Portada :: Espaa :: Crisis poltica en Catalua
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-10-2017

Al servicio de qu masas debemos estar?

C. V.
Rebelin

Un relato etnogrfico desde Nou Barris. Sobre militantes independentistas un poco clasistas y de cmo la cuestin social est siendo desplazada por la cuestin nacional


El da 24 de octubre, a las siete de la tarde, se celebr la audiencia pblica del distrito de Nou Barris. A la audiencia se presentaron, entre otros, 30-40 vecinos de Ciutat Meridiana, con sus camisetas verdes y unos globos colorados.

Despus de una breve exposicin de los puntos del orden del da (cuestiones poco relevantes, relativas a temas forestales y a la patrimonializacin de antiguos edificios rurales como Can Valent y la Granja del Rich), se dej espacio para la peticin de turnos de palabra desde el pblico. Fueron muchsimas las manos que se levantaron.

En efecto, el problema detectado en las ltimas semanas en el barrio tiene que ver con una serie de notificaciones de desahucios, por parte de Mossos, a vecinos okupas que viven en pisos de propiedad de bancos que han sido cedidos al Ayuntamiento o comprados por el Patronato. A estos vecinos el Ayuntamiento les ha prometido la formalizacin de contratos de alquiler social. Sin embargo, el banco en cuestin, Sareb, se habra olvidado de parar el procedimiento penal; por lo tanto, la maquinaria jurdica ha seguido su camino y los Mossos se han presentado a las puertas de estas familias. Los contratos de alquiler social todava no se han firmado, y los vecinos en cuestin se encuentran totalmente desamparados frente a la llegada de los Mossos, sin ttulos que legitimen su presencia en el piso (justo hace un par de semanas cont el caso de Joy, que se llev un disgusto tan grande que tuvimos que llamar a la ambulancia). En pocas palabras, personas a la espera de un alquiler social han visto llegar, en su lugar, a los Mossos.

Las intervenciones fueron numerosas. Entre problemas de urbanismo y problemas de mascotas en el espacio pblico, se habl tambin del trato inquisitorio y humillante de los funcionarios del Patronato y del maltrato institucional a las familias okupas, se pidieron soluciones para familias a punto de ser desahuciadas y se expusieron las contradicciones en los protocolos de los Servicios Sociales que terminan siendo pagadas por los propios usuarios, sobre su propia piel.

Despus de una media hora de intervencin, tom la palabra L., que pidi leer, en cuanto miembro del ex Comit de Defensa del Referndum, ahora Comit de Defensa de la Repblica, un Manifiest per la Independncia: El dia 1er doctubre, el poble catal va expressar la seva voluntat de... L. no pudo acabar ni siquiera la primera frase, porque rpidamente el pueblo se levant en un coro de protestas. Buuuuuu..., Aix no toca avui!, Fuera! fueron las voces numerosas - que se levantaron desde el pblico. Rpidamente la situacin degener en una casi-ria. Llibertat dexpressi! Llibertat dexpressi!, gritaban algunos exponentes del Comit presentes entre el pblico, contra otros vecinos, tambin entre el pblico. La regidora tuvo que volver a llamar al orden dos veces. A la tercera, despus de otras rias, entre un Viva el Rey! y gente que sali de la sala muy ofendida y otra gente detrs corriendo para convencerles de que no se marcharan L. pudo terminar la lectura del manifiesto. Los aplausos fueron pocos, casi exclusivamente desde el fondo de la sala, y desde luego ninguna de las camisetas verdes aplaudi.

Yo tambin soy comunista, pero no soy tonto, declar poco ms tarde un vecino en su intervencin, recordando que cuando l haba sacado el tema de la corrupcin de los Pujol, en una audiencia anterior, el moderador le haba interrumpido diciendo que la audiencia era para hablar de cosas del distrito. Me march aquella noche muy avergonzado. Sin embargo, hoy se ha dejado espacio a la lectura del manifiesto de la CUP que tampoco me parece que tiene que ver con cosas del distrito.

Las intervenciones siguieron con orden. Muchas madres okupas expusieron sus angustias. Jordi Martnez (Collectiu Sentit Com) observaba hace pocos das que son las clases trabajadoras las que ms sufren muchas veces, aada, indeciblemente-. Yo creo que hay pocas palabras mejores que indecible para referirse a las historias que cuentan estas madres. Historias que ni siquiera ellas conseguan terminar de explicar, que ni siquiera ellas conseguan verbalizar, con la voz rota por las lgrimas, a pesar de su inmenso esfuerzo de dignidad.

Otro peticin desde el pblico, tambin por parte de un miembro de la CUP, fue el retiro de la bandera espaola de la sala del Ayuntamiento de Nou Barris. El argumento era la violencia de la guardia civil hacia los vecinos en los colegios, el 1O. Se me remueven las entraas cuando veo esa bandera. Un argumento legtimo, quizs poco apropiado en un contexto en el que una serie de otros vecinos (ellos no son parte del poble catal?) estaban expresando la violencia sufrida por parte de los Mossos una violencia ms psicolgica que fsica, pero no por eso ms fcil de soportar. Esa es mi bandera! exclam entonces una seora desde el pblico. Las denuncias de los vecinos de Ciutat Meridiana no parecan sin embargo suscitar gran inters por parte de los militantes independentistas, ms ocupados en hablar entre ellos en el fondo de la sala.

La regidora intent calmar varias veces la situacin y apel a evitar una guerra de banderas. Cada uno puede decir lo que siente, record, cmo ha vivido el 1 de Octubre, o cmo vive el da a da sin compartir lo que ha pasado el 1 de Octubre. La razn de las notificaciones por parte de los Mossos es que los trmites en los juzgados van lentos y Sareb no colabora, aadi. Desde Patronato y Habitatge se han comprometido a dar un papel donde consta que vivs ah, hasta que no firmis definitivamente el contrato. Es que todos los circuitos, el de los juzgados, el de los bancos, el de Habitatge van cada uno a su rollo y costa molta feina de coordinaci. Ya sabris que la expulsin afecta a muchos vecinos de todos los barrios, tambin gente que alquila un piso en el centro y ha visto duplicarse el alquiler de un da al otro. Nosotros si tuviramos una vivienda para todos, os aseguro que la tendrais. Pero no la tenemos. Entonces tenemos que trabajar siempre en condiciones de urgencia. Desde el Ayuntamiento estamos haciendo muchas cosas, ya s que no son suficientes, pero necesitamos la ayuda tambin del resto de la administracin pblica. Y yo, la sensacin que tengo en estas semanas, es que no puedo hablar con nadie. Ni desde la Generalitat, ni desde el Estado. Estn todos ocupados en algo 'ms importante'".

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter