Portada :: Espaa :: Crisis poltica en Catalua
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-10-2017

Ciudadanos o sbditos

Eduardo Luque
TopoExpress


Estamos asistiendo a la ceremonia de la confusin. A la utilizacin sesgada de la rabia popular orientada hacia objetivos imposibles. Hay que crear ruido de fondo, aunque eso ample la enorme fractura social que la campaa pro-referndum est ocasionando.

La derecha catalana ha sabido generar un movimiento que no tiene nada de progresista ni mucho menos de izquierdas. Su base es la insolidaridad hacia el resto de los ciudadanos que no comparten sus premisas polticas y especialmente hacia el resto de las comunidades del Estado. Un movimiento que, al margen de circunstancias personales, apela al sentimiento de nacin focalizando la atencin en un enemigo comn (el estado espaol y sus arquetipos) y utilizando un lema (el volem votar como expresin victimista). El movimiento hbilmente dirigido ahora se dirige a la bsqueda de una colusin [1], que no colisin, con el Estado. Hablamos de colusin por que la oligarqua, tanto la espaola como la catalana (en realidad tienen la misma naturaleza y defienden intereses idnticos), tienen una cuestin que resolver, para ello necesitan tiempo y esperan ganarlo distrayndonos con la idea de la Independencia exprs.

Si tenemos en mente la evolucin del conflicto cataln, coincidiremos en que vivimos un tiempo de aceleracin. Fue en enero del 2015 cuando Mariano Rajoy realizaba el primer viaje de un presidente espaol al principado de Andorra. El acuerdo ms importante (hecho pblico) fue la eliminacin de la doble imposicin en Andorra y Espaa para los empresarios de este paraso fiscal. El segundo acuerdo, que violentaba a los grupos oligarcas catalanes enriquecidos a costa del saqueo de Catalua durante casi tres dcadas, fue la eliminacin del secreto bancario en un proceso de regularizacin que se extendera hasta el 31 de diciembre del 2017. El ejecutivo andorrano, con la informacin recopilada de todas las cuentas depositadas elevara esa informacin a los diferentes gobiernos de la UE. Posteriormente en enero 2018 se haran pblicas tanto la lista de las fortunas que hubieran regularizado sus datos fiscales como las que no. En consecuencia, aflorara evidentemente el enorme nivel de la corrupcin en Catalunya, de la que la familia Pujol y CiU son la punta del iceberg y que nada tiene que envidiar a la madrilea.

Un elemento vendra a confirmar este anlisis. La primera ley que generara la nueva Repblica catalana es el control del poder judicial. Elegido directamente desde Presidencia. Tanto el futuro Tribunal supremo como los sucesivos escalafones en la judicatura seran nombrados a travs de un sistema donde predominara la jerarqua y la afiliacin a la causa independentista. Las declaraciones del ex juez Santi Vidal y las amenazas del diputado Llus Llach vertidas sobre las espaldas de los funcionarios pblicos dibujan este horizonte. Se tratara pues de asegurar la impunidad futura de la casta dirigente.

Es a partir de ese momento, con la perspectiva de la eliminacin del secreto bancario andorrano, cuando se acelera el proceso independentista. En 2015 se proponen unas elecciones que deberan ser plebiscitarias. Su fracaso (no consiguieron la mayora en votos para poder justificar una proclamacin de independencia) oblig a un cambio de direccin. La participacin de la CUP se hizo imprescindible. A cambio de la cabeza de Ms, la CUP daba apoyo a los presupuestos antisociales de Puigdemont. La naturaleza dual (la funcional y la profunda) de la CUP mostraba sus miserias. Hijos dscolos de la mediana burguesa catalana, anteponan el futuro estado imaginario a la realidad de una poblacin terriblemente empobrecida. Se antepone lo tnico-sentimental al conflicto de clase. La cerrazn de Rajoy propici que la apuesta fuera ms y ms alta por parte del Independentismo cataln hasta alcanzar el paroxismo estos das.

El conflicto se resolver de forma poltica; es decir, con cesiones por una u otra parte, que estarn definidas por la fuerza que cada uno de los contendientes sea capaz de mostrar. Muy pronto un sector nada desdeable del catalanismo, que antes de ser patriota es conservador y de orden, iniciar el repliegue. La euforia independentista pasar en la misma medida que la proclamacin de la Repblica Independiente genere una respuesta ms violenta por parte del Estado. La gran esperanza del Govern era que las imgenes de la represin espaola [2] hbilmente explotadas mediticamente obligaran a Rajoy a sentarse a negociar en una posicin de debilidad. La UE por el contrario. temerosa de un contagio continental. se tienta las ropas y ha acabado por apoyar al presidente del gobierno espaol.

Seguramente soy uno de esos centenares de miles que a partir del da 6 de octubre dejaremos de ser ciudadanos para convertirnos en sbditos. Poco importa que toda la vida est enraizada a este pas. Poco importa que hayamos pasado miedo, angustia, por los otros y los nuestros, cuando pagbamos con aos de crcel la defensa de las libertades nacionales de Catalua. A partir de ahora se nos considerar parias en nuestra propia tierra. El Sr. Turull (Conseller d Interior) lo dijo con meridiana claridad en la toma de posesin de su cargo el 29 agosto 2017: nos acus de no democrticos; es ms, seal que si no votbamos, se nos dejaba de considerar como ciudadanos y pasbamos a convertirnos en sbditos. Pero ni era el nico, ni siquiera fue el primero. Unos aos antes, el 25 de mayo del 2013, la seora Forcadell (actual presidenta del Parlament y tercera persona en el protocolo del pas) seal que los ciudadanos que no votemos igual que ellos no podemos considerarnos como catalanes. Otros han ido incluso ms lejos, Roma no paga traidores espet Mireia Boya, diputada de la CUP, al exigir el apoyo sin fisuras y ni matices de los Comuns; aadiendo despus Tenemos memoria y no os perdonaremos nunca. Toda una declaracin de intenciones. Conmigo o contra m, el frentismo y el maniquesmo como lema poltico.

La izquierda, obnubilada, pretenda convertir la votacin del domingo en una movilizacin popular contra Rajoy de la que esperaban obtener rditos electorales. Al final se ha demostrado que muchos de sus dirigentes son independendistas con un cierto barniz progresista. Indignos e incapaces del puesto que ocupan. Puedes obtener un cierto nivel de reconocimiento siempre y cuando seas capaz de agrupar, organizar, bajo tus premisas y con un discurso alternativo a tus seguidores. No cuando la gua se deja en manos de tus enemigos de clase que utilizarn el enfado y la rabia en beneficio propio. La derechona catalana est y ese es uno de sus objetivos fraccionando y empujando a unos catalanes contra los otros y a los catalanes contra los dems espaoles. Arropar al gobierno de la casta dirigente no parece ser la mejor de la alternativas para una izquierda desnortada y que circula por la escena poltica como el caballero de la triste figura.

Notas:

[1] Segn la define Paul Watzlawick en la teora de la comunicacin humana, el trmino se utilizara para indicar aquella situacin en la que una persona debe buscar a otra para que con su actuacin ratifica su propia forma de ser.

[2] Quin se acuerda ya de los 166 heridos cuando se disolvi el 15M en la Plaza de Catalua el 27 de marzo del 2011? Claro que entonces eran porras catalanas, que parecen que duelen menos).

Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/ciudadanos-o-subditos/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter