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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-10-2017

Catalunya al borde del abismo

Antonio Santamara
TopoExpress


Escribo estas lneas, como ciudadano de Catalunya, desde la ms profunda tristeza y preocupacin as como desde la ms amarga impotencia y desolacin.

Lamentablemente de todas las opciones posibles, los acontecimientos se estn desarrollando por su peor lado. Las mquinas nacionalitarias estn funcionando a pleno rendimiento con su ominoso lenguaje de odio y exclusin, ahondando en una fractura social que tardar aos en cauterizarse. De manera asfixiante, apenas queda espacio para quienes nos negamos a alinearnos con ninguno de los nacionalismos en liza, abandonados en una inhspita tierra de nadie y expuestos a recibir las agresiones de ambos bandos en lucha.

La movilizacin independentista est consiguiendo, en la funesta lgica accin/reaccin, reavivar al nacionalismo espaol en una dinmica infernal en las que se cavan unas profundas trincheras donde las banderas se utilizan como enseas de la confrontacin y el palo est presto a sustituir a la tela de colores. Hace aos que los distritos habitados por las clases medias estn plagados de esteladas, mientras que en los barrios obreros no se vean banderas espaolas. Ahora stas empiezan a proliferar en los barrios como un sntoma inquietante del enfrentamiento civil en ciernes. Adems, todo parece apuntar a que la manifestacin convocada por Societat Civil Catalana, con el apoyo del PP y Ciudadanos y bajo la gida del nacionalismo espaol, puede ser masiva en respuesta a las movilizaciones independentistas: estelada contra bicolor.

Carles Puigdemont parece decidido a proclamar la Declaracin Unilateral de Independencia (DUI), sin escuchar las advertencias de Felipe VI, del Parlamento Europeo y de voces tan autorizadas de la burguesa catalana como el acadmico y exconseller de Economa Andreu Mas Colell o de Josep Oliu, presidente del Banco Sabadell. La DUI, como advirti el monarca, desencadenar la contundente respuesta del Estado, bajo la forma de aplicacin del artculo 155 de la Constitucin o, quizs an peor, de la Ley de Seguridad Ciudadana que desarrolla el artculo 116 de Carta Magna que prev los estados de alarma, sitio y excepcin. Unas medidas que podran provocar la movilizacin nacionalista en una espiral de violencia de imprevisibles consecuencias. Si en el 1-O hubo heridos, ahora podra haber muertos.

Justo al borde del abismo se multiplican las iniciativas desde diversos mbitos para mediar entre ambos gobiernos, pero desafortunadamente no parece que ninguno de estos intentos pueda tener xito. La violencia policial desencadenada el 1 de octubre, producto de la irresponsabilidad de los Mossos dEsquadra y de la incalificable torpeza de quienes dirigan el operativo de seguridad en Catalunya, provocaron una reaccin de repulsa que cristaliz en la jornada de huelga general y Aturada de Pas, en la que inslitamente coincidieron sindicatos y la patronal de la pequea y mediana empresa, bajo los auspicios de la Generalitat. Ello constituy un gran xito poltico y meditico para el movimiento secesionista, logrando las imgenes que andaba buscando y que el gobierno espaol le proporcion en un alarde de estulticia poltica.

Sin embargo, desde el anuncio del president Carles Puigdemont de proclamar el prximo lunes la DUI, el movimiento independentista est perdiendo apoyos de sectores progresistas no independentistas y las simpatas entre la opinin pblica internacional provocadas por la represin policial. De modo que empieza a percibirse con claridad que esto no va de democracia y de derechos civiles, sino de un movimiento nacionalista cuyo objetivo final es la independencia y que para ello est dispuesto a utilizar todos los recursos legales o ilegales, democrticos o antidemocrticos. A veces da la impresin de que en este conflicto est todo dicho y que se han vertido todos los argumentos a favor y en contra de la secesin; de manera que ahora slo resta medir las fuerzas de ambos bandos en confrontacin. Durante ms de veinte aos me he dedicado desde las pginas de El Viejo Topo a analizar fra y racionalmente la evolucin del conflicto nacionalitario en Catalunya. Ahora debo confesar que me siento absolutamente desbordado por una situacin donde todo parece apuntar a que las tensiones y los agravios largamente contenidos estallen de forma violenta. Siento la impotencia del profeta que predica en el desierto y de Casandra, la herona troyana condenada por los dioses a adivinar el futuro y no ser creda por nadie. Estamos en la cuenta atrs para esta terrible explosin y no se atisba en el horizonte nada que pueda detenerla.

Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/catalunya-al-borde-del-abismo/



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