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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-10-2017

Entrevista al coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzn
"No es coherente ser independentista y comunista en el contexto cataln"

Alejandro Lpez de Miguel
Pblico.es


El coordinador federal de Izquierda Unida, que acaba de publicar el libro 'Por qu soy comunista', analiza en entrevista con 'Pblico' el escenario cataln, las opciones de Puigdemont y las responsabilidades de quienes han llevado a este escenario: el president y su homlogo en Moncloa, Mariano Rajoy. Califica la situacin actual como una "guerra de banderas", afirma que el 155 tiene elementos "que no se pueden justificar jurdicamente, como la intervencin de TV3", y vaticina que, de haber declaracin de independencia, "no tendr valor jurdico".

El coordinador federal de Izquierda Unida no ve "coherente" ser "independentista y comunista" en el contexto cataln, un polarizado conflicto de "guerra de banderas", y deja claro que l slo se identifica con la segunda etiqueta. Alberto Garzn Espinosa (Logroo, 1985) present este lunes su nuevo libro, Por qu soy comunista (Ediciones Pennsula), en el que intenta "fortalecer la caja de herramientas" de la que se sirve la izquierda para "criticar el mundo existente" y "construir uno alternativo".

En entrevista con Pblico, Garzn reparte entre Carles Puigdemont y Mariano Rajoy la responsabilidad de haber llegado a la actual situacin en Catalunya, y no pierde de vista su objetivo de construir una repblica federal que garantice los derechos sociales de los trabajadores y luche contra la desigualdad y la precariedad.

Dos asuntos, afirma, en los que no han puesto ningn nfasis ni el presidente del Gobierno ni su homlogo en la Generalitat. Apunta que el proceso independentista "no est siendo apoyado por las clases trabajadoras" y advierte sobre el rebrote de la ultraderecha y el avance del nacionalismo espaol: "PP y Ciudadanos llevan en su ADN lo que Franco llamaba 'la sacrosanta unidad de Espaa'".

En el horizonte, la aplicacin de un 155 con elementos "que no se pueden justificar jurdicamente, como la intervencin de TV3", y una posible DUI "sin valor jurdico" y "sin legitimidad". Garzn habla claro y no esconde que la polarizacin puede pasar factura electoral al discurso del grupo parlamentario Unidos Podemos-En Com Podem-En Marea, en el que se integra la coalicin de izquierdas, pero asegura estar convencido de que "tarde o temprano se abrir camino la propuesta de un referndum pactado".

Por qu surge la voluntad de escribir este libro? Para qu espera que sirva?

Hay dos propsitos fundamentales: el primero es contribuir humildemente a la formacin terica de la izquierda, fortalecer la caja de herramientas que tiene la izquierda para criticar el mundo existente y construir uno alternativo. Por otro lado, en tiempos como los actuales creo necesario fortalecer la idea de un proyecto poltico alternativo que yo llamo comunismo, que pretende construir una sociedad sin clase. El elemento de clases sociales es fundamental y el libro se articula a partir de ese concepto, que es el que mejor permite entender fenmenos diversos, como por qu sube la extrema derecha en el norte de Europa, por qu surge Trump o por qu se dan fenmenos como el 15-M. Estos fenmenos parecen aislados y se explican mejor con el anlisis y el instrumental marxista que yo intento poner a disposicin en este libro.

Con la crisis catalana, en un clima tan polarizado falta discurso, relato o capacidad de analizar y explicar la situacin por parte de la izquierda?

Creo que falta mucho anlisis marxista, dicho de forma simplificada. La izquierda ha pecado de haber dejado de hablar de las cuestiones de la economa poltica, de las estrategias a largo plazo, de reforzar un planteamiento internacionalista, y creo que esos elementos son fundamentales para abordar fenmenos y problemas como los de Catalunya. Necesitamos entender por qu las clases populares, las ms perjudicadas por la crisis y la globalizacin, siguen votando al Partido Popular, o por qu un proceso como el independentista no est apoyado por las clases trabajadoras de Catalunya. Esas clases trabajadoras, inmigrantes de segunda generacin en muchos casos, proceden de otros lugares de Espaa y no son independentistas. El marxismo no lo explica todo, pero creo que es una herramienta imprescindible para entender lo que sucede y actuar sobre ello.

"Siempre que exista el capitalismo como sistema existir el comunismo como idea, movimiento y alternativa", dice el libro. Tambin afirma que es incongruente ser maxista y nacionalista a la vez. Y ser comunista e independentista al mismo tiempo?

 

Creo que es un error. No niego que existan, porque yo no soy quien reparte los carns de comunista, pero creo que la independencia, en referencia a la independencia nacional, no proporciona las bases necesarias para el comunismo. Si, por ejemplo, Catalunya fuera independiente, slo hay que ver que la Ley de Transitoriedad Jurdica que han aprobado mantiene la estructura de la UE, mantiene sus normas... Vivimos en un sistema-mundo donde la globalizacin capitalista es el terreno de juego en el que nos movemos, y eso no se va a combatir desde el independentismo, as de sencillo. Desde mi punto de vista es un error. S que hay gente que cree lo contrario y lo respeto, pero desde el punto de vista que yo planteo, atendiendo a cmo funciona la economa realmente, no es posible.

Desde mi punto de vista, no es coherente ser independentista y ser comunista, en un contexto como el que estamos hablando en Catalunya. Creo que hay otras circunstancias histricas que han hecho que naciones colonizadas, naciones bajo la opresin de un imperio en los aos 50 del siglo pasado, buscaran su libertad a travs de ideales comunistas, pero eran dos ideales que encontraban una carretera comn. El comunismo es internacionalista. La mejor definicin es, quizs, pero no la nica, Proletarios del mundo, unos [Manifiesto Comunista], no separaos.

Sostiene en el libro que el capitalismo est condenado a muerte, y habla sobre el desempleo, la desigualdad o la precariedad laboral... hasta cundo se van a seguir tapando estas realidades con cortinas como la situacin en Catalunya, que tambin sirve al PP para dejar en segundo plano su corrupcin?

Creo que el capitalismo, y es una de las virtudes de Marx, fue desvelado, desentraado, de tal forma que Marx encontr cuales eran las lgicas de funcionamiento de un sistema econmico que ha cambiado muy poco en este tiempo. Su lgica, la lgica de la ganancia, es la misma, y eso permite entender cmo el capitalismo es destructor: destructor de las relaciones sociales, del planeta y de la vida. En la vida poltica es verdad que estas expresiones ms brutales del capitalismo han pasado a un segundo plano en estos meses como consecuencia del conflicto en Catalunya, que no es un conflicto econmico, o, mejor dicho, no es slo un conflicto econmico. Es un conflicto que tiene un largo arraigo en trminos de identidad nacional y de construccin de una nacin. Lo que tenemos en Catalunya es un conflicto de banderas, por decirlo de forma simplificada, pero abarca muchos fenmenos ms complejos.

En ese conflicto de banderas importa muy poco la cuestin social, y esto tiene que ver con la vivienda, el empleo o la precariedad, que son las cuestiones ms urgentes y prioritarias. Una parte del nuevo independentismo cree que la independencia le devolver las condiciones de vida previas a la crisis, y creo que eso es una quimera, un engao. Por otro lado tenemos un rebrote del nacionalismo espaol, que frente a la amenaza independentista, que amaga con alterar su concepcin de la unidad de Espaa, deja y aparca las diferencias que pueda tener con PP y C's en trminos de clase. Y eso es un problema, porque significa que entramos de nuevo en una guerra entre pueblos, en una guerra entre trabajadores de diferentes pueblos y naciones, en vez de coordinarnos para construir un proyecto de pas que pueda albergar a todos en su diversidad, y proteger los derechos sociales de un lado y de otro.

Cmo valora el desarrollo del 155 que quiere aplicar el Gobierno? Lo esperaba as?

La aplicacin del 155 anunciada por el Gobierno es desproporcionada y un error. Era de esperar, pero contiene elementos que no se pueden justificar desde ningn punto de vista jurdico, como la intervencin de los medios de comunicacin pblicos. Toda esta deriva empeorar la situacin y elevar la tensin sin servir para encauzar polticamente el problema. Este problema no tiene que ver con Puigdemont, ni con que cuatro o cinco personas se salten la ley, sino con un fenmeno social que desborda claramente los lmites de la ley; tiene que ver con 2,5 millones de personas movilizadas, pidiendo algo que ahora mismo es ilegal. Hay un 80% de la sociedad en Catalunya que quiere votar, est a favor o en contra de la independencia. Ante este hecho uno puede cerrar los ojos y actuar con represin, jueces, policas o con el 155, o puede afrontar una realidad: esto slo vamos a poder resolverlo con dilogo, negociacin y encontrando frmulas razonables. La primera va, la de los ojos cerrados, te va a llevar a un incremento del independentismo, es la forma de proceder de los ltimos aos y la conocemos.

Qu respuesta espera de Puigdemont? Seran unas elecciones una alternativa para ganar tiempo y destensar la situacin?

Es imposible saber lo que va a suceder, pues son muchos los actores e intereses en juego. Quizs Puigdemont convoque elecciones, o quizs declare la independencia. En el primer caso se gana tiempo, pero quizs slo eso, dado que no es solucin. La solucin solo puede venir por el dilogo, la negociacin y el espacio para repensar el modelo territorial y social. En el segundo caso, lo ms probable es que la DUI no tenga valor jurdico, lo que implicara ms confusin an, si cabe. En todo caso, todo est muy abierto. Nosotros seguiremos defendiendo nuestra propuesta federal y de derechos sociales, la nica salida posible a medio plazo.

"Es todava pronto para saber qu querr hacer Pedro Snchez, si desafiar a quienes le destituyeron ya una vez, o si aceptar ser el lder reformista del pas", escribe en su libro. Viendo la deriva actual, qu esperan del PSOE de Snchez?

 

Es complicado saberlo porque Pedro Snchez ha querido mantener un perfil bajo a lo largo de toda esta crisis. Queda mucho recorrido todava y las cosas pueden cambiar muchas veces. Tengo la esperanza de que el PSOE no siga la lnea del PP y que, tarde o temprano, espero que ms temprano que tarde, sea capaz de entender que si algn da va a gobernar este pas ser en concurso con nosotros, y que si nosotros gobernamos alguna vez ser en concurso con el PSOE, en un modo o en otro. Y eso significa que el PSOE tiene que entender que su aliado no es el PP, sino que lo somos nosotros, de forma natural, ms all de las enormes diferencias que podamos tener.

Qu les parece que el Gobierno haya aceptado la peticin del PSOE de que en la tramitacin del 155 no desfilen por el Senado los presidentes autonmicos, como permita uno de los procedimientos?

Es una cuestin meramente jurdica que creo que tiene que ver con la proteccin de la imagen pblica de muchos presidentes, entre ellos Susana Daz o Ximo Puig, que veran su imagen mermada en su defensa a ultranza del 155 de una manera tan evidente y grfica.

Qu estrategia van a seguir en el Pleno del viernes en el Senado para ratificar el 155?

Votaremos en contra, como tambin estamos en contra de la DUI. Creemos que lo que ha hecho Puigdemont es un error. La declaracin unilateral de independencia no tiene legitimidad ninguna, el referndum del 1-O no tuvo garantas para que pudiera sacarse de ah una expresin legtima. Si nos remontamos a las autonmicas de 2015 tampoco los indepentdentistas alcanzaron la mitad del electorado, por tanto no hay fundamento para declarar unilateralmente la independencia, sera un gesto absolutamente antidemocrtico. La hoja de ruta de Puigdemont no es slo un desastre, sino que adems es irresponsable, pero aplicar el 155 es un error porque las razones que se esgrimen son incorrectas. Creo que deberan haber aprovechado la no declaracin de independencia formal para abrir un espacio de dilogo. En su lugar han preferido ir a este escenario de mayor confrontacin, y creo que esto a lo nico a lo que va a ayudar es a que el independentismo tome oxgeno y crezca.

En el discurso de Pablo Iglesias no haba crtica a Puigdemont hasta que se celebr el Consejo Ciudadano Estatal de hace unas semanas. Ah fue bastante claro y reparti la responsabilidad de la situacin entre el presidente del Gobierno y el president de la Generalitat. Quin tiene ms responsabilidad: Rajoy o Puigdemont?

Como partido que defiende una Espaa federal y de derechos sociales, nosotros siempre hemos sido muy crticos con Puigdemont y Rajoy. No olvidemos que Puigdemont representa al PDeCAT, el partido que ha hecho los recortes en Catalunya en esta legislatura, el partido que ha sostenido las reformas laborales del PP. Tenemos muy presente que ambos son representantes de los partidos que representan los intereses contrapuestos a los de la clase trabajadora, en Catalunya y Espaa. Pero el problema es ms histrico de lo que lo son Rajoy y Puigdemont en su propia existencia vital. Puigdemont y Rajoy son dos protagonistas colocados en un relato de ms larga trayectoria y son absolutamente irresponsables. No es fcil discernir quien tiene ms responsabilidad, porque el problema es mucho ms complejo que lo que alcanza a ellos dos. Son irresponsables porque son incapaces de facilitar que haya un dilogo. Los dos.

La aplicacin del 155 y la DUI, tienen vuelta de hoja? Es reversible la situacin, o la fractura social que abre ya es ms difcil de superar?

La fractura social ya est abierta, y todo esto se hubiera evitado si hubiera habido dilogo desde el principio. En 2012, en el Congreso de los Diputados, desde IU propusimos traspasar las competencias para celebrar referndums no vinculantes a las comunidades autnomas. Eso hubiera permitido hacer un referndum dentro de la ley, hubiera sido una frmula similar a la de Reino Unido, hubiera abierto unas posibilidades interesantes. Si se hubiera hecho caso a IU en 2012, y a otros actores que pedan cosas parecidas, no hubiramos tenido 1-O, cargas policiales y la tensin que estamos viviendo no slo en Catalunya, tambin en Espaa, en las familias, en todos lados.

La fractura se puede resolver, pero va a necesitar tiempo y dirigentes a la altura del momento histrico. Hay que estar dispuestos a reconstruir el pas, y eso pasa por construir un pas en el que la unidad respete la diversidad: un pas federal que respete el anclaje territorial diferente, con el punto en comn de satisfacer las necesidades bsicas de los trabajadores, en Catalunya y en el resto del Estado, que es un elemento sobre el que PP y PSOE no quieren discutir en absoluto.

En el libro asegura que est en contra del "cretinismo parlamentario". Cmo pueden usar su fuerza, en el Congreso y en otras instituciones, para encauzar la situacin, ms all de la peticin de dilogo? Como Unidos Podemos piden dilogo y un referndum pactado, pero adems IU apuesta por instaurar una repblica federal.

 

Correcto. Nosotros creemos que una repblica federal es el traje ms adecuado para resolver los problemas territoriales y sociales. ste es el camino que nosotros creemos adecuado, otros piensan que hay otros caminos y no pasa nada, absolutamente nada. Pero el dilogo ha de construirse siempre en ambos espacios, en el espacio institucional y en la calle, para que se ayuden mutuamente. No es fcil dialogar cuando tienes a la gente con un rebrote nacionalista pidindote el "A por ellos!", pero tampoco es fcil hacerlo y que la gente pida dilogo cuando tiene dirigentes que tambin gritan "A por ellos!". El primer paso es el de los dirigentes polticos, que tienen que llamar a la calma, a la tranquilidad, y pedir dilogo. Si eso fuera as no tendramos a tanta gente en la calle diciendo "A por ellos!".

Hablando de nacionalismo, cmo se explica que la derecha haya logrado que cuando se habla de nacionalismo esta palabra se atribuya a los catalanes, pero no se hable del nacionalismo espaol?

Desde Cnovas del Castillo hasta Franco ha habido una reaccin espaola contraria al republicanismo, al federalismo y a los deseos de aspiracin nacional de muchos territorios de nuestro pas, y eso est en el ADN de partidos de derechas como PP y C's. Est en el ADN de lo que Franco llamaba "la sacrosanta unidad de Espaa". Esto es, una Espaa homognea en la que se subliman todas las identidades regionales, por decirlo en terminologa que ellos usaran, en la que no se permite la diferencia sustantiva, empezando por la lengua, que el franquismo boicoteaba. Cuando uno tiene esa concepcin cree que el nacionalismo est en otras partes, cuando esa posicin es nacionalista espaola.

Eso explicara por qu el discurso de Albert Rivera o de Rajoy se refiere todo el rato al nacionalismo ajeno y no al propio. El nacionalismo alimenta al nacionalismo de signo contrario, y eso explica muy bien el fenmeno que estamos viviendo hoy entre Catalunya y Espaa. Y hay un elemento aadido: que nuestro pas es un pas plurinacional en el que Catalunya es una nacin pero Espaa es otra, y eso a veces se le olvida a una parte de la izquierda. Si Espaa es otra nacin significa que tenemos que ser conscientes de que tenemos un conflicto en nuestro pas entre identidades nacionales que no se puede resolver por los golpes ni por la judicializacin, sino por el dilogo, antes de que sea demasiado tarde. Antes de que en Catalunya el porcentaje de independentistas sea absolutamente desorbitado e impida una puesta en comn de un proyecto poltico.

Qu pasa con la ultraderecha? Siempre ha estado aqu o est creciendo? Baste el ejemplo del acoso a Mnica Oltra que se ha querido llamar escrache, o las agresiones a manifestantes pacficos en Valencia.

Los rebrotes de nacionalismo espaol que estamos viendo son complejos. Una parte corresponde a la extrema derecha, que en algunos casos es directamente neonazi, fascista, y en otros casos es una nueva extrema derecha a imagen y semejanza de la nueva ultraderecha del norte de Europa. Hay otro nacionalismo banal que tiene que ver con eventos deportivos, ms primario: "En mi DNI pone que soy espaol y me ests quitando una parte de mi pas", y es un pensamiento absolutamente primario, pero existe y moviliza bastante. Esta complejidad hace que el nacionalismo espaol est ultramovilizado ahora mismo, siendo heterogneo, porque no todos son nazis.

Eso es un caldo de cultivo estupendo para que la extrema derecha, que ya exista en sus diferentes formulaciones. Ya exista, pero ahora est muy movilizada porque ha encontrado un catalizador, el debate nacional. La extrema derecha en Espaa es muy particular, porque proviene del franquismo. Es una extrema derecha que incluye elementos neofascistas, a imagen y semejanza de muchos partidos de extrema derecha del norte de Europa, pero que tambin incluye uno que llamamos franquismo sociolgico: posiciones muy conservadoras, reaccionarias, que tienen fronteras difusas entre s, y que es un porcentaje muy elevado de los votantes del PP. Las encuestas plantean que ahora, de haber elecciones, PP y Ciudadanos tendran mayora absoluta entre los dos. Esto es un paso hacia atrs regresivo, gracias a que el debate se ha situado en el campo nacional.

Esas encuestas vaticinan una cada de Unidos Podemos en votos. Se ha entendido el discurso, la estrategia y la posicin del grupo confederal?

Aqu hay dos cosas tambin: nuestra posicin es la ms honesta y coherente pensando en un pas que quiere seguir siendo un pas comn y conjunto para los prximos 30 o 40 aos. Dentro de las dos posiciones insostenibles, la de Rajoy y la de Puigdemont, al final se tendr que abrir un proceso de dilogo. El segundo elemento es que nuestra posicin, sensata y coherente, en un contexto de polarizacin nacional en el que la disputa es por quin tiene la bandera ms grande, hace que inevitablemente se diluya nuestra capacidad de atraer a la gente. Desgraciadamente es as, porque se produce en cualquier elemento histrico de nacionalismo. Es normal que bajemos en las encuestas, porque los que ms se movilizan son los que piensan en trminos nacionales, y esos no nos van a votar a nosotros porque estn ultramovilizados en defensa de posiciones intransigentes e insostenibles. Y, sin embargo, tarde o temprano se abrir camino nuestra propuesta, y esa es mi esperanza y mi sensacin de cara al futuro prximo.

Fuente: http://www.publico.es/politica/alberto-garzon-no-coherente-independentista-comunista-contexto-catalan.html


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