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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-08-2017

Per
La marea social

Gustavo Espinoza M.
Rebelin


El alza de la marea social, le est costando mucho a Pedro Pablo Kuczynski. Por lo pronto, ya perdi casi 7 puntos en la encuestas de opinin, en las que cay al 36% la estima ciudadana a su gestin gubernativa.

Claro que, en algunos casos, puede interpretarse esta prdida como la consecuencia de los conflictos de maestros, mdicos y trabajadores de la salud, que se juntaron; y en otros, como el resultado de una poltica exterior injerencista, que fue cuestionada por diversos analistas de la diplomacia internacional. Pero en verdad, fue una extraa suma de los dos factores, lo que incidi ms claramente en el estado de nimo de los peruanos.

De alguna manera la concentracin celebrada el martes 8 de agosto en la Plaza San Martn, en repudio a la cita de cancilleres de algunos pases de la regin empeados en condenar a Venezuela; permiti tener una visin ms precisa del asunto: la gente rechaz en el mandatario peruano su obsesin por ocuparse del escenario exterior, sin hacer nada por encarar y resolver las demandas sociales de los trabajadores del magisterio, de la salud y otros.

Se la reproch todo: desde el hecho que en el mensaje presidencial de Fiestas Patria dedicara un prrafo completo para atacar a Venezuela y expresar su solidaridad con los vecinos de ese pas, hoy en el Per; en tanto no dijo una palabra de las huelgas que, con fuerza, tocaban ya las puertas de las oficinas gubernativas peruanas.

Por qu para los venezolanos que llegan, todo; y para los peruanos en lucha, nada? fue la expresin ms sentida y reiterada en esa jornada. Y es que, en efecto, ms all de las simpatas o adhesiones que pudiesen concitar los trabajadores en lucha, la gente no entiende cmo el gobierno peruano dispone de asistencia moral y material para los desertores de la Patria de Bolvar, pero calla en todos los idiomas cuando se trata de un conflicto que mueve a millares de personas, no slo en Lima, sino por lo menos, en 12 regiones del pas.

Por eso, la caricatura de Carlos Tovar Carln- insertada en el diario La Repblica del da siguiente, se convirti en Viral en las redes sociales. Una enorme multitud protesta, ubicada ante las ventanas del Canciller Ricardo Luna, y las palabras de ste que, a sus homlogos de la regin, les dice: Hay que exigirla a Maduro que escuche la voz de su pueblo. S, claro, la voz de su pueblo, que PPK no escucha.

La cita de los Cancilleres fue, virtualmente, el Parto de los Montes. Al decir de los augurios de la Prensa Grande. Habran de salir medidas concretas, contra la administracin de Caracas; pero no sali nada. Apenas un texto formal de toma de posicin contra el rgimen bolivariano que bien pudo haberse escrito cinco aos antes, o hasta en 1992, cuando el frustrado golpe reaccionario contra Hugo Chvez. El texto, sera el mismo: la condena al gobierno de Venezuela, su caracterizacin como dictadura, el llamamiento a rechazarlo, y su respaldo a las acciones sediciosas que se operan en el pas llanero. Pero nada ms. Ni ruptura diplomtica, ni suspensin de relaciones, ni retiro de embajadores, ni abandono de vnculos econmicos. Nada.

Palabras entonces. Meras palabras. Hechos? Ninguno. Acciones? Nada. As de simple: slo una sucesin de temas que incumben exclusivamente al pueblo venezolano y que no ameritan para nada una injerencia exterior. En otras palabras, la incapacidad para convertir en hechos, las proclamas ms encendidas de las bandas sediciosas.

Por lo dems, ellas hicieron el ridculo. Se convocaron, inicialmente en la Plaza San Martn; pero no pudieron usar ese escenario que estaba colmado de maestros que podran haberlos sacado en quema. Se parapetaron, entonces, hurfanos de entusiasmo, en la reducida Plaza Francia, donde se congregaron ms camargrafos, fotgrafos, reporteros, periodistas y otros que manifestantes. Estos ltimos, que no pasaron de muy pocas decenas, sumaron dos segmentos: el de los venezolanos residentes de los 12,000 que estn oficialmente en el Per, asistieron 35- y el de los activistas del APRA convocados por el Presidente de la Asociacin de Enemigos de Venezuela, que preside el congresista Jorge del Castillo. No fueron ms de 10. Sus palabras, lanzadas al viento, fueron reproducidas por todos los medios de comunicacin a su alcance, pero callaron ante lo que ya en ese instante, se prevea: el fracaso de la Cita de Torre Tagle. Flor de Mara Gonzales la nueva Secretaria General del PC- hablara por la tarde en la Plaza San Martin ante un auditorio por lo menos diez veces ms numeroso.

En las plazas y las avenidas de la capital y en ms de 12 ciudades del interior del pas, se desarrollaron, en paralelo, las movilizaciones populares. Centenares de miles de Maestros, padres de familia, estudiantes, mdicos, enfermeras, obstetras y activistas de la solidaridad de diversos segmentos, se juntaron para doblegar la resistencia del gobierno.

La huelga de los Maestros, por su duracin -ms de 40 das- por su extensin: casi 12 regiones del pas y por su convocatoria; ser quiz recordada como el mayor y mas grande conflicto social en lo que va del nuevo siglo. Fue antecedido por otras movilizaciones casi locales: Conga, Bagua, o las Bambas; pero comprometi en verdad a todo el pas, de frontera a frontera.

Es claro que los maestros rebasaron largamente la estructura sindical el SUTEP- que formalmente los representa; y es verdad tambin que en su lucha asom un rasgo detectado desde antes: el sentido horizontal de la unidad. Ante la inopia de las Vanguardias, las bases coordinan entre s. Mientras los de arriba disputan cupos electorales; los de abajo enarbolaban legtimas banderas, y luchan por ellas.

Hay extremistas entre ellos? Y qu se esperaba? Qu los extremistas salieran a la calle a vivar a PPK, o a demandar su alianza con Keiko Fujimori? Si lo hicieran, no seran extremistas, sino simplemente idiotas.

A quienes dicen que los maestros en lucha son terroristas, les respondi un ingenioso internauta mostrando una foto de la Avenida Abancay abarrotada de gente: Aprovechen y tomen una foto a esta multitud, que nunca ms y en ninguna parte del mundo, vern a tantos terroristas juntos.

Los Maestros constituyen un segmento secularmente explotado en la vida nacional. A Jos Antonio Encinas -una esclarecida figura del pensamiento peruano- se le atribuye una frase: La ms alta funcin a la que puede aspirar un ciudadano en una democracia, es la de Maestro de Escuela. Pues bien, en el escenario nacional, objetivamente, es la ms baja. Sin hacer escarnio de ninguna actividad remunerada, un polica de seguridad, o una secretaria de empresa que inicie su oficio, percibe un ingreso salarial que, por lo menos, duplica al que obtiene un docente con 30 aos de servicio, y que labora en los lugares ms inhspitos del pas.

Que en profesionales que trabajan en condiciones tan pauprrimas, se incuben ideasmaximalistas -como las llaman algunos analistas-, no debiera sorprender a nadie. Debiera ms bien llamar la atencin que haya personas que acepten esa realidad, y no estallen ante ella.

Por lo pronto, las negociaciones entre el gobierno y los maestros, han comenzado mal. El jueves, PPK convers con los que NO estn en huelga. Y ms bien cerr las puertas a quienes SI hacen uso de esa herramienta de lucha. Qu pretende? Dividir al gremio? Castigar a los docentes?. Es bueno que se le diga que ese camino, conduce a la derrota. La marea social terminar por ahogar al rgimen.


Gustavo Espinoza M., miembro del Colectivo de Direccin de Nuestra Bandera. http://nuestrabandera.lamula.pe

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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