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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-10-2017

La Espaa de los pinginos

Enric Juliana
La Vanguardia


La Espaa de los pinginos sali ayer [el sbado], por fin, a la calle. En Madrid eran miles, concentrados en la amplia plaza de Cibeles, frente al Ayuntamiento. Eran muchos ms de lo que se esperaba de una convocatoria por internet surgida hace apenas una semana. Consiguieron una foto imponente, que pronto fue minimizada por los medios oficiales. En Barcelona llenaron la plaza de Sant Jaume. Tambin estuvieron presentes en otras ciudades. Hablemos!, gritaban los pinginos, ataviados con camisetas blancas y sin banderas. Todo naci de una pancarta colgada en el balcn de una pequea agencia de publicidad de la Gran Via madrilea con el lema Parlem!.

La Espaa de los pinginos sale por fin a la calle. No s si es un buen augurio, o la seal de que ya todo est perdido. No lo s. Escribo estas lneas con una cierta emocin, puesto que hace once aos publiqu un libro, mi primer libro, en el que tomaba prestada de la trgica Yugoslavia la metfora de los pinginos. La Espaa de los pinginos. Una visin antibalcnica del porvenir espaol, se titulaba. En Yugoslavia llamaban pinginos a los ciudadanos que preferan inscribirse como yugoslavos en su pasaporte, en vez de consignarse como eslovenos, serbios, croatas, bosnios, montenegrinos o macedonios. Muchos eran hijos de matrimonios mixtos y no queran escoger entre pap y mam. Otros, simplemente, se sentan ms cmodos en la supranacionalidad. Otros quizs crean que el invento del mariscal Tito, la Repblica Federativa Socialista de Yugoslavia, independiente de Mosc y de Washington, tena un largo futuro por delante . Eran una minora, apenas llegaban al diez por ciento. Fueron arrasados cuando todo se encendi.

Aquella compleja Yugoslavia era un accidente geoestratgico que no interesaba a los poderes occidentales despus de la implosin de la Unin Sovitica. Dejaron que estallara, despus se alarmaron por la magnitud del incendio, y despus se repartieron las zonas de influencia. Eslovenia es muy austriaca. Croacia, muy catlica y bien dispuesta con Alemania. La triturada Bosnia-Herzegovina ha quedado reducida a un montn de cantones, con Turqua muy presente en la islamizada Sarajevo. Montenegro es una colonia rusa en el Mediterrneo, despus de haber sido cortejada por Italia. Serbia, eslava, ortodoxa, orgullosa y aislada, se recupera lentamente de sus traumas. Los dirigentes serbios fueron malos, pero no los nicos malos. Kosovo, albanesa, se ha convertido en la principal base militar de Estados Unidos en la Europa del Este. La ensalada Macedonia, medio eslava, un cuarto albanesa y otro cuarto muy diversa, an se pregunta qu milagro evit que fuera arrasada por la guerra.

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