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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-06-2017

Presentacin del libro Derechos torcidos. Conversaciones sobre el derecho a decidir, la soberana, la libre determinacin y la Espaa federal
Un intento de claridad en un bosque de los, imprecisiones y segundas, terceras e incluso cuartas intenciones

Miguel Candel y Salvador Lpez Arnal
Rebelin


El libro que presentamos se abre con esta dedicatoria: Para los federalistas solidarios, porque de ellos estn hechas la materia, el espritu y la racionalidad de nuestra esperanza. Los federalistas solidarios, como es sabido, es una especie -humana por supuesto- bastante poco poblada en estos momentos y muy silenciosa en Catalua e incluso en el resto de Espaa. nimo, hablen, formen parte de ella, que est en nuestros memes y en nuestras tradiciones! Cada da somos ms! El resto no es silencio.

  Contina con unas citas. La primera es de Margaret MacMillan:

  Al dar responsabilidad al mal definido concepto de autodeterminacin nacional, Wilson levant, como advirti su nuevo secretario de Estado Robert Lausing, un cmulo de expectativas, realistas unas pero no otras. Lo que constituye una nacin -la etnia, la cultura, la religin-, y hasta dnde pueden ser divididos los pueblos en unidades cada vez ms pequeas, no son asuntos fciles de resolver. Y cmo podrn ser dirimidas las reivindicaciones encontradas a menudo burdamente infladas y apoyadas en una mala historia- de un territorio nacional? El propio Wilson acab por arrepentirse como el mismo confes al Senado a finales de 1919, de habrsele ocurrido pronunciar las palabras todos las naciones tienen derecho a la autodeterminacin.

La segunda es de Henry Kamen:

La primera ley aprobada por el nuevo Parlamento regional de Catalua de 1980, bajo la presidencia de Jordi Pujol, fue un decreto del 12 de junio estableciendo el da 11 de setiembre como la Diada de los catalanes. El texto en el que se sustentaba la ley afirmaba que la propuesta conmemora la triste memoria de la prdida de nuestras libertades el 11 de septiembre de 1714, y la protesta y resistencia activa contra la opresin. Por desgracia, fue un error maysculo escoger esa fecha. Lo que los miembros del Parlamento no saban era que el 11 de setiembre Catalua no perdi sus libertades (libertades tena entonces un sentido medieval, y se refera concretamente a los privilegios administrativos, no al concepto de libertad actual).

La tercera, muy significativa, de una ciudadana annima que se segua sintiendo sovitica al cabo de los aos y de la destruccin:

Quin soy yo? Mi madre era ucraniana; mi padre ruso. Nac y me cri en Kirguistn, me he casado con un trtaro. Entonces, mis hijos, qu son? Qu nacionalidad tienen? Nos hemos mezclados todos, llevamos muchas sangres mezcladas. En el pasaporte tengo a los hijos inscritos como rusos, pero nosotros no somos rusos. Somos soviticos! Aunque el pas en el que yo nac ya no existe.

La cuarta es de un gran helenista, G.E.R. Lloyd, de un homenaje acadmico al lgico, filsofo e historia de la ciencia Luis Vega Ren, una de nuestras mentes ms lcidas en el mbito de la teora de la argumentacin:

No estamos aislados unos de otros, ni habitamos islas de significado inconmensurable. El precio que hemos de pegar es admitir la revisabilidad de prcticamente todo lo que nos hemos acostumbrado a creer. Ese es precisamente uno de los principios cardinales que no debemos olvidar nunca.

No lo olvidaremos.

El ndice del libro es el siguiente:

0. PRESENTACIN. PARA ACERCANOS, PARA COMPRENDERNOS

1. PINCELADAS HISTRICAS.

2. ENFRENTAMIENTO O COLABORACIN?

3. LOS LTIMOS 11 DE SEPTIEMBRE.

4. SOBERANISMOS.

5. SOM UN NACI? QU ES UNA NACIN?

6. FEDERALISMO.

7. IZQUIERDA Y NACIONALISMOS.

8. DE NOMBRES Y DE INEXACTITUDES. ESPAA, MADRID, ESTADO ESPAOL, REINO DE ESPAA.

9. EL DERECHO DE AUTODETERMINACIN.

10. EL 27S Y SUS LECTURAS.

11. LAS VERDADERAS FINALIDADES DEL SECESIONISMO.

12. EL DERECHO A DECIDIR COMO DERECHO TORCIDO.

13. REFERNDUM?

14. PRECISIONES, MATICES, ACLARACIONES Y CONCLUSIONES.

NDICE ANALTICO Y NOMINAL

Un resumen que figura en la contraportada (muchas gracias al autor):

Derechos torcidos incluye catorce conversaciones sobre el derecho a decidir, la soberana, la libre determinacin, el concepto de nacin y la Espaa federal. Tambin sobre la historia (sin mitos) de Catalua, el concepto de soberana, los ltimos 11 de septiembre, el federalismo, el lenguaje nacionalista, la diversidad espaola y catalana y los resultados e interpretacin de las elecciones del 27 de septiembre. Destaca la claridad de la crtica al inexistente derecho a decidir y la rigurosa aproximacin al surgimiento histrico y adecuada aplicacin del derecho de autodeterminacin de los pueblos sojuzgados u oprimidos, as como la refutacin de las numerosas creencias -no justificadas en su mayor parte- que vertebran la cosmovisin nacionalista catalana. Sus reflexiones sobre la izquierda soberanista y secesionista catalana otorgan un especial valor a un libro que pretende agitar las, en ocasiones, inconsistentes aguas de la izquierda espaola desde una abierta y nada oculta perspectiva federalista democrtica, que ha sido y debera seguir siendo esencial en todas las tradiciones emancipatorias de nuestro pas.

Una reflexin anexa algo ms extensa:

Todos (o casi todos, pueden admitirse excepcionalidades) los seres humanos tenemos la necesidad de satisfacer un cierto sentimiento de pertenencia (no tiene por qu ser nica forzosamente). El nacionalismo se apoya en ese sentimiento pero lo extralimita, hacindolo inseparable del rechazo a los diferentes, lo que es netamente incompatible con el lema fundacional de la izquierda: libertad, igualdad, fraternidad.

La definicin de nacin no es unvoca ni constante a lo largo del tiempo. Hay, como mnimo, tres conceptos de nacin: un concepto tnico (que es el etimolgico), un concepto cultural y un concepto poltico. No tienen por qu coincidir en una misma comunidad humana. En el mundo actual es prcticamente imposible encontrar comunidades que se ajusten al primer concepto (tnico), difcil encontrarlas con arreglo al segundo, el cultural (las migraciones aumentan sin cesar esa dificultad) y slo con arreglo al concepto poltico (heredado de la Ilustracin) se pueden establecer delimitaciones claras entre naciones.

Catalua no es una nacin stricto sensu con arreglo a ninguno de esos tres conceptos, pese a que se pueden encontrar como nexo entre sus habitantes algunos elementos del segundo y a que el rgimen autonmico vigente en Espaa la ha dotado de ciertos elementos del tercero: el de nacin poltica, integrada polticamente en una unidad ms amplia. El nacionalismo secesionista cataln magnifica la presunta unidad cultural catalana a la vez que exacerba sus presuntas diferencias con respecto al resto de Espaa para justificar la necesidad de convertir a Catalua en una nacin poltica separada, como si una cultura parcialmente diferenciada exigiera per se una organizacin poltica totalmente diferenciada.

La historia seala que en la mayora de los casos la comunidad poltica genera, a la larga, comunidad cultural. Jordi Pujol y su incansable fer pas a lo largo de los aos en que presidi la Generalitat es prueba de ello. La argumentacin secesionista, llevada a sus ltimas consecuencias, justificara, o bien la instauracin dentro de Catalua de un rgimen cantonal basado en las obvias diferencias culturales entre, por ejemplo, el Baix Llobregat y la Garrotxa, o bien la actual unidad espaola, porque es evidente que en Espaa hay elementos culturales comunes a sus habitantes que le confieren rasgos propios de una nacin en el segundo de los sentidos mencionados.

Una reforma de la Constitucin parece necesaria en cualquier caso. Aunque se mantuviera el actual rgimen autonmico, es necesario fijar de una vez un criterio claro en materia de reparto de responsabilidades fiscales que acabe con la permanente batalla entre comunidades autnomas algo que, probablemente, propici en su momento el ex president y ex molt honorable Jordi Pujol a fin de tener las manos libres para tensar la cuerda competencial a conveniencia y eludir la responsabilidad de aparecer ante los catalanes bajo la antiptica figura del recaudador y poder recitar, siempre que conviniera, el mantra Espaa nos roba. 

Creemos que si estn interesados en el tema (monotema en Cataua) no les decepcionar del todo. Si no estn interesados deberan estarlo. Nos va mucho en ello. A todos. A este lado del Ebro, como dicen algunos, y al otro lado.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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