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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-10-2017

Santiago Maldonado: final y principio

Miguel Mazzeo
Rebelin


Al final era Santiago Maldonado. Desde el da de su desaparicin forzosa, se nos hizo muy difcil conjeturar otro desenlace. Cuando apareci un cuerpo flotando en ro Chubut, no hubo mucho margen para la duda. En esta tierra el pasado pesa como una pesadilla. Mucho ms en este presente. Este 20 de octubre, su hermano Sergio, acaba de confirmarlo. Y aunque slo conocemos algunas circunstancias vinculadas a su muerte, estas son lo suficientemente poderosas para hacernos desechar cualquier causalidad que no involucre directa e indirectamente al Estado argentino. Esta vez no prosperaron los simulacros. No hubo proliferacin de mediaciones de la accin criminal. El gobierno prcticamente la ejerci en forma directa a travs de los dichos de sus funcionarios.

El gobierno argentino, sus aliados, los que no son muy diferentes al gobierno aunque revistan en filas opositoras, vienen sondeando el sadismo societal promedio. Probablemente, en este mismo instante, desde algn espacio oficial o para-oficial se est tramando alguna encuesta. Quieren constatar hasta que punto han cambiado los tiempos para hacer gala de su perversin.

Mientras tanto, otros sectores gubernamentales ms comedidos, ms oportunistas, han cado en la cuenta de que el gobierno ha ejercido el poder en forma muy poco burocrtica. Que en su frenes gerencial se crey con absoluta inmunidad para encarar tareas de reestructuracin en todos los rdenes. Que ni siquiera ha estado atento a las apariencias. Que sus figuras ms destacadas, adems de insensibles, carecen de toda astucia tctica: son mediocres, superficiales, delirantes, patticos. Y que ahora el gobierno ha quedado demasiado expuesto.

Los grandes medios de comunicacin han asumido una tarea siniestra que consiste en presentar a Santiago como un desemejante. Pero ms all de su trabajo de zapa tendiente a la desubjetivacin, ms all del ejercicio sistemtico de la violencia discursiva deshumanizante, parece ser que hay una parte importante de la sociedad argentina que insiste en considerar a Santiago como un prjimo y que est haciendo un inventario de todas las ofensas. Todo indica que frente a la brutalidad del Estado y el gobierno no permanecer pasiva.

Inclusive hay personas que se identifican con Santiago, por su gesto de responsabilidad respecto de los temas importantes de la sociedad y la historia. Porque existen en nuestra sociedad amplios sectores que, como Santiago, no estn enceguecidos y embrutecidos por esas cuestiones mnimas, vinculadas a la gestin de lo cotidiano; cuestiones que contribuyen al salvajismo masivo, al aislamiento egocntrico y a la despolitizacin de la miseria.

Hay hombres y mujeres que admiran a Santiago por su solidaridad, por sus condiciones como sujeto tico, por su opcin a favor de los condenados de la tierra. Lo respetan profundamente por negarse a habitar el mundo bajo el modo de la disciplina, la domesticacin, la resignacin y el conformismo. Lo ven como un ejemplo.

Hay hombres y mujeres que intuyen que la violencia ejercida contra Santiago guarda proporciones inversas con sus cualidades superiores como ser humano. Del mismo modo, su perfil como militante popular contrasta con las carreras individuales de los responsables materiales y polticos de su muerte.

Es ms, en este momento tan pero tan triste (se viene acumulando demasiada tristeza en los ltimos tiempos), estamos convencidos de que Santiago ejerca la alegra en el sentido ms drstico que pueda concebirse y que, segn el filsofo Baruj Spinoza, consista en el pasaje de una perfeccin menor a una mayor.

En este momento preferimos confiar en las posibilidades de los subsuelos del ser colectivo; porque creemos que muchos y muchas sienten empata con Santiago, con su causa; porque creemos que hay un ocano de seres que lo extraan; porque creemos que Santiago Maldonado puede ser el principio de un tiempo mejor: justo, digno, humano.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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