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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-10-2017

Diez razones para resistir al 155 del Partido Popular

Mara Eugenia R. Palop
eldiario.es

No ha habido partido ms destituyente y anticonstitucionalista en este pas que el Partido Popular, que lleva aos dedicndose a bombardear con fuego amigo la lnea de flotacin del sistema constitucional del 78


Si quieren un compendio de anticonstitucionalidad, un ejemplo del modo en que la Constitucin puede usarse contra s misma, observen atentos la aplicacin del artculo 155CE. Les expongo aqu diez razones por las que deberamos resistir la ltima exhibicin autoritaria del Gobierno y sus aclitos.

  1. Cesar al presidente de una Comunidad Autnoma con todo su Gobierno no es slo suspender sino suprimir la autonoma, algo que prohbe el artculo 2 de la Constitucin, que garantiza el derecho a la autonoma.

  2. El Gobierno solo puede dar instrucciones a las autoridades de las Comunidades Autnomas, no destituirlas o sustituirlas, y en el caso cataln, esas instrucciones no pueden subvertir lo que dispone el Estatut en su artculo 66: solo el President puede disolver el Parlament y solo l puede convocar elecciones. A tenor del documento del Consejo de Ministros, se impide al Parlament ejercer el seguimiento y control de la nueva autoridad catalana que sustituye al Govern, pasando sus competencias a manos de un rgano designado por el Senado. De manera que el Parlament queda en buena parte a disposicin del nuevo "ejecutivo cataln".

  3. Que el Presidente del Gobierno de la Nacin asuma la potestad de convocar elecciones autonmicas desde Madrid, disolviendo el Parlament, supone la interrupcin manu militari del funcionamiento de un poder constitucional del Estado (porque las Comunidades Autnomas son Estado y el Parlament un rgano legislativo). Esto es algo que prohbe el mismsimo artculo 116 que, en trminos de excepcionalidad, es el que recoge las medidas ms extremas que constitucionalmente se pueden adoptar. Adems, al recurrir al 155 para orquestar unas anticipadas desde el Gobierno central no se estara suspendiendo al actual Govern de manera transitoria, sino cesndolo de forma definitiva, con lo que se usurpara a los catalanes el legtimo resultado de su derecho al voto en las anteriores elecciones autonmicas.

  4. A esto ha de aadirse la desconfianza institucional a la que obedece esta aplicacin del 155. Una desconfianza que se instalar de forma quiz irreversible y que podra extenderse a todas las CCAA sin excepcin. No en vano, Albert Rivera ha sealado que una eventual reforma constitucional no tiene que traducirse, necesariamente, en una mayor descentralizacin. Conociendo sus inercias ultranacionalistas y a la luz de la reforma constitucional que propuso su partido en las ltimas elecciones, es esta una amenaza que deberamos tomarnos muy en serio.

  5. No olvidemos que, con la finalidad de eludir el control del Congreso, la idea del Gobierno es poner en marcha su plan a base de Decretos no legislativos, de manera que, como seala Xabier Arbs, se estara produciendo una quiebra escandalosa del principio de jerarqua normativa, porque se estara reformando una Ley Orgnica (el Estatut) por Decreto, obvindose, por supuesto, todos los mecanismos de reforma estatutaria.

  6. Cuando se recurre al Senado para solicitar autorizacin, como es el caso, no se puede pretender la carta en blanco que hoy exige el Gobierno para "hacer lo que haya que hacer" (Rajoy dixit), que es la otra cara de su conocido hit: "la ley es la ley". Dotar a Rajoy de la potestad de convocar elecciones anticipadas en Catalunya desborda con mucho los mrgenes competenciales del Senado. En cambio, por otro lado, "El Gobierno de la Nacin dar cuenta al Senado del estado de aplicacin y ejecucin de las medidas () con una periodicidad de dos meses", medidas que "permiten su adaptacin a las circunstancias cambiantes", y si eso sucediera, "se prev la posibilidad de que el Senado pueda conocer las modificaciones y actualizaciones". Lo que significa, lisa y llanamente, que se instrumentaliza al Senado dotndolo de poderes extraordinarios en lo que interesa al Gobierno, pero se le priva de la capacidad de ejercer un control continuado sobre lo que decida el ejecutivo.

  7. El 155 habla de adoptar "medidas necesarias" para la consecucin de un fin, pero qu relacin existe entre el fin perseguido (evitar el proyecto secesionista) y la convocatoria de elecciones? Cul es, en concreto, el fin perseguido cuando se habla de "orden constitucional" y de "inters general"?

  8. Las "medidas necesarias" tienen siempre un lmite y no pueden traducirse en una suspensin de facto del texto constitucional que se invoca para aplicarlas. Por esta razn, entre otras, tales medidas deberan someterse a control jurisdiccional. Un control al que ha de someterse toda potestad reglamentaria, la legalidad de la actuacin administrativa, y los fines a los que una y otra se orientan (106CE). Ni rastro de un control semejante, como ya hemos visto ms arriba.

  9. Esta aplicacin del artculo 155 se traduce no slo en una suspensin de aspectos sustanciales del derecho a la participacin poltica, sino tambin en una intervencin dudosa de la libertad de expresin y de comunicacin. Una suspensin, pues, de derechos fundamentales que solo el 116 permite bajo estrictos controles, de manera que, si antes del fatdico 1-O tuvimos un 155 sin control del Senado, lo que ahora tenemos es un 116 sin control del Congreso. Esto es, un ejecutivo omnipotente funcionando con tics autoritarios y al margen de las Cmaras.

  10. Si una interpretacin sistemtica de la Constitucin nos lleva a calificar de anticonstitucional este uso del 155, dado que excede en algunos puntos lo que dispone el 116 para los estados de excepcin, una interpretacin histrica nos llevara a una conclusin similar, porque en el proceso constituyente ya se desestim la posibilidad de disolucin de los parlamentos autonmicos para estos casos. En aquel momento, tanto Fraga como UCD propusieron un 155 (era entonces el 144) con una redaccin mucho ms intervencionista y autoritaria que la actual. Esta redaccin fue rechazada y sustituida por la redaccin soft que ahora tiene el 155. Lo que se rechaz fue, pues, justo lo que se ha acordado activar ahora: suspender al President y Vicepresident de la Generalitat, suprimir al Govern y disolver al Parlament para convocar elecciones.

    En definitiva, lo que estamos viviendo en estos das es un despelote catrtico al que se han unido sin dudarlo algunos reyezuelos de provincias, soando ya con amplios poderes plenipotenciarios. De manera que hay riesgos de que pasemos del caf para todos a la represin sin cuartel.

Lo cierto es que no ha habido partido ms destituyente y anticonstitucionalista en este pas que el Partido Popular, que lleva aos dedicndose a bombardear con fuego "amigo" la lnea de flotacin del sistema constitucional del 78 (un sistema que ellos mismos combatieron). De hecho, ha sido el PP el que ha matado de xito al Tribunal Constitucional, dotndole de unas anmalas competencias ejecutivas que ninguna Constitucin podra reconocerle; el que ha mantenido a un Fiscal General del Estado, claramente extralimitado, y reprobado por el Congreso; el que ha destrozado al poder judicial con la reforma del Consejo General del Poder Judicial; el que ha ninguneado a las cmaras legislativas, en Espaa primero, y en Catalunya despus; y el que ha forzado la esperpntica comparecencia del Rey Sol con la que se ha mostrado la irreversible decadencia y la inutilidad sin paliativos de la Corona de Espaa.

En fin, a estas alturas est claro que el Rgimen del 78 acabar muriendo en la misma senda constitucional por la que marcha con paso firme e inclume el Partido Popular.

Fuente: http://www.eldiario.es/zonacritica/razones-resistir-Partido-Popular_6_701039913.html



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