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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-06-2017

Leccin de oportunismo

Eric Nepomuceno
Pgina 12


Hace dos semanas, con Brasil cubierto por una formidable y terrible sucesin de escndalos que cayeron como avalancha sobre Michel Temer y sus principales cmplices, el ex presidente Fernando Henrique Cardoso declar con todas las letras que exigir la anticipacin de las elecciones previstas para octubre del ao que viene sera un atentado a la Constitucin y un golpe inaceptable.

El pasado mircoles, dos das despus de que su Partido de la Social Democracia Brasilea (PSDB) decidiera mantenerse aliado al gobierno nacido de un golpe impulsado precisamente por sus caciques, Cardoso cambi radicalmente de idea. Sin sonrojarse ni un milmetro se lanz a una luminosa exhibicin de un oportunismo descarado, sealando que el ilegtimo Temer debera tener la grandeza de renunciar y que se determine la inmediata realizacin de elecciones generales.

Vale la pena detenerse sobre algunos aspectos de ese brusco vuelco de opinin. Es imposible olvidar, por ejemplo, que el golpe institucional que en 2016 destituy a la malograda Dilma Rousseff y sus 54 millones 500 mil electores fue armado por el mismo PSDB de Cardoso. Sin su pleno respaldo, la banda encabezada por el entonces presidente de la Cmara de Diputados y actual ocupante de una celda de la Polica Federal, Eduardo Cunha, no hubiese resultado. Nada hubiese ocurrido sin el comando clarsimo del senador Acio Neves, presidente del PSDB que hoy espera, aislado y ansioso, por una orden de prisin a ser emitida por un juez del Supremo Tribunal Federal. Y todo eso ocurri con el clarsimo aval de Cardoso.

Temer, hbil conspirador en las tinieblas, no tiene estatura para nada: sera como pedirle a un pigmeo que barriese nubes. Ahora mismo ese veterano corrupto y permanente traidor est a punto de ser acusado por el fiscal general de la Unin por crmenes de corrupcin, asociacin ilcita y lavado de dinero, entre otras hazaas similares.

Dilma Rousseff cometi una serie de desatinos en la economa. Desconoci claramente las reglas muchas veces burdas y nada republicanas del juego practicado en un sistema poltico de races podridas. Dej claro que dialogar y or consejos no forman parte de sus prcticas habituales.

No cometi, sin embargo, ninguno de los crmenes de responsabilidad previstos en la Constitucin para que un mandatario surgido del voto popular sea destituido. Temer fue su compaero de lista como parte de un espurio e inevitable acuerdo: a cambio del apoyo de su partido en las presidenciales, ocupara la vicepresidencia. Y como l mismo se defini, sera un vicepresidente decorativo.

Pues traicion a su presidenta de manera abyecta, mientras cometa, l s, un sinfn de delitos ya no de responsabilidad, pero crmenes considerados comunes por la legislacin brasilea, inherentes a su consolidada trayectoria de corrupto crnico.

Luego de haber ocupado el silln presidencial gracias al golpe diseado y comandado por el PSDB de Fernando Henrique Cardoso, sigui cometiendo lo de siempre, es decir, mantuvo su trayectoria de corrupto y corruptor. Hasta que lo agarraron. Todava cuenta, o cree contar, con la complicidad de diputados en nmero suficiente para evitar su destitucin y consecuente (e inevitable, si se respetan las leyes) prisin. Pero ya no cuenta con la unanimidad de los medios hegemnicos de comunicacin y el empresariado. Los dueos de capital quieren deshacerse de l tan pronto encuentren a un substituto aceptable, y ms que nunca el pas est a la deriva. Las inversiones se evaporaron, su credibilidad es nula, y crece visiblemente en la opinin pblica un clamor de rechazo irremediable a l, sus cmplices y su gobierno.

Cules de esas razones produjeron el sbito cambio en la posicin de Cardoso, quien supo ser el ms fuerte defensor del golpe?

En cualquier caso prim un oportunismo desaforado, sin duda alguna. Al pedir a un pigmeo moral como Temer que tenga un gesto de grandeza, Cardoso sabe que no hace ms que tirar palabras al viento. A quin quiere convencer?

Para la opinin pblica, la desmoralizacin irremediable de Acio Neves y del mismo PSDB ser cobrada en la factura de las prximas elecciones. El llamado sector joven del partido lo sabe, y defendi, en vano, la ruptura con el gobierno que ayud a instalar.

Cardoso, a su vez, conoce bastante bien a Temer, y sabe que l y sus secuaces se aferrarn a sus cargos a cualquier costo. Mantener sus fueros es su nica posibilidad de escapar de la crcel, al menos por ahora.

Lo ms perverso de todo eso es que, mientras el pas de hunde a cada da, persiste una pregunta que nadie sabe contestar: cmo impedir que Lula da Silva participe de las elecciones anticipadas, que ahora hasta el mismo Cardoso reconoce como inevitable?

Ni el PSDB, ni el PMDB y mucho menos los partidos menores disponen de un nombre capaz de participar en una disputa con Lula.

A menos, claro, que Cardoso, que cumple 86 aos precisamente hoy, est empezando a padecer de alguna especie de debilidad mental que le haga creer que sera un candidato viable.


Fuente: https://www.pagina12.com.ar/44855-leccion-de-oportunismo


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