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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-10-2017

Un lobo solitario en el debate pblico cubano

Pedro Monreal Gonzlez
Cuba Posible


Entre las humoradas post-veraniegas sobre el centrismo, llama la atencin que uno de sus ms prolficos autores Carlos Luque Zayas Bazn- se haya equiparado a un lobo solitario. Muy a lo Jack London.

Esa comparacin y otros muchos temas forman el contenido del artculo titulado Sobre los xitos de la `moderacin en poltica, un denso texto que fue publicado en La Pupila Insomne, el pasado 9 de octubre.

Postergando por el momento- un posible intercambio acerca de lo que debera entenderse por economicismo, la causalidad en sistemas sociales complejos, qu es un rgano en poltica, y otros temas abordados en ese texto, parecera ms urgente sealar el hipercriticismo que Luque manifiesta respecto al enfoque actual de la direccin del Partido Comunista de Cuba (PCC) sobre el debate pblico del pas.

Luque postula que en la crtica a la que ha llamado la Revolucin no hay lugar para los cuestionamientos que no se hacen desde la conviccin militante. Para Luque, cualquier otra crtica al socialismo se encuentra en una ribera distinta, a la que le atribuye la intencin de haberse querido amparar y mimetizar en el llamado a la crtica partidista.

Esto lo ha dicho Luque a pesar de que el PCC ha aclarado categricamente que el proceso que dio lugar a la primera versin consensuada de los Lineamientos documento gua inicial para la reforma del modelo econmico y social de Cuba, aprobado por el PCC en 2011- se bas en el reconocimiento de la legitimidad poltica de la diversidad de opiniones expresadas en las discusiones pblicas.

El Informe Central al VI Congreso del PCC (abril de 2011) no dej margen a la interpretacin cuando expres que aunque como tendencia existi en general comprensin y apoyo al contenido de los lineamientos, no hubo unanimidad ni mucho menos y eso era precisamente lo que necesitbamos, si de verdad pretendamos una consulta democrtica y seria con el pueblo.

Es un enfoque de mtodo que, hasta donde se conoce, el PCC ha continuado utilizando en los debates pblicos que ha convocado desde entonces hasta el presente, como ha sido el caso de la actualizacin de los Lineamientos para el perodo 2016-2021, el documento de la Conceptualizacin, y el Plan de Desarrollo Nacional hasta 2030. No se aborda aqu la manera concreta en que esa metodologa se aplic. Lo que se destaca aqu es el hecho de que oficialmente tal mtodo existe, est reflejado en varios documentos del PCC, y se encuentra vigente en el discurso oficial sobre la naturaleza del debate pblico nacional.

Conviene entonces destacar dos cosas: el PCC ha dejado claro que no necesita que exista unanimidad durante el debate y, de hecho, considera que esa falta de unanimidad es positiva para la democracia y para que el pueblo perciba que la consulta a la que se le ha convocado es un proceso serio. Se refiere a todo el pueblo, no solamente los que poseen una conviccin militante.

Luque puede opinar lo que desee y tiene derecho a expresar su entender sobre la manera en que piensa que conecta la calidad del debate pblico con lo que Ral ha definido con toda legitimidad y autoridad- como su tarea de luchar por ms socialismo.

Lo que resulta aconsejable es que Luque tome en cuenta que existen planteamientos del propio Ral como el antes citado del VI Congreso del PCC- en los que el primer Secretario del PCC dice claramente que el debate no debe ser unnime, ni mucho menos.

La perspectiva adoptada por Luque lo conduce a desconocer, no s si intencionalmente, la diferencia que existe entre el debate pblico y las decisiones polticas. Son dos cosas distintas.

El debate -como una de las dimensiones de la participacin poltica- puede incidir e influir, pero las decisiones que pudieran resultar de un debate son el resultado del ejercicio del poder poltico y no del mrito lgico de los argumentos intercambiados. Ocurre en Cuba y en todas partes.

Lo que hace posible el debate pblico es incorporar al actor poltico legtimo por excelencia, el ciudadano, al proceso poltico. Permite rescatar la poltica como un ejercicio cvico accesible a cualquier ciudadano y no como una actividad restringida a los profesionales de la poltica, ni privativa de los militantes de partidos y de movimientos polticos.

La posicin hipercrtica de Luque se refleja en un rechazo al enfoque vigente del PCC y en contraponer una propuesta metodolgica alternativa en la que divide a los ciudadanos participantes en el debate en dos riberas sustancialmente diferentes, de las cuales solamente una es parte natural del proyecto mientras que existe una segunda ribera, deslegitimada a causa de su otredad.

Con todo, Luque se pregunta retricamente: quin nos separa?

Se me ocurre responder que seguramente nos separan los lobos solitarios del debate.

Fuente: http://cubaposible.com/lobo-solitario-debate-publico-cubano/



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