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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-06-2017

Prohibir las armas nucleares?
Lo que hay que prohibir es la arrogancia de EE.UU.

Diana Johnstone
CounterPunch

Traducido por Silvia Arana



Foto: Justin Ennis | CC BY 2.0 (No se permite el ingreso de drogas ni de armas nucleares)

En un contexto de indiferencia casi total, marcada por abierta hostilidad, los representantes de ms de cien pases de los menos poderosos del mundo estn participando en la tercera semana de sesiones de Naciones Unidas con el objetivo de alcanzar una prohibicin legal del uso de armas nucleares. Muy poca gente se ha enterado de esto.

Prohibir las armas nucleares? Otra vez con eso! Mejor cambiemos de tema.

En su lugar, hablemos de los hackers rusos, de los derechos de los transexuales para usar el bao de su preferencia, e incluso podemos hablar de algo realmente importante, como es el cambio climtico.

Pero, espera un momento. El dao a la sociedad y al planeta, ocasionado por el incremento proyectado de unos pocos grados en la temperatura global, aunque comnmente descripto en trminos apocalpticos, sera menor comparado con el resultado de una guerra nuclear total. Adicionalmente, determinar el nivel de responsabilidad del ser humano en el cambio climtico ha sido ms controversial entre los cientficos expertos en el tema de lo que sabe el pblico, debido al rol de factores como las variaciones solares. Pero el grado de responsabilidad del ser humano en las armas nucleares es indudablemente total. El peligro de la guerra nuclear depende de los humanos, y algunos de esos hombres pueden ser nombrados, como James Byrnes, Harry Truman y el general Leslie Groves. El gobierno de Estados Unidos de manera deliberada ha creado este peligro para la vida humana en la Tierra. Enfrentados a la capacidad evidente y la disposicin moral para arrasar con ciudades demostrada por EE.UU., otros pases han construido sus propios dispositivos letales disuasivos. Estas armas disuasivas nunca fueron usadas, y por ello, el pblico se engaa al creer que no hay peligro en el presente.

Pero Estados Unidos, el nico poder culpable de matanzas nucleares, contina perfeccionando su arsenal nuclear y contina proclamando su "derecho" a lanzar el "primer ataque", cuando as lo quiera.

Estados Unidos obviamente promueve el boicot a la conferencia para la prohibicin de las armas nucleares.

A raz de una conferencia anterior de este tipo, el pasado mes de marzo, Nikki Haley, la necia embajadora del presidente Trump ante las Naciones Unidas, encubri sus plidas justificaciones con un manto de femineidad: "Como madre e hija, no hay nada que desee ms para mi familia que un mundo sin armas nucleares", dijo con total descaro. Y agreg: "Pero tenemos que ser realistas. Quin puede creer que Corea del Norte apoyara una prohibicin de armas nucleares?"

Bueno, s. Hay mucha gente, que obviamente ha pensado ms en este tema que Nikki Haley y cree que Corea del Norte, cercada por las agresivas fuerzas estadounidenses durante siete dcadas, considera que su pequeo arsenal nuclear es disuasivo, y que ciertamente renunciara a l a cambio de que finalizara la amenaza estadounidense.

Corea del Norte es un pas muy extrao, un heredero del "Reino Ermitao" de la poca medieval, con una ideologa forjada en la resistencia comunista al imperialismo japons del siglo pasado. Su extremadamente excntrico liderazgo usa la tecnologa de avanzada como una imitacin de la Gran Muralla. Un acuerdo de paz entre Corea del Norte y del Sur resolvera el problema.

Es absurdo decir que la amenaza de guerra nuclear proviene de Pyonyang y no del Pentgono. Se exagera la "amenaza" coreana para hacer creer que el arsenal nuclear estadounidense es "defensivo", cuando en realidad es exactamente lo opuesto.

Una prohibicin legal al uso de armas nucleares aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas es una excelente idea, y sera bueno que los expertos lleguen a un acuerdo sobre todos los detalles tcnicos y legales, por si se diera el caso - el caso de que se produjera un cambio en la mentalidad que reina en el Distrito de Columbia* y sus alrededores.

Los defensores de la Asociacin Nacional del Rifle (NRA, segn sus siglas en ingls) en defensa de su causa dicen que "las armas no matan a la gente, la gente mata a la gente". Sera ms preciso decir que la gente con armas mata a la gente. Las armas nucleares no destruyen el mundo. Pero la gente con armas nucleares puede destruir el mundo. Lo que importa es lo que est en la mente de las personas.

Durante el momento ms lgido de la Guerra Fra, mi padre, el Dr. Paul H. Johnstone, trabaj veinte aos como analista de alto rango en el Grupo de Evaluacin de Sistemas de Armas (WSEG, segn sus siglas en ingls) del Pentgono. All, equipos de expertos trataban de discernir que sucedera si se produjera una guerra nuclear entre Estados Unidos y Rusia (la Unin Sovitica en esa poca, aunque ellos se referan comnmente a "Rusia"). Al jubilarse, mi padre escribi un libro relatando lo que haba aprendido de esa experiencia, que ahora ha sido publicado por Clarity Press con el ttulo From MAD to Madness . Aprendi que personas aparentemente normales, hombres amables, eran capaces de contemplar el inicio de una guerra nuclear global, en la que murieran millones de seres humanos, incluso si algunos de esos millones fueran estadounidenses.

La conclusin de un estudio de alto nivel deca: "el consenso general ha sido que, aunque un conflicto nuclear dejara a EE.UU. en condiciones de daos graves, con varios millones de muertos y una escasa capacidad inmediata de combate, EE.UU. seguira existiendo como una nacin organizada y viable, y finalmente, prevalecera; mientras que la Unin Sovitica no lo hara.

Veinte aos despus, mi padre coment: "Esta situacin bsica no ha cambiado. Las armas nucleares siguen ah, y los analistas siguen analizando cmo usarlas".

Y an ahora, cuarenta aos despus, la situacin bsica no ha cambiado, y posiblemente ha empeorado. No solo ha empeorado en lo que se refiere al arsenal, que ahora apunta ha lograr un nivel tal de precisin y penetracin subterrnea que puede arrasar la estructura comando de un adversario antes que este se d cuenta de lo que ha sucedido. Lo que ms ha empeorado es la mentalidad que acompaa a esas pretensiones, en particular el auge de un grupo cerrado y hambriento de poder: los "neoconservadores", que en los ltimos treinta aos han impuesto en Washington las ambiciones de la supremaca global de EE.UU. Ya no existe un enemigo ideolgico. Solo basta que exista alguien que se sienta con derecho a vivir en condiciones igualitarias en este planeta.

La actual histeria anti-Rusia es nada ms que un sntoma de esa mentalidad, para la cual es intolerable cualquier cuestionamiento a la dominacin estadounidense del mundo.

Seguramente estn planeando cmo eliminar esos cuestionamientos tan intolerables. Eso no se hace en audiencias pblicas del Congreso, con la presencia de cmaras. Eso se hace en la divisin de planeamiento militar del Pentgono, en los preparativos para contingencias. Seguramente en este mismo momento se estn haciendo esos planes para librar una guerra nuclear contra Rusia y China, y ni qu hablar de Irn. El resumen ejecutivo de los atareados lderes polticos convenientemente concluir con la nota optimista de que, a pesar de los problemas, Estados Unidos "prevalecer".

Estados Unidos con su arsenal nuclear es como un manitico con delirios de grandeza. Los delirios son institucionales ms que individuales. Se puede llevar psiclogos que traten de persuadir a un individuo manaco que ha tomado nios de rehenes en una escuela, pero no se conoce ningn tratamiento psicolgico para los delirios de masa. En EE.UU., gente supuestamente normal, cree de verdad que su nacin es "excepcional". La doctrina militar estadounidense no habla de "derrotar" sino de "destruir". Se puede "derrotar" a un enemigo en una guerra sobre una cuestin en particular, pero para el Pentgono, el enemigo debe ser destruido. Para serle til a esta maquinaria asesina, los jvenes son entrenados con pelculas y video-juegos que ensean a visualizar al enemigo como extraterrestres, o intrusos en nuestro mundo, que deben ser eliminados; y no como seres humanos similares a los estadounidenses.

La razn fundamental por la cual los lderes de Estados Unidos se sienten obligados a mantener la supremaca nuclear es su creencia de que este pas "excepcional" tiene el derecho y el deber de detentar un poder absoluto de destruccin. Mientras esta mentalidad domine en Washington, no habr ninguna posibilidad de desarme nuclear, y existirn todas las posibilidades de una guerra nuclear tarde o temprano. El desarme nuclear -una medida de precaucin absolutamente necesaria para el bien de la humanidad- solo ser posible cuando los lderes de Washington reconozcan que los dems pueblos tambin tienen el derecho y el deseo de vivir.

La cuestin de fondo es cmo lograr esta transformacin psicolgica.

Desde agosto de 1945 hemos escuchado que "Hiroshima debe ser un despertar moral", uniendo a los pueblos en torno a una preocupacin comn por la humanidad. Eso no ha sucedido. Ms an, hoy el letargo moral es ms profundo que nunca.

*Distrito de Columbia es la denominacin oficial de Washington, la capital de EE.UU.(N. de la t.)

Diana Johnstone es la autora de Fools Crusade: Yugoslavia, NATO, and Western Delusions . Su nuevo libro sobre Hillary Clinton se titula Queen of Chaos: the Misadventures of Hillary Clinton .

Fuente: http://www.counterpunch.org/2017/06/16/nuclear-weapons-ban-what-needs-to-be-banned-is-u-s-arrogance/



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