Portada :: Argentina
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-09-2017

Santiago Maldonado: crnica de una desaparicin forzada

Andrea Barriga y Ariel Petruccelli
Sin Permiso


Es una tarde soleada en el valle neuquino, con algunas nubes que forman en su unin una posible tormenta observamos la ciudad en su movimiento constante y nos preguntamos Dnde est Santiago Maldonado? Chew mley am Santiago Maldonado? Un eco queda retumbando en el ambiente, el eco de su ausencia

Chew mley am?...

Chew mley am?

Chew mley am?...

***

Es sabido por casi todos y todas las valletanas que las nubes que all en el oeste forman la tormenta son nubes de agua, como se les dice a las nubes que en algn lugar de su recorrido descargan su lluvia. Estas tormentas son formadas en el Pacfico y habitualmente disparan sus aguas en la zona cordillerana, la cual tiene grandes valles con lagos de aguas trasparentes y muy fras e infinitos cursos de agua dulce que se entrecruzan, correntosos, hasta desvanecerse ya en el ocano Pacfico, en el oeste, ya en el Atlntico. Cuando uno avanza hacia el este, hacia el Atlntico, el paisaje cambia bruscamente. Desaparecen los frondosos y mgicos bosques cordilleranos, se esfuma la zona montaosa y volcnica -con picos de hasta 3.776 metros de altura- plagada de pasos que se transitan en ambos sentidos, de este a oeste y viceversa. En esta zona, la cordillera de los Andes va descendiendo en altura hasta juntarse, al sur, con los ocanos. El paisaje que nos espera por delante es ahora diferente: una planicie rida que se extiende por ms de 500 kilmetros, helada en invierno y trrida en verano, cuya vegetacin no supera el metro y medio de altura. Pequeos arbustos agazapados, plantas de espinas puntiagudas, liebres, guanacos, zorros y andes, araas y vboras son algunos de los sobrevivientes en este clima hostil, en el que los cursos de agua escasean, sobre todo en el verano, cuando las temperaturas mximas superan los 35C. Toda esta superficie fue antiguamente el fondo del ocano. Este panorama se extiende por cientos de kilmetros hasta el Atlntico, que es contenido por acantilados en los cuales las olas golpean con el nehuen de kvrvf (la fuerza del viento), como reclamando un territorio que antao fue suyo.

En este espacio, al que los mapuche llaman Wallmapu, las relaciones sociales que se desarrollan son intrincadamente multidimensionales. Antiguamente, comunidades trashumantes de las gentes de la tierra recorran los kilmetros que separan el Pacfico del Atlntico, buscando pastura para sus animales y comerciando continuamente. En la actualidad, convivimos en Wallmapu los descendientes de aquellos pueblos que se asentaron en estas tierras hace ms de 12 mil aos, los descendientes de los espaoles que llegaron al continente hace 500 aos, los descendientes de miles de europeos que arribaron huyendo de la miseria y de las guerras, dos estados nacionales que empezaron a conformarse hace 200 aos y an hoy continan empecinados en desconocer su carcter colonial (en relacin a los pueblos originarios), y las grandes empresas transnacionales que empezaron a llegar hace poco ms de un siglo, por la tierra y las pasturas, y que hoy vienen por la riquezas ictcola, el petrleo y los minerales. La convivencia es muy compleja.

En esta regin, la poblacin se dedica a muchas y diversas actividades. La misma se divide en ncleos urbanos de gran crecimiento en los ltimos aos, y extensas y casi despobladas zonas rurales. La urbe ms grande del territorio es Temuco con 245.347 hab., seguida por Neuqun con 231.780 hab., San Carlos de Bariloche con 113.450 hab., y Padre las Casas de 58.795 hab. Todas estas tierras fueron apropiadas para los estados-nacin de Argentina y Chile, por medio de una violenta invasin a los territorios mapuche que tuvo lugar a fines del siglo XIX, y que se conoce popularmente con los indignos nombres de Conquista del Desierto y Pacificacin de la Araucana. As, Temuco y Padre Las Casas pertenecen a Chile, y Neuqun y San Carlos de Bariloche a la Argentina. Mientras ms al sur, menos urbanidad.

Hay una porcin de la poblacin que an sigue produciendo sus medios de vida. Suelen ser pequeos productores que han logrado mantener un pedazo de tierra, y tambin comunidades indgenas que han resistido su desintegracin por ms de 500 aos. Tambin estn los artesanos que viven de la venta de su produccin manual, y muchas veces mantienen la movilidad intercordillerana que tuvo siempre la poblacin de esta regin. Es que la divisin poltica creada a fines del siglo XIX entre Chile y Argentina, tomando el cordn montaoso de los Andes como punto divisorio, no tom en cuenta que en realidad esto nunca fue un impedimento para el contacto sociocultural entre ambos lados. Y aunque lo hayan intentado prohibir de diferentes maneras, la tradicin ha sido ms fuerte y se mantiene en la actualidad un constante intercambio e interaccin de saberes, costumbres, personas, bienes, servicios y culturas. La cordillera es un puente, no una barrera.

***

La zona de los lagos, como se conoce la parte norte y centro de la Patagonia, es tambin un lugar de encuentros. Personas de todo el mundo y de todas las edades disfrutan de estos paisajes maravillosos mientras andan a pie, con su mochila en la espalda, caminando kilmetros hasta que algn vehculo les ofrece un viaje sin costo hasta la prxima parada. Muchas de ellas aprenden a hacer artesanas en el camino, y es con la venta de las mismas que van sustentando los gastos del viaje. Algunos recorren as varios pases.

Un joven, nacido en 25 de Mayo, provincia de Buenos Aires, recorri de esta forma Argentina, Uruguay, Brasil y Chile. En este ltimo pas, se haba quedado con amigos que le regal la vida, y a sus 28 aos tatuaba para ganarse el pan. Su pertenencia era al mundo. Su apodo, el Brujo, describe a un joven interesado por el conocimiento de las hierbas medicinales de su tierra. No es mapuche, pero se reconoce en cualquier causa que considere justa. Cuando as lo crea, no tena problemas en luchar junto a quienes estuvieran luchando. Apoy la protesta de pescadores de Chilo cuando una empresa tir salmn podrido cerca de la costa generando una marea roja, contaminacin de moluscos comestibles, que puso en jaque a los habitantes de la isla que se dedican a recolectarlos y venderlos. Con esa filosofa libertaria de la vida, Santiago Maldonado cruz una vez ms la cordillera de los Andes con intencin de pasar algunos das en la comarca de El Bolsn, provincia de Ro Negro, con sus otros amigos, y luego ir a visitar a su familia a 25 de Mayo. Segn sus proyectos, volvera a Chile a tatuar nuevamente para juntar algunos pesos que le permitieran cumplir otra de sus metas: cruzar el Atlntico, rumbo a Espaa

Sin embargo, los acontecimientos tomaron otro rumbo. Santiago estuvo en El Bolsn vendiendo artesanas; de all se dirigi a la Pu Lof Mapuche de Cushamen, una comunidad de resistencia que ocup una pequea superficie en 2015, en el noroeste de la provincia del Chubut. Para llegar a la comunidad hay que tomar la ruta 40 y viajar al menos cien kilmetros en un paisaje que es boscoso al principio, y luego se torna achaparrado y desrtico. Para quien le gusta viajar, como indudablemente es el caso de Santiago, la ruta 40 no puede obviarse. Recorre la Argentina en toda su extensin geogrfica, desde la Quiaca al norte hasta los remotos confines australes. Ruta mtica, transitarla toda, ms de 5 mil kilmetros, o por partes, es un placer para los viajeros. En esta ruta legendaria, sali al encuentro de Santiago una causa que l consider justa: la lucha desigual que mantiene una de las comunidades del pueblo mapuche contra la poderosa empresa Benetton.

***

La empresa Benetton es propietaria, desde el ao 1991, de 900 mil hectreas ubicadas en la zona de los Lagos, Chubut, y en la provincia de Buenos Aires. Este territorio, antes de la ocupacin violenta y genocida del ejrcito argentino, era tierra en la cual vivan los mapuche. No eran sus propietarios, porque no tenan sentido de propiedad como lo entiende el capitalismo y sus representantes. La sociedad y la tierra, para los mapuche, es una unidad. Se piensan a s mismos, y se sienten, gentes de la tierra: ellos le pertenecen a la tierra, no al revs. No eran sociedades pacficas como quiere el mito del buen salvaje. Tampoco vivan en una guerra constante destruyndose unos a otros, como lo pretende la leyenda negra. Tenan conflictos y generaban acuerdos polticos, como cualquier otro pueblo, para convivir en tan extenso territorio. Porque si bien es cierto que el territorio es inmenso, tambin es cierto que no todas las tierras son productivas. El clima de la Patagonia puede ser muy hostil.

Los estados argentino y chileno persiguieron, secuestraron, torturaron, servilizaron y asesinaron a miles de indgenas, incrementndose la violencia entre 1860 y 1890. A partir de entonces las tierras de la actual Patagonia pasaron a ser fiscales en un principio, vendidas casi inmediatamente a terratenientes de la oligarqua y a empresas extranjeras. Desde ese momento el acoso hacia los hermanos mapuche es no slo perpetrado por los estados sino tambin por los privados. Su objetivo, defender la propiedad capitalista de la tierra. Su mtodo: violencia y represin, incluso cuando eso implique violar las propias normas constitucionales de una repblica democrtica. La Constitucin Nacional Argentina modificada en 1994 en el Artculo 72 inciso 17 establece: Reconocer la pre-existencia tnica y cultural de los pueblos indgenas argentinos (sic). Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educacin bilinge e intercultural; reconocer la personera jurdica de sus comunidades, y la posesin y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas ser enajenable, transmisible, ni susceptible de gravmenes o embargos. Asegurar su participacin en la gestin referida a sus recursos naturales y a los dems intereses que los afectan. Las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones. (negritas propias).

Irnicamente, los mapuche luchan amparados por la Constitucin, mal que les pese a las autoridades.

As es que despus de un largo proceso de organizacin la comunidad mapuche de Cushamen decide recuperar parte de sus tierras, e instalar la Pul Lof de Cushamen. La reaccin del Estado argentino defendiendo los intereses de la Benetton no se hizo esperar: la comunidad comienza a sufrir hostigamientos de diversa ndole, tanto de parte de agentes privados contratados por la empresa, como de parte de las fuerzas estatales: amenazas, detenciones, un puesto de gendarmera instalado en las inmediaciones, drones que sobrevuelan la zona, etc. En enero de este ao, Gendarmera ingres violentamente a la comunidad como castigo al bloqueo de una va frrea de carcter turstico: La Trochita, que paradjicamente tiene como itinerario un viaje qu, partiendo desde Esquel llega a otra comunidad mapuche asentada en la zona, la comunidad recuperada de Nahuel Pan. Pero a la comunidad de Cushamen la desalojaron. Hubo varios heridos y las dos chozas de madera que tienen como hogar fueron incendiadas junto a todos los bienes: apenas un par de colchones y ropa. Fue la primera cacera. Los gendarmes obtuvieron como presa, junto a otros jvenes que fueron detenidos, interrogados y golpeados, a Facundo Jones Huala, el Lonko de la comunidad, quien sigue preso en Esquel (a causa de un pedido de extradicin de la justicia chilena). Tambin detuvieron aquella vez a Ariel Garzi. Este ltimo realiz denuncias de acoso y detenciones ilegales por parte de la polica, an despus de transcurridos meses de aquella violenta represin. Amigo de Santiago Maldonado, no estuvo en la represin del primero de agosto, pero cuando se enter de que haba desaparecido, lo llam a su celular. Alguien atendi el telfono. Cuando fue a presentar esta prueba, le otorgaron la garanta de testigo protegido. La ministra de Seguridad Patricia Bullrich, sin embargo, devel su identidad.

***

Son muchas las personas que, sin ser mapuche, visitan la comunidad acompaando el reclamo. Artesanos, mochileros, viajantes, laburantes del lugar que se sienten solidarios con los hermanos mapuche. Porque muchas veces ellos, ciudadanos argentinos con plenos derechos, tampoco tienen acceso a las tierras, ni a las costas privatizadas de ros y lagos. Luciano Benetton con ms de 900 mil hectreas, el multimillonario Douglas Tomkins con 350 mil hectreas, Joe Lewis con 18 mil hectreas y Ted Turner con 5 mil hectreas, son propietarios de gran parte de la Patagonia, teniendo dentro de sus latifundios, lagos enteros y ros desde su nacimiento a su desembocadura.

En cada costa se lee: Prohibido Pasar. Propiedad Privada. La propiedad privada nos priva la libertad.

***

Santiago lleg a la Pu Lof de Cushamen decidido a acompaar la lucha que llevaban adelante los pei mapuche, ya no slo por la devolucin de la tierra, sino tambin como forma de denunciar el hostigamiento que sufran da a da, y pedir la liberacin de su Lonko.

El piquete se instal en la ruta 40. La misma atraviesa la estepa patagnica. Sube y baja segn los caprichos del terreno. La vista llega hasta el horizonte, a no ser que la cumbre casi desnuda de algn cerro aparezca ocultndolo. De a momentos hay cadas bruscas; algunas demasiado empinadas, otras que descienden suavemente hacia el cauce de algn arroyo o ro que tiene la voluntad de pasar por all. Es el caso del ro Chubut que atraviesa el territorio de la comunidad. Son tierras productivas. Puede haber vida social en ellas. Y es por eso que Benetton es tan receloso con las mismas. Las necesita para que los millones de ovejas que tiene pastoreen en la zona a fin de que produzcan la lana que es llevada como materia prima para sus empresas europeas. A nosotros slo nos queda el paisaje de las ovejas pastando y balando. A veces, sus voces semejan gritos de dolor que se escuchan acompaando al viento en una fra tarde de invierno.

***

Los gendarmes llegaron al piquete a la madrugada, cuando an no asomaba el sol. Se ve en las imgenes la figura desgarbada y bamboleante de Santiago, junto a media docena de pei que hacan el aguante. Un oficial lee la orden de desalojo. Comienza el operativo. Los pei se retiran. Decenas de gendarmes comienzan la persecucin a travs de la rida estepa. Los uniformados irrumpen tierra adentro, violando la orden legal que estableca meramente desalojar la ruta 40. Balas, gases lacrimgenos, gritos, cacera. Barren con las ruca de madera, sacan brutalmente a las mujeres y nios que se resguardaban adentro, las incendian. Y, mientras tanto, continan persiguiendo a su presa al grito de: agarren a uno. Los pei, y con ellos Santiago, consiguen llegar a la costa del ro Chubut, decididos a cruzar sus correntosas y glidas aguas.

All, junto al ro, fue la ltima vez que los pei vieron a Santiago. No alcanz a cruzarlo. Los gendarmes lo alcanzaron, lo golpearon, lo subieron a un unimog y se lo llevaron.

A Santiago se lo llev gendarmera. Y nosotros, mapuches, europeos, argentinos, chilenos, ciudadanos del mundo, nos seguimos preguntando: DNDE EST SANTIAGO MALDONADO?

Chew mley am?...

Chew mley am?...

Chew mley am?...


Andrea Barriga es profesora de historia y activista social en la Patagonia. Ariel Petruccelli es autor, entre otros libros, de Docentes y piqueteros y El marxismo en la encrucijada.

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/santiago-maldonado-cronica-de-una-desaparicion-forzada

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter