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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-06-2017

La concentracin de la riqueza: discusin doctrinal o cuestin de poder?

Pedro Monreal
El Estado como tal (Blog)


La reciente reafirmacin oficial de que no se permitir la concentracin de la propiedad y la riqueza no es, esencialmente, un tema econmico. Tampoco es, fundamentalmente, ideolgico. Es un asunto primordialmente poltico. Expresa una posicin respecto al poder.

Como el concepto de poder tiene diferentes definiciones y es controversial, conviene aclarar entonces, desde el principio, que utilizo el enfoque marxista sobre el tema, es decir, el poder entendido desde la perspectiva de las clases sociales y los sistemas sociales, en vez de enfocarlo en los individuos. Es el poder explicado a partir de la posicin de una clase social en el marco de las relaciones de produccin y que se manifiesta en relaciones de dominacin y de subordinacin a nivel de clases, sobre la base de esas relaciones.

El tema debatido hoy en Cuba no es, para nada, una discusin nueva en el contexto de las reformas o como quiera llamrseles- emprendidas por los partidos comunistas en el poder. Ha sido un tema importante en todos esos procesos, tanto en los que fracasaron estrepitosamente (la mayora) como en los pocos casos, por ejemplo, China y Vietnam, que han tenido un xito econmico notable bajo el control del partido comunista. Lo que hoy se observa en Cuba debera ser colocado en ese marco amplio de anlisis, obviamente teniendo en cuenta las especificidades nacionales que existen.

Todos los intentos por reformar los modelos econmicos del socialismo real han incluido, en sus distintas variantes, la decisin poltica de modificar uno de los pilares bsicos de esos modelos: el predominio de la planificacin centralizada apoyada en un extenso sector estatal.

El punto es importante. Han sido decisiones hasta donde conozco, todas y cada una de ellas- originadas en el otro pilar central de esos sistemas sociales: el control del poder poltico por parte de partidos comunistas que, en general, operan en el contexto de sistemas unipartidistas. No fueron decisiones adoptadas por fuera del sistema.

Particularidades aparte, lo ocurrido en la antigua URSS, Europa del Este, China, Vietnam, y tambin Cuba, parece indicar una visin compartida respecto a que la modificacin de ese pilar bsico el econmico- era inevitable, aunque plantease contrariedades ideolgicas y entraase riesgos polticos.

En el fondo, parece haber existido una especie de apuesta de que transformando ese pilar econmico se poda reforzar el otro pilar fundamental del socialismo: la concentracin del poder en el partido comunista. A riesgo de simplificar, pudiera decirse que han sido intentos de renovar los cimientos de la legitimidad de los partidos comunistas sobre la base de altas tasas de crecimiento econmico.

Como se sabe, en muchos casos esa fue una apuesta fallida, al menos desde la perspectiva de la conservacin del poder poltico por parte de los partidos comunistas. Ese es el caso de la URSS y de Europa del Este. Las causas de esos fracasos fueron variadas y se han realizado muchos anlisis que usualmente exponen interpretaciones divergentes sobre lo ocurrido. Sin embargo, en algunos casos esa apuesta parece haber funcionado muy bien, siendo el caso de China el ms notable.

En un pas como China, ha sido una apuesta ganada que ha implicado la aceptacin por parte del partido comunista del papel creciente del mercado y de las formas capitalistas de produccin. Inevitablemente, ha conllevado a reconocer y gestionar las tendencias hacia el incremento de la concentracin de la propiedad y de la riqueza. Ciertamente, se trata de una concepcin china de la reforma que oficialmente en Cuba parece respetarse, pero no compartirse.

Qu se discute fundamentalmente hoy en Cuba cuando se habla sobre la concentracin de la propiedad y de la riqueza?

En la superficie, la discusin parece ser doctrinal pues se examina esa posibilidad la eventualidad de arribar a un grado de concentracin privada de propiedad y de riqueza que todava no se ha materializado en una escala significativa en el pas- siempre en relacin con una idea normativa (lo que debe ser), que est referida a una teorizacin especfica sobre el socialismo.

El razonamiento ms frecuentemente escuchado como justificacin para para ponerle riendas cortas a la concentracin de propiedad y riqueza es que eso no encaja con una determinada nocin de lo que debe ser el socialismo.

No digo que no sea un punto de vista atendible, por supuesto que lo es. Lo que pienso es que eso no es lo que, en el fondo, intenta discutirse. La preocupacin que revela la manera en que se abord el asunto durante la sesin extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular efectuada a fines de mayo, parece indicar que es una discusin fundamentalmente sobre el poder; muy prctica y muy poco doctrinal.

El problema es que si ya se ha decidido oficialmente que hace falta mercado y empresa privada -y con ello la inevitable concentracin de propiedad y de riqueza por fuera del Estado- entonces lo que ocupa la atencin del Partido Comunista de Cuba (PCC) es una cuestin prctica: evitar que una creciente mercantilizacin y privatizacin de la acumulacin de la riqueza nacional se transforme en un cambio poltico que haga que el PCC pierda el poder y que con ello desaparezca el socialismo en el pas.

Vayamos al grano. Se trata de un problema concreto de poder que el PCC debe resolver. Se le podrn agregar ms cosas y se podr adornar el asunto, pero esa es la cuestin especifica que debe ser solucionada.

Como la opcin no se supone que sea pedalear hacia atrs porque en ausencia de crecimiento econmico (al cual el mercado y la propiedad privada ya contribuyen positivamente) pudiera erosionarse la legitimidad del PCC, entonces este debe buscar la manera de integrar su concentracin de poder con el funcionamiento del mercado y del sector privado.

Para no andarnos por las ramas, una opcin posible pudiera ser que el PCC tomase la iniciativa de fomentar activamente las formas capitalistas de produccin que mejor encajasen con su concentracin de poder poltico, en vez de dedicarse a fildear las formas capitalistas que se originen azarosamente en otras partes del sistema. No estoy hablando de algo indito. Eso es lo que han hecho los partidos comunistas de China y de Vietnam durante dcadas. No propongo que se copie, sino que se tome en cuenta.

Queda claro que ideolgicamente eso pudiera parecerle algo atroz a algunos, pero el punto que debe ser tenido en cuenta es que no es realista pensar que la concentracin del poder y la acumulacin econmica puedan marchar por vas separadas.

Hay dos preguntas sencillas que deberan ser respondidas:

Puede el modelo de acumulacin vigente (con un enorme peso de lo estatal y altamente centralizado) generar los 10 mil millones anuales de inversin que aproximadamente hacen falta cada ao para lograr las tasas de crecimiento entre 5% y 7%- que se necesitan para avanzar hacia el desarrollo nacional?

Pudiera el modelo actualizado prescindir del mercado y de la empresa privada (nacional y extranjera) para resolver el impasse actual de acumulacin econmica al que se enfrenta Cuba?

Si las dos respuestas fuesen negativas -como creo que son- entonces estaramos frente a un camino que ya otros partidos comunistas han transitado: el sistema poltico controlado por el partido comunista no solo tiene que acomodar una nueva clase capitalista y permitirle que prospere (que acumule), sino que tiene que convertirla -necesariamente- en una base de apoyo de ese sistema poltico.

Ntese que no digo que normativamente ello sera lo deseable y mucho menos sugiero reproducir mecnicamente esa trayectoria. Simplemente lo que digo es que eso ya ha funcionado bien para otros partidos comunistas y que no conviene ignorar algo as.

En todo caso, es importante reafirmar la nocin de que cualquier discusin oficial sobre la concentracin de la propiedad y la riqueza en Cuba es, en esencia, la expresin de la necesidad de adoptar una visin integrada del funcionamiento del poder concentrado en el PCC con una acumulacin econmica que, inevitablemente, incluir formas capitalistas de produccin.

De nuevo, hay quienes pudieran considerar esa falta de pureza ideolgica como algo inadmisible y preocupante, pero eso no es relevante si no va acompaado de una propuesta alternativa de acople entre la concentracin de poder y la acumulacin de riqueza.

Termino con la invitacin a revisar un texto sobre la experiencia de China, incluyendo sus aspectos negativos y no solamente los positivos pues, lgicamente, la reforma del socialismo es un proceso contradictorio y en muy alto grado impredecible.

Se trata de un artculo ampliamente conocido, titulado Integrando la riqueza y el poder en China: el abrazo del Partido Comunista al sector privado, de Bruce Dickinson, publicado en The China Quaterly, 192, diciembre de 2007, Ver aqu https://myweb.rollins.edu/tlairson/china/chiwealthpower.pdf

Fuente: https://elestadocomotal.com/2017/06/16/la-concentracion-de-la-riqueza-discusion-doctrinal-o-cuestion-de-poder/


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