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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-06-2017

Entrevista al comandante Pablo Beltrn, jefe de la delegacin de paz del Ejrcito de Liberacin Nacional, ELN, en Quito
La apuesta es que esas luchas sociales y los procesos de paz se unan en la consigna de que la paz son cambios

Jos Antonio Gutirrez D.
Rebelin


El da 16 de Junio tuvimos ocasin de hablar con el jefe de la delegacin de paz del ejrcito de Liberacin Nacional, ELN, comandante Pablo Beltrn, sobre los avances y las dificultades que se estn viviendo en la mesa de negociaciones de esta guerrilla con el gobierno nacional en Quito, particularmente, dada la decisin unilateral del gobierno de congelar las negociaciones durante la actual ronda, debido a diferencias de procedimientos. En esta entrevista, el comandante Beltrn entrega la visin de su organizacin sobre los constantes incumplimientos del gobierno frente a los acuerdos a que ha llegado con las FARC-EP y tambin a los acuerdos con las organizaciones sociales; sobre el copamiento militar y paramilitar de los territorios en donde ha hecho presencia la insurgencia fariana; sobre la necesidad de ir alcanzando acuerdos sobre una base distinta a la aplicada por las FARC-EP (que nada estaba acordado hasta que todo estuviera acordado), fundada en el principio de que acuerdo alcanzado, debe ser acuerdo implementado; sobre la necesidad de ir alcanzado un clima propicio a la paz con hechos y no solamente con acuerdos en el papel; y sobre la necesidad de la participacin social lo ms amplia posible como un primer paso para caminar hacia una concepcin de paz transformadora, que pueda avanzar hacia las transformaciones fundamentales que el pas requiere para superar la violencia armada, poltica y estructural del actual rgimen. 

A la luz de los ltimos acontecimientos en el pas, marcados por el incremento de la violencia y el exterminio a lderes sociales, sobre todo en las zonas rurales del pas, as como por el atentado en el Centro Andino (que algunos sectores rpidamente han empezado a utilizar para atacar al ELN sin ningn fundamento slido y sin mediar una investigacin seria e independiente), creemos que esta entrevista constituye una contribucin a los esfuerzos de quines buscan superar las causas estructurales que alimentan la violencia ciega y canbal que desangra a Colombia.

1. En un reciente comunicado, ustedes mencionan que, debido a distancias frente al tema de acciones humanitarias, el gobierno unilateralmente ha decidido congelar los acuerdos que se venan alcanzando en cuanto al acompaamiento y participacin de la sociedad. Cules seran, en pocas palabras, los avances que se han ido logrando, y cules seran estas diferencias?

-El principal avance que se ha logrado en esta mesa es la agenda conjunta, sobre todo siendo conscientes que tenemos dos visiones de paz enfrentadas. Entonces tener esa agenda conjunta es el principal avance. Las diferencias, pues que para nosotros el mtodo es de negociar los puntos de vista que tenemos. Y para ellos, les pesa, dada su postura arrogante, y ac aparecen en la mesa con exigencias e imposiciones unilaterales. Pues a nosotros nos toca recordarles, espere un momento, hagamos aproximaciones de las posiciones iniciales que tenemos cada uno, busquemos lneas medias, y sobre eso, vamos pactando. Entonces, ese ha sido, dijramos, el diario, lo cotidiano de las diferencias.

2. El gobierno, por su parte, ha dicho de manera seca que "no se puede hacer pedagoga para la paz si el ELN sigue secuestrando". Cul es su visin de estas declaraciones?

-Pues establecimos unos acuerdos, entre ellos el de pedagoga de paz, entonces ese tema de las privaciones de la libertad, tambin se van a discutir y acordar. Pero como no se hace entre los criterios que ellos quieren colocar, que es que nada est acordado hasta que todo est acordado, entonces los acuerdos iniciales que podamos ir logrando, los van metiendo a un congelador. Ese es el problema que tenemos en este momento.

3. Qu pasos prcticos proponen ustedes para superar estas dificultades? Si el gobierno exige gestos tangibles de parte del ELN, a qu gestos prcticos creen ustedes que debe comprometerse el gobierno, o qu condiciones deberan cumplirse?

-Pues es que el gobierno se cia a lo que es una lgica de negociacin y no trate de imponer y colocar requisitos. Nosotros hemos dicho, los nicos requisitos que estn escritos en la agenda son negociar con seriedad, celeridad y rigurosidad. En ninguna parte aparecen requisitos que si una parte, en este caso nosotros, no hacemos un acuerdo a la velocidad que ellos quieren, entonces el resto se congela. Eso es un invento que se saca la delegacin del gobierno. Y pasos prcticos para eso, pues que volvamos a la lgica de lo que es la negociacin.

4. Ustedes plantean una metodologa muy diferente a la planteada por las negociaciones entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP, que se realizaron sobre el principio de que "nada est acordado, hasta que todo est acordado", principio utilizado en el proceso de paz en Irlanda del Norte. Ustedes han preferido instalar el principio de "acuerdo pactado, acuerdo implementado". Cul es la razn por la cual optan por este principio?

-Si, evidentemente hemos dicho que acuerdo pactado, acuerdo implementado. Porque, precisamente, colocar el tema de acciones y dinmicas humanitarias, que pertenece al punto quinto, colocarlo en principio, era para ir haciendo acuerdos que alivien la situacin de personas no combatientes, que creen un clima de paz, que motiven la participacin Entonces, por eso hemos dicho, acuerdo pactado, acuerdo implementado. No podemos ir dejando todo para el final de la negociacin, sino que ir creando el clima de paz desde ahora. Dentro de esa propuesta, es que hemos dicho que es necesario pactar un cese bilateral al fuego.

5. El comandante fariano Jess Santrich, de la Comisin de Seguimiento, Impuslo y Verificacin del proceso de paz de las FARC-EP y el Gobierno Nacional ha dicho que deben tener mucho cuidado con los incumplimientos del gobierno, y que el ELN no debe ser ingenuo en este sentido. Cmo interpretan estas palabras?

-Pues primero, que cuando ellos empezaron a negociar eran conscientes que el 80% de los acuerdos de paz del mundo, los Estados no los cumplen. Eso no es ninguna novedad. Qu es la novedad ac? Que pese a que las FARC tenan una expectativa del bajo cumplimiento por parte del rgimen, lo que est ocurriendo, es que es mucho ms bajo el cumplimiento que los estndares internacionales. Entonces eso ya raya con cuestionamientos a la voluntad poltica. Porque a ellos les aplican un doble torniquete: por un lado, la extrema derecha, de todas maneras, vive recortando los acuerdos. Y por otro lado, la misma delegacin del gobierno, que ya entra en una fase de dispersin y de descohesin de la coalicin de gobierno, cada vez est ms imposibilitada para cumplirles. Entonces, nosotros somos conscientes del tipo de interlocutor que tenemos y sabemos que hay un interlocutor que est dividido. La mitad quiere el proceso de paz, la otra mitad no lo quiere. Y todo eso introduce una gran de incertidumbre a todo este esfuerzo de solucin poltica.

6. Es un hecho que los territorios histricamente de presencia de las FARC-EP han comenzado a ser copados por el paramilitarismo y por una fuerza pblica que llega, muchas veces, con nimo revanchista y cuya presencia han asociado algunas organizaciones comunitarias al paramilitarismo y a proyectos minero-extractivistas que vulneran a las comunidades. Cmo analizan ustedes esta situacin?

-Los territorios que estaban las FARC, estn siendo copados por paramilitares y militares. Ha habido un salto en el paramilitarismo. Ese salto se da en un plan coordinado con las fuerzas militares, entonces existe una tenaza legal e ilegal represiva sobre esas zonas. Cmo vemos nosotros esto? Pues es un afn desde la lgica de guerra segn la lgica de ellos, el que copa los territorios, gana la guerra. Entonces estn en eso. En ese sentido, pues nosotros estamos recibiendo muchos pedidos de distintas comunidades de donde sali la FARC para que hagamos presencia. Estamos yendo a algunas. No podemos ir a todas. Y estamos yendo es a ayudarle a la gente a organizar su proteccin, su seguridad, su defensa. No estamos en la idea de ir a crear guerrillas a cada esquina de Colombia. No. En este momento es que a la gente no la maten y no se perpetre un nuevo genocidio. Eso, para nosotros, es un deber, y vamos a tratar de cumplirlo hasta donde ms podamos.

7. Tambin hemos visto, pues ha sido reportado incluso por la BBC, que en zonas como el Pacfico, el ELN ha estado enfrentando esta presencia y amenaza paramilitar y delincuencial mediante la confrontacin armada con estas bandas. Cul es la realidad de esta confrontacin en el terreno?

-Por supuesto, tambin desde los frentes guerrilleros nuestros ha habido enfrentamientos, en particular, la disputa por la Costa Pacfica es muy lgida, por una razn muy fuerte: son zonas poco habitadas, de pocas vas de comunicacin, con inmensas riquezas de biodiversidad, y un gran puerto porque esas costas tienen unas ensenadas y unas bahas muy aptas para la navegacin. Entonces, toda esa Costa Pacfica es un gran puerto para la exportacin de narcticos. Entonces las bandas se disputan esos puertos, la infantera de marina hace acuerdos con ellos. Los acuerdos son que hagan contrainsurgencia, y a cambio los dejan que trafiquen. Esa alianza es viejsima, desde la poca de Pablo Escobar, y todava se mantiene. Eso explica por qu la produccin de cocana, por ejemplo, est llegando otra vez a las 700 toneladas. Entonces, est volviendo a llegarse a rcord histrico de produccin y a la par, crecimiento del paramilitarismo, y a la par, asesinatos de lderes sociales. Y esos asesinatos estn localizados, exactamente, en las fuerzas alternativas que se oponen al rgimen. Entonces s estamos ante una matanza sistemtica, y por tanto s estamos en el inicio de un nuevo genocidio. Pues, por supuesto que nosotros estamos en funcin de denunciar eso, de bregar a neutralizarlo, de combatirlo y de hacer un llamado para que prevengamos esta situacin y no estemos ante otro genocidio como el de los aos 80 en contra de la Unin Patritica, o de los aos 90 contra otras fuerzas de izquierda.

8. Despus de la reunin de la Habana con la delegacin de las FARC-EP, pese a las diferencias que puedan existir entre la visin del ELN y algunos de los acuerdos alcanzados por las FARC-EP, cmo se posicionan ustedes ante este acuerdo y qu rol creen que puede jugar dentro de su propio proceso de paz?

-Pues para nosotros tiene unos avances muy importantes. Para nosotros es decisivo que el acuerdo que se hizo sobre verdad, para que sobre esa verdad cada parte asumamos responsabilidades. Eso para nosotros es fundamental, y pensamos que es un buen camino el que ellos han abierto. Cul es la desgracia? Que tan pronto se pact toda esa jurisdiccin sobre verdad y asuncin de responsabilidades, las clases dominantes se han inventado los miles de trucos y estratagemas para burlar eso. O sea, para que no haya verdad y para no asumir responsabilidades, y para seguir haciendo lo de siempre. Le hemos dicho al gobierno que todas las cosas del modelo que ellos negociaron en la Habana, lo pueden colocar en la mesa nuestra. Pero no lo van a colocar en la mesa nuestra como un acuerdo que nosotros vamos a cumplir. No, que lo coloquen como una parte, como un referente, pero es para que lo discutamos, no para que los aceptemos sin discusin.

9. El pas entero se encuentra hoy atravesado por luchas sociales, desde Buenaventura, hasta la Guajira, pasando por Rionegro y los maestros, junto a un fuerte rechazo a la fiebre minero extractivista mediante la accin por consulta popular, como en Cajamarca y Cumaral... cmo evalan ustedes este contexto y qu rol puede cumplir esta inmensa inconformidad social dentro del proceso de paz que ustedes adelantan con el Gobierno Nacional?

-Efectivamente, Colombia est viviendo una gran explosividad de movilizacin y protesta social. Eso es importantsimo. Eso denota, primero, que hay un gobierno que les incumple a todos. Segundo, que esos incumplimientos se deben a que el Estado no est en funcin de las mayoras. O sea, como es un Estado neoliberal, todos los recortes que hay en el funcionamiento del Estado, es al gasto social. Todos los impuestos que se colocan, es en funcin de los ms ricos. Entonces, las protestas de la gente, en ltimas, atacan es el corazn del proyecto capitalista neoliberal. Y la desgracia est en que esas calificadoras de riesgo, siguen insistiendo y apretando, no el cinturn, sino el cuello. Fitch, que es una de ellas, hace una semana, dos semanas, dijo que haba que apretar ms el rgimen fiscal. Eso qu quiere decir? Apretar ms las clases populares, a los ms ricos no los van apretar.

Entonces, la protesta social est es contra todo ese incumplimiento y el modelo neoliberal. Cmo ligar eso a la paz? Es por una va. En Colombia, hay una consigna, que dice paz son cambios, paz son transformaciones. Entonces esa es la apuesta. Que esas luchas y los procesos de paz se unen en la consigna de que la paz son cambios. En esa direccin hay que trabajar.

10. Ustedes han planteado la idea de un dilogo nacional para superar el conflicto social y armado. Cmo creen que podra avanzarse en este sentido en medio de la actual coyuntura? Qu pasos concretos podran darse en este sentido?

Pues ese es el punto uno de la agenda: promover un gran dilogo nacional, de todos, de todas las clases. Que de ah salgan unos cambios bsicos urgentes. Que el Estado asuma responsabilidad para hacer esos cambios bsicos urgentes. Que en ese proceso de diagnstico de la realidad nacional y de proyectar unas transformaciones bsicas, tambin quede un acumulado organizativo que no se disuelva y que siga exigindole al rgimen el cumplimiento de los pactos a que se han llegado en la Habana y los que lleguemos ac. Esos son los objetivos que buscamos.

11. Por ltimo, cmo podra contagiarse con este anhelo de paz transformadora del que ustedes hablan a esa inmensa masa de colombianos que permanecen apticos o que sienten que la paz no les compete, y convertir ese anhelo en movilizacin social? Cmo llegar a la juventud marginada en los barrios populares, a las dueas de casa en los grandes centros urbanos, a la poblacin LGBTI que sufre una violencia desgarradora en las zonas excluidas y a un largo etctera que a lo mejor no ven la paz como un asunto de ellos?

Pues ese es uno de los retos ms grandes que tenemos en la izquierda, porque el plebiscito de octubre pasado demostr que a dos tercios de los colombianos no les importa ese tipo de consultas y participacin electoral. Esos dos tercios, ese 66% que no vota y que no le interesa, que es indiferente, no ocurre por generacin espontnea. Eso es producto del sistema. La gente no cree en la corrupcin, la gente no cree en los polticos, en los partidos, en los poderes del Estado. Entonces, es una crisis de la democracia. Cmo se sale de las crisis de la democracia? Con participacin, creando democracia directa, democracia participativa ya que el descrdito de la democracia representativa es tan grande, el problema no es slo repararla, es crear otras expresiones de democracia. Y el punto uno de la agenda nuestra, que es participacin, apunta a eso, a integrar a los sectores organizados para desde ah, poder incidir y atraer a los sectores apticos e indiferentes. Es una gran meta, es difcil, pero pensamos que es lograble en la medida que avance este proceso de paz.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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