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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-08-2017

Per
La justa causa de los maestros

Gustavo Espinoza M.
Rebelin


La lucha del magisterio peruano -y su prolongacin luego de las tratativas frustradas del fin de semana- obligan a mirar las cosas con la mayor objetividad. Y exigen el ms alto sentido de comprensin hacia una causa la del magisterio peruano- que es usada por unos, y vilipendiada por otros. Urge, a la luz del conflicto de hoy, resumir algunos conceptos centrales.

1.- La legalidad de la huelga magisterial.

El Gobierno ha resuelto declarar ilegal la huelga magisterial. En contraste, cabe preguntarse cuntas huelgas han sido declaradas legales por la administracin actual. Ciertamente que ninguna. No es que todas las otras hayan sido consideradas reamente ilegales, sino que las autoridades buscan usar el trmino hoy, para desarrollar acciones punitivas contra los docentes: Descontar salarios, y despedir profesores.

Lo primero, ha ocurrido antes. En las huelgas histricas contra Morales Bermdez -en la segunda parte de los aos 80 del siglo pasado- nunca fueron pagados los salarios de los maestros, muchos fuimos subrogados primero, y trasladados irregularmente despus en el empeo de quebrar la lucha sindical de entonces. Pero esos fueron aos como se suele decir ahora- de dictadura militar, en los que los procedimientos legales resultados avasallados por un rgimen que, adicionalmente, autoriz el despido masivo de dirigentes sindicales de todas las reas productivas, con motivo del Paro Nacional del 19 de Julio de 1977.

En otros conflictos, eso no ocurri. Suspendida, o levantada, la huelga. todos los Trabajadores de la Educacin volvieron a sus aulas, y continuaron sus tareas bajo un compromiso que se cumpli en todos los casos: recuperar las horas de clase no dictadas. Hoy se habla de prolongar hasta enero el ao escolar para que los alumnos no se perjudiquen, pero quien dictar esas clases? No sern acaso los maestros que hoy estn en huelga? Si les pagan entonces, no habr ninguna irregularidad en el tema.

2.- La Representatividad legal.

Sobre todo algunas conductoras de programas de la TV han puesto nfasis en subrayar que esta huelga carece de legitimidad porque es convocada por un organismo legalmente no reconocido. Esto, por cierto, basadas en el hecho que no es la direccin nacional del SUTEP la convocante de la accin, sino el CONARE, un organismo no reconocido. Esa idea ha sustentado otra: no se puede dialogar con un organismo que legalmente no existe.

Las huelgas responden a la voluntad de los trabajadores. Y sus organizaciones representativas que las decretan- nunca fueron reconocidas desde un inicio. Al contrario, fueron legalizadas como consecuencia de duras luchas sociales. La misma CGTP, refundada en junio de 1968, fue reconocida legalmente slo en enero de 1971. Sus acciones de lucha anteriores, y su participacin activa en las movilizaciones laborales de entonces, fueron ilegales?. Por cierto que no. Fueron admitidas al margen de un debate formal, como realidades objetivas; y las autoridades debieron discutir y tratar con los representantes de los trabajadores, independientemente de su inscripcin, o no, en los registros formales.

Muchas veces, la inscripcin, o el reconocimiento de estructuras sindicales, fue posterior a duras luchas libradas por los trabajadores en todos los niveles. Los ejemplos abundan.

3.- Los sesenta das de conflicto

Una huelga magisterial que dure sesenta das -se ha dicho- har que los nios pierdan inexorablemente al ao escolar. Y esto, afectar a los ms pobres, que estudian en los establecimientos del Estado. Aqu hay falsedades, pero tambin mensajes.

Los maestros del Cusco fueron los que iniciaron su huelga el 17 de junio de este ao. Pero la levantaron. Y ahora estn trabajando. En otros lugares de pas, la huelga se inici ms tarde, y de manera escalonada. Hoy los huelguistas ms antiguos cumplen 38 das, pero otros apenas tienen un par de semanas. Lo que ocurre, es que el conflicto se ha extendido por la inopia del gobierno, y no por culpa de los sindicatos. De eso, hay que ser conscientes.

Por lo dems, el mensaje es claro: Hay que matricular a los nios en los colegios privados. As no se perjudicaran por las huelgas de los maestros.

4.- El dilogo.

Todos coinciden en sealar que en el Dilogo est la solucin del problema. Lo que ocurre es que objetivamente el gobierno no quiere dialogar. Puede entenderse que, en otros pases, o en otros escenarios, haya sido preciso y hasta til dialogar a travs de intermediarios o en cuartos separados. Pero en el Per nunca ha ocurrido eso. Y mucho menos en materia de conflictos laborales. El Trato Directo, la Junta de Conciliacin o el abordaje del tema por las altas autoridades del sector, ha sido siempre una prctica. En los aos de Velasco Alvarado, el general Sala Orosco ministro de Trabajo- reciba a los trabajadores en huelga y a los empresarios, y resolva cara a cara los conflictos sociales. Incluso, Juan Velasco recibi a los maestros con Horacio Zevallos al frente, aunque el SUTEP no estaba legalmente reconocido.

Que PPK se haya reunido con quienes no estn en huelga para que se comprometan a levantar una huelga que no hacen, raya en lo pattico. Pero que, adicionalmente, la Ministra de Educacin no quiera tratar con los dirigentes de la huelga magisterial, linda ya en el extremo del ridculo.

5.- La Evaluacin.

Se ha dicho hasta la saciedad que los maestros rechazan la evaluacin. Habra que decir, en primer lugar, que esa evaluacin no se justifica. Alguien evala a los Mdicos, a los ingenieros, o a los economistas, cuando ejercen su profesin? Los Maestros -como todos los otros profesionales- reciben una formacin acadmica que los faculta para ejercer la docencia. Pueden ser capacitados -o recibir cursos de perfeccionamiento para su funcin- pero aprueban esos cursos. No tienen que someterse a ninguna evaluacin adicional. Ella, sin embargo, se ha institucionalizado.

Cabe preguntarse si un medico es inhabilitado para ejercer su profesin si no cura a los enfermos que trata; si un abogado pierde su carrera porque no gana tres juicios consecutivos; si un Juez se va a su casa porque no resuelve tres casos pendientes; o si un Fiscal es destituido porque no abre instruccin contra ciertos acusados. Por qu entonces se quiere inhabilitar a un maestro? Si el Estado lo form insuficientemente, debe suplir esa deficiencia y formarlo bien. Por lo dems es ridculo ponerse en el extremo de lo que pasa si los maestros no aprueban tres veces su evaluacin. Eso podra ocurrir en un caso, o en dos; pero miles de maestros no slo que no necesitan ser evaluados, sino que hasta podran darse el lujo de evaluar a funcionarios del Ministerio de Educacin que no distinguen entre San Martn y Bolvar, ni saben quin proclam la a Independencia del Per en 1821.

Temas como otros podran ser simples paparruchadas como aquello que la huelga es poltica. Pero todos deben ser enfrentados con claridad y firmeza. La justa causa de los Maestros, habr de vencer.


Gustavo Espinoza M. es miembro del Colectivo de Direccin de Nuestra Bandera. http://nuestrabandera.lamula.pe

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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