Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-05-2017

Noam Chomsky desde una perspectiva siria

Yassin al Haj Saleh
Al-Hayat


No haba pasado ni un mes de mi salida de la crcel a finales de 1996 cuando comenc la traduccin del libro Powers and Prospects de Noam Chomsky, el conocido lingista, activista y crtico poltico estadounidense. Conseguir libros extranjeros no era fcil para gente como yo en su momento; sin embargo, los padres de un compaero mo que an estaba en prisin me visitaron pocos das despus de mi salida. Pensaron que poda estar interesado en traducir un libro que quiz haban planeado enviar a su hijo, mi compaero, antes de que nos exiliaran a ambos a la terrible prisin de Tadmor a principios de 1996. El compaero Al-Harith al-Nabhan haba traducido dos libros de Chomsky mientras estbamos en la prisin de Adra, aunque se publicaron con el nombre de su hermana.

En lo que respecta a nosotros, los presos comunistas, cuyo pilar de identidad intelectual y poltico se haba desplomado mientras estbamos an en la crcel, las obras de Chomsky nos transmitan que la lucha por la liberacin y la igualdad en el mundo segua siendo posible, y que quiz la disolucin de la Unin Sovitica y su bloque nos haba quitado un peso en esta lucha. En ello haba algo que poda servir para salvar nuestros significados y apuntalar nuestra tropezosa lucha poltica. Aunque no mucho, pues los escritos de Chomsky se centran casi por completo en EEUU y apenas cubren parcialmente las necesidades de los luchadores pos-comunistas en busca de tierra firme.

Aproximadamente un ao y medio despus, termin la traduccin en colaboracin con otro compaero de crcel, Safwan Akkash, que estuvo ms de 15 aos en las crceles de Hafez al-Asad, de un libro sobre Chomsky: A life of Dissent de Robert F. Barsky. Intentbamos asegurarnos un sueldo mediante la traduccin por una parte y por otra, retomar nuestro rol pblico con los medios disponibles. En la introduccin que escribimos, intentamos ligar nuestra desconocida lucha sobre la que hablamos en trminos generales, a la lucha de Chomsky en los aos sesenta del siglo XX en el seno del movimiento por los derechos civiles en EEUU. En ese momento, el hombre fue detenido durante uno o dos das, y nosotros, ex presos, solo podamos decir que la persecucin que Chomsky haba sufrido haba sido un mero juego de nios en comparacin con lo que sufren los luchadores y la gente comn en pases como el nuestro.

Nuestra intencin no era en absoluto restarle valor a uno de los pensadores ms conocidos del mundo. Simplemente queramos dejar constancia de la diferencia, y quiz buscbamos reconocimiento. Salimos de la crcel no solo para encontrarnos una realidad en la que el rgimen que nos haba encerrado durante largos aos dominaba, sino tambin para darnos de bruces con la prdida de confianza mundial y global en las ideas del socialismo y el comunismo que era nuestro identificador en el momento de ser detenidos.

Estbamos de veras agotados, sin confianza en nosotros mismos. Buscbamos la fuerza en lo que nos pareca un eslabn de la lucha, que no era en absoluto independiente de la nuestra. Sin embargo, no era as, y conllevaba en cierto modo una aspiracin mundial como la que se haba derrumbado haca nada.

El problema es que la obra de Chomsky es apenas reconoce la diferencia y su visin mundial se centra desmesuradamente en EEUU. Sus obras se baten en continua lucha contra las polticas estadounidenses en el mundo, y ven los tentculos estadounidenses en casi todo. El hombre se opone al papel de EEUU en el mundo desde la perspectiva de que EEUU es una fuerza imperialista dominante sin parangn en el mundo de hoy, y desde la perspectiva de que EEUU es su pas. Por eso, piensa ─ acertadamente en mi opinin ─ en que el deber del intelectual es criticar las polticas de su pas en primer lugar, y no, por ejemplo, criticar las polticas del enemigo oficial, como la Unin Sovitica en los aos de la Guerra Fra.

Es una buena postura, aunque estemos en un mundo interconectado hoy, invitados a asumir una responsabilidad mundial que no se reduce a cuestionar y pedir explicaciones a las lites del poder en nuestros pases. Y ello se aplica antes que nadie a los intelectuales estadounidenses y occidentales, dados sus privilegios a la hora de moverse, su gran preparacin profesional, su relativa inmunidad y su capacidad de llegar a diversas fuentes de informacin de forma ms sencilla. Sin embargo, Chomsky no se opone al papel de EEUU en el mundo solo porque EEUU es su pas, sino porque lo considera la fuerza imperialista con mayor influencia en el devenir del Universo. Eso es lgico, pero su forma de pensar se inclina hacia la negacin de la amplia independencia de las luchas sociales y polticas en otros pases del mundo, casi doscientos.

La realidad es que no piensa en ese punto. No dice que todas las luchas son una misma contra el imperialismo; sin embargo, su obra parece llegar a una conclusin como esta, ms que a certificar la independencia de las diferentes luchas en diferentes pases.

En nuestra regin de mundo, Oriente Medio por ejemplo, hay actores polticos locales que son la primera fuente de mal, de discriminacin, de despotismo, de masacres y del empeoramiento de la vida. Algunos de ellos se apoyan de facto en el apoyo que les brindan las sucesivas administraciones estadounidenses, y muchos otros prefieren cargar los problemas que sufre su pas a los estadounidenses; sin embargo, su margen de independencia es amplio en ambos casos. La situacin de los palestinos no se comprende sin el firme apoyo que reciben las lites polticas y militares israeles, pero no se puede negar la responsabilidad de dichas lites en los crmenes que cometen contra los palestinos. Los asadianos en Siria prefieren ligar sus problemas generales a Israel y EEUU, de forma que ellos no carguen con ninguna responsabilidad.

Mientras, no dejan de relacionar sus logros imaginarios consigo mismos en el mbito de la lucha con esas fuerzas enemigas conspiradoras. En el mundo rabe se dan situaciones extremadamente negativas, en lo poltico y en lo humano, que no se comprenden de veras si no se tiene en cuenta el papel que juegan las potencias de dominio mundial, especialmente EEUU, a lo largo de tres generaciones. Sin embargo, no es correcto que toda la situacin se deba al papel que han jugado. No se puede tampoco inferir la independencia de las luchas en todo caso partiendo de la ideologa proclamada por sus lites. En la buena relacin de Israel con EEUU no hay nada que niegue la independencia de las instituciones israeles en sus crmenes. La turbulenta relacin entre los asadianos y EEUU tampoco es en lo que se puede uno apoyar para hablar de la independencia de nuestra lucha. La independencia nace de la estructura actual del mundo.

Existe una pluralidad de luchas y unas son independientes de otras. No existe adems un modelo de determinismo mundial que determine su dependencia de una nica lucha central. Se trata de una lucha contra el imperialismo estadounidense, aunque no digamos que el concepto heredado de imperialismo, que lo imagina como una perla escondida en algn lugar de EEUU, tal vez la Casa Blanca, tiene una utilidad limitada. Y hoy nos encontramos ante un sistema de relaciones internacionales que niega el derecho de los habitantes a decidir su destino, un destino que las lites locales reproducen segn su inters. La relacin de la lite asadiana con el comn de los sirios, por ejemplo, es ms parecida a la relacin de Israel con los palestinos, a quienes niega la propiedad de sus tierras y la decisin de su destino. Igual que la relacin colonial entre los colonos y los colonizados. Podemos diferenciar entre imperialismos centrales e imperialismos perifricos, pero no entre imperialismos e imperialismos. Lo mejor, en mi opinin, es trabajar para cambiar el paradigma en su conjunto.

La cuestin no se reduce a que Chomsky no nos sirva para eso, sino que parece que ese antiimperialismo desarrolla las luchas imperialistas que le conciernen, cuando tiende a ver todas las luchas del mundo desde la perspectiva de una nica gran lucha que lo pone a l mismo y sus semejantes contra elestablishment. Ese modelo de expansin imperialista nos deja a los realistas bajo el dominio de las mafias locales asesinas invisibles y cuya voz no se escucha.

Y parece que la postura de Chomsky en relacin a la revolucin siria nace de su antigua perspectiva imperialista, que niega la autenticidad y la independencia a nuestra lucha. El pensamiento del hombre se ha mantenido centrado en la alta poltica y los grandes actores, al acecho del papel estadounidense, con una tendencia clara a fijarse en los estadounidenses que desean la cada del rgimen asadiano y no al revs. Ello oscila entre una simplificacin que nace del envejecimiento de la perspectiva, y el craso error. Chomsky coincide con la izquierda mundial y la derecha y el centro en la demonizacin de los yihadistas, unindose con ello a un consenso asfixiante que no precisa de otra cosa que personas como l, y que tiende a considerar a los revolucionarios sirios en general como yihadistas. En cuanto al rgimen asadiano, lo ve como el rival de ese mal absoluto, y reprocha a los estadounidenses que no se oponen lo suficiente a los yihadistas. Si lo hicieran, no estaran en contra del rgimen asadiano que los combate en su opinin (y contra los iranes). Esto trasluce los problemas del centralismo de Chomsky de forma temprana. Desde su posicin estadounidense, no ve cmo la fuerza principal del mal sin parangn en Siria es el Estado asadiano y que el cambio positivo en Siria es imposible sin cerrar ese captulo. Es cierto que el hombre ha calificado a Bashar de bestia, pero lo dijo para luego centrarse en otra cosa que para l es lo importante. Error. Lo importante y lo ms importante es que Bashar al-Asad (como nombre de un rgimen, su lite y una relacin poltica) es una bestia y un asesino. El resto de cosas, incluidos Daesh y Al-Qaeda son secundarias. El mundo entero estar con nosotros contra los yihadistas si nos deshacemos del asesino principal que gobierna el pas y lo posee desde hace cerca de medio siglo.

Durante seis aos y medio desde el inicio de la revolucin, ha quedado claro que Chomsky no sabe nada de valor en relacin a Siria, ni de su sociedad, ni de su vida poltica, ni de su historia, y se basa en fuentes en absoluto merecedoras de respeto, como Patrick Corbin y Theodor Postol (que niega la responsabilidad del rgimen en la matanza qumica de Jan Sheijn), y que est lejos de la consistencia tica y poltica en relacin a la cuestin siria, como ha quedado claro en los intercambios de correspondencia que ha mantenido con l y publicado Sam Chales Hamad recientemente. Esto no es una deficiencia personal, sino que est ligada con la visin del conocido pensador estadounidense. Desde esa perspectiva imperialista, ni somos vistos ni prcticamente existimos.

Chomsky fue un pilar para nosotros a la salida de la crcel tras una primera vuelta de lucha social y poltica en nuestro pas, aunque no parece que l supiera nada de nosotros en ningn momento. Hoy no puede decir nada claro ni til de la segunda vuelta de la lucha, mucho ms grande que la anterior, y que es lo ms importante que sucede hoy en el mundo. Sin embargo, nosotros sabemos hoy que nuestro pilar es esta ingente lucha en s misma, y que la independencia de nuestra lucha de los grandes planes imperialistas de crear imperialismos inversos es el pilar ms firme para nuestra aspiracin de liberar nuestro pas asolado y hacerlo independiente. No hay otro pilar.

Texto original: Al-Hayat

Fuente: http://traduccionsiria.blogspot.com.es/2017/05/noam-chomsly-desde-una-perspectiva-siria.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter