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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-07-2017

Suicidio climtico

Luis Moreno y Daniele Conversi
Pblico


Popularizado inicialmente por el qumico Paul J. Crutzen para designar una nueva fase separada del Holoceno (ltima poca geolgica del perodo Cuaternario), el Antropoceno hace referencia a la influencia determinante de la conducta humana en la atmsfera de la Tierra. El incremento de los gases de efecto de invernadero (GEI) es probablemente el elemento definitorio del inicio de la nueva era, a mediados del pasado siglo XX.

En los ltimos decenios la accin del hombre ha producido efectos en nuestro planeta de consecuencias deletreas para el futuro. En Espaa, por ejemplo, la desertificacin amenaza en convertir el 80% del territorio en zonas improductivas antes del final del presente siglo. Tal aseveracin est avalada por los propios informes del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentacin y Medio Ambiente. Ciertamente, el asunto del cambio climtico ha sido analizado con profusin en informes de investigacin y en trabajos cientficos de revisin de pares, pero slo de manera intermitente aparece en los medios de comunicacin de masas y las redes sociales.

A da de hoy, faltan instrumentos de comprensin populares sobre qu hacer en la prctica para contribuir a disminuir el cambio climtico. Una vez alcanzado su nivel ms elevado, la profusin de los GEI en particular, el metano, unido a la generalizacin de las prcticas de la fractura hidrulica ( fracking ), puede producir un impacto incontrolable de alto riesgo para la continuidad de la vida en la Tierra.

Durante el siglo pasado, y con la generalizacin del uso privado del automvil, se recal en la necesidad de explotar combustibles fsiles de acceso masivo, lo que auspici el establecimiento de una divisin internacional del trabajo entre extraccin e industrializacin. Dicho proceso ha sido responsable no slo de un incremento sin precedentes de las emisiones de CO2, sino de un proceso unidireccional de homogeneizacin cultural, a resultas del cual nunca antes tantos individuos haban participado en los hbitos de consumo de las viejas lites occidentales. Tras decenios de post-fordismo se ha incrementado exponencialmente el consumo de energa generada por combustibles fsiles, agravando los peligros medioambientales a nivel planetario.

Tales procesos han agudizado la exclusin social, no slo en los pases menos desarrollados y ms empobrecidos. Segn Oxfam-Intermn la gran mayora de las vctimas y perdedores del cambio climtico son precisamente aquellas que viven en pases que contribuyen en menor medida al cambio climtico. Considrese que el 10% de los hogares ms ricos del mundo emiten alrededor de 24 toneladas de CO2, porcentaje que se compara con el producido por el 50% de los hogares ms pobres. As mismo, el 1% de los hogares estadounidenses, singapurenses, luxemburgueses o saudes con rentas ms altas estn entre los mayores emisores individuales, con ms de 200 toneladas. Consecuentemente, una visin simplista de fractura entre Este y Oeste, o Norte y Sur resulta inadecuada ya que en el 1% mencionado hay que aadir tambin a las lites superricas de China, Rusia, India o Brasil, pongamos por caso. Esta nueva geografa del cambio climtico, de desigualdad de rentas y de exclusin social hace necesaria, por tanto, una accin concertada de todos los pases para ser eficaz globalmente

Como se sabe, y pese las reticencias estadounidenses, en diciembre de 2015 se firm finalmente el Acuerdo de Pars. Auspiciado por la convencin Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climtico, el Acuerdo pretenda establecer medidas para la reduccin de las emisiones de los gases de efecto invernadero (GEI) y entr en vigor en noviembre de 2016 con el propsito de su plena aplicabilidad para el ao 2020, tras la finalizacin de la vigencia del Protocolo de Kyoto de 1997. El documento recoge una amplia gama de recomendaciones de polticas pblicas y requiere de los pases firmantes que revisen peridicamente sus niveles y actualicen sus acciones al respecto. La Unin Europea tom el liderazgo en las negociaciones que superaron momentos crticos de desacuerdo entre algunos de los 174 pases participantes. Las conversaciones celebradas en Marrakech en 2016 han proseguido la monitorizacin del Acuerdo de Pars, no slo respecto a la financiacin general, sino muy especialmente respecto al apoyo prometido a los pases en desarrollo que ms dificultades encuentran para romper la relacin perversa entre desigualdad y exclusin social.

Tras el triunfo del populismo reaccionario en las presidenciales estadounidenses, el presidente Donald Trump anunci la retirada de EEUU del Acuerdo de Pars, en base a sus promesas durante la campaa electoral, para facilitar sin restricciones el proteccionismo industrial estadounidense. Pese a que el resto de los signatarios del Acuerdo han reiterado su compromiso y desecharon una eventual retirada del mismo, buena parte de los pases latinoamericanos muestran su creciente preocupacin. Recurdese que casi tres cuartas partes de los ciudadanos de la regin, uno de los porcentajes ms elevados en el mundo, consideran que el cambio climtico es un problema muy serio. Los pases latinoamericanos y caribeos son muy vulnerables al problema del calentamiento. Un aumento significativo en las temperaturas mundiales conducira en un perodo no muy largo de tiempo a una reduccin de la tierra cultivable, la desaparicin de islas de baja altitud y las regiones costeras, as como a fenmenos meteorolgicos ms extremos en muchos de estos pases.

En los tiempos que corren, parece implausible articular una nica respuesta a los problemas planteados. La visiones normativas varan desde las sugerencias de las soluciones tecnolgicas, o las energas renovables, a la opcin del decrecimiento, la soberana alimentaria y hasta la opcin de ltimo recurso de la geoingeniera. Por su parte, la UE promueve la economa circular para transformar los residuos en nuevos materiales. Recurdese que Europa produce ms de 2,5 millones de toneladas de residuos al ao. Ms de la mitad de estos residuos (un 63%) son minerales y provienen de la extraccin minera y la construccin. Aunque muchas veces el enfoque se pone en el ciudadano, slo el 8% de los residuos proviene de los hogares europeos. Europa pierde actualmente cada ao unos 600 millones de toneladas de materiales contenidos en los residuos, que podran ser reciclados o reutilizados. Solo se recicla alrededor del 40% de los residuos producidos por los hogares de la UE.

Todo apunta a que nos encaminamos haca el suicidio climtico, alentados por un modelo econmico neoliberal insaciable. Frente a su militante negacionismo, no slo cabe contraponer el acuerdo cientfico prcticamente unnime de que el calentamiento global ha sido inducido por las pautas desenfrenadas del consumo humano. La movilizacin meditica y social es imprescindible para evitar la crnica de una muerte anunciada.

Luis Moreno y Daniele Conversi. Profesores de Investigacin del CSIC e Ikerbasque-EHU/UPV.

Fuente: http://blogs.publico.es/otrasmiradas/9411/suicidio-climatico/



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