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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-09-2017

Entrevista a Beln Gopegui, novelista
"Muchos de mis libros procuran contradecir la idea de que 'esto es lo que hay', de que cualquier intento de transformacin real sera peor"

Lidia Fagale
UTPBA


Hay narraciones que son bellas, pero no siempre las ideas y las narraciones se acompasan en un mismo pentagrama literario. Y esto ocurre en tus obras literarias: Hay historias para contar, hay ideas para transmitir.

La resistencia a la sociedad del control, la religin del datasmo, la prdida de derechos y libertades, la sociedad, la poltica y el poder estn representados en tus ficciones. En Qudate este da y esta noche conmigo, Olga y Mateo desafan al bot (robot) de Google.

-Consideras muy acotada- aunque no es poco- la interpretacin que reduce la idea de resistencia y ofensiva de tus personajes solo a una pelea contra los paradigmas de interpretacin que impone el algoritmo de Google al presentar una solicitud de trabajo que rene 50 mil palabras, un manuscrito que inspira tu novela con interpelaciones y dilogos desafiantes a un para nada neutral robot?

-Una novela es cada una de sus pginas, intentar sintetizarla siempre hace que se pierdan rasgos, relaciones contradictorias, el contexto narrativo de cada afirmacin. De manera que s, me parece una interpretacin algo limitada, pero la entiendo. No estoy de acuerdo, en cambio, con que se diga, por ejemplo, como se ha dicho, que el enemigo de esta historia es la estadstica, cuando, precisamente, una de las cosas que los personajes reclaman es que la estadstica no se privatice. La estadstica es una herramienta para mirar a la sociedad y cuando as se utiliza creo que es interesante; del mismo modo considero, y se dice en la novela, que un modelo matemtico utiliza el lenguaje para componer un relato acerca del comportamiento de cierto trozo del mundo en cierto espacio de tiempo. La estadstica, las matemticas, la literatura, procuran con sus recursos comprender el mundo. El problema surge cuando estos recursos se desvan, se empobrecen y manipulan por grandes corporaciones que no buscan comprender porque slo quieren obtener rentabilidad.

En todos estos aos hemos entregado datos sobre nuestro comportamiento, datos biomtricos sobre nuestro cuerpo. Se afirma que los gigantes tecnolgicos saben ms de nosotros que nosotros mismos. La lnea que divide la ficcin de la realidad se esfuma. Las nuevas tecnologas construyen la realidad segn nuestros deseos y fantasas A un siglo de la Revolucin Rusa, a 150 aos de la obra maestra de Carlos Marx, El Capital, sin mencionar las grandes luchas de la humanidad por vivir en un mundo ms justo se ha producido una revolucin sin revolucin Hoy el poder ha cambiado de humanos a algoritmos. Y todo este recorrido breve es para preguntarte si los seres humanos ya no somos un secreto para nadie, cmo es posible escribir literatura descubriendo ese secreto inspirador que nos sostiene en nuestra condicin singular e irreemplazable de ser humanos?

-El intento de Google y de otra multitud de empresas de poseer todos los secretos al tiempo que nadie posee los suyos es contradictorio y, por el momento, no se cumple. Por ms datos de que dispongan, an no son capaces de interpretar el sentido de todas las variables. Y an no son capaces, a veces, de acceder al secreto de aquellas y aquellos que quieren oscuridad. Estoy de acuerdo en parte con esta frase que cita Olga: Sera deseable que aquellos de nosotros que comenzramos a sentir un poco y de forma diferente lo ocultramos. Porque hoy los datos son una fuente de poder, otra ms, y no vivimos en una sociedad justa ni igualitaria, por lo tanto entregar los datos a las empresas es, en cierto modo, entregarnos al ms fuerte. No siempre es fcil no entregarlos, pero a veces se pueden distorsionar y creo que es importante organizarse polticamente para que esos datos no pasen a manos de ninguna gran corporacin. En cuanto a la literatura, en alguna literatura s habitan formas si no de descubrir, s de elaborar y dar espacio a los secretos, y hacerlo de tal modo que sea difcil acceder a ellos por parte de quien slo busca valor de cambio.

Dijiste en un reportaje que la condicin humana es una singularidad irreductible. Un recorrido por los distintos mbitos en los que nacen, se desarrollan e inciden en nuestras vidas presentes y futuras, los vertiginosos avances tecnolgicos y neuro-cientficos nos conmina a interrogarnos en torno a cmo nos pensamos como seres humanos en la contemporaneidad. Sents que este interrogante busca tambin una respuesta en tu literatura?

Creo que dije irreemplazable, en el sentido de que no debiera ser posible cambiar a unos seres humanos por otros, pues, somos al mismo tiempo iguales y distintos. Pero no niego que tal vez un da lejano se puedan descomponer en pequeos procesos todos los pasos que realiza nuestro pensamiento, nuestra emocin, nuestro cuerpo. Mi novela no quiere oponer lo humano a la ciencia ni a la tecnologa, actividades que por otro lado considero perfectamente humanas. Lo que s quiere es considerar la ciencia, la tecnologa, el conocimiento como algo que debiera ser pblico, comn, y debiera formar parte de lo que la especie humana haga para mejorar su presencia en este planeta. Por el contrario, se nos presenta la ciencia como un supuesto conocimiento neutral que, como decas, nunca lo es, que est casi siempre en manos de quien tiene ms capital, y el capital se sostiene, al final, con la violencia.

Tus personajes, no solo Olga y Mateo , tambin Alex y Carla, en el Comit de la Noche, quines se unen a un grupo clandestino que ha decidido enfrentar los desmanes de estos tiempos provocados por inescrupulosas trasnacionales que propician el trfico y la compraventa de sangre o los protagonistas de Acceso No autorizado, que algunos consideran anticipatoria en muchos sentidos, y que narra el encuentro de dos hroes, el poltico desgastado y el hroe sin rumbo, un hacker, que desde la red espera reescribir el cdigo de lo real. Todos, parecen expresar desde distintas situaciones e historias la rebelin de quienes rechazan un futuro- que ya est presente- en apariencia inevitable. Nos orienta a pensar que somos an capaces de tomar decisiones ensanchando los escasos mrgenes de libertad para vivir y pensar cmo queremos, como deseamos? Hay una unidad de sentido que atraviesa todas tus historias?

-No estoy segura, las personas cambian, a veces no es la misma la persona que empieza una novela que quien la termina. En todo caso si es cierto que muchos de mis libros procuran contradecir la idea que se nos repite continuamente desde quien detenta un poder no democrtico pues no creo, y esto tambin lo deca Kant, que la democracia sea posible en el capitalismo en la medida en que no hay independencia civil de las personas sino que la mayora tiene que suplicar, de algn modo, que quien tiene capital para contratarle, le contrate y le permita as, ganar su vida, la idea, deca, de que esto es lo que hay, de que cualquier intento de transformacin real sera peor. El mito con que se intenta justificar este modo de vida es la supuesta igualdad de oportunidades, pero como he dicho alguna vez, conseguir la igualdad de oportunidades es mucho ms utpico que llevar a cabo una revolucin, como prueba el hecho de que no se haya logrado en ningn pas a lo largo de cientos de aos. Por otro lado, creo que en la vida de cada persona llega un momento en que los seres humanos comprenden que la vida no tiene sentido y que por tanto, son ellos quienes, si les importa, tendrn que encontrrselo, y tendrn que hacerlo en comn con otros seres humanos, y preferirn no dejar que se lo impongan.


En la utopa negativa de Julio Cortzar en su libro Fin del Mundo del Fin que muta de creativa fantasa a presagio describe un mundo imaginado sin lectores y slo plagado de escribas condenados a escribir da y noche, concluye con la condena a extinguirse de los escribas, la nica raza que sobrevive, aunque precariamente, ya sin lectores, produciendo da y noche textos sin sentido. Los escritores, la literatura van camino a extinguirse junto a esos lectores-seres humanos que conocimos hasta hoy, devenidos en frmulas matemticas?

Es cierto que en este momento la escritura empieza a equipararse a la lectura. Las redes sociales no permiten, al menos de momento, existir sin emitir. Quien no emite textos, fotografas o meras seales de aprobacin o disgusto, no cuenta. En el mundo analgico la presencia de un cuerpo es suficiente para saber que alguien est ah, a tu lado o tal vez enfrente. En el mundo analgico el silencio puede no ser mera ausencia. El mundo digital que, insisto, no es neutral sino que ha sido diseado de un modo y podra, por tanto, haber sido y ser diseado de formas diferentes tal como una pantalla de ordenador o de celular han sido diseadas para interactuar con usuarios individuales, por ejemplo, en el mundo digital que hoy conocemos es necesario estar generando constantemente ruido que despus ser transformado en un sentido determinado y no en otro por quien se apropie de ese ruido en forma de datos. La imagen de Cortzar cobra as realidad, escribimos sin cesar, emitimos para existir, y leemos sin cesar pequeos fragmentos que otros emiten. Leer un libro, en cambio, es apartarse, emitir silencio durante ms tiempo del esperado, no dejar en manos ajenas la transformacin del ruido en sentido sino llevar a cabo esa transformacin despacio y, en la medida de lo posible, en calma. Si nadie lee libros desaparecern quienes los escriben, pero suceder debido a que se est diseando un modo de vida que sustituye el criterio por la mera preferencia irreflexiva, y no porque hayamos devenido en frmulas matemticas, insisto en que no tengo nada en contra de las matemticas sino al contrario, precisamente porque considero que importan creo que es necesario reapropirselas.


Lidia Fagale, periodista. Secretaria General de la UTPBA

Ficha tcnica/BELN GOPEGUI

Licenciada en Derecho por la Universidad Autnoma de Madrid. Alumna de filosofa de Juan Blanco. Ha publicado las novelas La escala de los mapas (1993), Tocarnos la cara (1995) La conquista del aire (1998) Lo real ( 2001) El lado fro de la almohada (2004), El Padre de Blancanieves (2007), Deseo de ser punk (2009), todas ellas en la editorial Anagrama y en De bolsillo, y Acceso no autorizado (2011) y El comit de la noche (2014) en Penguin Random House. En SM ha publicado El balonazo (2008), El da que mam perdi la paciencia (2009) El amigo que surgi de un viejo ordenador (2012) y El blog de la verdad extraordinaria, este ltimo junto con Luis Ruiz de Gopegui. En Foro Complutense, la conferencia Un pistoletazo en un concierto y en UDP una seleccin de sus ensayos titulada Rompiendo algo (2014). Ha colaborado en el guin de La suerte dormida, dirigida por ngeles Gonzlez-Sinde. Es autora del guin de El principio de Arqumedes, dirigida por Gerardo Herrero, quien tambin dirigi Las razones de mis amigos, basada en la novela La conquista del aire. Ha escrito la pieza teatral El coloquio en colaboracin con Unidad de Produccin Alcores. Ecologistas en Accin ha publicado su cuento para nias y nios Mi misin era acercarme a Miranda (2015), Fuera de la burbuja (2017) en la coleccin Gran Angular, y la novela Qudate este da y esta noche conmigo (2017) en Penguin Random House. Escribe artculos en diversos medios.

Fotos: Mauricio Retiz.

Fuente original: http://www.utpba.org/2017/09/28/entrevista-a-belen-gopegui/



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