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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-08-2017

Siria
Hay luz al final del tnel

Eduardo Luque y Bashar Barazi
TopoExpress


Tal y como hemos venido sosteniendo a lo largo de estos seis aos, la situacin militar es el elemento determinante de la accin poltica. Evidentemente, otros factores influyen: la correlacin interna de las fuerzas polticas, el apoyo social, la situacin internacional En varias ocasiones hemos utilizado el anlisis del general prusiano Kark von Klausewitz para entender los procesos polticos que se sucedan en la guerra siria. Klausewitz y su visin de la guerra han impregnado hasta nuestros das los estados mayores de los ejrcitos, de Ludendorff a Kriege, y la poltica, de Marx y Engels a Lenin (que lo consideraba como el texto ms importante de la filosofa de la guerra). El general prusiano sostena en su obra De la Guerra que: la guerra es la prolongacin de la poltica por otros medios, pero sin dejar de ser parte de ella. Es un medio, y su finalidad es siempre poltica.

La batalla de Alepo, tal y como la hemos calificado, fue el punto de inflexin, el fiel de la balanza en esta guerra de agresin; la recuperacin de esta ciudad a manos del ejrcito sirio y la derrota de las fuerzas mercenarias, fue la antesala del colapso de los grupos terroristas. Sus valedores (EEUU, Turqua, Francia, Inglaterra Arabia Saudita y Qatar) vieron en esa victoria cmo la correlacin militar caa del bando sirio. Las provocaciones, los esfuerzos para rearmar a los grupos terroristas, la presin internacional y la amenaza de la internacionalizacin (an ms!) del conflicto fueron vanas. El cambio de postura de los contendientes tuvo que ir parejo al avance sostenido del ejrcito sirio.

El ltimo en reconocer la realidad sobre el terreno ha sido Arabia Saudita. A finales de agosto el canciller saud Adel al-Yubeir, diriga una carta al principal grupo opositor sirio apoyado por Riad, el Alto Comit de Negociaciones (HNC, en ingls) sealando una obviedad: la desastrosa situacin militar sobre el terreno obliga a un realineamiento poltico. La derrota y la salida del poder de Bashar al-Assad se antoja imposible. La discusin poltica slo se centra ahora en cunto tiempo quiere permanecer en el poder al-Assad.

El diario libans Al-Ahed News ha informado de que la monarqua saud iniciar una ronda de informaciones con los grupos opositores a Damasco para indicarles de sus intenciones. En este momento, la oposicin siria y Arabia Saud aceptan que Al-Assad pueda permanecer en el poder durante 18 meses ms, hasta la formacin de un gobierno de transicin, y el derecho del actual presidente a postularse nuevamente como candidato en las futuras presidenciales. Se garantizara la seguridad de las instituciones sirias, la participacin de todos los grupos tnicos en las elecciones presidenciales y, por ltimo, se asegura el fin de los combates en particular en Idlib, aumentando la cooperacin entre el ejrcito Libre de Siria (ELS) y el ejrcito nacional contra las fuerzas terroristas. Por su parte el portal de noticias israel DEBKAFILE, cercano a la inteligencia israel, reconoca el fracaso de la poltica saud. El ttulo del artculo no puede ser ms evidente: El juego saud en Siria fracas y Al-Assad es el ganador.

Desde el inicio de la crisis en marzo del 2011, Arabia Saudita se convirti en el gran financiador del terrorismo en Siria. Riad financi tambin un denominado Alto Comit de Negociaciones cuya cabeza ms visible era Riad Hiyab (ex primer ministro que desert en julio de 2012, tras un mes en el cargo y cuando los medios aseguraban la cada inminente de Al-Assad). Este cuerpo opositor haba sido la cara amable de la oposicin. Marginado en la escena siria, sin influencia en el interior del pas, sin poder real ms all de los intereses de Riad, serva para proporcionar imagen poltica a los grupos terroristas que cometan actos abominables contra la poblacin civil. El encuentro entre el canciller saud y este grupo opositor traa un mensaje aadido: el presidente sirio, Bashar Al Assad, permanecer en el poder y los integrantes del Comit tienen que presentar una nueva visin o se alcanzar una solucin siria sin la oposicin.

Para el grupo opositor, que haba focalizado su poltica en la salida rpida de Al Assad del poder, ha sido un golpe demoledor. En realidad la situacin sobre el terreno es el elemento central. La decisin de Donald Trump de suspender el programa de formacin y armamento de unidades del Ejrcito Libre de Siria marca las negociaciones y las nuevas propuestas polticas. Los grupos terroristas, cada vez ms arrinconados en la frontera iraqu, sin perspectiva de victoria, han acumulado recursos para presentar una ltima batalla defensiva en Deir Erzzor y Al-Raqa. El eje que se dibuja en estos momentos (que incluye a Hizbol, Bagdad, Tehern, Damasco y Mosc) hace insostenible la situacin de estos grupos, aunque an provocarn mucho sufrimiento. La nica esperanza para el DAESH es que Washington utilice a los supervivientes para crear nuevos conflictos en Asia Central, intentando desestabilizar tanto a Rusia como a China.

El jefe de la diplomacia saud muestra una nueva visin para la oposicin que no es otra que negociar con Al Assad. Pretenden volver a Damasco en el marco de una reconciliacin integral y tener alguna baza negociadora antes del colapso final de los grupos armados.

Siria ha cambiado desde el inicio de la crisis; a da de hoy no es la misma y eso se aplica tambin para Arabia Saudita. Desde comienzos de ao cerca de 600.000 personas han regresado a sus casas despus de convertirse en desplazados internos segn informes de la Organizacin Internacional para las Migraciones (OIM). Siria va recuperando poco a poco su poblacin desplazada. Si titnico ha sido el esfuerzo militar an por acabar, no ser menor el esfuerzo por la reconstruccin.




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