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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-07-2017

Una mirada desde Pradera, Valle del Cauca
Los vividores de la paz

Jos Antonio Gutirrez D.
Rebelin


Durante muchos aos se dijo que quienes se oponan a la paz, y especficamente las fuerzas detrs del uribismo, eran los sectores que vivan de la guerra. Bien se sabe que la guerra ha significado miles de millones de dlares, que se han canalizado en contratos, sueldos y viajes que han beneficiado a un sector de la poblacin que jams tuvo que poner una gota de sangre en el enfrentamiento armado, pero que recogi esos millones a manos llenas. Hoy tenemos un nuevo fenmeno: los vividores de la paz. En realidad el fenmeno no es tan nuevo: desde hace dcadas que existe un sector de profesionales, tanto de derecha como de izquierda, que han hecho carrera como mediadores y asesores en un conflicto en el cual no han tenido parte directa. Ahora se re-encauchan ya no como mediadores en el conflicto, sino que como gestores de paz, asesores del post-conflicto, pedagogos de la paz, etc. Al parecer, gran parte de los recursos que la comunidad internacional ha destinado para el post-conflicto, se quedar enmaraada en esa telaraa de asesores, gestores, pedagogos, mediadores profesionales; ir, como siempre, a las ONGs y fundaciones que se inventen, y muy poco es lo que llegar a las comunidades que verdaderamente padecieron el rigor del conflicto armado en carne propia. Es la historia del pas y es la historia de la cooperacin internacional. Como dice un proverbio haitiano, la plata va a donde ya hay plata.

Un ejemplo de esto se puede ver, a pequea escala, en la zona rural del municipio de Pradera en el Valle del Cauca. Un dirigente del sindicato campesino ASTRACAVA, adherido a Fensuagro, nos explica que hasta ahora, a las administraciones no se les ve voluntad poltica de ayudar a que el proceso sea ms efectivo ac en el municipio. Sigue implementando el gobierno sus polticas de limosnas, programitas que toda la vida ha utilizado para mantener el pueblo adormecido antes peor, porque la politiquera est cogiendo es fuerza, porque como ya no hay FARC, estn volviendo los politiqueros a los pueblos ms alborotados que antes y creando grupitos para llegar a la comunidad. El post-acuerdo le est abriendo las puertas a los politiqueros y los corruptos para que sigan haciendo de las suyas. Esto no est nada fcil.

Sobre la aparicin de organizaciones con el nico fin de captar recursos por parte de oportunistas, nos explica este dirigente que esto no es un problema que se viva slo en Bogot y las grandes ciudades, sino que de la mano de estos politiqueros, es un problema que ya se est viviendo en las mismas comunidades. Por ah andan hablando de crear un Consejo Comunitario all en Bolo Blanco, Retiro, La Feria, El Nogal, donde nunca ha habido afros. Dentro de ellos hay unos educadores rurales. Esto no es algo tan inocente, porque estamos buscando la figura de una Zona de Reserva Campesina para la parte alta de Pradera, y esto enredara todas las cosas. Bolo Blanco est complejo, porque tambin estn hablando individualmente con campesinos para que firmen para declarar el territorio zona protegida, que sera otro complique. Y andan tambin los soldados del Batalln Codazzi haciendo dizque desminado humanitario, pero eso debera ser con las FARC-EP, y ellos andan solos pensamos que andan haciendo inteligencia, viendo los recursos del territorio y estudiando a la comunidad, quizs tienen contratos en mente para empresas extranjeras, no sabemos, pero hay mucha desconfianza que se hagan las cosas as.

Tambin los politiqueros andan creando asociaciones en San Isidro ac inventaron una que se llama ASCASP. Primero le haban colocado Comit Cvico y Social de San Isidro, y nosotros les dijimos que ese nombre era prcticamente suplantar la Junta de Accin Comunal legtima y entonces se inventaron ese otro nombre. Ah hay unos funcionarios pblicos de la actual administracin [ed. del Partido de la U], una educadora, algunos pensionados que llegaron a vivir comprando fincas de veraneo y alguna poblacin flotante, que de pronto vienen de vez en cuando a la comunidad. De todo menos campesinos, si hay habr tres, como mucho, creo que uno, pero poquiticos, que se han dejado influenciar por los politiqueros. Se est hablando de mucha plata, y eso, para los oportunistas, es como miel para las abejas.

Hay muchas expectativas, nos dice una compaera de la Junta de Accin Comunal de San Isidro, hablan de plata por todas partes, de muchos recursos, pero no se ve plata ni para la gasolina de las maquinarias. Ahora el alcalde dice incluso que estn quebrados. Pradera es una de las zonas priorizadas para el post-acuerdo mediante los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial, los PDET. Pero en el PDET est claro que deben participar es organizaciones consolidadas, los que hemos frenteado todo el proceso y no unos advenedizos que andan politiqueando, dice el dirigente de ASTRACAVA. La compaera de la Junta agrega que el PNUD est apareciendo a hacer acompaamiento con las comunidades, dizque para construccin de paz, implementacin de los acuerdos y los PDET. Se les ve mucho afn de penetrar a los territorios, como para darse reconocimiento, llegar a ser contratantes en el tema de implementacin, como para posicionarse. Lo mismo el Instituto Mayor Campesino, cuando ellos nunca hicieron presencia en los territorios y menos con los temas que andan ahora, de diplomados. Nunca los llegamos a ver en el territorio cuando la vaina estaba pesada, cuando fue tan fuerte el paro que se hizo agrario, porque ellos en una presentacin dijeron que acompaaban el tema de derechos humanos. Pero el PNUD nunca se apareci entonces, a pesar que tuvimos muertos, heridos y detenidos. Y ahora con la implementacin aparecen como un gran apoyo segn ellos. Vienen trabajando muy de la mano con la gobernadora.

El dirigente campesino termina con una reflexin sobre el rol que todo este negocio del tema de la paz est teniendo frente a los procesos organizativos que tanto sudor y sangre les han costado. Eso ayuda a que la comunidad se fragmente porque hasta ahora el gobierno no invierte nada para el desarrollo de las comunidades, y los politiqueros aprovechando cualquier migaja que llega, desde la administracin, la captan para ellos utilizarla diciendo que eso es gestin de ellos, y que le traen ayuda a la gente. Utilizan la poca inversin del municipio para engaar a la gente, diciendo que es gestin de ellos, cuando eso es deber de la alcalda. Los programas asistencialistas los utilizan es para hacer politiquera.

El gobierno no tiene un presupuesto para la construccin de paz y el cumplimiento de los acuerdos adquiridos con los insurgentes de las FARC-EP. Antes bien sigue aumentando el presupuesto militar; en temas como la sustitucin de cultivos ilcitos, se muestra incapaz de comprometer una cifra cercana como la que ha invertido en la guerra contra las drogas. As las cosas, las perspectivas para el acuerdo ya no se ven slo difciles por la falta de voluntad poltica, sino que tambin por mera incapacidad fiscal. Incapacidad fiscal que, hay que decirlo, tambin se deriva de falta de voluntad poltica. As que lo que se logre implementar, pasar fundamentalmente por la asistencia internacional, que a travs de mltiples agencias, ya viene llegando. Todos alistan los colmillos y las chequeras. Cada uno ve qu saca con la industria de la paz. Ya hay los que estn formando sus nuevas ONGs como gestores, promotores o pedagogos de paz. Alguno habr que acumule ganancias. Las comunidades, sin embargo, seguirn acumulando, con toda seguridad, carencias, violencias e incumplimientos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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