Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-10-2017

Cmo convertir el crimen del descubrimiento de Amrica en una inolvidable epopeya?

Carlos de Urab
Rebelin


Sostienen los ms ilustres historiadores que los reyes Catlicos, Isabel y Fernando, son los fundadores de la nacin espaola. Algo que se consum en el preciso instante en el que las tropas cristianas toman Granada el 2 de enero de 1492 culminando de este modo la llamada reconquista. En el preciso momento en que el emir Boabdil entreg las llaves de la ciudad al conde de Tendilla, Iigo Lpez de Mendoza se inicia uno de los periodos ms ttricos que jams haya vivido la humanidad. Meses despus en el campamento de Santa Fe el da 17 de abril de 1492 se firmaron las Capitulaciones entre los Reyes Catlicos y el aventurero Cristbal Coln en las que se estipulaba cules iban a ser las normas por las que se tena que regir este contrato mercantil. Coln se llevara el 10% del botn adems de ser nombrado Virrey, Almirante de la mar ocana y gobernador general de las denominadas posteriormente como las Indias. Adems sus descendientes heredaran sus bienes, sus ttulos y tierras descubiertas.

Ambiciones desmedidas y delirios de grandeza ms propias de un luntico o de un iluminado.

Podramos decir que el descubrimiento del Nuevo Mundo fue un artero acto de piratera muy bien planificado al que incluso el Papa de Roma Alejandro VI con su bula Inter Caetera le brind su bendicin urbi et orbi. La autoridad de Dios omnipotente y omnipresente otorg el dominio exclusivo y perpetuo de los territorios donde se clav el pendn castellano con la condicin que los evangelizaran. De este modo se justific la rapia, el expolio y las masacres cometidas contra los gentiles en un afn por imponer la autoridad de los nuevos amos y seores. Este decreto papal puede considerarse el detonante de la crueldad que caracteriz a todos los imperios coloniales que surgieron posteriormente. Es el gnesis de la globalizacin que en el siglo XXI se manifiesta como la mxima expresin del imperialismo poltico y econmico.

En ese entonces y tras finiquitar la guerra contra los musulmanes Espaa iniciaba la aventura Imperial que la llevara a expandirse por los cinco continentes. Las ansias de conquista material y espiritual marcarn los siguientes siglos plagados de gestas picas y epopeyas en el nombre de Dios y su majestad el rey. Era necesario engrandecer la gloria de Espaa para hacer frente a sus directos competidores Inglaterra, Francia y Portugal que pretendan hacerle sombra. Una desquiciada carrera por conquistar tierras, naciones, riquezas, sbditos, siervos y esclavos. Como bien queda descrito en el tratado de Tordesillas donde Espaa y Portugal -representados por Isabel y Fernando y el rey Juan II- se repartieron las zonas de navegacin y conquista del ocano Atlntico y el Nuevo Mundo. Se despoj sin ningn remordimiento de sus tierras a los nativos que fueron considerados por derecho real como menores de edad y, por lo tanto, sujetos a la tutela de los espaoles en las mitas, resguardos o encomiendas.

Pero no se nos puede olvidar que uno de los motivos prioritarios de esta magna empresa del descubrimiento fue la evangelizacin de los herejes blasfemos. Es decir, la redencin de las razas inferiores, indgenas sin alma, salvajes antropfagos que haba que domar y domesticar por la gracia de Dios. Civilizacin o barbarie? Este es el dilema que se planteaba y con la espada y la cruz supieron dar una respuesta contundente a tamao desafo. Dios le brind este inmenso privilegio a la estirpe espaola porque Dios se consideraba espaol.

Para sublimar la identidad hispana se precisaba imperiosamente construir una narrativa en la que intervinieran los ms preclaros exponentes de las letras, las artes, la pintura, la escultura o la msica. Inventar mitos y leyendas, forjar los superhroes de una raza invicta y por siempre victoriosa. Al fin y al cabo ellos fueron los que llevaron la luz al Nuevo Mundo apartando las tinieblas del averno. Todo es vlido con tal de santificar a villanos y bellacos para transformarlos en insignes paladines.

Las Indias era el mejor reclamo para despertar las ambiciones de los buscadores de fortuna, de los aventureros que ansiaban someter reinos ignotos, aduearse de incalculables riquezas del Dorado, Cipango y Catay, ciudades de oro y ros de esmeralda, obsesionados por obtener ttulos nobiliarios, fama, poseer tierras, saquear, esclavizar indgenas o africanos, mano de obra obligada a levantar los delirios imperiales para gloria del padre eterno y nuestro seor Jesucristo.

El imperio Espaol con arrogancia se crea el ombligo del mundo y el centro del universo. La lengua espaola y la religin catlica se impusieron a la fuerza como vehculo vertebrador de los territorios conquistados en los que rega el pensamiento nico e indivisible. Por riguroso mandato del monarca cualquier disidencia o rebelin se reprima sanguinariamente y sin contemplaciones. Al verdugo no le temblaba la mano a la hora de cortar cabezas en el cadalso. En los casos ms extremos se aplic el exterminio para que reinara la paz y el orden.

Tal es el culto que se le rinde al supuesto descubridor de Amrica Cristbal Coln que son cientos y cientos los monumentos que existen en su honor a lo largo y ancho del mundo. Entre los altares y santuarios ms soberbios hay que destacar el erigido en Barcelona con motivo del IV centenario del descubrimiento de Amrica en 1892.

Se trata de un conjunto escultrico de proporciones ciclpeas cuyo autor es el arquitecto cataln Gaieta Buigas y Monrava. Una muestra irrefutable de que el egocentrismo y la megalomana espaolista no tienen lmites. Al Almirante de la mar ocana Cristbal Coln, seor de los holocaustos, prncipe de los genocidios, se le ubica en lo alto de una columna o falo al estilo corintio de 57 metros de altura que reposa sobre un pedestal poligonal que lo custodian 8 leones de hierro en actitud vigilante. En las paredes de la base existen 8 bajorrelieves con los escudos de los reinos de Espaa y otros 8 bajorrelieves en los que se narra la vida del almirante Cristbal Coln - leyendas sacrosantas que estn escritas a golpe de martillo y de cincel en el inconsciente colectivo hispano. En esta vil escenografa los protagonistas son los distintos personajes que intervinieron en la gesta del descubrimiento de Amrica a los que cuatro ngeles cien sobre sus sienes con coronas de laurel. En un segundo plano se representan a los indgenas como si se trataran de unos animales asustadizos y timoratos; seres irracionales? desnudos o semidesnudos que se acogen sumisos al manto protector de su majestad el rey y de Dios nuestro seor. Se puede tolerar mayor ignominia y mayor humillacin? De rodillas un indgena emplumado besa la cruz salvadora que le ofrece un fraile doctrinero como smbolo de la conversin. En otra escena un conquistador posa su mano en la cabeza de un indgena en seal de sometimiento o de obediencia eterna a sus amos. Han sido redimidos por la gracia benefactora del imperio espaol y es necesario que la humanidad entera reconozca tan inigualable privilegio.

Este esplendoroso monumento de bronce, hierro y piedra caliza -con un peso de 205 toneladas- fue inaugurado el 1 de junio de 1888 por la reina regente Mara Cristina. Un monumento al odio, al racismo extremo, a la esclavitud y la tortura que veneran e idolatran sus ms connotados devotos. Hace 525 aos Isabel la Catlica y Cristbal Coln en su lecho nupcial incubaron el maligno virus del imperialismo que desde entonces ha sembrado la muerte y la destruccin sobre la faz de la tierra.

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Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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