas trazadas en 1967, incluso en lo que respecta a Jerusaln, que no sean los acordados por las partes mediante negociaciones.

Expresin todo esto de las contradicciones dentro del propio imperialismo, entre el capitalismo neoglobalizador y las ambiciones e intereses especialmente de su frustrada y racista ala derecha, representada por los intereses del ala derecha del gran capital sionista en Estados Unidos, que tampoco acepta la frmula de los dos Estados, al estar interesado tambin en deshacerse de una vez por todas de los palestinos, y en consolidar el papel de la entidad sionista como vital aliado para acabar con Irn y triunfar en su lucha contra China y Rusia. Aspecto ste que se refleja claramente en su abierto apoyo a la entidad sionista por parte de la nueva administracin norteamericana de Donald Trump. Y representada en la entidad sionista, por el ala ms extremista del partido Likud[12], encabezada por Netanyahu.

En este sentido, no se puede dejar de tener en cuenta que si bien son los aspectos esenciales que el sionismo conlleva como ideologa, comunes a todas sus corrientes, lo que le imprime su rasgo racista y criminal, no sus particularidades, la corriente representada por Benjamn Netanyahu[13], constituye su cara ms reaccionaria y, como tal, su poltica a lo que aspira es al Gran Israel (que incluye la actual Jordania), el incesante crecimiento y expansin de los asentamientos sionistas en los territorios palestinos y la expulsin de su poblacin. Netanyahu se opuso a los Acuerdos de Oslo y al plan unilateral de retirada sionista de la Franja de Gaza presentado por Ariel Sharon y, a diferencia de la gestin desarrollada por ste, no muestra inters ninguno en aproximarse a ninguna organizacin Palestina, aunque sea la ANP, para lograr ningn acuerdo de paz.

La condicin central de la actual administracin sionista para negociar un Estado Palestino es el reconocimiento de la entidad sionista como Estado judo por parte de los palestinos, Pero esa condicin no es ms que un engao que va an ms all de la exigencia que hacen a estos ltimos de que renuncien a luchar por su territorio, al retorno y/o una capital en Jerusaln. Y es as, porque reconocer a la entidad sionista como Estado judo conlleva implcitamente aceptar que ese territorio no les pertenece y no es su patria, sino de otros, renunciando a su identidad como pueblo[14]. Lo que, en consecuencia, es un verdadero artificio dado que, si para lograr un Estado, los palestinos deben reconocer a la entidad sionista como Estado judo, lo que estn reconociendo de hecho, es que propiamente no tienen ningn derecho a tener all ningn Estado de ningn tipo.

Que la ONU apruebe ese Estado Palestino del que estamos hablando no es, obviamente, como vemos, ninguna solucin para el pueblo palestino. Sera, sin embargo, una buena solucin para el imperialismo, sus transnacionales y la banca sionista, los cuales necesitan de un Medio Oriente en paz, gobernado por tteres a su servicio para poder seguir dominando una zona que ha resultado ser un tremendo escollo para sus afanes de dominio mundial.


Notas

[1] El Plan de Particin entregaba a los judos, que en 1947 constituan apenas un tercio de la poblacin de Palestina y posean slo alrededor del 6% de la tierra, el 56% de sta, las que por su posicin eran las de mejor calidad. El 44% restante quedaba en manos de sus habitantes originales, que constituan dos tercios de la poblacin y era los propietarios de ms del 94% del territorio histrico.

[2] Ya desde la Resolucin 181 de la ONU en que este Plan toma cuerpo legal, se desnaturaliza y aleja a los palestinos de sus races, y por ende de su identidad nacional especfica al cambiar ilegalmente el calificativo del Estado, o sea, al llamarlo slo rabe en vez de su milenario nombre, palestino. Ver: Suhail Hani Daher Akel. El horror y el error de la Particin de Palestina. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=149633.

[3] Declaracin de Independencia de Palestina, 15 noviembre de 1988. http://paginasarabes.com/2012/11/15/declaracion-de-independencia-de-palestina-15-de-noviembre-de-1988/.

[4] Resolucin 43/177, 82 Sesin Plenaria, 15 de diciembre de 1988. http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=A/RES/43/177&Lang=S.

[5] Al Fatah. Movimiento poltico militar fundado en octubre de 1959 en Kuwait por Yasser Arafat, el cual constituye el elemento principal dentro de la Organizacin para la Liberacin de Palestina (OLP). Esta ltima integrada por dismiles grupos y movimientos y reconocida por la ONU en 1974 por la Resolucin 3237 (XXIX), como la nica representante del pueblo palestino.

[6] Ver: Duarte Buzchiazzo, Macarena y Birmak, Martn. Conflicto Palestino-Israel: reflexiones en bsqueda de un horizonte humanizado. http://www.aacademica.org/000-076/357.pdf.

[7] El 62% de Cisjordania est constituido por la zona C bajo control sionista total la cual tiene continuidad territorial, rodeando las zonas A y B.

[8] Gaza adems se encuentra cercada por los sionistas, con los que colaboran gobiernos reaccionarios, especialmente Egipto.

[9] Susan Abulhawa. Sobre negociaciones y alta traicin: la paz entre Israel y Palestina. https://mariaenpalestina.wordpress.com/2014/01/22/sobre-negociaciones-y-alta-traicion-la-paz-entre-israel-y-palestina/.

[10] John Kerry: "La solucin de los dos Estados es la nica va posible para la paz entre Israel y Palestina". http://www.elmundo.es/internacional/2016/12/28/5863ed4de5fdeabf0c8b463e.html.

[11] Resolucin 2334 (2016). Aprobada por el Consejo de Seguridad en su 7853 sesin, celebrada el 23 de diciembre de 2016. http://www.refworld.org/cgi-bin/texis/vtx/rwmain/opendocpdf.pdf?reldoc=y&docid=587f349d4.

[12] El partido Likud fue fundado en 1973 por Menjem Begun, pero sus races provienen del movimiento nacionalista Betar, fundado en 1923 por Zeev Jabotinsky quien fuera, entre otras cosas, el primer comandante del Irgn, fundador de la Organizacin Sionista Revisionista, y defensor de Jerusaln como capital de la futura entidad sionista.

[13] Netanyahu ha sido elegido como primer ministro en cuatro oportunidades: 1996-1999, en que fue derrotado Ehud Barak; 2009-2013, 2013-2015 y 2015 hasta la actualidad), y es el nico primer ministro en la historia de la entidad sionista que ha sido elegido tres veces seguidas. En el 2006 se convirti oficialmente en el lder de la oposicin en la Knset y presidente del Likud.

[14] Y tambin significara abandonar a los palestinos que viven en la entidad sionista (20% de su poblacin) a un estatus permanente de segunda clase y a la desigualdad institucionalizada y racista.


Nicola Hadwa. Analista internacional chileno-palestino. Ex entrenador de la Seleccin Palestina de Ftbol, Director de la Liga Latinoamericana por el Derecho al Retorno y coordinador del Comit de Solidaridad con el Pueblo Palestino de Chile. Especialista en temas principalmente del Medio Oriente. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales. Silvia Domenech. Investigadora cubana con varios libros publicados. Doctora en Ciencias Econmicas y Profesor Titular de la Universidad de La Habana y la Escuela Superior del PCC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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